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Nicolás Maduro Moros en la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP

MADURO EN CUMBRE ALBA VENZ 17 MARZO

Venezuela, el 17 de marzo de 2015.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado de Cuba)

Primeros ministros;

Cancilleres de nuestros hermanos y hermanas del ALBA:

La bienvenida más sentida, más amorosa que se le puede dar a un hermano que viene a visitarnos con su apoyo, con su solidaridad. Siéntanse ustedes, como siempre, aquí en su casa, en Venezuela, en esta tierra de libertadores, en esta Caracas histórica de tantas batallas por la independencia durante siglos ya.

Queridos hermanos de Bolivia, Cuba, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Ecuador, y hemos invitado de manera muy especial a nuestra hermana Haití; Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Hace apenas unos 10 días tuvimos una extraordinaria reunión en otras condiciones con la participación de 18 Estados de nuestra América caribeña, de nuestro Caribe americano se pudiera decir o de nuestra América caribeña. Ahí estuvimos en PETROCARIBE, 10 días apenas, y allí se aprobó un plan de consolidación, expansión, crecimiento de PETROCARIBE hacia programas diversos: el desarrollo energético, económico, social.

La palabra clave les decía yo a nuestros hermanos, cuando los recibí aquí en la puerta del Palacio Presidencial de Miraflores, la palabra clave es solidaridad. Es la palabra clave de la construcción de la nueva unión, de la nueva integración, de la nueva independencia de América Latina y el Caribe: la solidaridad, la hermandad verdadera, el trabajo conjunto, las relaciones en base a la igualdad, a la cooperación, a la hermandad, al respeto mutuo.

América Latina y el Caribe está escribiendo una historia gigantesca, gloriosa en las nuevas relaciones, en el marco del ALBA, de PETROCARIBE, de la UNASUR, de la CELAC. Una nueva historia se ha abierto para América y es una historia que tiene como centro salir de las cadenas de los viejos colonialismos, de los nuevos neocolonialismos que llenaron de esclavitud, atraso y pobreza a nuestra región durante 500 años y más, y es una historia que tiene como centro la felicidad de nuestros pueblos, la paz.

Siempre digo aquí en nuestra patria, a nuestros conciudadanos, a nuestros compatriotas, para nosotros siempre la gran victoria es la paz; la paz con igualdad, con educación, con salud, con trabajo, con ingresos dignos del pueblo, con distribución de las riquezas de manera justa y equitativa; la paz con justicia, la paz con derechos políticos, Poder Popular, la paz intrarregional. Ese es el centro de nuestra búsqueda.

Por eso estamos muy felices de recibirlos hoy, y, además, bueno, en medio de una batalla ineludible, inevitable. Si queremos de verdad transitar el siglo XXI y consolidar todos unidos y solo unidos, la independencia de toda una región: América Latina y el Caribe. Solo unidos podremos nosotros consolidarnos.

Si vemos la historia de 200 años de búsqueda de independencia, de república, de identidad propia, y cómo la división entre nuestros gobiernos, nuestros pueblos nos llevaron a largas décadas de dictaduras en algunos países, de regímenes neocoloniales que saqueaban nuestras riquezas en otros países, de intervenciones armadas brutales en otros países hermanos.

Son dos siglos que hemos visto pasar la historia y, por fin, como dijera nuestro amado y querido comandante Hugo Chávez: “El siglo XXI será el siglo de nuestra emancipación” —nos decía ya en el año 1992, 1993, 1994—, “el siglo XXI será nuestro siglo. Ahora sí no podemos dejar perder esta oportunidad, ahora sí será nuestro siglo.” Alguna gente lo escuchaba y decía: “Nuestro siglo”, y veíamos de pronto que se instalaba en Miami la Cumbre de las Américas y se firmaba el ALCA: “Nuestro siglo.” Alguna gente podía decir: “Bueno, es emocionante el planteamiento, pero es una utopía más.” Y él empezó a hablar de la utopía concreta, los sueños hacerlos realidad a través de proyectos políticos viables que se correspondan a la conciencia, a la identidad y a las necesidades de nuestro pueblo, y, además, a través de una voluntad política férrea.

Todos ustedes conocieron al comandante Hugo Chávez, bien lo conocieron y saben que era un hombre que salía a la defensa de las ideas justas con su cuerpo, con s876u pensamiento, con todo lo que tuviera. Le gustaba a él repetir mucho la frase de Bolívar: “Donde estoy yo, estoy completo”, y agregaba: “Y voy con todo.” Así estamos nosotros también: Donde estamos nosotros, queridos hermanos del Caribe, de Centroamérica, de Suramérica, donde estamos nosotros estamos completos en nuestra lucha.

Saben ustedes que Venezuela es un país que está haciendo una revolución. La Revolución Bolivariana surgió de nuestra propia raíz, no surgió de la nada; surgió de un largo proceso histórico, largo en la raíz fundacional, Bolívar, y tuvo su desenlace por allá en el agotamiento de un modelo nefasto de saqueo del país. El primer paso que se dio en nuestro país, que dio nuestro Comandante Fundador, nuestro Comandante Infinito, fue convocar la soberanía popular para construir el nuevo marco de la nueva patria que se iba a construir.

Así fue, hemos transitado diversos caminos de lucha, conspiraciones de diversos signos durante un año, el otro, el otro, y todas las adversidades inducidas o creadas por las conspiraciones lo que han hecho es fortalecer y acrecentar la conciencia de un pueblo que no ha dudado en batallar por su dignidad, por su derecho a la autodeterminación y a la independencia jamás, el pueblo de Venezuela no lo ha dudado ni un segundo. ¡Milagros se han vivido aquí!

Cuando nos tomábamos la Foto Oficial, yo les decía a nuestros hermanos del ALBA que en esa colina que ustedes ven ahí en el frente, donde tomamos la Foto Oficial, allí llegó el helicóptero a las 3:00 de la mañana el 14 de abril del año 2002 con el Comandante Chávez. El pueblo lo había rescatado, como un milagro, cuando lo tuvieron secuestrado y casi lo fusilaron.

Hemos pasado y escrito con nuestro pueblo páginas verdaderamente mágicas, para no decir heroicas, porque sí son heroicas, pero casi mágicas, y nuestro pueblo ha ganado respeto por la idea de la revolución democrática, protagónica, constitucional, bolivariana, antimperialista, anticolonialista, antirracista, socialista del siglo XXI.

El siglo XXI nos encontró en medio de esta batalla tan importante, y en medio de esas circunstancias fue naciendo, fue brotando la nueva organización del continente. El primer paso lo dieron Fidel, Cuba, y Chávez, Venezuela, por allá, por el año 2000, 2001. Soñaban. Frente al ALCA surgió un día un nombre: el ALBA, Alternativa Bolivariana de los Pueblos de la América. Y luego, el 14 de diciembre del año 2004, en La Habana nace la idea. Veníamos nosotros de una gran batalla y una gran victoria del referendo revocatorio.

Luego, en el 2005, nace PETROCARIBE con seis o siete Estados, hoy son 18 Estados los que componen PETROCARIBE, una gran alianza energética, económica, humana.

Luego, el 17 de abril de 2007 nace UNASUR en Margarita. Y luego creo que la mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno presentes fueron protagonistas del nacimiento de la CELAC, el 2 y 3 de diciembre del año 2011, ya casi nuestro Comandante despidiéndose de esta vida. En corto tiempo de vida le tocó jugar un papel clave, estelar en la construcción de la nueva América, de Nuestra América, como dijo José Martí, el Apóstol de América, ¡Nuestra América!, en su concepto de las dos América, Nuestra América.

Venezuela en su historia —pido disculpas por hablar de esta forma, pero tengo que decirlo— jamás, nunca ha agredido a ningún pueblo ni de nuestra América, ni del Caribe ni del mundo. Jamás ni nunca ha participado en ejércitos para bombardear ni ocupar pueblos en ningún lugar del planeta. Jamás ni nunca ha aprobado invasiones ni agresiones contra pueblos. Y en la época de la Revolución Bolivariana, si algo hizo el Comandante Chávez fue reforzar la vocación que está en la Constitución de un pueblo de paz. Venezuela es un pueblo de paz, es un pueblo de guerreros. Estamos en el Salón Sol del Perú, en homenaje a la Batalla de Ayacucho. Aquí está nuestro Gran Mariscal de Ayacucho, que nació en Cumaná, en las costas del Caribe oriental venezolano. Aquí está nuestro libertador Simón Bolívar, por allá en las cumbres más altas de Sudamérica, por allá por Junín, por Bomboná, por Pichincha, por allá. Son nuestros fundadores, y fueron desde aquí, desde las costas del Caribe marcharon los negros que eran esclavos y se liberaron en la guerra de independencia, marcharon los indios, los mestizos, los pardos, los zambos, los blancos pobres, y casi a pie y desnudos llegaron hasta las más altas cumbres a liberar pueblos, a unir ejércitos. Le correspondió a Bolívar ser el Comandante del Ejército Unido del Sur que unió a las tropas de San Martín, de O’Higins y las tropas que venían de la Nueva Granada, victoriosas en Boyacá, y venían de Carabobo, victoriosas de aquí de nuestra tierra amada. Les correspondió en su momento ir a expulsar al último soldado del imperio español de tierras americanas, a unir ejércitos y a fundar repúblicas. Jamás, jamás ha salido de esta tierra venezolana, ni de palabra, ni de acción, ni saldrá jamás, y si algo hemos ayudado a construir desde Venezuela es la unión para que nuestra región sea una zona de paz de verdad.

Por eso es desproporcionada la declaratoria del presidente Barack Obama del 9 de marzo, aquí la tengo, todos ya la conocemos, cuando declara a la República Bolivariana de Venezuela una amenaza a la seguridad nacional, a la seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica y declara la emergencia nacional de los Estados Unidos, una desproporción vergonzosa que ha sido ya denunciada y rechazada por pueblos, gobiernos y organismos del mundo, ya ha sido rechazada.

