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¡Aquí no será igual!

¿Se atreverán a aplicar el guión libio? La situación regional es muy distinta, pero el ansia de las potencias por conjurar la crisis y su atávica avaricia puede impelerlos. América quiere gobernar el mundo, pero a nuestra América no le dará órdenes el jefe del Comando Sur

Por MAGGIE MARÍN

Mientras en Venezuela se ultiman los preparativos de una maniobra inédita que debe concluir en las arcas de su Banco Central, en medios financieros de Occidente se propagan el pánico y la zozobra. En los bancos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Suiza y Panamá donde el país andino depositó desde 1980 el 63 por ciento de sus reservas en divisas, 211 mil 35 toneladas de oro que equivalen a 11 mil 58 millones de dólares, algunos trinan y otros temen que ello signifique hasta la quiebra de sus entidades.

Cuando el oro alcanza precios históricos –mil 800 dólares la onza troy– el propio gobernador del principal ente bancario venezolano, Nelson Merentes, no oculta que su gobierno planea reinvertir las reservas en los mercados de países emergentes. Y se habla de Brasil, India y Sudáfrica, por ejemplo, donde hay más confianza que en las inseguras economías europea y estadounidense.

Atinado, un colega comentó que repatriar ese oro será una empresa digna de verse, pues por el Océano Atlántico se transportarán más de 17 mil lingotes estándar de 400 onzas de puro oro cada uno, la mayor movilización de ese metal precioso en muchos años.

¿Será un disparate? Alí Rodríguez Araque, ministro del Poder Popular para la Energía y que pronto encabezará la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur, confiesa que es muy racional, porque el imperio trata de aislar internacionalmente y crear el desorden interno en Venezuela; desprestigiar al país y a su líder. Fue lo que buscaron con el golpe de estado de 2002, con el golpe petrolero, con sus maniobras actuales, de modo que es lícito poner esas reservas bajo seguro de peligros de muy diversa naturaleza.

O sea, a resguardo no solo del atraco vulgar y grosero de las potencias, añadió Araque en entrevista para Correo del Orinoco, sino de acuerdos que imponen el FMI y el BM y de los que parte de América Latina se ha ido librando. Y trajo a colación que Libia fue despojada de sus reservas, nada menos que 200 mil millones de dólares depositados en instituciones del occidente civilizado y cristiano que las potencias se apropiaron con la coartada de que eran cuentas personales de Muammar al Gadafi, una actitud “escandalosamente delictiva” que acompañó a los bombardeos, las muertes de civiles, la violencia sin nombre, el magnicidio brutal.

Si le impusieran sanciones a Venezuela ¿dudarían EE UU y Europa en congelar sus fondos? No. De hecho, en agosto un editorial del Financial Times admitió que la nación sudamericana actúa así ante la eventualidad de que sus reservas custodiadas en bancos que controlan gobiernos capitalistas puedan ser inmovilizadas.

Otra medida de Venezuela que lleva de los pelos a la oligarquía financiera es la nacionalización de la explotación del oro, para incorporar la producción a las reservas. ¡Y de que calibre! Hoy Venezuela ocupa el 13 puesto en razón de esos recursos, y el presidente Hugo Chávez asegura que en la zona sur del rió Orinoco existe uno de los yacimientos de oro más grandes del mundo.

Estos laudos soberanos incomodan a las potencias. Lógico. Pero el líder de la revolución bolivariana tiene poderosas razones. “Aquí que nadie se atreva a venir a aplicar la fórmula libia o la que sea”, dijo poco después del atroz linchamiento y asesinato del Ghadaffi. Según Barack Obama el formato puede aplicarse en cualquier parte. “Una amenaza directa contra el mundo, y nosotros estamos en la lista” punteó Chávez. Pero: “Si se atreven les saldría muy caro”.

Eludiendo presiones, Venezuela ha adquirido aviones, helicópteros de combate y armas en China y Rusia. Sabia decisión. En agosto llegaron 25 tanques, morteros, misiles y cientos de equipos de alta tecnología, como sistemas de defensa antiaérea y de artillería de costa y montaña. Otra partida acaba de arribar. “Nos hace falta para la defensa del país”, dijo el gobernante.

¿Se atreverán a aplicarnos el guión libio? Busco antecedentes, datos, posibles escenarios. Cientos de documentos aportan innumerables consideraciones, todas de rigor. Falta espacio para glosar, porque sobran infamias, atropellos, invasiones y magnicidios.

El imperio, afirma Luís Britto García, no maneja otra política que la carnicería. El escritor, profesor e historiador venezolano recuerda los asesinatos de Benjamín Zeledón, Francisco Madero, Emiliano Zapata, Pancho Villa, César Augusto Sandino, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, Che Guevara, Salvador Allende, Oswaldo Letellier, monseñor Oscar Romero, Francisco Caamaño, y los inexplicables accidentes aéreos que costaron la vida del presidente de Ecuador, Jaime Roldós, y el de Panamá, Omar Torrijos.

Luís Gutiérrez Esparza, experto del Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI), ve en peligro la estabilidad de los procesos de democratización en la región. “La guerra de la OTAN contra Libia aparentemente también es preparada logísticamente en América Latina”. A la sombra del poder militar gringo, añade, la OTAN tiene una estructura cada vez más amplia y complicada.

Según CLAEI, el organismo global y supranacional supedita los intereses políticos a las grandes decisiones geoestratégicas tomadas en los círculos superiores de la Casa Blanca y el Pentágono. En América Latina, pues, actúa directamente con asociaciones, maniobras militares y estatus especiales, o a través de la potencia. “Las bases de EE UU en América Latina son bases de la OTAN”.

Vale pues consignar que la Alianza mantiene 29 bases militares entre Ciudad Juárez y Tierra del Fuego, 10 de ellas secretas: Como sabemos, existen otras 16 bases gringas así como tres británicas (en las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur) y 10 en México, producto de una discreta negociación bilateral con EEUU.

¿Justificación para tamaño despliegue?: La recurrente lucha contra las drogas y el terrorismo, y en defensa de la democracia. De modo que esta visión que impulsa Washington se proyecta sobre nuestra América con el objetivo de cercar militarmente a los gobiernos insumisos. Y no olvidar, entre las proyecciones del ente figuran los recursos naturales de la región más allá del petróleo y los minerales estratégicos: el agua y la biodiversidad

Igualmente para Reiner Braun, director para Europa de Abogados Internacionales Contra las Armas Nucleares, la presencia de la Alianza amenaza a los gobiernos que mantienen una postura crítica frente al imperio. “Existe el riesgo –aduce el jurista– de que los caminos de desarrollo independientes sean bloqueados”.

Otros condimentos picantes de este ajiaco son los cinco comandos operativos antidrogas que realizan misiones secretas en Centro, Sudamérica y el Caribe, y la IV Flota, que patrulla aguas latinoamericanas con armas nucleares pese al Tratado de Tlatelolco, que desde 1967 declaró a la región zona desnuclearizada.

