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LA UNASUR LE RECLAMÓ A ESTADOS UNIDOS QUE MODIFIQUE SU POLITICA CON RESPECTO A VENEZUELA

unasur sabado 14 marzo

Una respuesta de toda la región

Comentario de Pagina/12, de Argentina

Los cancilleres de la Unasur rechazaron el decreto de Obama que declara a Venezuela como una amenaza a la seguridad estadounidense. También instaron a la Casa Blanca a establecer un diálogo con Caracas respetando “el principio de soberanía de los pueblos”.

La Unasur solicitó al gobierno de Estados Unidos la derogación del decreto ejecutivo firmado el lunes pasado por su presidente, Barack Obama, que declara a Venezuela como una “amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y la política exterior estadounidense”. También instó a la Casa Blanca a establecer un diálogo con Caracas respetando “el principio de soberanía de los pueblos”. Así lo decidieron los cancilleres de los doce países del bloque sudamericano, que se dieron cita en Quito en una reunión extraordinaria coordinada de emergencia para tratar esta cuestión. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó la respuesta de la Unasur.

La reunión de cancilleres de la Unasur concluyó con un documento que fue leído por Rodolfo Nin Novoa, canciller de Uruguay, país que ostenta la presidencia pro tempore del grupo, un gesto que apuntó a dar por cerrado el desacuerdo que surgió en la semana por un entredicho entre el vicepresidente uruguayo Raúl Sendic y el mandatario venezolano Nicolás Maduro. Además del mensaje al gobierno norteamericano, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unasur confirmaron que el bloque seguirá acompañando “el más amplio diálogo político con todas las fuerzas democráticas venezolanas con pleno respeto al orden constitucional, los derechos humanos y los estados de derecho” y su “apoyo a la celebración de las próximas elecciones parlamentarias” que tendrán lugar este año.

El plenario, que contó con asistencia perfecta, se llevó a cabo en respuesta a lo que fue considerado un “acto de injerencia” de Washington en la región: el lunes pasado Obama firmó una orden ejecutiva que declara al país caribeño como una “amenaza” a la “seguridad nacional y a la política exterior”, habilitando la imposición de sanciones. Un mes antes, el 12 de febrero, el gobierno venezolano aseguró haber frustrado un plan magnicida y golpista por parte de sectores de la Fuerza Aérea y la oposición, con respaldo de Estados Unidos.

“Los estados miembro de la Unión de Naciones Suramericanas manifiestan su rechazo al decreto ejecutivo del gobierno de los Estados Unidos de América, aprobado el 9 de marzo de 2015, por cuanto constituye una amenaza injerencista a la soberanía y al principio de no intervención en los asuntos internos de otros estados”, comienza el documento, que Cristina Fernández de Kirchner subió a su Facebook junto a la foto del encuentro. En el texto, los doce países de la región “reafirman su compromiso con la plena vigencia del derecho internacional, la solución pacífica de controversias y el principio de no intervención”.

Además, los cancilleres de la Unasur se anticiparon a la posibilidad de que Washington imponga sanciones a la economía venezolana e hicieron “un llamado a que los gobiernos se abstengan de la aplicación de medidas coercitivas unilaterales que contravengan el derecho internacional”. Por último, le piden a la Casa Blanca que “evalúe y ponga en práctica alternativas de diálogo con el gobierno de Venezuela, bajo los principios de respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos”.

Por otra parte, en un segundo documento informaron la renovación del mandato de la comisión de cancilleres que supervisa el proceso de diálogo político en Venezuela, conformada por los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Colombia y Ecuador. “Los estados miembro de la Unasur –continúa– expresan que la situación interna en Venezuela debe ser resuelta por los mecanismos democráticos previstos en la Constitución venezolana.”

Finalmente, “manifiestan su apoyo para la celebración de las próximas elecciones parlamentarias, convencidos de la importancia del mantenimiento del orden constitucional así como de la democracia y la más plena vigencia de todos los derechos humanos”, que son los “principios fundamentales de la Unasur”, según concluye el segundo documento.

La reunión significó también el cierre del entredicho diplomático entre Venezuela y Uruguay que causó la postergación y cambio de sede del encuentro, que iba a realizarse originalmente el jueves en Montevideo, sede durante este semestre de la presidencia pro tempore del bloque. El problema había surgido cuando Sendic, vicepresidente uruguayo, dijo que no tenía pruebas de la injerencia norteamericana. “Qué vergüenza –le contestó Maduro–. Chávez me decía que el mundo está lleno de cobardes.”

Ayer, dejando esto atrás, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, pidió “una declaración clara, contundente” que demuestre “la unidad de los países de la región” ante la decisión de Estados Unidos, al dar comienzo al encuentro con sus partes. Allí mismo, el secretario general de la Unasur, el colombiano Ernesto Samper, recordó que “los principios capitulares que dieron origen” al bloque continental fueron “la preservación de esta región como una zona de paz, el fortalecimiento de la democracia y garantizar los derechos humanos”.

El “Escudo bolivariano”

El “ejercicio militar defensivo” ordenado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, arrancó hoy con la movilización de ochenta mil soldados y veinte mil civiles, anunció el ministro de Defensa y jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), general Vladimir Padrino López. Los cien mil soldados están en el ejercicio “para potenciar la defensa integral” del país. Entre los militares se cuentan soldados de la Milicia Popular junto a los veinte mil “compatriotas del pueblo que se han sumado voluntariamente y que no son milicianos de la FANB”, destacó López. El denominado ejercicio “Escudo Bolivariano” se extenderá durante diez días y abarca todo el país.

“No tienen moral”

El presidente ecuatoriano Rafael Correa, anfitrión de la reunión extraordinaria de cancilleres de la Unasur, aseguró que los Estados Unidos buscan desestabilizar la región. “¿Se imagina la situación de Venezuela una amenaza para los Estados Unidos? ¿Quién puede creer esa tontería? Tal vez sea su política exterior, porque lo que busca Estados Unidos es desestabilizar a los gobiernos progresistas, y como no han podido desestabilizar a Maduro su resistencia sí es un peligro para su política exterior”, manifestó el mandatario horas antes de recibir a los ministros de Relaciones Exteriores del bloque. Además, respondió las acusaciones de Estados Unidos sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela, asegurando que “no tienen moral” para hacer esa denuncia, “porque ellos incurren en violación” a través de la pena de muerte y “los asesinatos selectivos sin juicios previos, por medio de drones”. También mencionó como un atentado en contra de los derechos humanos el bloqueo que mantiene Washington sobre Cuba hace más de medio siglo. “Me dicen antiestadounidense, pero yo no soy antiestadounidense. Yo soy antiimperialista, anti estas cosas, anti esta falta de ética”, concluyó su mensaje Correa.

Debate por el control de los recursos naturales

ALI RDGUEZ ARAQUE

“¿Por qué nos buscan las potencias y nos quieren dominar? No porque seamos una potencia industrial, militar o nuclear: es por nuestros recursos naturales.”

 “El petróleo fue un factor clave en la determinación de muchas acciones violentas en la historia reciente, de muchas matanzas”, dijo en conversación con periodistas argentinos Alí Rodríguez Araque, titular de la Unasur

SUDAMERICA ES UNA POTENCIA, PERO FALTA CRITERIO COMUN PARA DEFENDER LAS RIQUEZAS”, PLANTEÓ TAMBIÉN

Tomado de Página/12

Rodríguez Araque propone un debate regional para lograr “un criterio común de defensa de nuestros recursos, el control de su soberanía y su propiedad”. Un acuerdo posible y necesario, asegura.

Por Raúl Dellatorre

Alí Rodríguez Araque, secretario general de la Unasur, encabezó este último miércoles en Chile la reunión de cancilleres de la región y viajó inmediatamente hacia Argentina, donde mantuvo varios encuentros vinculados con un próximo encuentro, a realizarse en este país este mismo año, sobre “soberanía y defensa de los recursos naturales”. “La mayor fortaleza de la región está en sus recursos naturales. Tenemos el 27 por ciento de las reservas de agua dulce del mundo, somos una potencia energética y no sólo en hidrocarburos, porque aquí se encuentran todas las fuentes primarias de energía. ¿Por qué nos buscan las potencias y nos quieren dominar? No porque seamos una potencia industrial, militar o nuclear: es por el acervo en recursos naturales. ¿Qué nos falta para convertir ese acervo en una fuente de desarrollo e integración? Visión.

Este es un eje estratégico para Unasur, lograr que tengamos un criterio común en la defensa de la soberanía de nuestros recursos, y sobre la propiedad de nuestros recursos”, manifestó Alí Rodríguez, en un diálogo que compartió ayer con un reducido grupo de periodistas en un hotel de Buenos Aires.

El actual titular de Unasur es venezolano. Fue presidente de la petrolera estatal PDVSA en los primeros años del gobierno de Hugo Chávez. Fue ministro de Energía y en ese rol llegó al cargo de secretario general de la OPEP (organización de países exportadores de petróleo) y también canciller. Todos, puestos relevantes y estratégicos en los que fue designado por el jefe político de la República Bolivariana fallecido hace un año. Fue quien lo propuso, también, para ocupar su actual cargo en la Unasur. Alí Rodríguez no descuida lo que sucede en su país, ni desvincula el actual ataque que recibe la democracia venezolana de lo que él considera el eje principal de su trabajo actual al frente del organismo regional: los recursos naturales.

“El petróleo fue un factor clave en la determinación de muchas acciones violentas en la historia reciente, de muchas matanzas. ¿Qué explicación se le da, si no, a la devastación producida en Libia, en Siria, y varios años antes en Irak? En el caso de Venezuela, se trata de un país con una reserva de 300 mil millones de barriles de petróleo, la más importante del mundo, y sólo en una franja, la faja del (río) Orinoco. Eso explica la posición que adopta, frente a nuestro país, una potencia que con una población del cinco por ciento de todo el mundo, consume más del 25 por ciento de la energía demandada por todo el planeta”, observa.

“El acceso a los recursos naturales, no importa en qué lugar del mundo se encuentren, es para Estados Unidos un problema de seguridad nacional. Así lo expresan diversos documentos oficiales. Si es así, a cualquier país que establezca decisiones soberanas para sus recursos naturales, como hizo el gobierno de Hugo Chávez al transformar la política petrolera, lo consideran una amenaza a su seguridad nacional. No están muy lejos de decirlo abiertamente…”, ironizó.

La defensa de la soberanía sobre los recursos naturales de la región es, según la visión de la Secretaría General de la Unasur, la oportunidad de contar con “un eje dinámico en la estrategia de integración y unidad” y, a la vez, una barrera contra los ataques a los procesos democráticos que se consolidaron entre fines del siglo XX y lo que va del actual. “Al mismo tiempo que nuestras tierras alojan una riqueza de enormes proporciones, sobre ellas todavía habitan 137 millones de seres humanos que padecen la pobreza”, puntualizó, vinculando esa paradoja con la existencia en la región de “gigantescos consorcios internacionales”, que hacen pesar su poder para lograr el otorgamiento de derechos para la explotación de los recursos naturales.

Alí Rodríguez planteó, como objetivo para la región, alcanzar “un criterio común para la defensa de la soberanía sobre los recursos naturales, un criterio común sobre la propiedad de esos recursos”, para así poder asegurar el acceso a su uso por la población. “Sudamérica es una potencia energética, no sólo en petróleo y gas sino que aquí se encuentran todas las fuentes primarias de energía. El ejemplo es Venezuela, que con una enorme riqueza petrolera, el 72 por ciento de su energía eléctrica es de origen hidráulico. Sudamérica posee las reservas de agua dulce más importantes del planeta: el acuífero Guaraní, el Amazonas. Es inconcebible que la región siga siendo la más desigual del mundo, que haya población que pase hambre, o que no tenga acceso a la electricidad. Es un problema esencialmente de visión estratégica: encaramos visiones y políticas de dimensión mundial, con visiones y políticas locales. El resultado no puede ser otro que la pérdida de fuerza en la relación con los gigantes mundiales”, sostiene Alí, reiterando lo ya señalado en los documentos que elevó como propuestas a los jefes de Estado de la Unasur.