UNASUR, de manera unánime, en la mitad del mundo, allá en Quito, los 12 gobiernos de Suramérica aprobaron una declaración histórica rechazando, denunciando este documento de amenaza a Venezuela y llamando a que se derogue este decreto, sumando voces, y nosotros nos sumamos a las voces que desde Suramérica, desde América Latina y el mundo exigen, demandan que se derogue este decreto ejecutivo, imperial, que agrede al pueblo venezolano. Es la declaratoria más grave de toda la historia de nuestro país que se haya hecho por parte de cualquier país del mundo, particularmente de una potencia, contra Venezuela; además de que es falsa, absolutamente falsa. Venezuela no tiene planes, no ha tenido ni tendrá jamás planes para agredir a Estados Unidos, para hacerle daño a nadie de Estados Unidos o en Estados Unidos. Al contrario, queridos hermanos, presidentes, primeros ministros, jefes de delegación, Venezuela tiene en Estados Unidos —no sé si ustedes lo saben completamente— un programa especial llamado Jitinoide, donde les damos combustible de calefacción a más de 200 000 familias. Más de       2 millones de personas se salvan de morir congelas en el frío por el apoyo solitario que inició el Comandante Chávez como si fuera un ALBA allá en Estados Unidos, para decir una de las iniciativas permanentes, de todos los años.

Tenemos las mejores relaciones con universidades, intelectuales, sindicatos, movimientos afroamericanos, movimientos indígenas, movimientos comunales, movimientos de lucha por los derechos civiles. Estamos, siempre lo hemos dicho, en el mejor momento de nuestras relaciones con el pueblo de Estados Unidos, y ese es el camino que nosotros tenemos y vamos a mantener.

He dicho, como jefe de Estado y de Gobierno, queridos hermanos y hermanas de los pueblos y gobiernos del ALBA, que Venezuela siempre estará dispuesta a conversar con el gobierno de Estados Unidos para entablar relaciones de respeto, de amistad, en clima franco y de igualdad. Una tras otra iniciativa he tomado desde que me tocó la responsabilidad que me dejara el Comandante Chávez y que me diera el pueblo venezolano.

Hace un año designé un embajador, licenciado Maximilien Arveláiz, ¡un año!, y no le han dado el beneplácito. Yo lo tuve que nombrar encargado de negocios de la embajada en Washington para que se fuera a trabajar, y allá está, conversando a todo nivel y llevando la verdad de Venezuela frente a las conspiraciones, la conjura, la mentira y la manipulación que hay en los pasillos del Congreso y en los medios de comunicación estadounidenses.

Hace un año decidió conformar una comisión de Estado y coloqué al presidente de la Asamblea Nacional, a Diosdado Cabello, como jefe de esa delegación para hablar con los Estados Unidos de Norteamérica donde quisieran, cuando quisieran y lo que quisieran. Y de allá para acá lo que ha habido es prepotencia, arrogancia, porque hay un plan para desestabilizar, derrumbar, derrocar y destruir la Revolución Bolivariana y recolonizar a Venezuela.

¿Las razones? Uno, una razón de carácter político, nuestra posición de dignidad antiimperial, nuestra posición de construir un mundo pluriplural, de construir el socialismo y lo que emana de este esfuerzo y, ¿por qué no decirlo?, de ese ejemplo.

Y dos, una razón poderosísima, algunos analistas en el mundo dicen que es más poderosa que la primera: Venezuela tiene las reservas de petróleo certificadas más grandes del planeta Tierra, y las élites de Estados Unidos y sus trasnacionales quieren apoderarse del petróleo venezolano para torcerle el brazo al mundo entero e imponer la dictadura económica a partir del chantaje y el control de las reservas de petróleo más grandes del planeta. Y no han logrado ni lograrán, ni lo uno ni lo otro.

Así que son temas vitales de este tiempo.

Ya hemos sostenido una conversación en privado donde amplié, y bilateralmente con diversas delegaciones, toda la información que hay sobre esta situación, sobre estas circunstancias, sobre la lucha que estamos dando.

El pueblo venezolano está crecido en fervor patriótico, millones de hombres y mujeres están en las calles todos los días ratificando nuestro carácter de patria soberana, independiente, y de patria de paz. ¡Millones! Ha crecido así, miren, la fuerza de un pueblo y su espíritu patriótico, porque es una agresión a toda Venezuela.

Hemos recibido diversas manifestaciones de solidaridad. Hoy en la madrugada nos llegó un mensaje que yo quisiera compartir con ustedes, breve y contundente, del Comandante Fidel Castro Ruz. Desde allá escribió un mensaje que ha circulado hoy por las redes sociales, publicado en la prensa de Cuba y de otras partes del mundo. Dice Fidel:

“Honorable Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro:

“Como ha publicado la prensa, mañana martes” —hoy—, “17 de marzo, tendrá lugar en Caracas la Cumbre del ALBA para analizar la insólita política del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y el ALBA.

“La idea de crear esa organización fue del propio Chávez, deseoso de compartir con sus hermanos caribeños los enormes recursos económicos con que la naturaleza había dotado a su Patria de nacimiento, pero sus beneficios habían ido a parar a manos de poderosas empresas norteamericanas y a unos pocos millonarios venezolanos.

“La corrupción y el despilfarro fueron el estímulo fundamental de la primera oligarquía de tendencia fascista, adicta a la violencia y al crimen. Tan intolerable para el pueblo heroico de Venezuela es la violencia y el crimen que se cometió contra él que no puede olvidarse, y jamás admitirá un regreso al pasado vergonzoso de la época prerrevolucionaria que dio origen al asalto de los centros comerciales y el asesinato de miles de personas, de las cuales nadie puede asegurar hoy la cifra”. Se refiere Fidel aquí al 27 y 28 de febrero de 1989, que fue llamado El Caracazo.

“Simón Bolívar se entregó de lleno a la colosal tarea de liberar el continente. Más de la mitad de lo mejor de su pueblo luchó y murió en largos años de ininterrumpida lucha. Con menos del 1% de la superficie del planeta, posee las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. Durante un siglo completo fue obligada a producir todo el combustible que las potencias europeas y Estados Unidos necesitaban. Aun cuando hoy los hidrocarburos, formados en millones de años, se consumirían en no más de un siglo, y los seres humanos que hoy alcanzamos los 7 200 millones en 100 años más se duplicarán, y en 200 sumarán 21 000 millones, solo los prodigios de la más avanzada tecnología tal vez permitirían la supervivencia de la especie humana un poco más de tiempo.

“¿Por qué no se utilizan los fabulosos medios de divulgación para informar y educar sobre estas realidades, en vez de promover engaños, que cada persona en su sano juicio debe conocer?” Se pregunta Fidel. Y continúa:

“Una Cumbre del ALBA no puede transcurrir sin tomar en cuenta estas realidades que nos tocan tan de cerca.

“La República Bolivariana de Venezuela ha declarado de forma precisa que siempre ha estado dispuesta a discutir de forma pacífica y civilizada con el gobierno de Estados Unidos, pero nunca aceptará amenazas e imposiciones de ese país.

“Añado que he podido observar la actitud, no solo del pueblo heroico de Bolívar y Chávez, sino también una circunstancia especial: la disciplina ejemplar y el espíritu de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Haga lo que haga el imperialismo de Estados Unidos, no podrá contar jamás con ellas para hacer lo que hizo durante tantos años” en nuestro continente. “Hoy Venezuela cuenta con los soldados y oficiales mejor equipados de América Latina.    

“Cuando te reuniste” —se dirige a mí— “con los oficiales en días recientes se podía apreciar que estaban listos para dar hasta la última gota de sangre por su país.

“Un abrazo fraternal para todos los venezolanos, los pueblos del ALBA, y para ti.

“Fidel Castro Ruz

“Marzo 16 de 2015

“11 y 14 p.m.”

Fidel presente y siempre consecuente en la Cumbre (Aplausos).

Bueno, queridos hermanos y hermanas, se ha venido trabajando una importante declaración. Hemos tenido algunas conversaciones en privado antes de entrar a esta sala; hay temas muy importantes como la Cumbre de las Américas, llamada así, las dos Américas, en Panamá, qué posición se va a asumir y a llevar de aquí hasta la Cumbre y en la Cumbre misma; una Cumbre que va a tener como elemento vital histórico la victoria de los pueblos de América Latina y el Caribe con la presencia de Cuba, donde siempre debió haber estado y donde siempre, a partir de hoy, va a estar Cuba, en la silla de dignidad en la Cumbre de las Américas. Gran victoria, sin lugar a dudas, de la nueva conciencia, de la nueva fuerza, del nuevo tiempo histórico.

Agradezco la presencia de todos ustedes, queridos hermanos, y doy por iniciada la Cumbre Extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Siéntanse ustedes en su casa y vamos a iniciar las deliberaciones.

¡Bienvenidos! ¡Welcome! (Aplausos).

Vamos a iniciar las intervenciones. Se está trabajando el documento central de esta importante, histórica reunión, de esta Cumbre, y me está pidiendo el derecho de palabra el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, de Cuba.

Nicolás Maduro repudia la declaración de Obama y convoca a la población a estar alerta

Nicolas Maduro

Tomado de Telesur

 El presidente estadounidense, Barack Obama, emitió una orden presidencial en la que declaró la “emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos planteada por la situación en Venezuela” y sostuvo que se debe a “los esfuerzos del gobierno (de Nicolás Maduro) por escalar la intimidación de sus oponentes políticos”.

Venezuela vive un momento estelar en la defensa de la soberanía de la patria, pues cuenta con un pueblo unido y preparado “para garantizar que la bota yanqui no toque esta tierra nunca, nunca”, expresó el presidente de la República, Nicolás Maduro.

En cadena de radio y televisión, denunció que el gobierno de Barack Obama asumió la tarea de derrocar a Maduro ante el fracaso de los planes golpistas de la derecha venezolana.

En consejo de ministros, el jefe de Estado venezolano Nicolás Maduro se dirigió este lunes al pueblo de ese país suramericano para responder ante las agresiones y amenazas de Estados Unidos (EE.UU.)

En compañía de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), y el gabinete ministerial, el Presidente de la República fue categórico al decir que “derrotamos la guarimba”, pese a los “43 muertos relacionados a la violencia opositora”.

“Pocos gobiernos del mundo aguantarían las arremetidas de los últimos 16 años (…) arremetida mediática mundial, arremetida mediática nacional” que ha soportado su Gobierno constitucional, sentenció.

Bajo el objetivo de “reeditar el 11 de abril de 2002, el pueblo en la calle” paró cualquier intento de desestabilización, detalló el dignatario suramericano.

El mandatario manifestó que “venezolanas y venezolanos estamos viviendo un tiempo estelar, es tiempo de definiciones para decirle al imperio estadounidense que pretende violar la sagrada patria, que la bota yanqui no tocará jamás la patria que estamos viviendo”.

“Se han planteado (EE.UU.) perturbar grave y severamente a Venezuela”, puntualizó Nicolás Maduro.