En cualquier caso, sobre nuestros países y justo encima de los gobiernos que desarrollan políticas progresistas y soberanas aumenta la inminencia del daño, porque el método que empleó la OTAN en Libia es aplicable en otros países y para Gringolandia y el complejo militar industrial que tutela su destino, la Venezuela de inmensos recursos que como recién dijo Fidel se apresta a derrotar a la oligarquía que quiere reasumir el gobierno, es un mal ejemplo. Lo son Ecuador y Bolivia, Nicaragua, y lógicamente Cuba. ¿Cómo conjurar el peligro? Primero, aquilatando que Estados Unidos ataca a rivales que considera débiles e inermes. Segundo: denunciando, desnudando y enfrentando las contingencias. Y lo más importante: reforzando al máximo la unidad real entre nosotros. Porque en nuestra América, carajo, no cabe una solución “Libia”.

El método “libio”, grave amenaza para América Latina

Ángel Guerra Cabrera

Con la fórmula desplegada en la agresión contra Libia por la OTAN, se intenta configurar un nuevo patrón, aplicable a otros países con algunas variantes. Según declaró Ben Rhodes, vice jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos en entrevista con Foreign Affairs,  el “método” utilizado por la administración de Obama en el país norafricano es “más efectivo” al de gran despliegue de tropas aplicado por Bush en Iraq y Afganistán. Cabría añadir que continuado por el actual inquilino de la Casa Blanca, y superado en el segundo país, pero no nos distraigamos. El tema fundamental ahora es la grave amenaza de repetición de este engañoso y taimado esquema en otros países con recursos de interés estratégico para Washington y sus aliados o intolerables posturas políticas independientes, como unos cuantos en América Latina y el Caribe.

Rhodes, un apellido, por cierto, de alcurnia colonialista como pocos, apunta: “El hecho es que la marcha de los libios dentro de Trípoli, no sólo proporciona una base de legitimidad sino también un contraste con la situación cuando un gobierno extranjero es el ocupante”. Según él Obama “subrayó” desde el comienzo de la intervención en Libia dos principios. Primero, era mucho “más legítimo y efectivo” para el “cambio de régimen” el que fuera perseguido por un movimiento “autóctono” y no por Estados Unidos. Segundo, poner énfasis en “compartir la carga” y recibir una “significativa” contribución internacional en lugar de cargar con el grueso del “esfuerzo”. A confesión de parte relevo de pruebas. Así que la zona de exclusión aérea para “proteger a la población” -reclamada insistentemente por Obama, Sarkozy y Cameron a fin de conseguir la  aprobación de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU- era una burda mentira pues el verdadero objetivo, confiesa Rhodes, era el cambio de régimen. Claro, se necesitaba mucha candidez para creer lo de la “protección a la población” pero Rusia y China, con cuestionable perspectiva estratégica, optaron por la omisa abstención. Sin contar las bocinas asalariadas, no faltaron intelectuales y analistas incautos que llevaran agua al molino de la agresión con prédicas suspendidas en el vacío que minimizan el principio de no intervención.

Una vez arrancada la resolución al exclusivo y selecto club que controla la ONU, la OTAN la hizo trizas a punta de matar civiles y destruir gran parte de la infraestructura de Libia con bombardeos no autorizados por aquel, siempre en función de arrasar los lugares por donde debían avanzar la pandilla de Bengazi. Es obvio que también pensando en la “reconstrucción” por compañías de países de la propia alianza atlántica, que no reconstruyen nada pero ganan mucho dinero. No conforme con eso, vulneró groseramente una prohibición expresa de la resolución al entrenar y armar a los alzados y lanzar a la guerra  fuerzas y medios militares terrestres de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, las contrarrevolucionarias monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo y la jordana. En síntesis, lo que se suponía tenía el propósito de proteger a la población libia se convirtió en una intervención militar extranjera de considerable magnitud contra esa misma población. Eso sí, presentada mediante trucos y detestables montajes mediáticos, como una idílica proeza de los idealistas “rebeldes” libios. Para colmo, la fuerza que ocupó Trípoli no está formada por la anárquica y aventurera tropa de Bengazi sino por fogueados militantes libios de Al Quaeda con apoyo de tribus bereberes de las montañas Nafusa, entrenados por fuerzas especiales estadunidenses.

Se machaca por numerosos papagayos mediáticos la semejanza de Gadafi con Chávez, algunos invitando abiertamente a aplicarle, como a Cuba, la solución “libia”, que estrafalariamente vinculan con un 15M. En realidad, se trata de repetir, principal -pero no únicamente- contra los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas el guión de la “rebelión reprimida por el dictador” y la operación aérea para proteger a la población. Como tal escenario no va a ocurrir en países donde el pueblo es protagonista del poder, la viabilidad de la intervención depende del montaje de una realidad virtual aprovechando el control monopólico mediático de Washington. Denunciarlo y desnudarlo desde ahora y prepararse para enfrentarlo en todos los terrenos es trascendental para la independencia y la paz de nuestra América y del mundo.

Tomado de La Jornada, México

El asalto “humanitario” al pueblo libio

Stella Calloni, prestigiosa periodista argentina colaboradora de PL

 A una semana del pasado 21 de agosto cuando la Organización del Atlántico Norte(Otan) anunciara, después de varios días de bombardeos sostenidos sobre Trípoli, que sus “rebeldes” habían tomado la capital de Libia, la resistencia continúa y no han podido establecer una sede de gobierno allí, a pesar de lo cuál el Consejo Nacional de Transición(CNT) ya ha sido reconocido por los grandes países.

Como un hecho simbólico de lo que significa la contrainsurgencia informativa, los propios voceros del CNT confirmaron que la supuesta toma de la Plaza Verde el pasado 21 de agosto fue una imagen falsa. Como en el mejor filme de Hollywood esa escena se había filmado en Qatar con una apariencia de la Plaza Verde y con sus “extras”.

La comparación de varios fotógrafos permitió desnudar la mentira comprada por los medios de comunicación, confesando los voceros del CNT que se había hecho “por la necesidad de lograr el reconocimiento” de las potencias. El presidente de Venezuela. Hugo Chávez Fría corroboró la falsedad de esa imagen el pasado 27 de agosto.

Estados Unidos se adelantó unos días, abriendo una embajada del CNT en Washington, antes de que la OTAN terminara su faena, lo que les ha costado un precio alto.

Cuanto más días pasan, más evidente es que se trata de un modelo nuevo de invasión, disfrazado de rebelión popular, o “guerra civil” que se diluye a medida que la OTAN avanza y demuestra que la intervención estaba preparada desde hace mucho tiempo por Estados Unidos y sus socios.

Tres días después de la “toma” de Trípoli, la oferta del CNT de pagar un millón 600 mil dólares y amnistiar a quien “mate o entregue vivo” al líder libio Muammar Gadafi (1) evidencia la inmoralidad de la guerra colonial que libra la OTAN en ese país.

Desde el momento en que el 19 de marzo pasado Francia y Gran Bretaña comenzaron a bombardear Libia, con la OTAN detrás, la “mano extranjera” era más que obvia.