Para quien fuera el máximo representante de Hugo Chávez en política internacional, las divergencias políticas entre gobiernos de la región, así como el dispar nivel de relaciones con Estados Unidos, no son un obstáculo insalvable para alcanzar consensos en materia de soberanía sobre los recursos naturales. “La mejor experiencia que puedo ofrecer, el mejor ejemplo, es el de la OPEP (que reúne a los once principales países exportadores), de la que fui secretario general. ¿Alguien puede imaginarse un organismo con identidades más diversas?

Ahí están desde Arabia Saudita a Venezuela, y países árabes peleados entre sí. Incluso en los tiempos en que Irak e Irán estaban en guerra, sus representantes llegaban a las reuniones a discutir las cuestiones del petróleo, se arribaba a acuerdos y todos los respetaban. Unasur, en cambio, es una región de paz. No hay conflictos armados entre sus miembros desde hace por lo menos un siglo. Hemos aprendido a trabajar y demostrar unidad en la diversidad, como en la reciente manifestación sobre los acontecimientos en Venezuela, condenando la violencia, declarando la irrestricta defensa de la democracia, y del gobierno de la República Bolivariana elegido democráticamente por su pueblo.

Además, no estaríamos más que reclamando que se cumpla la resolución 1803 de las Naciones Unidas (del 14 de diciembre de 1962), en donde se consagra que el derecho de los pueblos y de las naciones a la soberanía permanente sobre sus riquezas y recursos naturales ‘debe ejercerse en interés del desarrollo nacional y del bienestar del pueblo del respectivo Estado’. La propia Casa Blanca (sede del gobierno estadounidense) debería entender que relacionarse con respeto hacia la región sería beneficioso para ambas partes, porque aumentaría las posibilidades de producción de materias primas que ellos demandan.”

Unasur, con Venezuela

Al hacer referencia al reciente encuentro de cancilleres de la Unasur en Chile, el secretario general de la organización regional destacó el total consenso alcanzado en el “rechazo enérgico a las manifestaciones de violencia en Venezuela y en la defensa irrestricta de la democracia”. Alí Rodríguez destacó además el acuerdo para enviar una delegación de cancilleres a Caracas, a pedido del gobierno de Venezuela, “a fin de contribuir con la Conferencia de Paz y ampliar el diálogo ya iniciado”. El responsable de la coordinación entre los países miembros de la Unasur destacó “la unidad en la diversidad” alcanzada en el seno de la organización, que permite encontrar “un denominador común” cuando se trata de la defensa de la democracia y la soberanía nacional en cada uno de los países que la integran.

 

América Latina en época de cambios

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Por Alí Rodríguez, secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El abogado y economista venezolano Alí Rodríguez Araque se prepara para dejar su cargo de secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). En realidad, su periodo que se inició en junio del año pasado ya terminó, pero se ha prolongado porque aún no surge acuerdo para elegir a su sucesor(a). Son doce los países que componen Unasur: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. La organización surgió hace dos años, al calor del impulso de integración y unidad reactivada en América Latina y el Caribe por la revolución bolivariana y la diplomacia del presidente venezolano Hugo Chávez.
Alí Rodríguez ocupó diversos cargos ministeriales en el gobierno del Comandante Chávez, entre ellos la Cancillería y la estratégica presidencia de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). Fue también secretario general de la OPEP y embajador en Cuba. Como dirigente de la Izquierda venezolana, Alí Rodríguez apoyó el intento de golpe de Estado que Chávez encabezó el 4 de febrero de 1992 y luego, la campaña electoral que en 1998 llevó a Chávez al Palacio de Miraflores.
La trayectoria política de Alí Rodríguez (76), sin embargo, es muy anterior. Se inicia en Mérida, su Estado natal. Participó en la guerrilla que el Partido Comunista y el MIR, y otras agrupaciones escindidas de las anteriores, libraron en las décadas de los 60 y 70. En su retorno a la legalidad, como dirigente de las organizaciones Causa R y Patria para Todos (PPT), fue elegido diputado y se especializó en la economía petrolera, convirtiéndose en una autoridad en la materia. Esto llevó al presidente Chávez a nombrarlo su primer ministro de Energía y Petróleo.
Autor de un importante libro de memorias (Antes de que se me olvide, PF 777, marzo 2003), en cuanto entregue el mando de Unasur Alí Rodríguez se instalará una temporada en La Habana. Junto con atender su salud escribirá sobre el camino de la revolución bolivariana que inició Chávez y que hoy enfrenta dificultades estimuladas desde EE.UU.
El siguiente fue el ciber-diálogo de PF con el secretario general de Unasur.
¿Cómo se puede definir -desde la perspectiva de un revolucionario- el periodo histórico que viven América Latina y el Caribe? ¿Han variado las condiciones para avanzar en el proceso de integración de nuestros países y de cambios profundos de las estructuras económico-sociales?
“El periodo histórico que vivimos en América Latina, con sus particularidades, forma parte de los cambios que se están operando en el mundo como consecuencia de las contradicciones intrínsecas del sistema todavía imperante en el mundo, que puede caracterizarse como un viraje estratégico en lo económico, en lo político y, como consecuencia, en lo conceptual. Nuestra particularidad radica en haber logrado escapar, hasta ahora, a lo más intenso de las crisis recurrentes que castigan a ese sistema capitalista, en un proceso de integración que abre la posibilidad de materializar el ya secular sueño de unir las partes de esta gran región”.
¿Cuál fue el rol que en este proceso que vive América Latina jugó el presidente Hugo Chávez? ¿Qué papel están llamados a jugar instrumentos como el Alba, Celac y Unasur, que surgieron de su liderazgo?
“Fue un rol fundamental, como lo ha expresado Unasur en su VII Cumbre celebrada en Paramaribo, Surinam. Alba, Unasur y Celac, son partes de la tendencia general de nuestros pueblos hacia la unión. Juntos podemos tener peso específico en el escenario mundial, y mejorar las condiciones internas de nuestros pueblos. Separados, somos débiles”.
¿La ausencia del Comandante Chávez pone en peligro la continuidad y reforzamiento de esos instrumentos de unidad?
“Su ausencia, inevitablemente, ha afectado este proceso. Los peligros a los que usted seguramente se refiere, han existido desde el mismo momento en que se inician procesos que no son vistos con buenos ojos por quienes aspiran a mantener el tipo de control que mantuvieron sobre la región. La integración avanza dentro de un proceso a veces contradictorio de ‘unidad en la diversidad’, como lo ha definido la propia Unasur”.

MILITARES REVOLUCIONARIOS
¿Chávez fue un fenómeno excepcional, en tanto militar revolucionario, o se puede esperar que surjan otros Chávez en las fuerzas armadas latinoamericanas?

“No conozco bien la situación de las fuerzas militares en cada uno de nuestros países. Por eso no puedo responder con certeza esta pregunta. Chávez fue producto de un proceso histórico venezolano, y del carácter popular que ha tenido siempre la mayoría de los oficiales de la fuerza armada en Venezuela. Pero, puede observarse que en otros países han surgido liderazgos como el de Velasco Alvarado y Torrijos del seno de la fuerza armada, aunque sin la proyección regional y mundial de Comandante Hugo Chávez”.
¿Sobre qué recursos y bases materiales se puede materializar la independencia de América Latina y el Caribe? ¿Somos capaces de explotar con autonomía nuestras riquezas en beneficio principal de nuestros pueblos?
“La base material más sobresaliente de nuestra región es la inmensidad de recursos naturales que aloja. Pero se requiere definir una estrategia común para la superación del llamado ‘extractivismo’ que tanto daño ambiental, económico y político ha dejado en la región. Se trata de una estrategia que, basada en un correcto aprovechamiento de esa gran riqueza, dé impulso a un proceso de industrialización con el indispensable desarrollo tecnológico que requiere, igualmente, un esfuerzo común, para superar la enorme brecha que en este orden tenemos frente a las economía más poderosas del mundo. Algo parecido se plantea en el orden financiero, para lo cual debemos dejar de ser exportadores de capital, como viene ocurriendo, según los datos de la Cepal. Unidos seremos capaces de cualquier cosa. Divididos, el avance es muy lento o no hay avance real”.

ECONOMIAS EXTRACTIVAS
Se hacen duras críticas a la “economía extractivista” que predomina en el continente. ¿Cuál es su opinión?
“Coincido con buena parte de esa crítica en cuanto al daño ambiental que han provocado muchas de las explotaciones realizadas por quienes ven en el recurso natural un medio para obtener ganancias o super ganancias. Pero extremar esta posición es caer en un conservadurismo que nos deja con los brazos cruzados. No podemos ignorar que la vida del ser humano descansa en al aprovechamiento de los recursos naturales. De no ser así, ¿de qué vivimos?. De lo que se trata es de una política que vea como algo inseparable la extracción, transformación y tecnología, a fin de que la explotación del recurso sea racional y en beneficio de nuestros pueblos, con esquemas de distribución apropiados”.
¿Cuál es el balance del trabajo que ha cumplido hasta ahora Unasur? ¿Cuáles son las metas en el mediano plazo?
“Unasur sigue avanzando en su proceso institucional. Además del fortalecimiento de la Secretaría General, están funcionando doce Consejos Sectoriales. Estamos progresando en el diseño de una política general y también sectorial. Las metas en el mediano plazo consisten en consolidar este proceso, que aún debe alcanzar el nivel que requiere la aprobación y ejecución de un plan común que permita aprovechar todo el potencial físico y humano que caracteriza a esta región, como paso previo a una verdadera unión”.
¿La Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México) se convierte en rival de Unasur y replantea postulados del Alca que se creían derrotados?
“ No creo que esa alianza se convierta en un rival para Unasur. Si alguien lo entendiera así, estaría ‘levantando una roca para dejarla caer en sus propios pies’, como reza la expresión china. Los postulados del Alca fueron derrotados, pero no vencidos. Aunque muy debilitados por la experiencia vivida, seguirán vivos en tanto los intereses que los sustentan mantengan la fuerza que aún representan. En todo caso, son los pueblos quienes finalmente deciden su propio destino de acuerdo con el desarrollo de su conciencia y el grado de organización que alcancen”.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
Se ha publicado que al terminar su periodo como secretario general de Unasur, dedicará tiempo a escribir, entre otros un libro sobre el Partido Socialista Unido de Venezuela. ¿Cuál es su apreciación general sobre el PSUV? ¿Es un instrumento electoral o un conductor de la revolución? ¿Qué metas debería alcanzar para convertirse en garante de la revolución bolivariana? ¿Su inspiración deben ser los antiguos partidos comunistas o los movimientos sociales?
“El PSUV surgió y creció en la contienda electoral en las condiciones específicas de Venezuela. Eso le imprimió las características predominantes en una organización de masas con más de siete millones de inscritos. Pero la propia experiencia de la confrontación por el poder, cada vez más aguda, que amenaza con la violencia, ha despertado progresivamente la conciencia de que es necesario no solo saber ganar el poder, sino saber mantenerlo y consolidarlo en íntima conexión con el pueblo. Así que debe ser organización para el combate en cualquier escenario que se plantee la lucha social y política en Venezuela.
La ‘inspiración’ han sido fundamentalmente, Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. Ahora se agrega todo lo que de novedoso, en el pensamiento y en la acción, representa Hugo Chávez”.
Por último -y dentro de esa misma reflexión, entendiendo que se trata de un debate muy inicial-, ¿qué ideas fundamentales se plantean en la discusión sobre lo que debería ser el socialismo del siglo XXI? Sobre todo, ¿cuáles serían sus diferencias respecto al socialismo que ya conoció la Humanidad?
“El socialismo conocido deja importantísimas lecciones que son de obligatorio estudio, desde la Comuna de París hasta nuestros días. El deber ser implica una reflexión que abarca esas experiencias pero, fundamentalmente, el conocimiento de la realidad mundial y nacional para poder orientarse correctamente. Pero esto, mi querido amigo, exigiría más espacio y tiempo que no tenemos”

MANUEL CABIESES DONOSO

Paradojas de la desigualdad

Alí Rodríguez, secretario general de Unasur, señala que “a pesar del incremento del volumen de nuestras exportaciones, un examen más detallado revela que, mientras en el intercambio intrarregional las manufacturas superan a las materias primas, en el intercambio extrarregional el peso relativo de las materias primas supera ampliamente a las manufacturas. Estas, además, son de baja composición tecnológica. Al mismo tiempo, esta situación nos está indicando el potencial existente para una fuerte expansión del mercado interno suramericano, con todas las ventajas que esto representa y como factor dinamizador de integración y unidad”.
Lo que señala Rodríguez se basa en que las exportaciones de manufacturas de América del Sur dentro de Unasur representan un 75,2% del total de exportaciones y se acercan al 70% en el resto de América Latina y el Caribe. Estas, en cambio, no superan el 50% de las exportaciones al resto del mundo: EE.UU. (34%), Unión Europea (45,1%), China (40.6%), resto de Asia (37,5%).
“Al mismo tiempo que nuestras tierras alojan una riqueza de enormes proyecciones -añade Alí Rodríguez-, sobre ellas habitan todavía más de cien millones de seres humanos que padecen la humillación de la pobreza, la indigencia y el desempleo. Miles de nuestros niños siguen falleciendo aún por desnutrición. Nuestra región sigue exhibiendo el alarmante récor de representar el más alto grado de desigualdad en el mundo”.
En realidad, aunque los países de la Unasur han reducido la pobreza, más de 21 millones no tienen acceso a servicios de agua potable, y más de 89 millones a servicios de saneamiento, según estimaciones de la Cepal.