Dijo que durante todos estos dos años que “he sido presidente” le ha dicho a Obama que “rectifique”, porque si no “será recordado como Nixon, como George Bush autor de la masacre en Irak”.

En su alocución el presidente Maduro señaló de manera enfática que Obama “ha cometido la agresión más grave contra Venezuela en toda su historia”.

“Son ustedes los que crearon a Osama Bin Laden, los responsables de invadir Libia, de crear al Estado Islámico (EI), se ha equivocado presidente Obama, ya usted ha decidido el camino de hundirse en el foso de la historia (…) nefasto para América Latina y el Caribe”.

Maduro advirtió a su pueblo que “no hay que creer en la zanahoria que suelen ofrecer los EEUU”, porque detrás siempre viene el garrote. “Yo creo con el Che Guevara, cuando dijo que en el imperialismo no hay que creer ni un tantito así. Y digo con Fidel Castro que no creo nada en la política imperial de los Estados Unidos”.

Obama declaró a Venezuela como una “amenaza a la seguridad nacional”

El presidente norteamericano también ordenó sanciones contra siete funcionarios venezolanos.

El decreto firmado por el mandatario no está centrado “en la gente o la economía de Venezuela”, señaló el vocero presidencial, Josh Earnest, y detalló: “Está enfocado en los involucrados o responsables por la erosión de las garantías de los derechos humanos, la persecución de oponentes políticos, la restricción de la libertad de prensa, el uso de la violencia y violaciones a los derechos humanos”.

El vocero del Premio Nobel, que sostiene las agresiones militares norteamericanas en Medio Oriente, sostuvo que el decreto presidencial busca frenar los “abusos en respuesta a las protestas contra el gobierno y las detenciones y arrestos arbitrarios de manifestantes antigubernamentales, así como la corrupción pública significativa de altos funcionarios”.

Por eso, las sanciones directas impuestas por Obama están dirigidas a Antonio José Benavides, comandante de las Regiones Estratégicas de Desarrollo Integral de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; Gustavo González López, director general del Servicio de Inteligencia Nacional; Justo Noguera Pietri, de la entidad del Estado, Corporación Venezolana de Guayana. Entre otros funcionarios.

“Los funcionarios de Venezuela del pasado y presente que violen los derechos humanos de ciudadanos venezolanos y que se involucren en actos de corrupción pública no serán bienvenidos aquí y ahora tenemos las herramientas para bloquear sus bienes y su uso de los sistemas financieros de Estados Unidos”, señaló el vocero.

La orden ejecutiva, procederá entonces a bloquear o congelar las propiedades e intereses en propiedades en Estados Unidos de estas personas designadas o identificadas por la imposición de sanciones y prohíbe a los ciudadanos norteamericanos realizar negocios con ellos.

La Casa Blanca, que aún no quitó a Cuba de la lista de promotores del terrorismo ni puso en la agenda bilateral con la isla la posibilidad de retirar la mundialmente denunciada cárcel de Guántanamo, pidió al gobierno liderado por Nicolás Maduro a que “libere a todos los prisioneros políticos que incluyen a docenas de estudiantes, al líder de la oposición, Leopoldo López y los alcaldes Daniel Ceballos y Antonio Ledezma”.

Nicolás Maduro, el hombre de las circunstancias

El presidente Maduro demostró lealtad y compromiso para continuar al Revolución Bolivariana)

Por PSUV

Demos su oportunidad al camarada Nicolás Maduro quien, en menos de los 100 días de gracia que se le conceden usualmente a los presidentes para juzgar su gestión ha demostrado, como dice la conseja popular, ser flexible como el junco y sólido como el roble.

El Presidente Comandante Hugo Chávez nunca dio puntada sin dedal. Su intelecto privilegiado y su inmensa capacidad para presentir el curso que tomarían los eventos históricos en el futuro lo llevó a proponer al PSUV la candidatura de Nicolás Maduro a la Presidencia de la República… “Si algo me llegara a suceder…”

El Comandante sabía que su destino estaba sellado y presentía igualmente la cascada incontenible de amenazas contra el proceso bolivariano que desencadenaría su muerte prematura, no solo las promovidas por el imperio sino también las promovidas por la inmadurez ideológica y política de muchos camaradas que dicen defender la Revolución.

Pretender que el socialismo se puede construir en un solo país, particularmente en un país como el nuestro, que conserva una fuerte impronta neocolonial, es ilusión; si bien el 52 por ciento de los venezolanos y venezolanas apoya conscientemente el proceso revolucionario, un 48 por ciento conserva una mentalidad muy neocolonizada por los antivalores del capitalismo; consideran estos que es mejor vivir sometidos a la dictadura de la burguesía con tal de conservar la esperanza de, algún día, ser también millonarios como en el concurso de televisión.

De nada les vale conocer la horrible desgracia social, la miseria que ha impuesto el capitalismo neoliberal a los pueblos de Europa, o sin ir más lejos al pueblo colombiano, al chileno, al hondureño, al mexicano y al mismo pueblo de Estados Unidos, entre otros. Cada una de esas individualidades espera incorporarse a ese 1 por ciento de la población que disfruta, se enriquece y prospera a costa de la miseria del 99 por ciento restante.

La ausencia de verdaderas políticas de Estado en el campo de la Cultura, la Educación y la Comunicación, es decir conscientemente diseñadas y ejecutadas para descolonizar la mente de los ciudadanos y ciudadanas, y no solo no para ganar unas elecciones, favorece el aumento de la votación contrarevolucionaria. La ausencia de una definición clara de la praxis socialista que debemos ejecutar, del método de lucha para lograr ese objetivo, ha impedido que hasta ahora se logre una gestión orgánica de gobierno.

El Programa de la Patria plasma la propuesta socialista que nos planteó el Comandante Chávez, pero carecemos todavía de una propuesta sobre las prácticas que definan el modo y las maneras de lograr la transición al socialismo. Hay ministros que diseñan sus planes de gobierno pensando más en su pequeño conuco burocrático que en la totalidad de la Revolución. Es necesario a este respecto reconocer la organicidad de la misión para el combate de la delincuencia emprendida por el Ministro Ramírez Torres con el apoyo de la Fuerza Armada Bolivariana. La violencia es un problema social, cultural y económico cuya expresión fenoménica es el delito público. Una misión de misiones debería ser organizada para darle coherencia social y cultural a esa política pública.

La oposición, tanto la golpista como la derecha llamada democrática, adolece de una grave falla conceptual que es producto de su origen histórico. Desde el siglo XVIII hasta el presente la burguesía venezolana, en sus diversas encarnaciones, se ha contentado con ser un simple apéndice del sistema capitalista mundial. Su objetivo ha sido y es hacer dinero para beneficio personal sin pensar en el bienestar colectivo del pueblo al cual consideran como su siervo o su esclavo. La burguesía mantuana concibió la Independencia, como un negocio. Una vez lograda esta, los idealistas como Simón Bolívar que la concibieron e hicieron realidad esa Primera Independencia, estorbaban. Por eso triunfa Santander en Colombia e impone un régimen colonial interno, de opresión y dictadura de clase, que solo ha sido refutado con éxito por la acción de las FARC-EP y el ELN. Por eso también triunfan Páez y la camarilla de generales latifundistas e imponen su República Liberal Burguesa que fue y es refutada por el pueblo revolucionario, comenzando con la gesta del General de Hombres Libres, Ezequiel Zamora, y culminando, por ahora, con el Comandante de Hombres y Mujeres Libres, Hugo Chávez Frías.

Quisiéramos llamar a la reflexión, si ello es posible, a los camaradas que de manera oportunista o inconsciente, organizan de buena fe en sus microcosmos revolucionarios pequeñas guerrillas mediáticas y/o burocráticas. En este momento el proceso revolucionario bolivariano se ha debilitado con la muerte de su líder supremo, hay que actuar con solidez revolucionaria El Comandante Chávez, no obstante su estilo de gestión personalista ejercido durante largos años, al final de su vida reconoció la necesidad de organizar un liderazgo colectivo, plural, un repliegue táctico para conservar posiciones estratégicas donde el accionar de las primadonnas en lugar de aclarar, oscurece el horizonte.

Demos su oportunidad al camarada Nicolás Maduro quien, en menos de los 100 días de gracia que se le conceden usualmente a los presidentes para juzgar su gestión ha demostrado, como dice la conseja popular, ser flexible como el junco y sólido como el roble, condiciones necesarias para enfrentar esta arremetida mundial del imperio que está dispuesto a jugarse el todo por el todo para detener su declinación.

Las directivas del liderazgo colegiado político militar han logrado desactivar la fase de insurgencia delictiva aupada por la ultraderecha fascista de Primero Justicia y su impresentable dirigente Capriles Radonsky, quien cuenta también con el apoyo público de la ultra derecha fascista colombiana capitaneada por el sátrapa Uribe Vélez. No debemos olvidar que este siniestro e irresponsable personaje, Capriles, cuenta con apoyo electoral tanto de buena parte de los venezolanos de origen colombiano, cuyo voto se manifestó abrumadoramente a favor de Capriles en los comicios del 14 de Abril pasado, así como también de los colombianos ilegales -muchos de ellos paramilitares y reservistas del ejército colombiano que podrían constituirse en ejército mercenario cuando llegase el Imperio decidiese montar un plan de intervención tipo Libia o Siria. Dicho ejercito paramilitar–eventualmente- seria cínicamente bautizado entonces por los medios de la ultraderecha imperial como “combatientes de la libertad”. Pero serian derrotados por nuestra unidad cívico-militar.

Por el bien de nuestra revolución es necesario hacer análisis descarnados de la realidad sociopolítica que estamos viviendo, reconociendo lo bueno, tratando de reformar lo que pueda ser reformado, rechazando lo inútil y pernicioso y actuando en función de un solo objetivo: la Revolución Social.

Fuente: http://bit.ly/138FYmy

Venezuela y Maduro hoy: El corazón de las tinieblas

Andrés Figueroa Cornejo entrevista a Modesto Emilio Guerrero: “Maduro aún no es un líder nacional. Es un líder relativo y, a la vez, un presidente legitimado por el pueblo chavista”

“Decir la verdad y llegar juntos a la verdad”
Antonio Gramsci

“El chavismo sin Chávez” se titula el último libro lanzado apenas en
abril de 2013 por el periodista, escritor, poeta, y militante político
y social venezolano residente en Argentina, Modesto Emilio Guerrero.
Su condición de revolucionario y franco analista del devenir de los
conflictos del pueblo de Venezuela, vuelven a Modesto Guerrero una
fuente obligada de consulta para quienes hacen y piensan a
Latinoamérica como nave y humanidad que con su movimiento despeña al
capitalismo.