No era necesario esperar a que los bombardeos sumaran alrededor de unos ocho mil sobre ese país, de sólo unos seis millones de habitantes y que se reconociera la presencia de mercenarios y “asesores” extranjeros, para entender de qué se trata la acción “humanitaria” del poder hegemónico en Libia.

El 22 de agosto pasado el sociólogo estadounidense James Petras señalaba desde Nueva York que se debe caracterizar a esta guerra contra Libia y su pueblo “como uno de los grandes crímenes del nuevo milenio. El hecho de que por 188 días la OTAN: las fuerzas de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos hayan estado arrojando bombas significan 188 días de muerte y destrucción y a partir de esos actos han tomado terreno sus mercenarios”.

Lo que se advierte es que hubo un relato único sobre la “alegría” del pueblo libio por la supuesta “toma” de Trípoli, que aún no se ha concretado, sin mencionar en ningún momento los feroces bombardeos de la OTAN sobre la capital, que dejaron una secuela de más de tres mil muertos-según la últimas cifras que recogen los informes- y cinco mil heridos, cuya cifra cada día aumenta más.

A lo largo de la guerra colonial, la OTAN afectó todas las infraestructuras además de producir miles de víctimas y abrió el camino para que pudieran entrar sus “rebeldes”.

“Los rebeldes de la OTAN” (como titulé en mayo de 2011 tres notas sobre Libia enviadas a la web y publicadas por la Red Nicaragua Socialista) se convirtieron, a ojos vistas, en típicos mercenarios, que allanan casas, pateando puertas al mejor estilo de los ocupantes de Irak, llevando banderas y vinchas monárquicas.

En Noviembre de 2010 el presidente Barack Obama había admitido ante The New York Times, el envío de “comandos de la CIA” para asesorar y apoyar una rebelión en Libia.

Uno de los jefes actuales de los “rebeldes” es Hifter Jalifa un hombre de la CIA que vivía desde hace años en las afueras de Washington, como lo reveló el 30 de marzo de 2011 Patrick Martin en un artículo publicado por la Red Rebelión (traducción de Loles Oliván,) Sostiene Martin que el CNT “el grupo con sede en Benghazi que habla en nombre de las fuerzas rebeldes que combaten al régimen, ha nombrado en la dirección de sus operaciones militares a un antiguo colaborador de la CIA. Hifter Jalifa, ex coronel del ejército libio, como reveló McClatchy Newspapers”.

Hifter había llegado a Benghazi el 14 de marzo y cinco días después el tabloide británico Daily Mail, lo describió como una de las “dos estrellas militares de la revolución” que llegó para “prestar a las fuerzas rebeldes cierta coherencia táctica”.

Había figurado en un informe del Washington Post (26 de marzo de 1996) en una rebelión armada contra Gadafi en Libia donde se lo mencionaba con “una variante ortográfica de su nombre” como el coronel “Haftar Jalifa, relata Martin.

Se trataba de un grupo al estilo de la “contra” (que actuó contra Nicaragua sandinista en los años 80) basado en Estados Unidos “denominado Ejército Nacional Libio”. Jalifa se había Unido en 1987 al Frente de Salvación Nacional Libio “el principal grupo de oposición a Gadafi, que contaba con el respaldo de la CIA estadounidense”.

Advierte Martin que ninguna de las cadenas de televisión ocupadas en alabar a los “luchadores por la libertad” del este de Libia, se ha molestado en informar que estas fuerzas están al mando de un antiguo colaborador”de la CIA. Considera que la rebelión inicial fue “secuestrada por el imperialismo”.

Esto fue evidente también cuando algunos de los opositores, como el general Abdel Fath Younis, que aparecía como el jefe de la “rebelión” en Bengazhi fue asesinado, el pasado 26 de julio, junto a otros dos militares libios, por los “rebeldes” que los habían utilizado para armar el foco de acción en febrero de este año.

El relato único armado para crear un consenso mundial sobre el tema Libia es falsificado y se desmorona.

Resulta burdo que Estados Unidos y los gobiernos europeos se reunieran con el “gobierno” del CNT cuando aún no está en la capital y que pidieran la descongelación de los multimillonarios fondos del Estado libio.

Es escandaloso que la ONU estudie como modificar la pasada Resolución 1973 para permitir descongelar los fondos, que manejarán los países participantes en la invasión y en el saqueo de Libia.

El anuncio del “control de Libia” significa que la OTAN está dispuesta a no dejar piedra sobre piedra y quedarse en el lugar.

LOS MEDIOS DE INCOMUNICACION

Cuando los medios informaron sobre la toma del “complejo residencial” de Gadafi se referían al viejo cuartel Bab el Azizia donde el líder libio tenía una carpa similar a las del desierto para recibír a personalidades, periodistas y amigos, hasta que fue bombardeado en 1986.

Se dijo que los “rebeldes” tomaron la residencia de Gadafi “derribando muros” cuando entraron caminando entre escombros después de más de 60 bombardeos de la OTAN sobre ese lugar.

Bab el Azizia no tenía instalaciones administrativas, ni importancia militar, ni vivía Gadafi. Era un lugar simbólico que recordaba el bombardeo de Estados Unidos en 1986, asesinando entonces a una hija pequeña del gobernante libio y más de un centenar de civiles, entre ellos muchos estudiantes, sorprendidos en los dormitorios universitarios.

Con respecto a los periodistas del Hotel Rixos, los medios informaron que estaban “retenidos” por el gobierno libio, cuando ellos mismos se encargaron de denunciar que estaban sitiados por grupos “rebeldes”, varios de ellos amenazados como el director de la Red Voltaire, Thierri Meyssan, y que oficiales libios facilitaron la llegada de la Cruz Roja para sacarlos del lugar.

En tanto el diario estadounidense The New York Times ratificó el pasado 21 de agosto que aviones norteamericanos no tripulados arremetieron contra fuerzas del líder libio, pese a que su rol y el de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) era sólo el de “resguardar” a civiles.

Según el rotativo-que citó Telesur- en los últimos días Estados Unidos estableció una vigilancia aérea de 24 horas sobre las zonas controladas por el Gobierno libio, en lo que hasta ahora ha sido la más intensa serie de ataques perpetrados sobre ese país. El periódico informó que en este operativo “la nación norteamericana empleó aviones no tripulados “Predator” que detectaron. Siguieron y en ocasiones hasta llegaron a disparar contra las fuerzas de Khadafi.

Además mencionó los testimonios de algunos analistas, que opinan que estas agresiones “tenían como objetivo abrir el camino a los opositores a Gadafi”.

Se reconoce que los mercenarios también recibieron ayuda por potencias como Reino Unido y Francia, que desde el mes de julio desplegaron fuerzas especiales en Libia para entrenar y armar a “los rebeldes”.

“Aún después de dos mil 600 fallecidos, contabilizados hasta el domingo pasado la Alianza Atlántica no hace un alto al fuego”señala el periódico.