Publicado en “Punto Final”,

Mercosur, Unasur y la indecisión del Brasil

Por Atilio Borón

Las últimas semanas fueron pródigas en acontecimientos reveladores de los alcances de la contraofensiva desplegada por Washington a los efectos de dinamitar los diversos procesos integracionistas en marcha en Latinoamérica. Hoy por hoy el Mercosur y la Unasur son los blancos más obvios, pero la CELAC está también en la mira y en cuanto demuestre una mayor gravitación en los asuntos del hemisferio será también ella objeto de los más encarnizados ataques. Una de las armas más recientemente pergeñadas por la Casa Blanca ha sido la Alianza del Pacífico, engendro típico de la superpotencia para movilizar a sus peones al sur del Río Bravo y utilizarlos como eficaces “caballos de Troya” para cumplir con los designios del imperio. Otra alianza, la “mal nacida” según el insigne historiador y periodista argentino Gregorio Selser, la inventó a comienzos de los sesentas del siglo pasado John F. Kennedy para destruir a la Revolución Cubana. Aquella, la Alianza para el Progreso, que en su momento dio pábulo a algunos pesimistas pronósticos entre las fuerzas anti-imperialistas, fracasó estrepitosamente. La actual no parece destinada a correr mejor suerte. Pero derrotarla exigirá, al igual que ocurriera con su predecesora, de toda la firmeza e inteligencia de los movimientos sociales, las fuerzas políticas y los gobiernos opuestos –en diversos grados, como es evidente al observar el panorama regional- al imperialismo. Flaquezas y debilidades políticas y organizativas unidas a la credulidad ante las promesas de la Casa Blanca, o las absurdas ilusiones provocadas por los cantos de sirena de Washington, señalarían el camino de una fenomenal derrota para los pueblos de Nuestra América.

En este sentido resulta más que preocupante la crónica indecisión de Brasilia en relación al papel que debe jugar en los proyectos integracionistas en curso en Nuestra América. Y esto por una razón bien fácil de comprender. Henry Kissinger, que a su condición de connotado criminal de guerra une la de ser un fino analista de la escena internacional, lo puso de manifiesto cuando, satisfecho con el realineamiento de la dictadura militar brasileña luego del derrocamiento de Joao Goulart, acuñó una frase que hizo historia. Sentenció que “hacia donde se incline Brasil se inclinará América Latina”. Esto ya no es tan cierto hoy, porque la marejada bolivariana ha cambiado el mapa sociopolítico regional para bien, pero aun así la gravitación de Brasil en el plano hemisférico sigue siendo muy importante. Si su gobierno impulsara con resolución los diversos procesos integracionistas (Mercosur, Unasur, CELAC) otra sería su historia. Pero Washington ha venido trabajando desde hace tiempo sobre la dirigencia política, diplomática y militar del Brasil para que modere su intervención en esos procesos, y se ha anotado algunos éxitos considerables. Por ejemplo, explotando la ingenua credulidad de Itamaraty cuando desde Estados Unidos se les dice que va a garantizar para Brasil un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mientras la India y Pakistán, (dos potencias atómicas) o Indonesia (la mayor nación musulmana del mundo) y Egipto, Nigeria (el país más poblado de África) y Japón y Alemania, sin ir más lejos, tendrían que conformarse con mantener su status actual de transitorios miembros de ese organismo. Pero otra hipótesis dice que tal vez no se trate sólo de ingenuidad, porque la opción de asociarse íntimamente a Washington seduce a muchos en Brasilia. Prueba de ello es que pocos días después de asumir su cargo, el actual canciller de Dilma Rousseff, Antonio Patriota, otorgó un extenso reportaje a Paulo Cesar Pereira, de la revista Veja. La primera pregunta que le formulara el periodista fue la siguiente: “En todos sus años como diplomático profesional, ¿qué imagen se formó de Estados Unidos?” La respuesta fue asombrosa, sobre todo por provenir de un hombre que se supone debe defender el interés nacional brasileño y, a través de las instituciones como el Mercosur, la Unasur y la CELAC, participar activamente en promover la autodeterminación de los países de los países del área: “Es difícil hablar de manera objetiva porque tengo una involucración emocional (¡sic!) con los Estados Unidos a través de mi familia, de mi mujer y de su familia. Existen aspectos de la sociedad americana que admiro mucho.”[1]

Lo razonable hubiera sido que se le pidiera de inmediato la renuncia por “incompatibilidad emocional” para el ejercicio de su cargo, para decirlo con delicadeza, cosa que no ocurrió. ¿Por qué? Porque es obvio que coexisten en el gobierno brasileño dos tendencias: una, moderadamente latinoamericanista, que prosperó como nunca antes bajo el gobierno de Lula; y otra que cree que el esplendor futuro del Brasil pasa por una íntima asociación con Estados Unidos y, en parte, con Europa, y que recomienda olvidarse de sus revoltosos vecinos. Esta corriente todavía no llega a ser hegemónica al interior del Palacio del Planalto pero sin duda que hoy día encuentra oídos mucho más receptivos que antes.

Este cambio en la relación de fuerzas entre ambas tendencias salió a luz en numerosas ocasiones en los últimos días. Pese a ser uno de los países espiados por Estados Unidos, y a que Brasilia dijera que el hecho era “extremadamente grave” tras cartón se hizo público que no se le asignaría asilo político a Edward Snowden, quien denunció la gravísima ofensa inferida al gigante sudamericano. Otro: la muy lenta reacción de la presidenta brasileña ante el secuestro del que fuera víctima Evo Morales la semana pasada: si los presidentes de Cuba, Ecuador, Venezuela y Argentina (amén del Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez) se tardaron apenas unos pocos minutos luego de conocida la noticia para expresar su repudio a lo ocurrido y su solidaridad con el presidente boliviano, Rousseff necesitó casi quince horas para hacerlo. Después, inclusive, de las duras declaraciones del mismísimo Secretario General de la OEA, cuya condena se conoció casi en coincidencia con la de los primeros. Conflictos y tironeos al interior del gobierno que aduciendo un inverosímil pretexto (las masivas protestas populares de los días anteriores, ya por entonces apagadas) impidieron que la mandataria brasileña no asistiera al encuentro de presidentes que tuvo lugar en Cochabamba, una ciudad localizada a escasas dos horas y media de vuelo desde Brasilia, debilitando el impacto global de esa reunión y, en el plano objetivo, coordinándose con la estrategia de los gobiernos de la Alianza del Pacífico que, como lo sugiriera el presidente Rafael Correa, bloquearon lo que debió haber sido una cumbre extraordinaria de presidentes de la Unasur.

Para una América Latina emancipada de los grilletes neocoloniales es decisivo contar con Brasil. Pero ello no será posible sino a cuentagotas mientras no se resuelva a favor de América Latina el conflicto entre aquellos dos proyectos en pugna. Esto no sólo convierte a Brasil en un actor vacilante en iniciativas como el Mercosur o la Unasur, lo que incide negativamente sobre su gravitación internacional, sino que lo conduce a una peligrosa parálisis en cruciales cuestiones de orden doméstico. Por ejemplo, a no poder resolver desde el 2009 dónde adquirir los 36 aviones caza que necesita para controlar su inmenso territorio, y muy especialmente la gran cuenca amazónica y sub-amazónica, a pesar del riesgo que implica dilatar la adquisición de las aeronaves aptas para tan delicada tarea. Una parte del alto mando y la burocracia política y diplomática se inclina por un re-equipamiento con aviones estadounidenses, mientras que otra propone adquirirlos en Suecia, Francia o Rusia. Ni siquiera Lula pudo zanjar la discusión. Esta absurda parálisis se destrabaría fácilmente si los involucrados en la toma de decisión se formularan una simple pregunta: ¿cuántas bases militares tienen en la región cada uno de los países que nos ofertan sus aviones para vigilar nuestro territorio? Si lo hicieran, la respuesta sería la siguiente: Rusia y Suecia no tienen ni una; Francia tiene una base aeroespacial en la Guayana francesa, administrada conjuntamente con la OTAN y con presencia de personal militar estadounidense; y Estados Unidos tiene, en cambio, 76 bases militares en la región, un puñado de ellas alquiladas a -o co-administradas– con terceros países como el Reino Unido, Francia y Holanda. Algún burócrata de Itamaraty o algún militar brasileño entrenado en West Point podría aducir que esas se encuentran en países lejanos, que están en el Caribe y que tienen como misión vigilar a la Venezuela bolivariana. Pero se equivocan: la dura realidad es que mientras ésta es acechada por 13 bases militares norteamericanas instaladas en sus países limítrofes, Brasil se encuentra literalmente rodeado por 23, que se convierten en 25 si sumamos las dos bases británicas de ultramar con que cuenta Estados Unidos –vía la OTAN- en el Atlántico ecuatorial y meridional, en las Islas Ascensión y Malvinas respectivamente. De pura casualidad los grandes yacimientos submarinos de petróleo de Brasil en encuentran aproximadamente a mitad de camino entre ambas instalaciones militares.[2]

Ante esta inapelable evidencia, ¿cómo es posible que aún se esté dudando a quién no comprarle los aviones que el Brasil necesita? La única hipótesis realista de conflicto que tiene ese país (y toda América Latina, digámoslo de paso) es con Estados Unidos. En esta parte del mundo hay algunos que pronostican que el enfrentamiento será con China, ávida por acceder a los inmensos recursos naturales de la región. Pero mientras China invade la región con un sinnúmero de supermercados, Washington lo hace con toda la fuerza de su fenomenal músculo militar, pero rodeando principalmente a Brasil. Y, por si hiciera falta George W. Bush reactivó también la Cuarta Flota (¡en otra de esas grandes “casualidades” de la historia!) justo pocas semanas después que el presidente Lula anunciara el descubrimiento del gran yacimiento de petróleo en el litoral paulista. Pese a ello persiste la lamentable indefinición de Brasilia. ¿O es que ignoran sus dirigentes las enseñanzas de la historia? ¿No sabían que John Quincy Adams, el sexto presidente del país del Norte, dijo que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”? ¿Desconocen los funcionarios a cargo de estos temas que ni bien el presidente Hugo Chávez comenzó a tener sus primeros diferendos con Washington, la Casa Blanca dispuso el embargo a todo envío de partes, repuestos y renovados sistemas de aeronavegación y combate para la flota de los F-16 que tenía Venezuela, misma que por eso mismo quedó inutilizada y tuvo que ser reemplazada? No hace falta demasiada inteligencia para imaginar lo que podría ocurrir en el para nada improbable caso de que se produjera un serio diferendo entre Brasil y Estados Unidos por la disputa del acceso a, por ejemplo, algunos minerales estratégicos que se encuentran en la Amazonía; o al petróleo del “pre-sal”; o, el escenario del “caso peor”, si Brasilia decidiera no acompañar a Washington en una aventura militar encaminada a producir un “cambio de régimen” en algún país de América Latina y el Caribe, replicando el modelo utilizado en Libia o el que se está empleando a sangre y fuego en Siria. En ese caso, la represalia que merecería el “aliado desleal”, en ese hipotético caso el Brasil, que renuncia a cumplir con sus compromisos sería la misma que se le aplicara a Chávez, y Brasil quedaría indefenso. Ojalá que estas duras realidades pudieran comenzar a discutirse públicamente y que esa gran nación sudamericana pueda comenzar a discernir con claridad donde están sus amigos y quiénes son sus enemigos, por más que hoy se disfracen con una piel de oveja. Esto podría poner término a sus crónicas vacilaciones. Ojalá que la reunión de hoy del Mercosur en Montevideo y la próxima de la Unasur puedan convertirse en las ocasiones propicias para esta reorientación de la política exterior del Brasil.