El programa Canto Libre emitido por la independiente Radio Sur (
www.radiosur.org.ar ) se entrevistó con Guerrero.

-Primero lo urgente. ¿De qué se trata la reciente solicitud del
presidente colombiano Juan Manuel Santos para integrar la OTAN
(Organización del Tratado del Atlántico Norte)?

“El anuncio que hizo Santos fue un juego de artificio para probar
relaciones de fuerzas y reacciones en América Latina. Santos pudo
haber dicho desde el principio ‘no podemos ir a la OTAN por razones
estatutarias, pero queremos tener relaciones de distinto tipo con
ella’, como el rango de Estado Asociado de la OTAN que se le concedió
a Argentina en 1991.

Si no hubiera existido la reacción latinoamericana observada, la
prueba habría pasado y su ingreso a la OTAN, con estatuto o sin él,
sería una realidad. El vicepresidente colombiano -el ex comunista
Angelino Garzón- dio una explicación aun más anodina que la de Santos
porque trato de legitimar el movimiento, diciendo que ‘eso tiene que
ver con el interés nacional’. Luego apareció el ministro de Defensa,
Juan Carlos Pinzón, el cual declaró más o menos lo mismo, afirmando
que ‘se está creando una tormenta en un vaso de agua’. Para ellos
puede ser un vaso de agua, pero para nosotros se trata de aguas muy
revueltas.”

-¿Qué significa que Colombia se convierta en un Estado Asociado de la
OTAN cuando se apruebe su nuevo estatus?

“La condición de Estado Asociado corresponde a un estatuto especial
aprobado en 1989 para países extra OTAN. Argentina fue la primera
nación extra OTAN asociada, y aún no se ha retirado. Chile, por su
parte, fue asociada de facto a comienzo de los 80’, durante la guerra
de Malvinas. Todavía no existía el estatuto especial, pero fue usada
de Estado-nación para los despliegues satelitales y no satelitales en
el sur.”

-Lo de Argentina y Chile pasó hace más de dos y tres décadas…

“En el caso de Colombia estamos frente a una situación más grave que
lo ocurrido con Chile y, por supuesto, cien veces más grave que lo de
Argentina, porque se inserta al interior de un contexto de otro
continente que el de entonces, en otro momento histórico y bajo otras
relaciones de poder locales e internacionales. Ese es el secreto. Uno
de los elementos geopolíticos que se remueve con esta nueva relación
es el proceso de acuerdos por la paz, patrocinado por Noruega y
Venezuela, y realizado mediante la gestión de Cuba, con una de las
tres guerrillas colombianas. Lo primero que se puede concluir es que
el vínculo fresco de Colombia con la OTAN explota en UNASUR (Unión de
Naciones Suramericanas).”

-¿Por qué?

“Colombia no puede pertenecer al mismo tiempo al Consejo de Defensa
Suramericano de UNASUR y a la OTAN, que es otro consejo de defensa. El
de UNASUR es autónomo política y militarmente, y opuesto por el
vértice con la OTAN. En lógica política debería haber una presión de
Brasil y de Argentina sobre Colombia, además de la ya valiente
respuesta de Venezuela, Ecuador y Bolivia. De hecho, Bolivia exigió
una reunión urgente de UNASUR para poner en consideración crítica al
Estado colombiano por lo de la OTAN. Ahora bien, Brasil, que mantiene
la hegemonía subregional, y Argentina, que es el segundo país en ese
articulado de poderes, sostienen una vinculación muy estrecha con
Colombia. Brasil le vende los aviones y buena parte del pertrecho
militar a Colombia. Todo eso está en juego. Lula, Dilma o su emisario,
debe haberle preguntado al gobierno colombiano hasta dónde quiere
llegar, porque si se asocia a la OTAN tendrían que salir de UNASUR al
igual que Paraguay y Honduras.”

-No han pasado dos meses desde que Nicolás Maduro fue investido
Presidente de Venezuela. A riesgo de hacer evaluaciones apresuradas,
¿cuáles consideras sus fortalezas y debilidades?

“Estamos hablando de un gobierno y un presidente a prueba. Maduro aún
no es un líder nacional. Es un líder relativo y, a la vez, un
presidente legitimado por el pueblo chavista. La poca votación que
obtuvo no significa que no esté legitimado entre la población
chavista. Lo que le faltó se tradujo en abstención, y no en gente que
está por echarlo. Más bien se trata de un voto castigo. Entonces nos
referimos a un presidente a prueba con muy baja gobernabilidad. En
ciencias políticas se estima que 10 puntos de diferencia respecto del
candidato que le sigue es el número óptimo para definir una
sustentable gobernabilidad. En este caso, Maduro tiene sólo el 20 % de
esos 10 puntos. Es decir, estamos frente a una muy baja tasa en
términos electorales. Ello comporta un elemento altamente sensible en
una transición.”

-Pero los desgastes político-electorales son pan de cada día…

“Si esa cifra la hubiera sacado Chávez o el propio Maduro en un
segundo mandato, después de haber ganado una primera elección con 10
puntos de distancia de su siguiente contendor, no significaría el
mismo riesgo. Pero un gobierno que viene de la pérdida de su líder más
importante, el que ofrecía la unidad nacional y frenaba con su
presencia, con iniciativas políticas y con la potencia de su
personalidad muchos de los embates que hubo contra Venezuela, queda
medio desguarnecido.”

-¿A qué te refieres con un gobierno de transición?

“Maduro está gobernando un proceso de transición de un régimen a otro.
El régimen que existió con Hugo Chávez, murió con él. Se trataba de un
régimen profundamente progresivo, pero exageradamente personalista.
Ahora, y desde hace unos meses, se está construyendo un gobierno
colegiado entre el PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela) y
las Fuerzas Armadas, más algunos lobbies menores que son parte de la
estructura del poder. Ese es el nuevo gobierno. Su característica
fundamental es que no contiene burgueses, como el de Chávez desde 2002
hasta que murió. He aquí el factor de continuidad. ¿Cuál es el riesgo?
Que el nuevo régimen que está armándose pueda sostener una relación
con la burguesía que no existía antes, e incluso contener a algún
representante indirecto de la burguesía en el gobierno. Si eso
ocurriera, estaríamos en presencia de un retroceso, de una regresión
institucional.”

-El imperialismo y sus extensiones nativas en Venezuela atacan
permanentemente al gobierno por los problemas económicos existentes. ¿Todos son causados por los enemigos del pueblo?

“Es una combinación. Los enemigos poseen las palancas principales de
la economía y son los ‘facturadores’ de la mayor parte del Producto
Interno Bruto (PIB) o de buena parte de él en los últimos 7 años.
Entre los dos sectores de la economía –estatal y privada- el que más
creció fue el privado. Esa contradicción y absurdo en términos
políticos, tiene expresiones económicas porque ellos controlan una
importante fracción del mercado importador, de los contratos de
inversión, de la banca y del comercio minorista.”

-¿La banca?

“El gobierno bolivariano compró y estatizó poderosos bancos, como el
Vizcaya y otros. Pero la burguesía sigue ostentando un poder
financiero relevante y que compite. Y competir significa que tiene
importancia.”

-¿Y cuál es el núcleo de la formación histórica y estado económico
actual del país?

“La burguesía tiene capacidad de competencia en una economía débil
como la venezolana. Y no débil porque le falte dinero, ¡le sobra! El
barril de petróleo está en USD102; se producen 3.200.000 barriles por
día y hay reservas probadas por 140 años más. Pero ese dinero no es
riqueza, no es fortaleza económica estructural. El asunto cardinal es
cómo se ha usado durante 85 años el dinero proveniente del petróleo y
cómo no se pudo cambiar durante los 13 años del gobierno de Chávez el
patrón primario exportador y rentista. La no superación de ese patrón
impide el desarrollo orgánico de Venezuela.”

-¿Por ejemplo?

“El total de las empresas bajo control obrero, agregándole las de
producción social, hacen poco más de mil. Entre esas empresas están
las más grandes metalúrgicas y cementeras, además de la industria
eléctrica (no PDVESA –Petróleos de Venezuela S.A.), pero no alcanzan a
superar el 4.8 % del PIB. Estas debilidades se transforman en grietas
que aprovechan los enemigos para crear inflación, porque ellos son los
que construyen los precios abajo. Y esa inflación permanente es la que
conduce a la devaluación en tanto debilita la moneda en relación al
mercado internacional. En eso se basa la fractura estructural a la que
se refieren un gran economista chavista, Víctor Álvarez, y otro no
chavista, pero de izquierda, llamado Manuel Sutherland. Si esto no se
resuelve, simplemente no hablemos del proyecto de un socialismo del
siglo XXI, porque no habría sustentabilidad para el gobierno de
Nicolás Maduro. Rusia es el principal exportador de petróleo del
mundo, pero se sostiene sobre la industria que dejó la Unión Soviética
que ofrece valor agregado a su producción. Esa es la contradicción de
la economía y de la política, que es la economía concentrada, por lo
demás.”

-¿A qué velocidad corre el reloj de Maduro?

“Los tiempos en política son tan valiosos como los programas o los
ministerios. El tiempo que tiene el gobierno de Maduro para superar
una economía rentista, al menos parcialmente, y remontar su baja
gobernabilidad, es muy breve. Son 6 años. En medio período, al tercer
año, de continuar la baja gobernabilidad, la derecha, con fuerte apoyo
internacional, nos puede hacer un referéndum revocatorio. Porque de
seguir así las cosas, en tres años más nos enfrentaremos a un
escenario de mayor descontento social, de más presiones huelguísticas,
de más demanda laboral y de más reclamos de los sectores que van
quedando rezagados del reparto.”

-¿Qué papel cumple Henrique Capriles en medio de la complejidad de la realidad venezolana, considerándolo como el ex candidato del
imperialismo?

“Fue el candidato del imperialismo, pero en términos bien relativos.
Los verdaderos candidatos del imperialismo son otros. Capriles fue el
candidato que pudo llegar a ser, es decir, ‘el más feo de la fiesta’.
Lo escogieron porque no tuvieron manera de ponerse de acuerdo para
llevar otro. Capriles tiene una política de ganar por elecciones. De
aprovechar la violencia y asesinato de chavistas para debilitar a un
gobierno al que quiere vencer electoralmente. Esa es su estrategia; no
un golpe de Estado ni una guerra. Si llegara a haber algo así, él
podría aprovecharlo, pero los eventuales golpistas no lo tomarían a él
como líder.