Gadafi había anunciado tempranamente que las potencias imperiales comenzarían una agresión sobre su país basados en “reportes de prensa” lo que los medios nunca publicaron, ni escuchó Naciones Unidas. Tampoco fueron investigadas sus denuncias sobre las violaciones de derechos humanos por parte de los llamados “rebeldes”, con pruebas y evidencias.

A pesar de que el gobierno libio propuso el cese el fuego especificando que no podía ser “unilateral”, que cumplió en no utilizar aviones de combate y aceptó la presencia de observadores que certificaron que no se comprobaban bombardeos a la población civil , esto fue silenciado.

Se miente sin sutileza alguna. No se dijo-salvo las raras excepciones que existen que Libia aceptó la propuesta de diálogo de la Unión Africana (UA) para poner fin al conflicto. Pero los grupos armados financiados por Estados Unidos y sus socios y la OTAN la rechazaron, como rechazaron todas las ofertas por una solución pacífica.

Tanto Estados Unidos como Francia reconocieron públicamente que enviaron militares a Bengazhi para entrenar a las fuerzas agresoras, incumpliendo la resolución 1973 del Consejo de Seguridad que prohibía el ingreso de personal extranjero por tierra.

También la confiscación de bienes del Estado libio impuesta por Estados Unidos y las potencias europeas fueron usados y desviados para apoyar a los grupos armados, en su mayoría mercenarios, cuya presencia ya reconocen también varios gobiernos.

Se aceptó que estos in tener territorio ocupado conformaran el Banco Central de Bengazhi a fines de marzo pasado y que negociaran el petróleo. Este nuevo modelo de intervención e marca otra escalada. Ya nadie disimula que fueron por petróleo, agua, gas, oro y para instalar allí al sede del comando Africom de Estados Unidos que controlará Africa si el mundo no lo detiene. Ni siquiera utilizaron el remanido argumento del “terrorismo internacional con que justifican su expansión fascista de estos tiermpos.

Tomado de Prensa Latina

Libia sí y no

Luís Britto García

O

En Libia no hay Conflicto entre Civilizaciones, porque no es Civilización una gavilla de asaltantes que destruye países para pelearse por sus despojos.

En Libia sí hay Guerra de Cuarta Generación, que vence con Photoshop la derrota en los hechos. Arranca con supuestas manifestaciones de las cuales no existen imágenes convincentes. Estos manifestantes mediáticos son víctimas de bombardeos imaginarios que no pueden confirmar ni Telesur ni la vigilancia satelital rusa ni la estadounidense. Para corregir tales hechos imaginarios, la tecnología mortífera real de los mayores imperios incinera Libia para asesinar a Gadafi, y el que resulta muerto es Younis, el jefe de los amotinados, pero por los propios amotinados.

NO

En Libia no hay rebelión democrática ni progresista, pues la democracia no se impone asesinando más de 1.200 civiles indefensos con 7.037 bombardeos acumulados en cinco meses, ni la promueven monárquicos Ydristas, mercenarios ni fieles colaboradores de aquel a quien ahora llaman tirano.

En Libia se aplica el plan maestro de Estados Unidos de destruir países manipulando diferencias étnicas o culturales, ya aplicado para desmantelar Yugoeslavia.

NO

En Libia no hay victoria militar. Hitler rindió en cinco días a Francia con bombardeos masivos. Cinco meses llevan los franceses más los ingleses más los italianos más los españoles más los alemanes más Estados Unidos más otros 42 países más fuerzas mercenarias más el club de ex funcionarios de Gadafi a quienes los medios llaman “los rebeldes”, bombardeando con tal ineficacia, que ahora recurren a la invasión abierta. La guerra contra Irak acabó en una semana, pero prosigue nueve años después. La guerra contra Libia no acaba en cinco meses, pero podría ser eterna.

El destino de Libia lo decidirá el mismo factor que impide la invasión a Cuba y la domesticación de Afganistán. El pueblo, armado, jamás será esclavizado.

NO

La aniquilación de Libia no aportará bienestar, derechos ni democracia. Los saqueadores ya pillaron 270.000 millones de dólares de sus reservas internacionales; sin ellas desaparecerán los avances en educación, salud y seguridad social conseguidos por Gadafi; para saquearlo mejor, el país será dividido: ello desencadenará una guerra civil inacabable.

La inmolación de Libia arruinará a los gobiernos que la consienten. Con bases en Libia, Estados Unidos y la Otan pondrán de rodillas a la Unión Africana y la Liga Árabe. Con energía saqueada, reducirán a la miseria las regalías para las entreguistas autocracias petroleras del Consejo de Cooperación del Golfo, las cuales caerán al no tener ingresos que redistribuir.

NO

El saqueo de Libia no salvará a los siete países hegemónicos que destruyeron sus economías reales, entregándose a la economía virtual del capitalismo financiero. Si triunfa el pillaje imperial, éste seguirá contra los miembros de la Opep hasta que el Imperio pueda estrangular a Rusia, China y la India con un bloqueo energético que llevará a la Última Guerra Mundial.

Libia decide nuestro destino. Denuncié que desde 2007 una ibérica “Fundación para el Análisis y Estudios Sociales” impulsada por José María Aznar adelanta una “Agenda de la Libertad” para América Latina que incluye una Internacional de sus derechas y privatización de su educación superior. También miente que la Triple Frontera “ha sido desde años un centro neurálgico de financiación de grupos terroristas islámicos”, y ordena que “América Latina debe cooperar en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo internacional junto a Europa y América del Norte, mediante la creación de una asociación estratégica entre la Otan y Colombia. Asimismo, con aquellos otros países latinoamericanos que deseen sumarse a ella”. Suscriben este llamamiento a la invasión Julio Borges, Leopoldo López, Plinio Apuleyo Mendoza, Álvaro Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner, Andrés Pastrana…

PD: Comienza por fin la preproducción de La planta insolente, de Román Chalbaud, sobre la invasión a Venezuela por seis Imperios…

Tomado de Patria Grande

Ahora la clave es capturar a Gadafi

Muy completo y esclarecedor este comentario del colega de PL, quien con la economía de espacio propia de un avezado periodista de agencia noticiosa, logra entregarnos claves vitales para discernir lo que está pasando de verdad en Libia

Moisés Saab

Jefe de la redacción África-Medio Oriente de Prensa Latina.

Los acontecimientos en Libia se precipitan con el paso de las horas y la OTAN y el autodesignado Consejo Nacional (CNT) apresuran la cacería humana contra Muamar el Gadafi. Esa premura tiene una explicación: de su captura depende el éxito de meses de bombardeos y muerte para controlar Libia y sus recursos, pero también es un paso importante en la estrategia africana y medioriental de las potencias occidentales.

Evidencia de esa lógica es el esfuerzo con que las heterogéneas milicias del CNT entraron en Trípoli, la capital de la Jamahirya (estado de masas, en árabe) creada por Gadafi, la cual, aunque con pobre efecto práctico, tiene un impacto sicológico y de imagen pública para apoyar el empuje sobre todo de Francia e Italia para conseguir la aceptación universal de los insurgentes como representantes legítimos libios.