Tomado del blog del autor

Cerca de Miami

Por Luis Bruschtein

La infame humillación a la que Estados Unidos y las potencias europeas quisieron someter al presidente de Bolivia, Evo Morales, y el protagonismo del gobierno argentino en la respuesta regional reafirmó el cuadro internacional de la época y la forma en que el kirchnerismo decidió hacer jugar a la Argentina. La política exterior surge como un factor cada vez más decisivo para la vida de un país y sin embargo no aparece reflejada en los discursos electorales. El sector externo en las nuevas sociedades tiene una importancia que todavía no alcanzan a reflejar estos debates. Para algunos, sólo se trata de saber cuánto de cerca está Miami. En ese sentido, el gobierno menemista tuvo claridad cuando alineó sin condiciones su política exterior con Estados Unidos en lo que se definió impúdicamente como un escenario de “relaciones carnales”.

Los cancilleres delarruistas de la Alianza mantuvieron esa estrategia, aunque en forma menos extrovertida. En cambio, el kirchnerismo priorizó la integración regional como instrumento de su política exterior. Una cosa es someterse con resignación y obsecuencia a las decisiones de las potencias, otra cosa es negociar en forma individual y otra diferente es hacerlo como región. Esta última es una estrategia que ha desarrollado el kirchnerismo en forma coincidente con la de los gobiernos petistas del Brasil, en un diseño que va ampliando esa alianza en círculos expansivos del Mercosur a la Unasur y de allí a la Celac, que abarca a todos los países de Centro, Sudamérica y el Caribe, menos Estados Unidos y Canadá.

Por la otra banda, Washington lanzó primero el ALCA, que fue rápidamente desbaratado por la alianza de gobiernos progresistas que se había conformado en lo que ahora es el Mercosur. Luego trató de establecer Tratados de Libre Comercio bilaterales con cada país, buscando seducir incluso a algunos del Mercosur. El tándem entre los gobiernos kirchnerista y petista de Argentina y Brasil operó con mucha contundencia cuando hubo presiones en Uruguay para firmar un tratado de libre comercio, cuando se quiso derrocar a Evo Morales con un golpe separatista y cuando se intentó obstaculizar la incorporación de Venezuela.

En el escenario latinoamericano se observan dos estrategias en los planos político y económico. Por un lado, el reordenamiento de la influencia de los Estados Unidos y, por el otro, el intento de avanzar en un proceso de integración regional independiente en el que Argentina tiene un protagonismo importante.

Mientras se construían la Unasur y luego la Celac, a los que habría que sumar el ALBA diseñado por Venezuela y Cuba como una propuesta más ideológica, Washington cerraba tratados con Centroamérica, con Perú y Colombia, sumando así a los que ya había concertado con Chile y México. Chile, Perú, Colombia y México forman la llamada Alianza del Pacífico. De esta manera, los países que tienen libre comercio con Washington tratan de aparecer como la contracara del núcleo duro que forma el Mercosur y que impide la incorporación a su acuerdo a países que tengan libre comercio con Estados Unidos.

El ALBA tiene una propuesta ideológica más cerrada, muy vulnerable a los cambios de gobiernos en los países que la integran. El Mercosur se mostró como una herramienta más eficaz porque las alianzas entre Uruguay, Argentina y Brasil y ahora Venezuela van determinando sus economías impulsadas por una mezcla de necesidad y complementación. Hace quince años el intercambio entre Argentina y Brasil era prácticamente inexistente y ahora el 30 por ciento de las exportaciones argentinas van al país vecino. Brasil es el principal socio de la Argentina, ambos asociados geográficamente a Uruguay y Paraguay, más Venezuela con su enorme potencia energética y la presencia como asociados de Bolivia y Ecuador.

Aun así se trata de una alianza en proceso de consolidación y todavía es bastante dependiente del signo de los gobiernos que la integran. Fue diferente para el Mercosur el gobierno de Tabaré en Uruguay al de Pepe Mujica. Y de la misma manera sucedió con los gobiernos de Lugo y Franco en Paraguay. Si se ve a los más cercanos competidores del kirchnerismo en Argentina y del PT en Brasil, cualquier cambio en estos dos países implicaría un retraso importante en el proceso político y económico de integración regional.

En esa descripción de los movimientos políticos en América latina, el gobierno argentino aparece con un protagonismo importante en el desarrollo de una estrategia latinoamericanista a contrapelo de los lineamientos que propugnaba Estados Unidos.

Cuando Estados Unidos exigió a sus aliados de la OTAN que hostiguen al avión presidencial boliviano estaba sentando un precedente, haciendo una demostración de fuerza. Se trató de una advertencia que no sólo iba dirigida a Bolivia, sino a todos los protagonistas de ese proceso que obstaculiza sus intereses en la región. El Pentágono consideró una afrenta directa el asilo que le otorgó Ecuador a Julian Assange. A su vez, la NSA demostró que no aceptará que hagan lo mismo con Edward Snowden y dejaron claro que las convenciones internacionales sobre inmunidad diplomática y demás paparruchadas del derecho internacional y los derechos humanos no corren para ellos.

Por eso fue importante la reacción inmediata de los países de la región en Cochabamba. Y en ese contexto, la presidenta argentina ya tiene un papel destacado y reconocido por los otros protagonistas, como los presidentes Rafael Correa, Nicolás Maduro y Evo Morales, que la recibieron con fuertes muestras de compañerismo, reconociéndose unos a otros como los constructores de un camino nuevo y lleno de obstáculos.

Estos escenarios que son tan importantes no solamente para la inserción de Argentina en el mundo, sino también para su desarrollo económico y cultural, no están planteados en los discursos electorales.

Desde algún sector de la izquierda opositora que ahora se encuentra más cómoda autodefiniéndose como centroizquierda, se acusó al gobierno kirchnerista de aplicar el programa impuesto por Estados Unidos, pero esa acusación ha ido a contramano del papel regional que estaba desarrollando el Gobierno. Hay una contradicción entre esa acusación y toda la política exterior, porque de esa manera Estados Unidos estaría impulsando una fuerza que pone obstáculos a sus propios intereses. En todo caso, ese sería el papel que se le podría adjudicar a un presidente como el colombiano Juan Manuel Santos o al que cumplió el entonces presidente de México, Vicente Fox, cuando Lula, Chávez y Néstor Kirchner desbarataron el ALCA en la reunión de Mar del Plata.

Hay una paradoja en esa posición de una izquierda que acusaba de proimperialista al gobierno kirchnerista. Con ese argumento estaba tratando de desgastar a un gobierno que se insertaba en el escenario regional como un obstáculo objetivo para los intereses norteamericanos que buscaban el ALCA y que siguen buscando los tratados bilaterales de libre comercio como los que tienen los países de la Alianza del Pacífico. El análisis de esa izquierda se salteó esa realidad fundamental. Por carácter transitivo, el verdadero proimperialismo está en la fuerza política de izquierda o de derecha que ataca a otra fuerza que cumple un papel importante en la estrategia regional de contención de los intereses norteamericanos.

Esa paradoja en el plano del discurso se resuelve en la política. La palabra imperialismo o proimperialismo ya no figura en los planteos electorales. El rol de construcción de una alianza de fuerzas progresistas latinoamericanas quedó como proyecto exclusivo del oficialismo. Y este sector de la izquierda que antes prefería definirse como antiimperialista, tanto los que en algún momento estuvieron en el oficialismo como los que no, ahora buscan votos que están más cerca de Miami que de Chávez, con aliados que no dudarían un instante en alinear a la Argentina en la Alianza del Pacífico junto a los intereses norteamericanos.

EXIGE EXPLICACIONES POR HABER DEMORADO EL AVION DE EVO MORALES AL NEGARLE EL PASO POR SU ESPACIO AEREO

Bolivia convoca a los embajadores europeos

Evo Morales junto a Maduro, Correa y García Linera en el acto de desagravio por el incidente en Europa.

La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, declaró ayer que Morales estaba indignado por el trato recibido del embajador español en Viena, quien intentó subir a la aeronave para verificar si se encontraba a un espía.

El gobierno de Bolivia convocará a los embajadores de España, Francia e Italia y al cónsul de Portugal a dar explicaciones con el presidente Evo Morales. La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, declaró ayer que Morales estaba indignado por el trato recibido del embajador español en Viena, Alberto Carnero, quien intentó subir a la aeronave para verificar si se encontraba el ex analista de la CIA Edward Snowden. Sin embargo, el ciberespía continuaba ayer varado en un hotel de la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú, luego de solicitar asilo en seis nuevos países, según comunicó Wikileaks ayer. el sitrio tabién confirmó que Venezuela y Nicaragua ofrecieron asilo humanitario a Snowden después de que 27 países rechazaran o ignoraron pedidos similares.

Por su parte, España llamó a calmar los ánimos con Bolivia, aunque aseguró que no pedirá disculpas. “El gobierno lamenta muy sinceramente que se haya producido un incidente de este tipo sobre el que reitera que no tiene ninguna responsabilidad y desea manifestar su sorpresa por algunas declaraciones que emiten juicios de valor sobre su actuación, que siempre estuvo dirigida a la rápida y satisfactoria resolución del caso”, aseguró el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo.

“Hay que intentar de alguna manera calmar los ánimos, bajar los espíritus y volver a reanudar las relaciones”, dijo el canciller español. Además, aseguró que España no cerró el espacio aéreo al avión presidencial boliviano, por lo que no tenía que pedir ninguna disculpa, como reclamaron varios presidentes sudamericanos que se reunieron el jueves de urgencia en Cochabamba. Por su parte, el portavoz del ministerio de Exteriores francés, Philippe Lalliot, declaró que el más caro deseo de Francia era que se salga rápidamente de este asunto lamentable y que se dieran explicaciones respecto de los bolivianos. “Francia tiene una atención sumamente particular por los países de América latina. Tenemos intereses comunes que contamos alimentar y desarrollar, agregó, buscando un tono más conciliador que España. El Parlamento portugués pidió explicaciones al gobierno sobre el impedimento a Morales para sobrevolar el espacio aéreo, ya que los legisladores de ese país expresaron su malestar por haber generado un descontento diplomático entre Lisboa y La Paz.

No obstante, Bolivia logró movilizar a más de un centenar de países en la ONU, incluidos los del Grupo de los 77 y el Movimiento de los No Alineados, para que condenen el trato dispensado por las naciones europeas a Morales, según la sede del organismo en Nueva York. La confirmación de la convocatoria a los diplomáticos en La Paz incluye ahora al embajador español en Bolivia, Angel Vázquez, que a principios de esta semana no fue mencionado por el gobierno cuando anunció que pediría explicaciones a los países europeos que cerraron el tránsito aéreo al avión presidencia.

También serán llamados a dar explicaciones los representantes diplomáticos de Francia, Michel Pinard, y de Italia, Luigi de Chiara, y el cónsul de Portugal.