Capriles hasta hoy sigue alegando la legitimidad del gobierno de
Maduro, exactamente como lo está haciendo EEUU. Sin embargo, los tres
grandes grupos de la economía venezolana sí legalizaron y legitimaron
a Maduro como presidente hace dos semanas cuando se reunieron con él.
Esto es, descalificaron con su conducta a EEUU y a Capriles. Otras
contradicciones que tiene Capriles se manifiestan, por ejemplo, con el
Partido Acción Democrática, que pese a ser pequeño, cuenta con muchos
cuadros políticos experimentados, pero que, al mismo tiempo, es
opositor a Maduro y anti-caprilista. Luego tiene la competencia de
María Corina Machado (política ultraliberal) que quiere ser la jefa de
la oposición. Entonces, los enemigos del gobierno están juntos sólo
porque el chavismo es fuerte. El odio los mantiene unidos
transitoriamente.”

-¿Qué pasa con los sectores que, apoyando al gobierno, sostienen
posiciones críticas y de aceleración del proceso revolucionario, por
lo que no son bien vistos por zonas del gobierno?

“Eso ocurrió el 2001, el 2003, 2005, y desde el 2007. Siempre existió
esa diferencia de opiniones y conductas entre una izquierda muy fuerte
que hay en Venezuela, antes y propia del chavismo, y una capa
burocrática que se instaló en el aparato de Estado y lo tiene
secuestrado. Como toda franja privilegiada, huye de cualquier
cuestionamiento y, por tanto, huye de la democracia política, de la
libertad, del debate de ideas. Porque esa capa burocrática carece de
los argumentos para discutir y sólo cuenta con el poder de la fuerza.”

-¿Cómo se ha expresado?

“En enero de 2011 metieron preso al colombiano Julián Conrado (
http://www.lahaine.org/index.php?p=28341 ) y luego expulsaron del país
y fueron entregados a Santos 11 o 12 insurgentes. Entonces el gobierno
se manifestó contra la izquierda que se negó a aceptar todos los
términos del Pacto de Santa Marta (
http://www.telesurtv.net/articulos/2013/05/30/presidente-nicolas-maduro-exige-a-colombia-respeto-para-venezuela-4223.html
) y que implicó entregar guerrilleros al gobierno reaccionario de
Colombia. Algunos medios comunitarios fueron vetados, a la página
Aporrea se le quitó publicidad por orden del Ministerio de
Comunicaciones de aquel momento. Esas rispideces existían con Chávez y
después de él. Lo que hay ahora es una intensificación cualitativa de
ese modo de convivir –no en contradicción, siempre en
complementación-, donde se aprecian distintas metodologías y algunas
diferencias programáticas. Es cierto, todos confesamos en el Programa
de la Patria, en el Golpe de Timón y otros documentos. Pero no
confesamos en la maquinaria política del PSUV y menos en una parte de
la maquinaria burocrática que funciona al servicio de la corrupción.”

-Por ejemplo…

“¿Qué justificación tiene que un personaje como Temir Porras, un
burócrata corrupto en la gestión externa del gobierno desde hace 7
años, esté ahora como asesor fundamental del aparato de poder externo?
¿Cómo se puede permitir que Berruecos –miembro de la llamada
‘burguesía bolivariana’ y que no es parte del gobierno- comience a
tener peso? Entonces, la burguesía como clase tiene su representación
indirecta a través de la burocracia enriquecida. Y eso incluye a algunos militares y a muchos civiles.”

-Otra vez la que llamas ‘capa burocrática’…

“Esa capa burocrática tiene intereses propios. Hasta que ‘los Termir
Porras’ del gobierno venezolano no salgan del aparato de poder, habrá
una contradicción permanente entre los sectores que quieren, dentro y
fuera del gobierno, profundizar la transición bolivariana hacia el
camino socialista, versus aquellos que quieren conservar lo
conquistado como plataforma de enriquecimiento, privilegio y seguridad
personal. En este marco han surgido nuevas críticas.”

Tomado de La Haine

¿POR QUÉ NO RECONOCEN LA VICTORIA DEL PRESIDENTE MADURO?

Por Abel González Santamaría, abogado cubano y Máster en Relaciones Internacionales. Investigador de las Relaciones Interamericanas y Seguridad Nacional.

Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador.

Su origen hacia Latinoamérica y en particular hacia el territorio que hoy ocupa la República Bolivariana de Venezuela, se remonta prácticamente a la proclamación de la independencia por los representantes de las Trece Colonias Unidas de Norteamérica en 1776, cuando promovido por sus Padres Fundadores comenzaron a experimentar un proceso de expansión territorial y económica.

A partir de 1823, los Estados Unidos desplegaron una ofensiva “diplomática” con las naciones vecinas para sentar las bases de la futura dominación económica. Por eso diseñaron la llamada doctrina Monroe que les permitió justificar sus intervenciones en la región formulada bajo la frase “América para los americanos”, que no significaba otra cosa que “América para los estadounidenses”.

En este período se produjo el golpe definitivo a la dominación española en Suramérica. El 9 de diciembre de 1824, en la batalla de Ayacucho, en el Perú, los españoles fueron derrotados por los patriotas de la América hispana encabezados por Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Como respuesta Estados Unidos incrementó sus actividades conspirativas para neutralizar las contiendas libertarias. En 1829, su ministro en Bogotá, general William Henry Harrison, fue descubierto y expulsado por el gobierno de la Gran Colombia por organizar un complot dirigido a derrocar a las autoridades de ese país. Bolívar no tenía ninguna duda de los verdaderos intereses norteamericanos: “los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.

TÁCTICAS PARA DOMINAR A VENEZUELA

Durante la segunda mitad del siglo XIX, Estados Unidos desplazó a Gran Bretaña en el plano político como potencia hegemónica en América Latina, lo que haría con posterioridad también en el plano económico. El lugar preeminente de Washington en las políticas exteriores latinoamericanas se reveló con nitidez en 1895, cuando envió una nota enérgica a Gran Bretaña, que tenía una disputa de límites con Venezuela por su colonia de Guayana, advirtiéndole que “Hoy día, los Estados Unidos son prácticamente soberanos en este continente, y su mandato es ley para los sujetos a quienes limita su interposición”.

A finales de 1902, las costas de Venezuela fueron bombardeadas por unidades navales de Gran Bretaña, Alemania e Italia, que exigían el cobro de las deudas del gobierno venezolano pendientes con particulares europeos. Aunque dicha intervención supuso un desafío a los contenidos de la Doctrina Monroe, el gobierno estadounidense la justificó con lo que más tarde se conocería como el llamado “Corolario Roosevelt”, que limitaba la aplicación de la doctrina a los casos de adquisición de territorio en América por parte de una potencia no americana, y respaldaba la intervención de potencias extra regionales.

El presidente venezolano Cipriano Castro entabló demanda contra las empresas financistas de la invasión y el bloqueo, y expropió la estadounidense Orinoco Steamship Company. El Departamento de Estado amenazó con una intervención. Mientras que el mandatario venezolano fue a operarse a Europa, el secretario del Departamento de Estado, Philander Knox, tramó la conjura, que el 19 de diciembre de 1908 culminó con el golpe de su vicepresidente Juan Vicente Gómez. Los acorazados North Carolina, Maine y Des Moines anclaron en La Guaira. El alto comisionado de la Casa Blanca, William Buchanan, desembarcó para apoyar al nuevo régimen a cambio de políticas favorables para los inversionistas extranjeros. Comenzó así una dictadura de 27 años.

LA BATALLA POR EL CONTROL DEL PETRÓLEO

Desde la segunda mitad del siglo XIX las compañías transnacionales crearon las “concesiones petroleras” como instrumento de dominación para lograr que los estados le permitieran explotar la riqueza de los yacimientos descubiertos en sus territorios. Ya para los primeros años del siglo XX la explotación del recurso petrolero en territorio venezolano quedó fundamentalmente bajo el dominio de dos compañías extranjeras: la angloholandesa Royal Dutch Shell y la estadounidense Standard Oil.

Los intereses sobre Venezuela se incrementaron a partir de 1914, cuando fue descubierto el primer campo petrolífero venezolano de importancia mundial en la costa oriental del Lago de Maracaibo. Pero no fue hasta 1922 cuando el potencial petrolero del país resultó plenamente confirmado y ya en 1928 se ubicó como el segundo productor mundial de petróleo y el primer exportador, indicador este último que mantuvo hasta el año 1970.

La batalla por el petróleo venezolano se convirtió en el principal interés geoestratégico de los grupos de poder estadounidenses. De ahí que tuvieron un activo papel en la organización y complicidad de importantes hechos que marcaron la vida política y social de Venezuela durante todo el siglo XX e inicios del XXI, como el derrocamiento del presidente Cipriano Castro (1899-1908), la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el golpe contra el mandatario Isaías Medina Angarita (1941-1945), la llegada de los gobiernos puntofijistas (1958-1999) y el acoso a la revolución bolivariana.

El 23 de enero de 1958 las fuerzas populares derrocaron al dictador Pérez Jiménez, pero fueron traicionadas pocos meses después, el 31 de octubre de 1958, cuando los partidos políticos venezolanos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), firmaron el pacto de Punto Fijo para conseguir la sostenibilidad de la recién instaurada “democracia”, mediante la participación equitativa de todos los partidos en el gabinete ejecutivo del partido triunfador.

Durante estas cuatro décadas Estados Unidos brindó apoyo a las presidencias de los dos partidos políticos que se alternaron en el poder: el socialdemócrata Acción Democrática y el socialcristiano COPEI. Ambas organizaciones políticas se enmascararon en la supuesta defensa de la democracia, pero en la práctica se caracterizaron por la corrupción, la entrega de recursos minero-petroleros del país y una brutal represión a los movimientos populares.

Casi la mitad de la población venezolana (49 %) vivía en la pobreza. Los 12 hombres que pasaron por la Presidencia en este período, casi todos asumieron posiciones sumisas a las petroleras transnacionales y a los grupos de poder estadounidenses.

PÉRDIDA DE LA HEGEMONÍA

Cuando supuestamente el período de Guerra Fría había concluido con el derrumbe del campo socialista, el neoliberalismo estaba en pleno apogeo y la bandera del socialismo, en América Latina, solo era defendida por la Revolución Cubana, llegó a la presidencia el Comandante Hugo Chávez Frías, con la victoria electoral el 6 de diciembre de 1998, al frente de un movimiento revolucionario de inspiración bolivariana. Con un sorprendente respaldo de masas, comenzó un proceso de profundas transformaciones sociales y políticas.