De nuevo el martes pasado la OTAN machacó el complejo de Bab el Aziziya, aunque es dable suponer que el objetivo no era apresar al elusivo líder libio, sino dar un golpe de efecto, en la misma línea de razonamiento que la alianza y sus protegidos del CNT siguieron al tomar la capital libia.

Aunque en la práctica es un ejercicio en futilidad, porque si en algún lugar no estaba Gadafi era justo en ese conjunto de construcciones, el esfuerzo tiene un propósito político: demostrar que están en control de la situación en el atormentado país del norte africano, en el contexto de la reunión de urgencia convocada por la Liga Árabe para el jueves 25 de este mes.

El jueves medios del CNT aseguraban tener rodeado un edificio en Trípoli en el cual suponían estaban guarecidos el líder libio y sus hijos, una hipótesis de dudosa pronóstico, cuenta habida del estado de cosas en la capital libia y la capacidad elusiva de que ha dado muestras Gadafi, quien esta semana reiteró que permanecerá en su país hasta la victoria o el martirio.

Pero la línea seguida por los insurgentes rindió frutos el jueves cuando la Liga de Países Arabes (LPA) acordó, a petición de su Comité de Iniciativas de Paz, conceder al CNT el asiento libio, un espaldarazo que lo hace, con un golpe de dados diplomático, representante legítimo del país a los ojos de los estados miembros con todo el peso que tal decisión conlleva.

La decisión, en rigor, era esperada, ya que la LPA desde el inicio condonó las sanciones económicas y políticas acordadas contra Libia por las potencias occidentales, ha estado a lo largo del conflicto del lado de los opositores de Gadafi y, además, condonó la agresión de la OTAN, iniciada al amparo de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Aunque ese texto sólo alude a la adopción de medidas para proteger a la población civil de alegados abusos de los derechos humanos en Libia y, en modo alguno, avala los ataques aéreos de la OTAN, alianza castrense que no es miembro del sistema de la ONU, la Liga cobró de esa manera a Gadafi sus frecuentes desplantes.

Y entre los países miembros, Catar, que participa en el esfuerzo castrense contra el gobierno libio y envió fuerzas especiales para que sirvieran de guardaespaldas a los miembros del CNT, todos ex ministros de la Jamahirya.

Los militares cataries compartieron esa tarea con colegas del SAS, el cuerpo de élite británico; la Fuerza Delta estadounidense y el Groupe des commando parachutiste de Francia, acorde con precisiones del sitio digital israelí debka.com, especializado en temas castrenses.

Pero el fenómeno libio encierra un grupo de complejidades que resulta ingenuo pasar por alto:

Gadafi sigue libre y en paradero desconocido; existen interrogantes sobre la repentina desaparición del panorama de algunas de sus unidades blindadas y, en perspectiva, las dificultades que comporta el control del vasto territorio libio constituyen una incógnita a tener en cuenta en la compleja ecuación.

Significativas porciones de ese país son en gran parte desérticas y coto privado de tribus beduinas que se consideran sus propios gobiernos y cuyas lealtades el CNT tiene que ganarse, una tarea de resultado impreciso.

Ese es uno de los factores que mueve a este cronista a considerar que en Libia, tampoco, la historia ha llegado a su fin.

Libia, proyecto piloto de la OTAN

Ángel Guerra Cabrera

En el derrocamiento de Gadafi la OTAN ha aplicado un proyecto piloto que le permitiría intervenir donde quiera que le convenga con el pretexto de proteger a los civiles. El “derecho a proteger”, ya invocado en los criminales bombardeos de Serbia, se presenta como una gran conquista de los derechos humanos posmodernos. Propiciaría a la coalición imperialista derribar líderes con algún grado de insumisión –desde relativamente rebeldes, ergo Gadafi, a revolucionarios antimperialistas como Hugo Chávez-, preferentemente asentados sobre pletóricos recursos estratégicos. En Libia, en otra violación flagrante del derecho internacional, la Alianza Atlántica tomó partido por el lado opositor en una guerra civil dentro de un Estado soberano en la que, por si fuera poco, su líder –guste o no- contaba con apoyo popular y de gran parte del ejército.

El proyecto consiste en alegar que un grupo en el país en cuestión está siendo atacado por un dictador y, recurriendo a burdas manipulaciones, sobredimensionarlo en los “medios”. Éstos se encargan de crear una imagen idílica del primero (suplantado rápidamente, si es necesario, como hicieron con el movimiento juvenil de Bengazi, por el mercenario Consejo Nacional Transitorio) y de demonizar al villano de turno, aunque haya sido “amigo” hasta el día antes (caso de Gadafi). Con la presión mediática y diplomática –en Libia fue decisiva la complicidad de la Liga Árabe y la abstención de China y Rusia- se logra una ambigua resolución del Consejo de Seguridad para proteger a los civiles. La OTAN la trasmuta en un plan de cambio de régimen, que combina una feroz campaña de bombardeo aéreo con acciones de infantería “rebelde”, a la que entrena y arma, y la participación en los combates decisivos de un andamiaje de inteligencia satelital de Estados Unidos, apoyado por expertos y fuertes grupos de tropas especiales “aliadas” sobre el terreno. Así cayeron sobre Trípoli.

En el plan de la OTAN los medios de difusión dominantes han cumplido una función militar de primer orden, tal vez como nunca antes en una guerra de rapiña imperialista. No es casual que como se hizo en su momento con la televisión de Serbia, otra vez fueran destruidas como objetivos militares las instalaciones de la televisión pública libia. Claro, con las correspondientes bajas “colaterales” entre su personal.

Se trata, además, de otro jalón de la contrarrevolución montada por Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) –grupo ultrareaccionario de satrapías fundamentalistas bajo el comando de Arabia Saudita- contra la rebelión de los pueblos árabes, que, con distintas variantes y resultados, se ha aplicado también en Túnez, Egipto, Bahrein, Yemen y Siria. Ha sido el megamillonario y ambicioso emirato de Quatar el que dentro del CCG ha dedicado sus mejores afanes a empujar la intervención “humanitaria” en Libia. Cuánta semejanza con el ataque burgués-aristocrático contra la Revolución de 1848. Con una gran diferencia. Ésta se desarrolló cuando el capitalismo entraba en una de sus mayores etapas de auge y necesitaba impulsar la producción aunque tuviera que hacer algunas concesiones a los trabajadores. La sublevación árabe, en cambio –como otros episodios de la rebelión juvenil internacional en curso-, estalla cuando el capitalismo sufre la peor crisis de su historia y su elite dirigente no muestra ningún interés en la mínima redistribución de riqueza.

La acción de la OTAN en Libia, y la que eventualmente aplicaría en Siria si se lograra otra resolución del Consejo de Seguridad -¿o pasarán por encima de éste?- contradice los principios de soberanía, libre determinación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de las controversias, codificados en la carta de la ONU gracias a la lucha de los pueblos contra el fascismo y el colonialismo. En Libia, como ya ha ocurrido en Afganistán e Irak, la OTAN no va a llevar ninguna democracia –ni siquiera la meramente representativa ya cuestionada por los pueblos en rebelión- ni va a haber un minuto de paz en muy largo tiempo. Los imperialistas agresores de Libia odian la democracia real, verdadera, como gobierno del pueblo. Cegados por su arrogancia colonial no pueden tratar más que como subordinados y atrasados a los pueblos “de color”. La democracia que quieren para nuestros pueblos es su sumisión al ganador en la enconada disputa por el control territorial de la energía, el agua, el oro, otros minerales estratégicos y los alimentos.