Esos países vetaron el sobrevuelo o aterrizaje del avión de Morales en su territorio ante la sospecha de que a bordo estuviera Snowden, reclamado por Estados Unidos por revelación de información clasificada. Pero Snowden permanece en la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú desde hace dos semanas, a la espera de lograr asilo político en alguno de los países a los que se lo ha solicitado. Wikileaks reveló esta semana que Bolivia es uno de los países a los que el estadounidense ha pedido asilo, aunque La Paz aseguró que no han recibido solicitud alguna.

Tanto Morales como Snowden han recibido apoyo de distintos organismos e instituciones. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) pidió a los países implicados que acepten la solicitud de asilo del ex analista de la CIA y condenó el enfoque agresivo de Estados Unidos respecto de quienes filtran información. Esa dureza, según indicó en un comunicado, supone una severa amenaza hacia los derechos de Snowden, acusado de espionaje por Washington por filtrar a dos diarios la vigilancia realizada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos a registros telefónicos y datos de internet de millones de ciudadanos para espiar contactos de sospechosos de terrorismo.

La FIDH criticó además el doble rasero de los países europeos respecto del uso de su espacio aéreo, autorizado reiteradamente para vuelos de la CIA, pero recientemente cerrado para Morales, por sospechas de que el ex analista iba en la aeronave. En sintonía con la FIDH, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schultz, afirmó que el trato que se le dio a Morales fue ridículo e inaceptable. Schultz consideró que habría que comprobar quién dio las ordenes para cometer un acto de esa clase y advirtió que los europeos no podían dejar de respetar las reglas del derecho internacional.

El presidente del PE también se refirió a Snowden y a la influencia que puede tener en las relaciones entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Según Schultz, los servicios secretos son necesarios para tener un orden público fuerte y sólido, que se constituya en una buena protección para los ciudadanos. “Ahora bien, lo que no sabía era que la oficina del Parlamento Europeo en Washington era un lugar donde se planificaban atentados terroristas”, afirmó en referencia a la actitud estadounidense.

“Pero tendremos que ser honestos. Nos piden que capturemos a un hombre que ha violado las reglas, pero resulta que con sus actos, Snowden nos ha develado que Estados Unidos tampoco ha cumplido las reglas con nosotros”, concluyó el presidente de la eurocámara.

De hecho, Snowden solicitó asilo político a seis países más, luego de que al menos 21 gobiernos lo rechazaran, informó ayer Wikileaks a través de su cuenta de Twitter. “Snowden solicitó asilo a otros seis países. No serán nombrados por el momento debido a los intentos de interferencia por parte de Estados Unidos”, publicó la organización dirigida por Julian Assange.

Tomado de Página/12

Declaración de Cochabamba frente al agravio sufrido por el Presidente Evo Morales

Instante de la reunión de UNASUR en Cochabamba, el pasado jueves

La Unasur exige disculpas públicas a España, Portugal, Italia y Francia

DECLARACIÓN DE COCHABAMBA

Ante la situación a la que fuera sometido el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, por parte de los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España, denunciamos ante la comunidad internacional y los diversos organismos multilaterales:

• La flagrante violación de los Tratados Internacionales que rigen la convivencia pacífica, solidaridad y cooperación entre nuestros Estados, que constituye un acto insólito, inamistoso y hostil, configurando un hecho ilícito que afecta la libertad de tránsito y desplazamiento de un Jefe de Estado y su delegación oficial.

• El atropello y las prácticas neocoloniales que aún subsisten en nuestro planeta en pleno siglo XXI.

• La falta de transparencia sobre las motivaciones de las decisiones políticas que impidieron el tránsito aéreo de la nave presidencial boliviana y su presidente.

• El agravio sufrido por el presidente Evo Morales, que ofende no solamente al pueblo boliviano sino a todas nuestras naciones.

• Las prácticas ilegales de espionaje que ponen en riesgo los derechos ciudadanos y la convivencia amistosa entre naciones.

Frente a estas denuncias, estamos convencidos que el proceso de construcción de la Patria Grande, en el que estamos comprometidos, debe consolidarse en pleno respeto a la soberanía e independencia de nuestros pueblos, sin la injerencia de los centros hegemónicos mundiales, superando las viejas prácticas en las que se pretende imponer países de primera y de segunda clase.

Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de países de la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR, reunidos en Cochabamba, Bolivia el 4 de julio de 2013,

1. Declaramos que la inaceptable restricción a la libertad del Presidente Evo Morales Ayma, convirtiéndolo virtualmente en un rehén, constituye una violación de derechos no sólo al pueblo boliviano, sino a todos los países y pueblos de Latinoamérica y sienta un peligroso precedente en materia del derecho internacional vigente.

2. Rechazamos las actuaciones claramente violatorias de normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los Jefes de Estado.

3. Exigimos a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España, expliquen las razones de la decisión de impedir el sobrevuelo del avión presidencial del Estado Plurinacional de Bolivia por su espacio aéreo.

4. De igual manera exigimos a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España presenten las disculpas públicas correspondientes en relación a los graves hechos suscitados.

5. Respaldamos la Denuncia presentada por el Estado Plurinacional de Bolivia ante la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, por la grave violación de Derechos Humanos y puesta en peligro concreto de la Vida del Presidente Evo Morales. Asimismo, respaldamos el derecho del Estado Plurinacional de Bolivia de realizar todas las acciones que considere necesarias ante los Tribunales e instancias competentes.

6. Acordamos conformar una Comisión de Seguimiento, encargando a nuestros Cancilleres la tarea de realizar las acciones necesarias para el esclarecimiento de los hechos.

Finalmente, en el espíritu de los principios establecidos en el Tratado Constitutivo de UNASUR, exhortamos a la totalidad de las Jefas y Jefes de Estado de la Unión a acompañar la presente Declaración. De igual manera, convocamos a la Organización de las Naciones Unidas y organismos regionales que aún no lo han hecho, a pronunciarse sobre este hecho injustificable y arbitrario.

Cochabamba, 4 de julio de 2013.

Tomado de Adital

Es vital para la región cuantificar sus recursos naturales

El Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez Araque, sostuvo mediante entrevista a teleSUR, la importancia de conocer y registrar la cantidad de recursos naturales con las que cuenta la región suramericana para consolidar una visión estratégica que permita su desarollo integral.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) realizará una conferencia para construir una política que transforme los recursos naturales en tema estructural para el desarrollo de las naciones latinoamericanas, así lo anunció el Secretario General de este bloque regional, el doctor Alí Rodríguez Araque, mediante entrevista realizada por teleSUR, en el programa Cruce de Palabras.

Desde el 27 y hasta el 30 de mayo, se reunirán 35 especialistas de 12 países latinoamericanos en la ciudad de Caracas (capital de Venezuela) para discutir aspectos importantes en torno a los reservorios naturales con los que cuenta el bloque regional.

Araque señaló que algunas de las propuestas es estudiar la creación de un servicio geológico para llevar el registro de todos los recursos y minerales de la región, además de crear varios centros de investigación científica y tecnológica aplicada, no solamente a la fase extractiva sino a la fase de transformación de esos recursos. “El problema tecnológico pasa a ocupar un tema muy relevante y para ello la creación de instituciones financieras que puedan alimentar esos proyectos”, apuntó.

A continuación, teleSUR transcribe de forma exacta la entrevista:

Patricia Villegas: ¡Hola!, bienvenidos(as) a una nueva edición de Cruce de Palabras, mi invitado de hoy no necesita muchas palabras para su presentación, se trata del secretario general de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), el doctor Alí Rodríguez Araque.

-Doctor, muchas gracias por atender la invitación de teleSUR, nuevamente.

Alí Rodríguez Araque: De nada.

Patricia Villegas: El tema que principalmente le propongo hoy que conversemos es, sin dudas, un tema apasionante y estratégico. Usted ha convocado, aquí en la ciudad de Caracas, una Conferencia de la Unasur, sobre recursos naturales para un desarrollo integral de la región. Y, honestamente, y esa es mi primera inquietud, ya poner a hablar del tema a las naciones integrantes de la Unasur, pareciera una revolución.

Alí Rodríguez Araque: No sé si será propiamente una revolución, la revolución puede venir después, si se logra lo que es el propósito que he venido planteando en la Unasur, que es el diseño de una estrategia, además de todas las demás políticas sectoriales que se vienen desplegando para este momento. Nosotros tenemos en este momento doce consejos ministeriales, cada consejo desarrolla de acuerdo a su sector, la política correspondiente. Tenemos el consejo presidencial y el de cancilleres, pero hasta hace poco habían estado desarticulados, entonces, eso requería de dos herramientas claves; una de orden técnico, que era la creación de un centro de comunicaciones; de formación, de documentación; de archivo, que a su vez esté enlazada con la sala de prensa, a través de la cual fluya la información para el público, pero al mismo tiempo, con los sistemas de seguridad necesarios. Cuando lleguemos a un nivel de esas características, entonces también se pueden acceder directamente a los documentos, a las fuentes, eso es un aspecto muy importante, pero ni siquiera decisivo. El más importante de todos, es el carácter político. Si uno, medita momentáneamente, llega a la conclusión de que, el hecho que 12 jefes de Estado de América del Sur hayan firmado un Tratado para la unión de estos 17 millones 800 mil kilómetros cuadrados de superficie, 401 millones de habitantes; uno se pregunta, bueno ¿qué es lo que puede garantizar el éxito de un proyecto de tales magnitudes? Sino, ¿cómo puede convertirse esto en un proyecto irreversible?, ¿que no haya marcha atrás?
Necesariamente se necesita de una estrategia donde se articulen todos los esfuerzos, de todos los países, tomando en cuenta el estudio, el conocimiento en profundidad de las gigantezca riqueza que dispone esta región.

Patricia Villegas: Cuando yo le hablaba de una revolución es porque justamente sobre esa gigantezca riqueza natural de esta región, hay múltiples visiones, en muchos de esos casos, tiene que ver con la ideología que lleva a cabo cada uno de los gobernantes de turno en nuestros países. Hay quienes creen en la explotación transnacional, hay quienes creen que hay que guardar estos recursos naturales debajo de la tierra y no tocarlos, es decir, hay una gran cantidad de visiones sobre esa riqueza.

Alí Rodríguez Araque: Precisamente, por eso hay que abrir el debate e intercambiar las opiniones, visiones, ver que común denominador podemos obtener, porque ese común denominador es el primer paso para la elaboración de una estrategia, porque la vida va enseñando cosas. Por ejemplo, hay todo un prejuicio con el tema de la extracción, que no es solamente un prejuicio porque se han hecho barbaridades con las explotaciones de minas a cielo abierto, con la explotación de petróleo, de distintos minerales, la contaminación de aguas, los impactos negativos contra las comunidades que están en el entorno de las comunidades mineras.

Patricia Villegas: Comunidades exterminadas incluso…

Alí Rodríguez Araque: Sí, se han hecho barbaridades, es decir, tampoco la posición antiextractiva es algo absolutamente caprichoso, tiene los antecedentes y tiene sus razones de ser. Ahora, no necesariamente la actividad extractiva tiene que hacerse sobre las bases en las que se ha venido haciendo, por eso es que se requieren precisamente acuerdos, entre otras cosas, desarrollos tecnológicos que minimicen el impacto en la naturaleza porque toda actividad humana sobre la naturaleza causa un impacto, ¿Qué mayor impacto que el producido en la ciudad? Primero por el espacio y las modificaciones que provocan y luego lo que viene después, desechos y aguas servidas, etcétera; o una actividad agrícola. El problema ahora es, ¿cómo entonces reducir, cómo minimizar ese impacto? Y como remediar los remanentes que quedan de esos impactos.

Patricia Villegas: El presidente Rafael Correa en su discurso de posesión frente al Parlamento y ante invitados internacionales, le pedía al Foro de Sao Paulo, a los líderes de izquierda del continente que lo ayudaran en la construcción de una reflexión (principalmente hablaba para los gobiernos de izquierda) acerca del tema del manejo de los recursos naturales. Esto es mucho más amplio, por supuesto, incluir a todos los países de la región.