Este acontecimiento marcó una nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, al existir una ruptura en la política de dominación en la región, similar al impacto que generó la Revolución Cubana, pero esta vez empleando el proceso electoral como mecanismo de lucha. En su agenda de gobierno, el Presidente Chávez hizo valer la soberanía política y económica de la nación, retomó el control sobre la empresa petrolera nacional PDVSA, abrió el espacio al pueblo en la decisión de los asuntos públicos, ofreció respuestas alternativas a la hegemonía estadounidense y contribuyó decisivamente a los procesos de integración de la Patria Grande.

Ante esta realidad, Estados Unidos desató una intensa guerra económica, diplomática y mediática dirigida a destruir la Revolución Bolivariana. En abril del 2002 apoyó y dirigió el golpe de Estado, e inmediatamente reconoció como legítimo al gobierno golpista, pero el pueblo venezolano reaccionó valientemente y retornó a su Comandante Presidente. Ante tanta impotencia organizaron en diciembre del 2002 el golpe petrolero, que también fracasó.

Existen evidencias concretas del apoyo y dirección de los grupos de poder norteamericanos en estos hechos. El diario The New York Times reveló que altos funcionarios de la CIA, del Pentágono, y del Departamento de Estado reconocieron que, en los últimos meses, se habían reunido varias veces con los organizadores del golpe de Estado. En tales reuniones —según la misma fuente— “los representantes de la administración de George W. Bush coincidieron con ellos en que el gobierno venezolano debía ser despojado del poder”.

Lo que no quieren aceptar son los logros sociales alcanzados durante la Revolución Bolivariana, que ha sacado de la pobreza extrema a cerca de dos millones y medio de personas, y disminuido las desigualdades entre la población, alcanzando el índice más bajo de América Latina. También ha dado muestra de una verdadera democracia participativa: 18 procesos electorales en 14 años.

El presidente Chávez, ganador de todas las batallas que libró contra la Gran Estrategia imperial, no pudo superar el único obstáculo en su joven y fecunda vida. El 5 de marzo del 2013 entró en la Historia como Prócer de la Patria Grande. Como líder y comandante supremo que reencarnó a Bolívar, dejó su legado para las presentes y futuras generaciones. De ahí que Nicolás Maduro, primer Presidente obrero y chavista en la historia venezolana, recibió el 14 de abril del 2013 el respaldo mayoritario de su pueblo que optó nuevamente por mantener el rumbo del socialismo.

Ese mismo día el candidato de la oligarquía Henrique Capriles, cuando al parecer intuía su derrota y aún no se habían ofrecido oficialmente los resultados, le propuso a Maduro hacer un pacto, inspirado en el realizado 44 años atrás en Punto Fijo. Pero esta vez el pueblo no fue traicionado y su candidato mantuvo el honor como verdadero hijo del gigante Chávez.

Es precisamente esta realidad la que Estados Unidos no quiere reconocer, luego de haber gastado en los últimos diez años más de cien millones de dólares en el financiamiento de los grupos de oposición y haber contribuido a la confusión del pueblo venezolano para que sabotearan en las urnas el proyecto bolivariano.

Esta vez la táctica jeffersoniana de “espera paciente” colmó la copa de las élites norteamericanas y estimularon a la oligarquía nacional a repetir la misma fórmula golpista empleada en el 2002: violencia y más violencia.

La propia reacción del presidente estadounidense Barack Obama ante el fallecimiento del presidente Chávez es muestra de la continuidad de la Gran Estrategia y su posición omnipotente. A través de un comunicado de prensa Obama señaló el 5 de marzo del 2013: “Mientras Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido con políticas que promuevan los principios democráticos, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos”.

Para nada resulta difícil descifrar estas frías palabras que demuestran la hipocresía y soberbia de los grupos de poder estadounidenses ante líderes que desafían su hegemonía global y regional. ¿Habrá leído el premio Nobel Obama Las venas abiertas de América Latina que le obsequió el Comandante Chávez en Puerto España en el 2009? ¡Gloria al Bravo Pueblo!

En Cuba el presidente Nicolás Maduro

Aquí lo vemos al ser recibido en la terminal área por el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parilla, en la noche de ayer viernes

El compañero Nicolás Maduro Moros, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, llegó a nuestro país, en la noche de este viernes 26 de abril, para cumplimentar una visita oficial, la primera que cursa a la isla desde que fue elegido en los comicios del 14 de abril.

Desde ayer sesiona en La Habana la XIII Reunión de la Comisión Intergubernamental Cuba-Venezuela, presidida por el Vicepresidente del Consejo de Ministros para el Desarrollo Territorial y Ministro de Petróleo y Minería de Venezuela, Rafael Ramírez, y por el Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca Díaz

Al anunciar su visita el propio maduro declaró: Vamos a hacer la comisión mixta con el Gobierno de Cuba para firmar los acuerdos de la nueva etapa de cooperación en salud, educación, deportes, para ratificar la alianza estratégica”, dijo el viernes el presidente de Venezuela antes de partir hacia la isla.

“Vamos a revisar todos los proyectos de colaboración para fortalecer la salud, la colaboración en cultura, en educación, la colaboración en proyectos económicos en conjunto”, señaló el mandatario.

Para ratificar la alianza estratégica entre ambos países, que data de más de una década, también está en la Isla el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua

Bajo la presidencia de Hugo Chávez, fallecido como sabemos el pasado 5 de marzo, Venezuela se convirtió en el principal aliado político y económico de Cuba. Ambos gobiernos tienen un Convenio Integral de Colaboración y otros que abarcan muy diversos acuerdos, incluido el energético, por el que gracias además a Petrocaribe, este país recibe 100.000 barriles diarios de petróleo, a precios diferenciados.

El probable que el presidente Maduro retorne a su país esta misma tarde.

Fuente de la nota: agencias cablegráficas y Juventud Rebelde

“El desafío de Venezuela es consolidar la democracia”

Fabíola Ortiz, de IPS, entrevista en Río de Janeiro a MARCELO SERPA, experto en campañas electorales de América Latina y quien ha trabajado en varias campañas en Venezuela

El reto de Venezuela es profundizar la democracia y el de su flamante presidente, Nicolás Maduro, sortear un potencial referendo revocatorio y responder a los intereses de su fuerza política, dijo a IPS el brasileño Marcelo Serpa, de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de Campañas Electorales.

El chavismo, “movimiento político que despertó a Venezuela”, seguirá vigente por muchos años, aunque “no gobernará eternamente”, advirtió Serpa, economista y doctor en comunicación por la Universidad Federal de Río de Janeiro. “Pero no será posible otro tipo de gobierno que no preste atención a los sectores más pobres”, opinó.

Maduro fue elegido el 14 de este mes como candidato del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), fundado por Hugo Chávez (1954-2013), quien gobernó desde 1999 y falleció el 5 de marzo.

El mandatario tiene el desafío de consolidarse como gobernante y afrontar riesgos como la aparición de una disidencia del chavismo dentro de la izquierda bolivariana, dijo Serpa, que ha trabajado en varios procesos electorales en ese país y acaba de publicar en Brasil el libro “Eleições Espetaculares – Como Hugo Chávez conquistou a Venezuela” (Elecciones espectaculares – Cómo Hugo Chávez conquistó a Venezuela).

IPS. ¿Cómo consiguió Chávez conquistar a Venezuela y el cariño que tantas personas le profesan incluso después de muerto? MARCELO SERPA: Lo intentó por dos vías: por el viejo estilo latinoamericano del golpe de Estado (en 1992) y, después de ir preso, fue amnistiado y convirtió su Movimiento Bolivariano Revolucionario – 200 en un partido para llegar al poder por el camino democrático y casi como un salvador de la patria.

IPS: ¿Cuál era el contexto venezolano cuando Chávez emergió en el escenario político?

MS: Además del de Chávez, hubo varios intentos de golpe. Lo que marca la historia reciente de Venezuela es la inestabilidad política.

El perfil sociodemográfico cuando Chávez llegó al gobierno se conformaba así: las clases A, B y C juntas constituían cuatro por ciento de la población, y el resto pertenecían a las clases D y E, en una economía que vivía solo del petróleo.

IPS: ¿Por qué fue capaz de atraer a tantos seguidores?

MS: En los dos años en que estuvo preso redactó un plan de gobierno y varias propuestas, entre ellas una reforma del sistema que diera cuenta de los privilegios rentistas.

El modelo económico del país se centraba entonces en el petróleo en manos de una pequeña elite. Chávez quiso acabar con la economía rentista y sostuvo que todo el lucro de las operaciones de PDVSA (la empresa estatal petrolera) debía destinarse a inversiones en el propio país para terminar con la pobreza.

Con la Constitución de 1999, Chávez se apropió de esos recursos para los programas sociales y consiguió, por ejemplo, erradicar el analfabetismo.

IPS: Se especuló mucho sobre la poca transparencia con que se manejó la información de la enfermedad y la muerte del líder. ¿Cómo analiza usted ese proceso de comunicación?

MS: Yo estuve varias veces en Venezuela, actué en sus elecciones como profesional de la comunicación, y en mi opinión el flujo de información siempre llegó muy bien.

Chávez tenía un problema con los medios internacionales, en especial, y luego con el cierre de la televisora RCTV, la principal emisora venezolana.

Eso fue polémico, pero nunca vi más libertad de prensa que en Venezuela. Decir que allí no hay libertad de prensa no es verdad. Chávez recibía a todos los periodistas y daba conferencias de prensa todos los domingos. Fue muy incomprendido por los medios internacionales.

IPS: ¿Qué legado le dejó a su sucesor político?

MS: Antes de Chávez, Venezuela estaba empobrecida, prosperaba el rentismo del petróleo, pero nada se dirigía a las clases necesitadas. Hoy Venezuela continúa con muchos problemas, pero estas clases están de algún modo atendidas. Reciben una enorme asistencia del Estado en función de los recursos petroleros.

La iniciativa privada retrocedió, lo que obligó al Estado a asumir determinadas funciones y compromisos, más allá de sus posibilidades.

IPS: ¿Cómo valoró las elecciones presidenciales del 14 de abril?

MS: El triunfo chavista se dio montado en un discurso espectacularizado, de franco predominio de la emoción sobre la razón. Cuando Chávez comunicó que debía ausentarse por una nueva cirugía y que, en caso de verse impedido de gobernar, el pueblo debía elegir a Maduro, las encuestas indicaban que 35 por ciento de los venezolanos no sabían quién era Maduro.