Tomado de La Jornada, de México

Sangre, sudor y lágrimas

Según un informe de Debkafile ( http://www.debka.com/article/21234/), lejos de ser meramente un levantamiento rebelde, el enfrentamiento en Trípoli en las últimas 48 horas está siendo “dirigido” por fuerzas especiales de operación británicas, francesas, jordanas y qataríes. “Esta es la primera vez que tropas terrestres occidentales y árabes han combatido en el mismo campo de batalla en cualquiera de las revueltas árabes de los últimos nueve meses y la primera vez que soldados árabes participan en una operación de la OTAN”, informa Debkafile.

Atilio A. Boron

La suerte del régimen libio está echada. A estas horas la única cuestión pendiente es el destino de Muammar Khadafi: ¿Se rendirá o luchará hasta el fin? ¿Será Allende o Noriega? ¿Vivo o muerto? Y, si vivo, ¿qué le espera? El exilio es altamente improbable: no tiene quién lo reciba y, además, su inmensa fortuna, depositada en bancos de Estados Unidos, Inglaterra, Francia e Italia está bloqueada. Lo más probable será que siga la suerte de Slobodan Milosevic y termine enfrentando las acusaciones del Tribunal Penal Internacional, que lo acusará por genocida al haber ordenado a sus tropas que disparen contra su pueblo. Haciendo gala de una obscena doble moral, el TPI va a acoger una petición de un país, Estados Unidos, que no sólo no ha firmado el tratado y que no le reconoce jurisdicción sobre sus nacionales, sino que lanzó una pertinaz campaña en contra del mismo, obligando a más de un centenar de países de la periferia capitalista a renunciar a su derecho a denunciar ante el TPI a ciudadanos norteamericanos responsables de violaciones semejantes –o peores– que las perpetradas por Khadafi. Una infamia más de un supuesto “orden mundial” que se está cayendo a pedazos gracias a los continuos atropellos de las grandes potencias. Y una lección para todos aquellos que confían –como en su momento lo hizo la Argentina de los noventa– en que consintiendo las “relaciones carnales” con el imperialismo se gozaría para siempre de su protección. Craso error, como se comprobó en el derrumbe de la Convertibilidad y como hoy lo experimenta en carne propia Khadafi, atónito ante la ingratitud de aquellos de quienes se había convertido en obediente peón.

Siendo esto así, ¿por qué Obama, Cameron, Sarkozy y Berlusconi le soltaron la mano? En primer lugar, por oportunismo. Esos gobiernos, que se habían alineado incondicionalmente con Mubarak en Egipto durante décadas, cometieron el error de subestimar el fervor insurreccional que conmovía a Egipto. Cuando cambiaron de bando, dejando en la estacada a su gendarme regional, su desprestigio ante la revolución democrática se hizo ostensible e irreparable. En Libia tuvieron la ocasión de reparar ese mal paso, facilitado por la brutal represión que Khadafi descargó en las primeras semanas de la revuelta. Esto ofreció el pretexto que estaban buscando para desencadenar la no menos brutal intervención militar de la OTAN –con su funesta secuela de víctimas civiles producto de los “daños colaterales” de sus “bombas inteligentes”– y, por otro lado, dando pie al inicio de las actuaciones del TPI, a cuyo fiscal general ni por asomo se le ocurriría citar al comandante de la OTAN para rendir cuentas ante crímenes tanto o más monstruosos que los perpetrados por el régimen libio.

En una entrevista reciente, Samir Amin manifestó que toda la operación montada en contra de Khadafi no tiene que ver con el petróleo, porque las potencias imperialistas ya lo tienen en sus manos. Su objetivo es otro, y ésta es la segunda razón de la invasión: “Establecer el Africom (el Comando Militar de Estados Unidos para África), actualmente con sede en Stuttgart, Alemania, dado que los países africanos, no importa lo que se piense de ellos, se negaron a aceptar su radicación en África”. Lo que requiere el imperialismo es establecer una cabeza de playa para lanzar sus operaciones militares en Africa. Hacerlo desde Alemania, aparte de poco práctico, es altamente irritativo, por no decir ridículo. Ahora tratarán de que el régimen lacayo que se instale en Trípoli acepte la amable “invitación” que seguramente le cursará la OTAN.

De todos modos, el operativo no será para nada sencillo, entre otras cosas porque el Consejo Nacional de la Transición (CNT) es un precipitado altamente inestable y heterogéneo de fuerzas sociales y políticas débilmente unidos por la argamasa que sólo le proporciona su visceral rechazo a Khadafi, pese a que no son pocos quienes hasta hacía pocos meses se contaban entre sus más obsecuentes y serviles colaboradores. Hay fundadas sospechas para creer que el asesinato aún no aclarado del ex jefe militar de los rebeldes, Mohammed Fatah Younis, ex ministro del Interior de Khadafi y ex comandante de las fuerzas especiales libias, fue causado por un sector de los rebeldes en represalia por su actuación en el aplastamiento de una revuelta islamista en la década de los noventa. Otro ejemplo, no menos esclarecedor que el anterior, lo ofrece el mismísimo presidente del CNT. Según Amin, Mustafá Abdel Jalil es “un curioso demócrata: fue el juez que condenó a las enfermeras búlgaras a la muerte antes de ser promovido a ministro de Justicia por Khadafi”, cargo en el que se desempeñó desde 2007 hasta 2011. El CNT, en suma, es un bloque reaccionario y oportunista, integrado por islamistas radicales, socialistas (“estilo Zapatero o Tony Blair”), nacionalistas (sin nación, porque Libia no lo es) y, como señala el analista internacional Juan G. Tokatlian, “bandidos, empresarios, guerrilleros y ex militares” para ni hablar del faccionalismo tribal y étnico que ha marcado desde siempre la historia de ese territorio sin nación que es Libia. Por eso no existen demasiadas razones para suponer que el CNT inaugurará un período democrático. Sus miembros no tienen mejores credenciales que Khadafi, y pesa sobre ellos la irredimible infamia de haber invitado a las potencias imperialistas a bombardear sus ciudades y aldeas para viabilizar su derrocamiento. Por eso, lo más probable es que una vez derrotado el régimen, las sangrientas luchas intestinas y la ingobernabilidad resultante tornen inevitable para las potencias imperialistas entrar en otro pantano, como Irak y Afganistán, para establecer un mínimo de orden que permita organizar su rapiña. Desgraciadamente, lo que le espera a Libia no es la democracia, sino un turbulento protectorado europeo-norteamericano y, como dijera Winston Churchill de su país en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, sangre, sudor y lágrimas.