Alí Rodríguez Araque: Es que precisamente deben estar involucrados todos los países de la región, es decir, no bastan con que algunos participen y otros no, porque ¿cuál sería el resultado de esto? Lo primero que habría de tomar en cuenta es que, nuestra América representa el más grande reservorio de recursos naturales del mundo, nosotros tenemos el 28 por ciento del agua potable del mundo, tenemos la más alta capacidad de reposición de agua servida, tenemos los bosques más grandes del mundo, tenemos la mayor biodiversidad del mundo. Todos los minerales que querramos, es más, la tabla periódica está alojada completa en esta región; comenzando por una serie de recursos estratégicos, cada vez más escasos…

Patricia Villegas: Como el petróleo, el gas…

Alí Rodríguez Araque: No, y otros más delicados como el niobio por ejemplo, bueno pues Bolivia tiene el reservorio gigantezco de litio, que es el principal mineral para la construción de baterías que han demostrado almacenar hasta tres veces más de electricidad, con una duración mayor incluso, los coches híbridos lo están fabricando a base batería de litio. Es decir, ¿qué costaría que varios países se agrupen e instalen distintas fábricas a base de litio boliviano, por ejemplo…

Patricia Villegas: Usted habla de esas riquezas naturales y yo me pregunto, doctor Alí, ¿Las tenemos bien inventariadas los latinoamericanos, lo que tenemos?

Alí Rodríguez Araque: No, una mínima parte sabemos realmente lo que tenemos. Con lo que ya se conoce, sabemos que es una riqueza gigantezca, pero estoy convencido que la mayor parte se desconoce.

Patricia Villegas: ¿Cómo logró usted convencer a los jefes de Estado, de que se instalara este tema en la discusión?

Alí Rodríguez Araque: Mira, yo creo que es una cosa de lógica elemental, de Kinder Garden, que cualquiera la entiende. Yo pensé que iba a tardar un poco más, pero en la cumbre de noviembre en Lima, llevé un planteamiento escrito muy breve y fue aprobado. Algunas de las proposiciones fue estudiar la creación de un servicio geológico para llevar el registro de lo que tenemos, ahí hay un problema porque hay mucho celo con los datos que se exponen. Otra, fue crear un centro de coordinación para el estudio de la región, crear varios centros de investigación científica y tecnológica aplicada no solamente a la fase extractiva, sino a la fase de transformación. El problema tecnológico pasa a ocupar un tema muy relevante y para ello la creación de instituciones financieras que puedan alimentar esos proyectos.

Patricia Villegas: En todo caso, busca inventarearla pero también aportar en la transformación de estas materias primas, de todos estos invaluables recursos naturales. No es solamente saber qué tenemos.

Alí Rodríguez Araque: Se trata de saber qué tenemos para poder planificar. Es decir, si uno ignora, no puede planificar. Se ha dicho que la información es poder. Y quien conoce muy bien, o bastante bien, son otros, no somos nosotros. Es absurdo, cualquier dato que uno requiera sobre América tiene que ir a buscarlos en cualquier servicio geológico norteamericano. Para fortuna, ahora los japoneses sacaron una publicación donde aparecen todos los centros de servicio geológico del mundo. En eso vamos a estudiar en un texto bastante nutrido, tenemos mucho trabajo por delante en estas cosas.

Patricia Villegas: Hay mucho trabajo sobre este tema y seguramente muchas expectativas de las comunidades organizadas que han librado realmente batallas muy importantes para preservar parte de sus recursos naturales que han llevado la bandera de, prefiero que no saquen esto de la tierra para preservar el agua. De todos esos debates, le voy a preguntar en el próximo segmento de Cruce de Palabras. Quédese con nosotros, ya volvemos.

Patricia Villegas: Volvemos, estamos en Cruce de Palabras y es sin dudas, un tema estructural que no se resuelve sólo en una entrevista, pero le hemos pedido al doctor Alí Rodríguez Araque, secretario general de la Unasur que nos concediera estos minutos para el programa para que fuera un abrebocas, que usted supiera que los gobiernos de la región de esta América Latina han tomado la determinación de discutir un tema que es estructural, el tema de los recursos naturales, un tema que por supuesto pasa por las posiciones ideológicas de cada uno de los gobiernos, y en las cuales las comunidades tienen una amplia experiencia y han luchado años por años para preservarlos.
No se puede hablar de recursos naturales sin antes hablar de soberanía y en muchos de nuestros países dicen ¿qué es esa discusión, si con soberanía no se come?, Pero, con la soberanía sí se come, ¿cómo hacemos para que los ciudadanos comprendan que esa discusión es estructural.

Alí Rodríguez Araque: Partamos de un hecho elemental. Todo recurso natural está alojado en la tierra. Y ya eso plantea un problema territorial, y al convertirse en problema territorial es un problema de soberanía, porque los territorios forman parte de los Estados, naciones y en consecuencia, estas están en soberanía. Esa, es la primera consideración. En segundo lugar, el recurso natural que está alojado allí pertenece a un Estado correspondiente. Hay una declaración de las Naciones Unidas, la 1803, que establece el principio universal de la propiedad permanente de los Estados sobre sus recursos naturales. Y, si tu lees cualquiera de las constituciones en América del Sur, todas establecen un principio o la propiedad o la administración de los recursos naturales por parte del Estado. Ahora, otra cosa que hace el Estado es regularlos, no es de ellos, es de la nación, es del pueblo. El Estado es un simple administrador de esas riquezas, por eso deben entregar cuentas de lo que hacen en la administración de esas riquezas, como lo hace el empresario de explotación del petróleo por el acceso a ese recurso. Un ejemplo bien claro, aquí habían reducido las regalías, es decir, la regalía es lo que paga un empresario a un dueño de los recursos naturales, en este caso del petróleo, la regalía de un 16 por ciento la bajaron a cero. Armamos un escándalo, la subieron a uno por ciento y eso implicaba una pérdida enorme para el Estado y super ganancias para las empresas petroleras. Bajaron el impuesto al 34 por ciento, las dudas se resolvían en tribunales extranjeros. Todo eso fue corregido. Hoy, la realidad está en un 30 por ciento más un tres por ciento adicional, sin eso hubiese sido imposible destinar 550 mil millones de dólares para atender los problemas de la población.

Patricia Villegas: Usted me está hablando de una historia particular de la nación venezolana pero que se podría extender a cualquiera de la region. Incluso, en otros continentes para no preguntar por el caso africano que es motivo de otro Cruce de Palabras. Básicamente está contando lo que es la historia de la neocolonización. ¿Eso nos sigue pasando en el continente, se siguen llevando nuestras riquezas?

Alí Rodríguez Araque: Eso está pasando en el mundo porque todas estas guerras que están ocurriendo es la confrontación de capital con los dueños de las tierras. Es decir, que en los Estados hay una reocupación violenta de las tierras que alojan importantes recursos naturales. El caso de Libia, en el caso de Siria. Fue lo que pasó con Irak, y lo que puede continuar pasando con otros territorios, incluyéndonos a nosotros.

Patricia Villegas: A América Latina.

Alí Rodríguez Araque: Pero, particularmente a Venezuela por la gigantesca riqueza petrolera que dispone.

Patricia Villegas: Pero bueno, la gran prensa dice que no es un asunto del capital ni de los recursos, sino de los malos gobernantes tiranos.

Alí Rodríguez Araque: Sí, bueno. Siempre en estos asuntos ha habido una justificación. Tú, que eres periodista, sabes que la primera que muere en guerra es la verdad.

Patricia Villegas: Es decir, que esta discusión es también un asunto de paz. Instalar esta discución sobre los recursos naturales.

Alí Rodríguez Araque: Es fundamental para la paz. Si algo debe entender nuestra América es el hecho de ser territorio de paz. Es una de las zonas más pobladas del mundo que ha firmado contra la preferencia de armas nucleares. En fin, tiene una cantidad de ventajas enormes. Un nivel potencial del cual estamos hablando.

Patricia Villegas: Cuando estamos hablando de recursos naturales no hay ninguno que esté vetado en la discusión. Estamos hablando de agua, estamos hablando de oro, estamos hablando de litio, estamos hablando de petróleo, de la Amazonia.

Alí Rodríguez Araque: Todos los recursos entran allí. La biodiversidad que es tan delicada. Los bosques, porque es que América del Sur dispone del más grande pulmón vegental del mundo. Es decir, uno debe preguntarse qué es lo que no tenemos y, lo que no hemos tenido, es visión. Es lo que ahora hay que incorporar para que esto se convierta, entonces, en una zona de prosperidad que podrá no solamente resolver los problemas de la pobreza. Nosotros tenemos 134 millones de pobres todavía, a pesar de que se ha reducido la pobreza. Sino que podemos contribuir, además, a reducir la pobreza en otros territorios. Supongamos una intensificación del intercambio entre África y América del Sur, en esas condiciones. Es decir, se puede materializar toda la vieja estrategia del Sur-Sur.

Patricia Villegas: Yo soy una mujer en una zona del Pacífico colombiano. Soy un hombre en los Andes peruanos que he luchado por la no explotación de oro para preservar el agua. Soy un obrero chileno que que ha luchado siempre por el tema de la explotación del cobre. ¿Qué expectativas puedo tener de este evento que se desarrolla en la ciudad de Caracas? ¿Cómo me va a incorporar? ¿Cómo me va a interpelar? ¿Quién va a escuchar mi voz? Lo que yo tengo que decir.

Alí Rodríguez Araque: Lo primero es la incorporación de las comunidades al debate. Es fundamental. Y no solamente el debate; a los proyectos. Porque ellos son los primeros afectados, y deben ser los principales receptores, además, de los beneficios que se obtienen del aprovechamiento de los recursos naturales. Ahora, ellos mismos saben también y pueden enseñar mucho de cómo preservar la naturaleza aún desarrollando actividades productivas. Lo que no se puede es, salvo excepciones, no hacer nada, porque esto puede provocar un impacto. No construir una ciudad o no hacer un sembradío o una carretera, o un puerto, porque todo produce impacto. No hay ninguna actividad humana que no provoque un impacto.

Patricia Villegas: ¿Le piden más a la izquierda que a la derecha en estos temas medioambientales, nuestras sociedades?

Alí Rodríguez Araque: La derecha no le pide permiso a nadie, ni le pregunta a nadie. Hacen su cosa. ¿Cómo fue toda la oleada neoliberal en el mundo? ¿Cómo actuaron? La izquierda se siente, en principio, obligada a consultar y a oír a las poblaciones y, las poblaciones, se sienten con derecho a que las oigan y tienen razón. Pero, ¿qué le van a reclamar a la derecha? Si saben que no los van a oír.

Patricia Villegas: Vamos a hacer una pausa en este nuevo Cruce de Palabras. Quédese con nosotros. Al regreso, nos quedan pocos minutos, pero le vamos a preguntar al doctor Alí Rodríguez Araque, ¿qué tipo de documento él espera entregar de los jefes de Estado de la Unasur? Luego de esta primera discusión en la ciudad de Caracas.

Patricia Villegas: Estamos en esta edición de Cruce de Palabras con el secretario general de la Unión de Naciones del Sur, el doctor Alí Rodríguez Araque que instala en la ciudad de Caracas un debate que se lleva a cabo de manera permanente en todos los rincones de nuestra geografía y más allá. Es un debate estrátegico, el de los recursos naturales, qué hacer con ellos, cúantos tenemos. ¿Es un inventario real el que conocemos en nuestra América Latina? Ya ha dicho el doctor Alí Rodríguez Araque que aún sabiendo que es muy alto impacto lo que tenemos en nuestra región; no tenemos con claridad ese inventario, de hecho, y es parte de la tarea pendiente. Sobre este tema le preguntamos en los dos primeros segmentos del programa, pero, yo para cerrar este Cruce de Palabras, doctor Rodríguez Araque, quisiera que conversaramos sobre una visión que planteaba el presidente Hugo Chávez. Yo creo que es de los discursos más memorables, de los muchos que, por fortuna, pronunció sobre este tema y otros tantos temas. En Copenhague, en la cumbre del clima en Copenhague decía “no cambiemos el clima, cambiemos el sistema”. Esta discusión sobre los recursos naturales, ¿necesariamente pasa por allí?