En octubre de 2012, Chávez venció (al candidato opositor Henrique) Capriles con una diferencia de 10 por ciento. Pero en esta elección, difícilmente todo el prestigio de Chávez se iba a transferir a Maduro. Yo ya apostaba a una diferencia de dos por ciento entre los dos postulantes.

IPS: ¿Cómo ve el papel de la oposición en este proceso?

MS: La oposición cometió el mismo error que Chávez: intentó llegar al poder primero por la fuerza y después en forma democrática.

La política venezolana es agresiva. La oposición nunca estuvo silenciada. El propio Capriles fue preso y amnistiado por Chávez. Pero la oposición estuvo ausente por mucho tiempo y ahora intenta reconstruirse y está pagando un alto precio por ello, que posibilitó la victoria de Maduro.

IPS: ¿Qué prevé para el futuro?

MS: Empieza una nueva era, la del chavismo sin Chávez. El camino de Venezuela es fortalecer la democracia. El chavismo no permanecerá eternamente en el gobierno. Con tantos años de gestión, hay un problema de desgaste de imagen.

Pero no será posible otro tipo de gobierno que no preste atención a los sectores más pobres. Hay una serie de programas instalados que han de mantenerse. El chavismo dejó su marca y seguirá presente por muchos años. En definitiva fue el chavismo el que despertó a Venezuela.

El período presidencial es de seis años, y hay un dispositivo constitucional que permite plantear un referendo revocatorio a partir de la mitad del mandato, si se dan ciertas condiciones. Es probable que la oposición intente el referendo contra Maduro.

Lo que está en juego es si Maduro será capaz de sustentarse, tanto para mantener su mandato como para responder a los intereses de su partido. Podría haber inclusive una disidencia del chavismo dentro del pensamiento de izquierda del socialismo bolivariano.

Contraofensiva estratégica chavista

Por Ángel Guerra Cabrera

El chavismo ha mostrado otra vez su potente músculo revolucionario con el fulminante izquierdazo propinado al plan golpista activado por Washington después de la elección presidencial. Así lo evidencia el parón dado por el presidente Nicolás Maduro al intento de Capriles Radonsky de realizar una marcha opositora al centro de Caracas, con la que –denunció- pretendía repetir el sangriento expediente golpista del 11 de abril de 2002, a la vez que lo responsabilizó por los muertos y heridos causados con el llamado a sus partidarios a “descargar la arrechera” en la calles. De igual modo, la rápida actuación de la fiscalía que ha abierto 161 investigaciones a los grupos de choque fascistas protagonistas de esos crímenes y del asalto o quema de instalaciones emblemáticas de los programas sociales bolivarianos. Ha sido atronador el silencio de los medios de derecha sobre la violencia fascista.

En todo caso, la contrarrevolución tuvo que meter la cola entre las patas muy pocos días después de su pretensión de incendiar el país con apoyo de una feroz campaña internacional de esos mismos medios. En una Caracas en calma, Maduro, con pleno respaldo de Unasur a su transparente victoria electoral y arropado en un mar de pueblo, tomó posesión como presidente constitucional con la presencia de 17 jefes de Estado y gobierno y delegaciones de 61 países.

Antes y después de ese acto el presidente ha adoptado importantes medidas para solucionar problemas que afectan a la población, como la declaración de emergencia eléctrica y la entrega a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de la seguridad del sistema eléctrico. Se acabó la impunidad de los sabotajes al vital servicio, causantes de los molestos y costosos apagones. Los órganos competentes ya han detenido a algunos empleados de la estatal Corpoelec y varios gerentes han sido destituidos. Además, se pondrá en marcha la Gran Misión Eléctrica Venezuela, una iniciativa del comandante Hugo Chávez para articular a largo plazo la plena integración de esta industria en la construcción del socialismo bolivariano.

Esa decisión, junto a otras recientes de Maduro ponen de relieve el vigoroso contraataque chavista para liquidar el conato opositor poselectoral sin disparar un tiro ni aplicar a los inconformes la brutal represión habitual en muchos otros países. Pero más importante aún ha sido la trasformación evidente del contraataque en contraofensiva estratégica pues para gobernar hay que poner a la contrarrevolución a la defensiva. Maduro ha mostrado la voluntad de profundizar la revolución con audacia y energía pero con la serenidad de quien se sabe asistido de la razón y apoyado sólidamente por una masa combativa y disciplinada.

“El odio y el desprecio al pueblo generó violencia y muerte. Hace una semana derrotamos el golpe de Estado con firmeza y el amor al pueblo”, escribió el sucesor de Chávez en su cuenta de Twitter. El presidente renovó una parte del consejo de ministros en el que inyectó sangre de hombre y mujeres jóvenes probados ya en anteriores responsabilidades. Anunció que practicará un “gobierno de calle” y en una reunión con los 20 gobernadores revolucionarios expresó una clara voluntad de atacar errores y problemas: “Vamos a una rectificación a fondo, retomar las tres R con fuerza: revisión, rectificación y reimpulso. Tres R históricas lanzadas por el comandante Chávez en el año 2007. Y las otras tres R lanzadas en el 2009, que son la repolitización, la repolarización y la reunificación, que significan repolitizar”.

Capriles exigió el conteo voto a voto -que no se le concedió- con el propósito de engañar a sus seguidores y a las audiencias mediáticas y crear desestabilización pues su equipo de campaña posee las actas igual que el chavista. Probablemente no aceptará el resultado de la auditoría adicional de 46 por ciento de las mesas electorales dispuesta por el Consejo Nacional Electoral(CNE) para contribuir a la paz social ya que de antemano sabe que es imposible que cambien los datos oficiales. Pero no podrá arrebatar la iniciativa al chavismo aunque Estados Unidos lo apoye en solitario. Hasta Insulza se vio forzado a dar marcha atrás a la solicitud de reconteo cuando la aplastante mayoría de miembros de la OEA reconoció la victoria de Maduro. Este ha dado una lección de refinada diplomacia al imperio al designar un encargado de negocios en Washington mientras con pericia indudable lidera la contraofensiva.

Tomado de La Jornada

¿QUÉ PASÓ EN LAS ELECCIONES VENEZOLANAS?

Por Luis Britto García. Narrador, ensayista, dramaturgo venezolano

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Hace años denuncio que la Comisión y la Corte Interamericana  de la OEA quieren desconocer  nuestros tribunales, para  decidir en lugar de  ellos  cuestiones  relativas a la soberanía de Venezuela, como la legitimidad de las elecciones. Así, el primero en cuestionar los comicios del 14 de abril es Insulza, presidente de la OEA, quien exige  “realizar una auditoría y un recuento completo de la votación” y  pone “a disposición de Venezuela el equipo de expertos electorales de la OEA”. Vale decir,  expertos extranjeros, y no el Consejo Nacional Electoral, deben declarar quién ganó nuestras elecciones.

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Para escoger al  Presidente de Venezuela también se ofrecen voluntarios el gobierno de Estados Unidos y el canciller de España, García Maspero, ambos demandando recuento de votos al sistema electoral que Carter calificó como el “más perfecto del mundo”.  Por no contradecirlos, el candidato perdedor reclama asimismo recuento manual  de votos  y en lugar de exigirlo por  vías de derecho, convoca  motines que en dos días incendian o destruyen doce  Centros de Diagnóstico Integral, arrasan cuatro casas del PSUV y varios mercados solidarios y radios comunitarias,  acosan medios de comunicación de servicio público y residencias de miembros del Poder Electoral, asesinan a 8 compatriotas –uno de ellos quemado vivo- y dejan 124 heridos. Es una pequeña muestra de lo que harían si llegaran a tomar al poder. Desaparecerían los derechos a la atención médica gratuita, a alimentos subsidiados, a la información alternativa, a la militancia progresista, al sufragio  y a la vida.

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La Historia se repite,  los guiones  se remedan. Las elecciones que dieron el triunfo a Ajmadineyah fueron desconocidas por una oposición que intentó algaradas y motines para legitimar una intervención imperialista. Durante las elecciones una agresión informática seguramente imperial hackea las cuentas de twitter de Nicolás Maduro, del presidente de la AsambleaNacional23 Diosdado Cabello  y de Teresa Maniglia, jefa de Prensa de Miraflores, inhabilita la página web del Consejo Nacional Electoral y fuerza a interrumpir Internet durante  minutos para impedir la expansión del virus. No son tecnologías al alcance de un candidato  cuyo promedio académico apenas remonta el diez.

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¿Tiene la más mínima sostenibilidad la hipótesis de fraude? La lógica indica que cualquiera dispuesto a perpetrar una superchería simularía millones de sufragios de ventaja, y no una modesta mayoría de 262.473 votos. Por otra parte, el Consejo Nacional Electoral por su propia cuenta ha recontado 54% de los sufragios sin encontrar irregularidades, proporción más que suficiente para descartar cualquier infracción. Y si la oposición de todos modos desconoce al árbitro electoral, también está desconociendo el incremento de los sufragios del cual se ufana, y los votos que llevaron a sus diputados a la Asamblea, y cerrándose el camino para la participación en todas las elecciones venideras y para convocar referendos revocatorios, pues sería contradictorio que se sometiera a una institución a la cual deslegitima.

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¿Cómo en sólo seis meses pudo el bolivarianismo perder 685.794 votos y la oposición neoliberal ganar 679.099? ¿En verdad esos electores detestan que uno de cada tres venezolanos esté estudiando, y en forma gratuita? ¿Aborrecen  el servicio médico sin costo de Barrio Adentro? ¿Les amarga que los patronos deban pagarles prestaciones sociales? ¿Les subleva  que seamos el país más feliz y con menor desigualdad social en América Latina? ¿Odian tener pensión para su vejez? ¿Les repugna que la Misión Milagro devuelva la vista? ¿Les duele que el gobierno construya para los sin techo quinientas viviendas por día? Si tantas ventajas los molestan, nada les impide  rechazarlas ¿Pero tienen que votar para que sus compatriotas también las pierdan? ¿Y cuánto tiempo conservará la oposición estos votos volubles?

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Mas no son estos logros del bolivarianismo los culpables de la declinación de sufragios.  Por todo programa, el candidato opositor se limitó a prometer obsesivamente que mantendría las misiones sociales del gobierno, las mismas que sus partidarios incendiaron o demolieron al conocer los resultados. También  copió meticulosamente los colores, los emblemas, las consignas, las gorras, las chaquetas, los gallardetes del chavismo. Algo bueno deben de tener para que los adversarios se disfracen con ellos.