Tomado de Página/12

Periodistas internacionales se encuentran cercados dentro de hotel en Trípoli

Rolando Segura, periodista cubano, corresponsal de Telesur en Trípoli. Siga este enlace y vea su reporte para la televisora multinacional: http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/96834-NN/periodistas-internacionales-se-encuentran-cercados-dentro-de-hotel-en-tripoli/

Cerca de 37 periodistas internacionales se encuentran cercados en el hotel Rixos, ubicado en la ciudad de Trípoli, según reportó desde sus instalaciones el enviado especial de teleSUR a Libia, Rolando Segura.

Desde uno de los pasillos del hotel, el periodista indicó que las afueras del Rixos están tomadas por francotiradores por lo que no pueden salir del lugar.

“No tenemos contacto con el exterior. No puede entrar, ni salir nadie. El día de hoy se produjeron fuertes enfrentamiendos en dos momentos del dia. A  mitad de mañana, duraron dos o tres horas y nos resguardamos en el sótano. Luego, sobre las 5 de la tarde, comenzaron nuevamente estos ataques y tuvimos que resguardarnos en otra área durante seis horas a la espera del desenlace del tiroteo”.

Describió que han vivido “momentos de tensión y mucha incertidumbre” pues temen el ingreso de las fuerzas de Consejo Nacional de Transición (CNT) a las instalaciones del hotel.

Precisó que para mantenerse a resguardo, los reporteros de diversos medios internacionales se mantienen unidos en distintos puntos del Rixos, pues las habitaciones podrían ser blanco fácil de los grupos armados.

“Estamos trabajando en los pasillos, en determinadas áreas que pueden ser más seguras, a resguardos de los disparos de los francotiradores”, dijo Segura tras describir que no se puede asomar a las ventanas del hotel porque podrían resultar heridos.

Relató que horas de la mañana el equipo técnico de transmisión de Reuters resultó dañado por balas mientras se encontraban “haciendo sus despacho” desde el balcón de su habitación.

Rolando Segura indicó que entre los 37 periodistas que se encuentran dentro del Rixos prevalece la solidaridad en momentos donde su vida corre peligro, pues solamente los protegen algunos miembros del Ejército Libio, leales al líder libio Muammar Al Gaddafi.

El periodista de teleSUR resaltó que sólo quedan periodistas internacionales dentro de las instalaciones el Hotel, “no hay personal de servicio. Los peridistas se han organizado en función de poder limpiar cuando la áreas se ensucian.”

Segura informó que los alimentos y el agua han comenzado a escasear por lo que “los propios periodistas hemos tenido que buscar en varias áreas del hotel alimentos”.

“Se han encontrado reservas de alimentos y un cheff y un periodista prepararon algunas comidas, unas papas, que ha sido el único plato del día”, reportó el periodista atrapado en las instalaciones del Hotel Rixos.

Desde el pasillo del Hotel ubicado a tan sólo cinco kilómetros de la zona residencial de Bab Al- Aziziya, invadida en su totalidad por fuerzas del CNT, Segura indicó que los corresponsales optaron por “no dormir”

“Todo el tiempo hemos estado unidos en una misma zona para evitar situaciones  de manera individual”, afirmó.

Sin garantías

Mientras emitía su reporte el periodista tuvo que colocarse elementos de protección como casco y chaleco antibalas ante el sonido de una fuerte explosión que “estremeció el lugar”.
Del mismo modo, reseñó que a las afueras del Rixos se escuchaban “intercambios de disparos” que elevaban la tensión.

Señaló que entre el grupo de aproximadamente 37 personas también se encuentra un ex congresista estadounidense, que “al parecer estaba en Libia investigando lo que ocurría en el país”.
“Es una persona de edad avanzada que recibe la solidaridad de todos los profesionales de la prensa para que pueda superar estos momentos sin mayores dificultades”, precisó.

Recalcó que la preocupación es que hasta ahora los profesionales de la comunicación no han podido recibir respuestas de ningún ente sobre sus garantías.

“No tenemos confirmación de respuesta (…) hemos enviado solicitudes de ayuda a la Cruz Roja Internacional, Departamento de Estado de EE.UU. y a la Organización Internacional de Migraciones pero no hemos recibido respuestas”, indicó.

Por último, insistió en que pese a la situación, los periodistas esperan que la situación pueda solucionarse “resguardando la libertad de prensa y el derecho a informar desde diferentes perspectivas”.

“Nadie quiere pensar en la posibilidad de que seamos objetos del conflicto (…) este es un conflicto que por lo que hemos podido apreciar merece ser conocido por la comunidad internacional, pensemos que en aras de la información se respete el derecho de principales cadenas de información”, aseveró.

El jefe de Consejo Nacional de Transición (CNT), Mahmoud Jibril, anunció este martes que con la toma de la zona residencial de Bab Al- Aziziya, ubicado en Trípoli, se inició el proceso de transformación  de la “nueva Libia”, país que sufre desde hace tres meses una invasión armada por parte de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), dirigida por Estados Unidos y Europa.

Indicó que tenían el control de 80 por ciento de la capital de Libia y que aún estaban luchando con los leales a Muammar Al Gaddafi para imponerse en el sur del país.

Las últimas declaraciones que se transmitieron de Gaddafi fueron de un llamamiento a resistir ante el ataque de los insurgentes apoyados por la OTAN.

¿Comienza una revolución anti-capitalista?

Luis Britto García

1.- Ningún hombre es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, predicaba John Donne. Ningún país está fuera del planeta: el genocidio cometido contra un pueblo me asesina. Todo lo que acontece en Libia me hiere, te daña, nos afecta.

2.- Hablemos como hombres, y no como chacales o monopolios mediáticos. A Libia no se la bombardea para proteger su población civil. A ningún pueblo se lo protege arrojándole explosivos ni despedazándolo con 4.300 ataques “humanitarios” durante más de cien días. A Libia se la incinera para robarle su petróleo, sus reservas internacionales, sus aguas subterráneas. Si el latrocinio triunfa, todo país con recursos será saqueado. No preguntes sobre quién caen las bombas: caerán sobre ti.

3.- Encarcelaron a los comunistas; nada podría importarme menos, porque no soy comunista, ironizaba Bertold Bretch. El Consejo de Seguridad de la ONU aprueba una zona de “exclusión aérea” a favor de los secesionistas libios, pero permite un bombardeo infernal; China y Rusia se abstienen de vetar la medida porque como no son libios nada podría importarles menos. De inmediato Estados Unidos amenaza a China con declarar una “moratoria técnica” de su impagable deuda externa con ella y agrede Pakistán. China replica que “toda nueva injerencia de Estados Unidos en Pakistán será interpretada como acto no amistoso” y arma al país islámico con cincuenta cazas JF-17. Ningún pueblo está fuera de la humanidad: si no vetas la agresión contra otro, la desencadenas contra ti.

4.- Cuenta Tolstoy que un oso ataca a dos campesinos: uno escala un árbol, cediendo al otro el privilegio de defenderse solo. Éste vence, y cuenta que las últimas palabras de la fiera fueron: “Quien te abandona no es tu amigo”. La Liga Árabe, la Unión Africana, la OPEP trepan al árbol de la indecisión esperando el turno de ser descuartizadas. Al abandonar a las víctimas te abandonas.