Alí Rodríguez Araque: Bueno, lo comprende. Pero tampoco podríamos ser extremistas, él no lo sería, de esperar cambiar el sistema para librar las luchas correspondientes, en defensa de los recursos naturales y del mejor aprovechamiento de esos recursos para los pueblos, que es, en fin de cuentas, el problema principal. Por ejemplo, en el caso de América Latina, yo te dije que tenemos 134 millones de pobres, altos niveles de desempleo, empleo de mala calidad e inestable. Pero si aquí logramos desarrollar industrias. Ya te puse el ejemplo del litio, que empleen 10 mil, 15 mil trabajadores de calidad. Son trabajos de calidad y trabajos permanentes.

Patricia Villegas: ¿Tenemos el talento humano; la gente capacitada para este gran reto?

Alí Rodríguez Araque: Tenemos el talento. Ahora, capacidad capacitada no. Hay que capacitarla y por eso estamos planteando la creación de centros de formación. Aunque yo voy más allá: el día que haya una estrategia común, viene la reforma educativa. Y la educación comienza desde el niño hasta los postgrados que se hagan posteriomente en la educación superior. Es decir, se trata de una fomación integral, completa para que sea el conjunto de la sociedad el que ataque el problema y no una fracción de la sociedad.
Patricia Villegas: ¿Cuánto tiempo le puede tomar a nuestra América Latina esta discusión y un plan de acción conjunto?

Alí Rodríguez Araque: Es difícil hacer esos cálculos. Yo estimo que en unos 15 años ya esto sea un tema clarificado en lo fundamental, que es lo más importante, porque una vez clarificado y acordado un tema viene la acción y es la única manera de que la acción sea efectiva. Así que, por ahora, estamos en los primeros pasos. Bueno, apenas se va a plantear por primera vez.

Patricia Villegas: Por eso yo le decía que si eso, en sí mismo, era una revolución. Plantear el tema.

Alí Rodríguez Araque: Sí, es un primer intercambio. Y la idea es colocar el tema sobre la mesa y que se difunda porque este debate hay que llevarlo a todos los países y que las comunidades participen, los pueblos participen. Sino, no tiene ningún sentido. Esto no puede ser un debate de élites, independientemente de que este primer encuentro [Intervención de Patricia Villegas: Es de académicos, de estudiosos] sí, tiene un carácter de expertos para poder sacar unas primeras conclusiones y llevas esas conclusiones a los jefes de Estado.

Patricia Villegas: ¿Qué es lo que usted espera entregarle a los jefes de Estado? ¿Un documento?

Alí Rodríguez Araque: Hay un equipos de redactoría que van a llevar la secuencia de los debates en cada mesa. Son cinco mesas. Yo estoy encargado de hacer el resumen de las cinco mesas, posteriormente, y elaborar un documento que es el que se va a llevar. De acuerdo con los resultados del debate. De mayor o menor acuerdo.

Patricia Villegas: Este debate no en conclusivo, es por el contrario, digamos, un impulso de lo que debe pasar en cada país.
Alí Rodríguez Araque: Es un intercambio de ideas. No es para sacar conclusiones, ni decisiones. Porque, al fin de cuentas, las decisiones las toman los jefes de Estado, por razones que ya hablamos hace rato.

Patricia Villegas: ¿Cómo está la Unasur en términos generales?

Alí Rodríguez Araque: Yo creo que ha avanzado muy bien en tan corto tiempo. Ya están funcionando las instituciones, los consejos ministeriales… Yo creo que ya se estableció.

Patricia Villegas: ¿Tiene enemigos poderosos la Unión de Naciones del Sur?

Alí Rodríguez Araque: Muy poderosos. Porque si se está orientando al tema de los recursos naturales, al tema de la soberanía, a todo esto, pues hay gente e el mundo muy poderosa al que no le gusta que los pueblos defiendan su soberanía, defiendan sus recursos, porque eso implica reducción de sus ganancias.

Patricia Villegas: ¿Está blindada en este momento la Unasur? Acaba de pasar una prueba donde fue muy atacada por la oposición respecto al Gobierno venezolano tras la elección de Nicolás Maduro.

Alí Rodríguez Araque: Yo creo que ha avanzado mucho en su consolidación. Ahora, que esté blindada y sea inexpugnable. Se está trabajando, en la Unasur se trabaja intensamente, a miembros de Unasur, para tratar de captarlos y llevarlos a sus políticas . Eso es un juego permanente, así es la política. En un conflicto permanente y uno puede no puede pensar que ya, se constituye Unasur y todo va bien.

Patricia Villegas: ¿Es una unión que se construye todos los días?

Alí Rodríguez Araque: Todos los días y se construye no solamente por el buen deseo de que en la forma, sino también en la confrontación. También en la confrontación, no solamente con los adversarios, muchas veces con la confusión interna con la incomprensión interna, porque además esas políticas de las grandes potencias tienen también representaciones internas en nuestros países.

Patricia Villegas: ¿Hay ahora, en todo caso, mayor conciencia que solo unidos podremos dar las batallas que hay que dar?

Alí Rodríguez Araque: Sin duda alguna. Creo que significa de haber pasado desde la independencia, siglos, para entonces comenzar a ser lo que Bolívar había comenzado y quedó frustrado, pues, con el congreso anfitriónico de Panamá.

Patricia Villegas: Muchas gracias, doctor Alí.

Alí Rodríguez Araque: Siempre a su orden.

Patricia Villegas: Siempre es insuficiente el tiempo. Muchas gracias también a ustedes esperamos que hayan disfrutado de esta conversación sobre un tema estructural el cual demás usted podrá encontrar las incidencias de esos debates, de esas charlas de esas conferencias, y también de lo que dentro de sus comunidades están luchando y pensando acerca de de estos usos de los recursos naturales de nuestra América Latina. Aquí llegamos al final de este Cruce de Palabras.

Tomado de TeleSUR

Fuerte respaldo de los presidentes de la región

Nicolás Maduro a su llegada a Lima para participar de la cumbre de la Unasur, donde recibió el respaldo de los mandatarios de la región.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió el apoyo rotundo de los mandatarios latinoamericanos que arribaron a la capital peruana. Dominada por una estricta seguridad, anoche Lima fue la sede de la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), convocada para analizar la situación política en Venezuela. Al cierre de esta edición de Página/12 la Unasur preparaba un comunicado para expresar su respaldo absoluto a los resultados de las elecciones del domingo en Venezuela, en las que Maduro se impuso por una diferencia de 1,8 punto porcentual al opositor Henrique Capriles.

En vuelo hacia Lima, la presidenta argentina Cristina Kirchner se refirió a la cumbre y la asunción de Maduro prevista para hoy a través de su cuenta de Twitter. “Venezuela puede contar con Argentina. De la misma manera que otros países fueron apoyados y ayudados en tiempos difíciles”, escribió la Presidenta. “Recuerdo Ecuador-Colombia, Evo en Bolivia, Correa y su virtual secuestro, Colombia-Venezuela, Néstor, Hugo y Juan Manuel en Santa Marta”, agregó la mandataria, refiriéndose a distintas crisis regionales en las que intervinieron la Unasur y sus presidentes. “Todos los que necesiten una mano solidaria y el corazón, allí estarán Unasur y cada uno de sus presidentes, sin condicionamientos. Hoy es Nicolás Maduro. Presidente electo en jornada cívica ejemplar. Democracia para todos… y todas”, cerró la Presidenta.

Por su parte, en su arribo a Lima el mandatario de Bolivia, Evo Morales, afirmó que todo lo que pasó en Venezuela, tras la elección como presidente de Nicolás Maduro, “ha sido una agresión del gobierno de Estados Unidos”. Morales dijo, en declaraciones a periodistas de Bolivia y Perú, que la reunión de los mandatarios latinoamericanos tuvo el objetivo de defender la democracia en Venezuela y “expresar todo nuestro apoyo a Nicolás Maduro”. El presidente boliviano afirmó que la Unasur se constituyó en “una institución para defender la democracia frente a la agresión del imperio del gobierno de Estados Unidos”. “Es por eso que los presidentes nos hemos convocado rápidamente para expresar nuestro apoyo a la democracia en Venezuela”, agregó.

Morales había anunciado que plantearía en la Unasur una declaración a favor de la dignidad de Latinoamérica y de repudio a Estados Unidos. “Quien se oponga es el traidor a Sudamérica, es traidor a Latinoamérica y las grandes luchas de nuestros pueblos”, dijo Morales en una rueda de prensa en un aeropuerto militar antes de partir a Lima. El presidente de Bolivia rechazó supuestas declaraciones del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y dijo: “No vamos a permitir que nunca más América latina sea el ‘patio trasero’ de Estados Unidos”, como habría calificado Kerry a la región. Morales dijo que que llevará el tema a la reunión de la Unasur.

Morales, enterado del calificativo empleado por John Kerry, dijo que era “humillante y ofensivo, pero a la vez fortalece la dignidad, la unidad y la igualdad de Bolivia y los pueblos” latinoamericanos. El mandatario recordó que Bolivia dejó de ser “el patio trasero” de Estados Unidos, gracias a su liberación económica, tras la nacionalización de los hidrocarburos y la lucha del pueblo “Antes, la Embajada de Estados Unidos en Bolivia decidía quién iba a ser el comandante de las fuerzas armadas, de la policía, el ministro de Gobierno. Los ex comandantes de aquellos tiempos tenían que tener un aval de la Embajada de Estados Unidos. Eso ha terminado y todavía piensan que somos el patio trasero”, reprochó.

En tanto, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, también viajó para asistir a la reunión de la Unasur. Desde Lima, la jefa de Estado seguirá viaje hacia Caracas, donde hoy asistirá a la investidura del presidente electo de Venezuela. Brasil reconoció a Maduro como presidente electo desde el primer momento y dijo que los resultados de las elecciones deben ser respetados.

El presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, participó de la cumbre extraordinaria de la Unasur: “Frente a la amenaza vivida en Venezuela se ha activado la Unasur; hoy en la noche (por ayer) vamos a informar directamente cuáles han sido los acontecimientos”, dijo Maduro en el aeropuerto de Maiquetía y a través de la cadena nacional de radio y televisión.

La presencia de Maduro estuvo en duda hasta último momento. “Las pruebas de la conspiración de la ultraderecha están y las vamos a revelar en las próximas horas; en Venezuela no tenemos oposición, lo que tenemos es conspiración permanente”, afirmó el jefe del Estado.

Hoy asumirá la presidencia

Por Mercedes López San Miguel, desde Caracas

La atención del mundo estará puesta en el acto de toma de posesión de Nicolás Maduro, previsto para hoy a las 11 de la mañana en la Asamblea Nacional, ubicada en el centro caraqueño. Contará con la presencia de la presidenta argentina, Cristina Fernández, la de Brasil, Dilma Rousseff; de Bolivia, Evo Morales, y de Uruguay, José Mujica, quienes llegaron a esta ciudad desde Lima, después de haber participado en la cumbre de la Unasur motivada por el escenario de confrontación y violencia que se vive en Venezuela.

El acto de hoy está marcado no sólo por el espaldarazo del bloque sudamericano al proceso bolivariano y la movilización de los seguidores del chavismo, también por el faltazo anunciado por los legisladores de la oposición liderados por Henrique Capriles Radonski, quien apenas conocido el resultado del domingo se negó a reconocer que había perdido por una diferencia de 1,8 por ciento (262.473 votos) y se empecinó en su reclamo.

El Consejo Nacional Electoral, que recibió el miércoles los documentos presentados por la oposición como pruebas del supuesto fraude se reunió ayer para discutir la solicitud de un recuento voto por voto. A última hora anunció que se auditará el 46 por ciento de las urnas que quedan después del 54 por ciento ya auditado, aunque aclaró que no se trata de un recuento voto por voto. El Consejo ya había proclamado presidente a Maduro el lunes y señalado que los resultados son irreversibles.

Tras el anuncio, Capriles aceptó la decisión, que en los hechos significa bajarse del reclamo del recuento voto por voto. De todos modos, se cuidó de reconocer su derrota. “Más temprano que tarde saldrá la verdad a flote”, dijo y llamó a sus seguidores a “quedarse en la casa” durante la asunción de Maduro.