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¿Qué ha cambiado en esos seis meses? Examinemos la coyuntura. Perdimos un dirigente incomparable, pero su obra está ante nosotros exigiendo que la completemos. Arreciaron los sabotajes eléctricos. Se volvieron sistemáticos los cortes de agua. Pocas semanas antes de las elecciones hubo una inoportuna devaluación del 47%, y los capitalistas acapararon, especularon, provocaron desabastecimientos  y dispararon la inflación sin sufrir sanciones ejemplares.

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Analicemos las tendencias constantes. Reconozcamos el desgaste  que aflige a toda obra humana. Luego, la perduración del burocratismo matavotos, la eternización de trámites innecesarios y repetitivos, la proliferación de procedimientos que sólo pueden ser iniciados en una página web que no abre nunca, que sólo pueden ser concluidos personalmente y que engendran gestores y corrupción. Tengamos en cuenta  la incapacidad del  capitalismo de ocupar el 7,6% de desempleo y el 40,9% del empleo informal. El centenar de periódicos, la centena de televisoras, el millar y medio largo de radios de la oposición continuó mintiendo, desinformando, calumniando sin que ninguna medida les pusiera coto.

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La oposición sembró el pánico valiéndose de una Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana 2009 del Instituto Nacional de Estadística, según la cual ese año habrían fallecido 19.133 víctimas de la violencia. Las últimas elecciones enseñaron que las encuestas no son  confiables. Pero con ésta el especialista en Guerra Sucia J.J.Rendón y el candidato perdedor insuflaron en el electorado una paranoia que casi se vuelve victoria. Las autoridades competentes no mostraron datos reales para desvirtuar esta percepción terrorífica. Tampoco hubo medidas para detener el paramilitarismo y el sicariato, responsables de más de tres centenares de asesinatos de dirigentes sociales, y de innumerables crímenes horrendos y sin sentido que parecerían perpetrados con el exclusivo propósito de difundir la alarma y el sentimiento de indefensión.  No se hizo valer el hecho de que las gobernaciones manejadas por la oposición muestran el más alto índice delictivo. El miedo es un proceso del cerebro sauriano, que no obedece a la lógica ni atiende a la razón.

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El  bolivarianismo rescató de la pobreza  grandes sectores a los cuales los medios  opositores engañan predicándoles que pueden volverse oligarquía.  Entre los recursos desesperados de la oposición estuvo una oferta por twitter de un aumento de salario de 45% y hasta de 50% contra el 40% ofrecido por el gobierno. Poco vale ese electorado de 5%. Siempre digo que revolución sin ideología es piñata ante la cual la gente se arrodilla hasta que se acaban los  caramelos. El problema es cultural. Quizá el proceso debería emplear a fondo a sus intelectuales. Más valen ideas que dádivas. La tarea es formar revolucionarios y no consumistas, culminar una revolución y no competir en una subasta de votos. El bolivarianismo puede recuperar sus contundentes mayorías aceptándolo así y obrando en consecuencia. Todo tiene remedio, salvo la muerte.

Tomado del blog del autor

Aproximación a lo ocurrido el 14-A

Por José Vicente Rangel. Experimentado y reconocido periodista venezolano

1º.) Luego de los tensos momentos vividos durante el pasado domingo 14 de abril, es importante reaccionar con responsabilidad. Si algo deriva del resultado electoral que se expresó en las urnas ese día, es la confirmación del agudo clima de polarización en el cual vivimos los venezolanos. De nada vale que los factores políticos y sociales que se enfrentan aleguen, de lado y lado, actos de ventajismo, trácalas o cualquier otro tipo de perversión. Existe una realidad insoslayable, redonda, contundente, que sería necio negar. Esta no es otra que la evidencia de que la sociedad venezolana está dividida en dos mitades y que, por suerte, dado el carácter de nuestro pueblo, la sangre no llega al río. Por situaciones menos conflictivas, la gente en otros países se ha matado. Aquí, en momentos más críticos, termina imponiéndose la racionalidad. Pero no podemos abusar.

2º.) El mapa electoral que surge del 14-A indica que Nicolás Maduro ganó en 16 estados, es decir, que perdió 4 de los 20 que obtuvo el 16 de diciembre de 2012, y que Henrique Capriles triunfó en 8, o sea, que sumó 5 a los 3 que conservó en las elecciones de gobernadores. El dato es importante por lo siguiente: porque sin duda ese resultado afectó fundamentalmente al chavismo, ya que en los estados donde se impuso hubo, sin embargo, una disminución de la ventaja que obtuvo en los comicios del 16-D. ¿A qué atribuirlo? ¿Acaso a problemas que tocaron directamente a la colectividad como el eléctrico, la inseguridad, el desabastecimiento, la devaluación? ¿O la merma fue producto de la desaparición física de Chávez, líder del proceso revolucionario e incomparable conductor popular, capaz de convertir en éxito, en las condiciones más adversas, cualquier proceso electoral? Corresponde a las autoridades del Psuv y del Gran Polo Patriótico hacer el análisis en profundidad de lo sucedido, examinar las causas que afectaron a una elección que fue vista en todo momento con optimismo. Razón tiene Diosdado Cabello cuando aboga, de inmediato, por una autocrítica sincera.

3º.) La situación derivada de los guarismos electorales, el incremento de los votos de la oposición y el mantenimiento por parte del chavismo de una sólida posición en medio de agudos problemas, lo cual prueba el calado popular del movimiento que lideró Hugo Chávez —que, evidentemente, lo trasciende con una conmovedora devoción y lealtad—, obliga a un reconocimiento recíproco. El mayor error en que pueden incurrir las fuerzas que se disputan el poder en Venezuela, está en subestimarse, recíprocamente, tanto el uno como el otro. Hay un movimiento fuerte, poderoso, en el Gobierno que impulsa un proceso transformado que apartando fallas y errores ha servido para cambiar la política, para oxigenarla, para darle un nuevo rostro, y conectar ésta con lo más profundo del pueblo. De este aporte, si duda alguna, también se ha beneficiado la oposición. Y con el correr del tiempo se ha conformado una oposición que conquistó espacios importantes y debe ser reconocida como tal. En el reconocimiento, entre si, de ambos factores está la clave para acceder a la normalidad institucional y darle al país la tranquilidad, la paz, la seguridad, el progreso que los venezolanos de uno u otro bando reclaman.

4º.) Las cifras son contundentes: Nicolás Maduro obtuvo 7.505.338 votos (50,66%) y Henrique Capriles 7.270.403 (49,07%). Los números confirman la polarización y la estabilidad institucional dependerá de cómo éstos sean asumidos. No hay razón para engañarse y la única manera de no caer en el error, que no es otro que desconocer la realidad, es trabajarla siguiendo la hoja de ruta de la legalidad que emana de la Constitución Bolivariana. ¿Qué quiero decir con esto? Primero que nada, que Nicolás Maduro ganó limpia y democráticamente las elecciones presidenciales del 14-A. Que el resultado del CNE dio al país es impecable, se ajusta al escrutinio y, por consiguiente, es irreversible. El CNE tiene autoridad legal, moral y apoyo suficiente en la opinión pública para que su información sea respetada y acatada. Es el árbitro al que se sometieron por igual el chavismo y la oposición. Pretender desconocerlo ahora es rebelarse contra la autoridad competente. La diferencia de votos entre Maduro y Capriles, motivo de la disputa que se genera a raíz del resultado, es atípica en los procesos electorales de la V República donde los márgenes de ventaja del chavismo dieron origen a una cultura basada en los holgados resultados a lo largo de 17 procesos electorales. 235.00 votos de ventaja (1,59%) está en la línea de lo que lo regularmente es el margen de triunfo. Aquí mismo en Venezuela, durante la IV República, en el puntofijismo, Rafael Caldera venció a Gonzalo Barrios en las presidenciales de 1968 por 0,89%, y en la región tenemos casos similares como las dos últimas elecciones mexicanas, e, incluso, las de los Estados Unidos, suficientemente conocidos.

5) Desde luego, a la oposición le asiste el derecho a objetar el resultado. Solo que tiene que hacerlo respetando la legalidad y las instituciones. Hay instancias que no es posible poner de lado. La oposición tiene que canalizar su denuncia a través del CNE e impugnar el resultado recurriendo a la instancia correspondiente. De lo contrario, estará reaccionando contra el Estado de derecho. La excelente campaña electoral que ese sector hizo y el liderazgo conquistado por Capriles, lo puede arruinar un paso en falso. ¿Consistente en qué? En la tentación de caer en la trampa que condujo a la oposición hace 11 años a la aventura. La poca capacidad para resistir la presión de los ultras, los intereses transnacionales que se juntan para empujar una salida de fuerza en el país. En fin, los odios, los rencores, y todas aquellas manifestaciones salvajes que terminan contaminando la política.

6º.) Hay un doble desafío. Uno para el chavismo, que tiene que aceptar que medio país lo adversa por las razones que sea. Que ese medio país se expresa hoy a través de una oposición donde hay importantes factores democráticos que están haciendo un trabajo que, indudablemente, le ha dado beneficios electorales. Ese sector debe tener un reconocimiento en tanto se mantenga en el plano cívico, democrático y rechace cualquier tentación que lo aleje de lo que está pautado en la Constitución del 99. El otro desafío es precisamente para la oposición. En su seno hay gente que pretende extirpar, por así decirlo, al chavismo. Que tiene una concepción fascista de la política. De tal sospecha no escapa Henrique Capriles. Él afirma que siempre ha sido un demócrata, que no ha conspirado. Lo cual no es cierto. Él participó activamente en las bochornosas acciones del 11 de abril, las guarimbas, la persecución de dirigentes chavistas y el paro-sabotaje de la industria petrolera. Al respecto hay testimonios suficientes. Sin pretender ser juez de los demás, esa pasada conducta tiene un peso importante. Lo que no implica desconocerle que ahora está abocado a un trabajo político de carácter institucional que ha servido para fortalecer a la oposición.

7º.) En síntesis: Es el momento de la política. De abrirse al diálogo. Hay que buscar con audacia a los interlocutores que, en mi opinión, existen. El planteamiento sobre la paz, si no se aborda con decisión, puede volverse simple retórica y correr el riesgo de perder una excelente oportunidad para que la situación que se reflejó en los resultados electorales del 14-A tenga respuesta apropiada. Diálogo y política constituyen la clave a partir de ahora.

Tomado de Política América