Después de prestar juramento ante Cabello, el flamante mandatario presidirá un gran desfile militar en el que estará acompañado por los presidentes del Mercosur –exceptuando Paraguay, país suspendido del bloque tras la destitución de Fernando Lugo–, el mandatario de Irán, Mahmud Ahmadinejad; su colega de Nicaragua, Daniel Ortega; además de altos funcionarios de Palestina, Arabia Saudita y China, entre las 15 delegaciones que confirmaron su presencia.

El clima se espesó en este país ese día, luego de que Capriles llamara a sus seguidores a protestar y manifestarse en las calles. Durante la noche del lunes al martes se registraron los hechos más violentos hasta ahora, con un saldo de ocho muertos, 61 heridos y 135 detenidos. El gobierno amenazó con abrir una causa contra Capriles y otros dirigentes de la Mesa de la Unidad al responsabilizarlos por los disturbios. Maduro pidió a sus seguidores que reaccionen ante lo que consideró una embestida de la oposición. “Todos debemos reaccionar. Acabamos de derrotar un golpe de Estado y ellos van a continuar con el sabotaje a la vida del país”, reiteró ayer antes de subir al avión rumbo a Lima. Y más, el ex canciller reiteró en varias oportunidades que existe una unidad cívico-militar, como la que se propone mostrar con el desfile de hoy. “Tenemos una fuerza armada chavista, es decir, patriota, bolivariana, antiimperialista”, dijo Maduro, quien señaló durante las recientes horas convulsionadas que un pequeño grupo de militares contactados por la oposición estaba siendo investigado.

Respaldado por sus pares de la región y por otros países del mundo, exceptuando Estados Unidos, el heredero político de Chávez dijo que el próximo lunes arrancará el gobierno con una caravana que recorrerá el país buscando soluciones “inmediatas” a los problemas de la gente. Los más mencionados aquí son el aumento de los precios, la escasez de productos, los cortes de luz y el incremento de la delincuencia. Maduro viene diciendo que planea dirigir el poder con el programa de gobierno que dejó de testamento Chávez, el cual tiene como premisa “profundizar el socialismo del siglo XXI”.

Extractado de la cobertura que ofrece hoy Página/12

ENTREVISTA AL JEFE DE LA DELEGACION DE OBSERVADORES DE UNASUR PARA LAS ELECCIONES VENEZOLANAS

Carlos “Chacho” Álvarez a Página/12 : “Tienen un sistema electoral probado en dieciocho elecciones en las que siempre se reconoció el resultado.”

“Fue una elección absolutamente normal”

Álvarez señaló que los 50 expertos de Unasur no observaron irregularidades importantes y que se trata de un sistema que fue probado en dieciocho elecciones.

Por Julián Bruschtein

“Los técnicos de la oposición no dudan de que los resultados son esos. No lo van a decir públicamente, pero no hay duda de que los resultados son esos”, aseguró a Página/12 Carlos Chacho Álvarez, jefe de la delegación de observadores internacionales de la Unasur en Venezuela. El cerrado resultado de la elección que consagró presidente al chavista Nicolás Maduro el domingo fue la excusa del opositor Henrique Capriles para desconocer el resultado anunciado por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Álvarez analizó que “Capriles apela a la movilización” y no a las vías legales “todavía”.

–El candidato de la oposición en Venezuela puso en duda el sistema electoral. ¿Qué pudo observar la Unasur?

–Hay un sistema electoral que funciona muy bien y que está garantizado por el conjunto de la sociedad y por los equipos informáticos de las dos fuerzas. Las mesas se demoraron en cerrar porque vota hasta la última persona de la fila y en general el resultado puede estar dos o tres horas después. Pero acertadamente el CNE no da los resultados hasta que no tiene una tendencia irreversible, no va dando boletines con el conteo. Es uno solo, el primero que anuncia es el resultado con una tendencia que no puede hacer variar el resultado. Como fue pareja la elección, el CNE demoró un poco más en dar el anuncio.

–¿Por qué Capriles insiste en hacer denuncias públicas?

–Si uno lo escucha a Capriles pareciera que quiere dirimir esto a través de otras vías, a través de la movilización. Si hubiese recusaciones o cuestionamientos están las vías legales, algo que planteamos desde la Unasur desde un principio. Está el tribunal constitucional, como debe hacerse en todo estado de derecho. Los técnicos de la oposición no dudan de que los resultados son esos. No lo van a decir públicamente, pero no hay ninguna duda de que los resultados son esos. Hubo 18 procesos electorales en 14 años, el sistema está absolutamente probado en cuanto a que los resultados son los que la gente votó, son el fiel reflejo de la voluntad popular.

–No sólo la Unasur tiene observadores internacionales. ¿Se sabe el contenido de los informes de las otras organizaciones?

–Está la unión de organismos electorales, hay muchos funcionarios de magistrados de organismos electorales, etc. La propia delegación de Unasur es una delegación de cincuenta personas, con magistrados y funcionarios de los organismos electorales de Sudamérica. Todos salieron a acompañar la elección en distintos Estados y nadie observó ninguna irregularidad ni situación que pudiera ser inconsistente o que pudiera gravitar en la tranquilidad del comicio, todos hechos muy menores. Hay un protocolo de actuación en el que tienen que ver por ejemplo que a menos de cien metros no puede haber nadie haciendo proselitismo. Muy pocos fueron los que reportaron estos casos menores. Hoy (por ayer) se entregaron los informes preliminares que el CNE leyó y en general todos planteaban más o menos lo mismo: una elección absolutamente normal.

–¿Cómo se vive la experiencia de ser veedor en Venezuela?

–Es paradójico, porque cuando llegás ves un clima electoral que parece que puede terminar mal. Pero yo vengo desde hace años, cuando estaba en el Mercosur, y diez días antes de la elección ya hay venezolanos preocupados porque los discursos de campaña son muy duros y frontales, y la retórica tan confrontativa a muchos les genera preocupación. Pero en realidad después, el domingo parece otro país. Parecen los cantones suizos porque ves colas normales de una ciudad tranquila por ejemplo. Y esta es una ciudad que tiene índices de violencia altos, pero que no se trasladan a la política. Con toda la dureza que existe en las campañas, no hay prácticamente hechos importantes de confrontación entre los distintos sectores. Es paradójico y llama bastante la atención de ver cómo se va encauzando institucionalmente el conflicto y cómo termina el pueblo produciendo una jornada tranquila y de gran participación cívica.

–¿Cómo queda la democracia venezolana después de esta elección?

–La democracia venezolana es de alto voltaje entre dos mitades que tienen proyectos de país que se excluyen. Como dijo Maduro en su discurso de proclamación: una mirada chavista revolucionaria que es la patria y el futuro y la otra que es la burguesía y la antipatria. Esto se expresa mucho en la dinámica previa a los comicios con actos recontra masivos, con cierres de campaña de un millón de personas o seiscientos mil. Una movilización muy fuerte, el chavismo es una fuerza concientizada, con gente que tiene una compenetración con la revolución socialista muy fuerte. En ese sentido es un proceso muy rico desde todo punto de vista.

Extractado de Página/12

Respaldo y desafío

Por Martín Granovsky

El patrocinio de Celac, Unasur y Mercosur parece confirmar una de las principales tesis del Gobierno: el de Malvinas ya no es un conflicto de la Argentina, sino un conflicto regional.

Cada uno de los organismos que coordinaron con el canciller Héctor Timerman la presentación de ayer ante Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, tiene su propia matriz.

El Consejo de Estados de Latinoamérica y el Caribe, representado por el canciller cubano Bruno Rodríguez, es el único foro que reúne a todos los países ubicados al sur del Río Bravo. No están los Estados Unidos, situados al norte, y tampoco Canadá, pero en cambio sí figura Cuba. A tal punto figura que en este momento ocupa la presidencia pro témpore de Celac. Una referencia fresca del nuevo tablero de América latina fue el funeral de Hugo Chávez, que mostró juntos al presidente de Cuba, Raúl Castro, y al de Chile, Sebastián Piñera. Los dos polos ideológicos de Celac. Surgida como idea brasileña y relanzada luego con impulso argentino-brasileño, la Unasur estuvo representada ante Ban Ki-moon por José Beraún Araníbar, el vicecanciller del país que ocupa la presidente pro témpore, Perú. Sin cuestionar a México, Unasur lo colocó en su lugar natural, América del Norte. También dentro de Unasur hay proyectos diferentes, cosa palpable si se mira por ejemplo la convivencia del Ecuador de Rafael Correa y la Colombia de Juan Manuel Santos. Pero las ventajas de la estabilidad compartida y el aumento del comercio intrarregional terminan siendo, como suele sostenerlo el asesor de Néstor Kirchner Rafael Follonier, una ideología que surge de los objetivos prácticos.

La exclusión de México de Unasur tiene que ver con la geografía y en parte también con la historia. En la Cumbre de Mar del Plata de 2005, que dio por tierra con todo proyecto de área de libre comercio de las Américas, el México de Vicente Fox fue el alfil de Washington para torcer la oposición de cinco países: los del Mercosur (la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y Venezuela.

Venezuela acaba de ser incorporada al Mercosur, representado ayer en la ONU por el canciller uruguayo, Luis Almagro; Mercosur, Unasur y Celac apoyaron el reclamo argentino por las Malvinas en su dimensión regional.

El mensaje es que la ocupación británica puede ser un problema también para la exploración de la gigante Petrobras.

El investigador Fernando del Corro acaba de recordar en el libro Malvinización y desmentirización que “a partir de 1993 también se iniciaron los trabajos para la obtención de hidrocarburos”. Dice Del Corro que según la Revista Geológica Británica el área explotable tenía unos 350 kilómetros. Y agrega: “Ya mediante estudios sismológicos hacia 1995 se había estimado la posibilidad de llegar a extraer unos 500.000 barriles diarios”.

Con la presentación de ayer ante Ban Ki-moon, la Argentina suma una iniciativa multilateral a la demostración británica de fuerza del referéndum por el que el 99 por ciento de los habitantes de las islas dijo que desea permanecer dentro de la bandera británica. Incluso si la Argentina considera que la consulta no tiene relevancia jurídica –como efectivamente lo considera–, el hecho existió.

Contra cada hecho, otro. Ante un hecho británico, uno argentino y regional. Esa es la lógica de la acción oficial mientras al mismo tiempo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner busca instalar su idea de que Londres, capaz de negociar con la dictadura argentina, no puede negarse a tratar con una democracia que está por cumplir 30 años y no quiere ni puede atacar las Malvinas. En el medio, claro, estuvo la guerra de 1982. Un conflicto bélico, y sobre todo un conflicto bélico perdido, no otorga ni quita títulos jurídicos, pero hace retroceder el reloj unas cuantas décadas, por decir lo más piadoso.

Como no emerge en el escenario una negociación probable a corto y mediano plazo, la Argentina se ve obligada a reforzar su política en dos planos. Por un lado, las gestiones con apoyo multilateral para que se cumpla la resolución 2065 de la ONU que define a Malvinas como una cuestión colonial y exhorta a las partes a discutir en una mesa común. Por otro lado, la alimentación permanente de los vínculos con los aliados regionales. Tal como saben los lectores de este diario, el conflicto de intereses con Brasil por la suspensión indefinida del proyecto de explotación de Río Colorado por parte de Vale es el peor de los últimos diez años. En cuanto a Uruguay, la esposa del presidente José “Pepe” Mujica y senadora nacional, Lucía Topolanksy, dijo el viernes último que las decisiones proteccionistas argentinas “nos perjudican mucho porque Uruguay tiene una serie de empresas cuyo único destino es la Argentina”. Hasta los gobiernos con mayor afinidad con el argentino, como Brasil y Uruguay, sienten los chirridos por la forma en que cada uno administra el impacto de la crisis global.

En política sudamericana las convicciones existen, pero si la armonía de intereses a veces contradictorios lubrica esas convicciones, el resultado final puede ser más eficaz.

La reunión de ayer con Ban Ki-moon es, por ese motivo, simultáneamente un éxito y un desafío en terrenos diplomáticos que van allá del diferendo por las islas.

Tomado de Página/12