5.- Como en los tiempos cuando el fascismo asaltaba África, hoy Italia, Alemania, Inglaterra, Francia y otros sicarios de la OTAN sacrifican armamentos y efectivos en una guerra que sólo favorecerá a Estados Unidos. Impedido por su Congreso de invertir fondos abiertamente en el conflicto, Obama regaña a sus cómplices de la OTAN porque sacrifican al gasto militar menos del 2% de sus PIB, y les ordena inmolar por lo menos el 5%. Son instrucciones inaplicables cuando la protesta social, la crisis financiera, la deuda pública impagable y el mismo gasto armamentista socavan los gobiernos del G-7. Ante tales requerimientos, Italia opta por no participar más en en el agavillamiento. La Agencia Internacional de Energía autoriza para gastar de las reservas que no tiene sesenta millones de barriles de petróleo en dos meses. Estados Unidos derrocha para 2010 un gasto militar de 698.000 millones de dólares, 43% del total mundial de 1.600.000 millones de dólares (Confirmado.net 17-6-2011). Así se dilapilan en muerte los recursos que deberían salvar la vida. Si montas guerras para devorar a otro, las guerras te devorarán a ti.

6.-Como en épocas de Alí Babá y los cuarenta ladrones, los banqueros internacionales que tan benévolamente recibieron 270.000 millones de dólares en depósitos y reservas de Libia asaltan el botín y estudian traspasarlo a quienes intentan asesinar a los legítimos dueños. También le crean a los monárquicos de Benghazi un banco central y una divisa secesionistas. Son los mismos financistas cuyo latrocinio cuesta a la humanidad el actual colapso económico: no indagues a quién roban los banqueros: te desfalcan a ti.

7.- Al estilo de las blitzkrieg nazis, el presidente de Estados Unidos inicia guerras sin autorización de sus legisladores y las prolonga ignorando al Congreso, donde diez diputados denuncian al Presidente y al secretario de Defensa saliente Robert Gates y vetan los fondos para la agresión contra Libia tachándola de ilegal e inconstitucional. No averigües si debes imponer a tiros la democracia a otros pueblos: antes acaba con los vestigios de ella que quedaban en tu propio país.

8.- Cada hombre es pieza del continente, parte del todo, insiste John Donne. Los enemigos del hombre no cesan de fragmentarlo para destruirlo mejor. Los imperios, que son inestables rompecabezas de piezas juntadas a la fuerza, en el exterior fomentan o inventan el conflicto de civilización contra civilización, la rencilla del iraní contra el kurdo, del chiíta contra el sunita, del hindú contra el musulmán, del serbio contra el croata, del descendiente contra el ascendiente, del ancestral contra el menos ancestral, del libio contra el libio, del venezolano contra el venezolano. De cada variante cultural pretenden hacer un paisito y de cada paisito un protectorado. Quien nos separa nos hace añicos, quien me divide me mutila. No indagues cómo trizan Libia: te descuartizan a ti.

9.- Todo pillaje arranca con promesas de golpe fácil y se empantana en carnicería insoluble. Las guerras de Afganistán, Irak, Libia, Yemen y la agresión contra Pakistán despegan como paseos triunfales, se estrellan en holocaustos catastróficos y ninguna concluye ni se decide. La resistencia de sus pueblos retarda la inmolación de la que no te librarán ni vetos omitidos ni organizaciones abstencionistas ni banqueros carteristas ni Congresos nulificados. No preguntes por qué son asesinados los patriotas libios: están muriendo por ti.

Radio Nacional de Venezuela

Nóbel a Nóbel: carta abierta a Barack Obama de Adolfo Pérez Esquivel

Carta abierta a Barack Obama de Adolfo Pérez Esquivel

Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica

Estimado Barack

Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte la preocupación e indignación de ver como la destrucción y muerte sembrada en varios países, en nombre de la “libertad y la democracia”, dos palabras prostituidas y vaciadas de contenido, termina justificando el asesinato y es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.

Indignación por la actitud de sectores de la población de los EEUU, de jefes de Estado europeos y de otros países que salieron a apoyar el asesinato de Ben Laden, ordenado por tu gobierno y tu complacencia en nombre de una supuesta justicia

No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente cometidos, lo que genera mayor duda, el objetivo fue asesinarlo.

Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que, podría decir cosas no convenientes para los EEUU; fue el asesinato y asegurar que “muerto el perro se terminó la rabia”, sin tener en cuenta que no hacen otra cosa que incrementarla.

Cuando te otorgaron el Premio Nóbel de la Paz, del cual somos depositarios, te envié una carta que decía:” Barack me sorprendió mucho que te hayan otorgado el Nóbel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la grave situación que vive tu país y el mundo.

Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios asumidos en la campaña electoral ante tu pueblo, como poner fin a las guerras en Afganistán e Irak y cerrar las cárceles en Guantánamo y Abu Graib en Irak , nada de eso haz logrado hacer, por el contrario, decides comenzar otra guerra contra Libia, apoyada por la NATO y la vergonzosa resolución de las Naciones Unidas de apoyarla; cuando ese alto organismo, empequeñecido y sin pensamiento propio, ha perdido el rumbo y esta sometido a las veleidades e intereses de las potencias dominantes.

La base fundacional de la o­nU es la defensa y promoción de la Paz y dignidad de entre los pueblos. Su preámbulo dice “Nosotros los pueblos del mundo…”hoy ausentes de ese alto organismo.

Quiero recordar a un místico y maestro que tiene en mi vida una gran influencia, el monje trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky, Tomás Merton que dice” La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y convierte toda vida política y social en una enfermedad de masas. Sin esa limpieza doméstica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos pensar”-

Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra

Los muertos, heridos y mutilados en Vietnam hasta el día de hoy sufren sus consecuencias.

Tomás Merton decía, frente a un matasellos del correo que acababa de llegar “The U.S. Army, key to peace”, “El ejercito U.S., clave de la paz”. Ningún ejército es clave de la paz. Ninguna nación tiene la clave de nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz. Cuando más aumentan los hombre el poder militar, más violan la paz y la destruyen”

He compartido y acompañado a los veteranos de guerra de Vietnam, en particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron víctimas de esa guerra y de todas las guerras.

La vida tiene ese no se que, de lo imprevisto y sorprendente de fragancia y belleza que Dios nos dio para toda la humanidad y que debemos proteger para dejar a las generaciones futuras una vida más justa y fraterna, restablecer el equilibrio con la Madre Tierra

Si no reaccionamos para cambiar la situación actual de la soberbia suicida a que están arrastrando a los pueblos a recovecos profundos donde muere la esperanza, será difícil salir y ver la luz; la humanidad merece un destino mejor.

Sabes que la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en todo su esplendor mostrando su belleza.

Leopoldo Marechal, ese gran escritor argentino decía que: “del laberinto se sale por arriba”.

Y creo Barack que después de seguir tu ruta equivocando caminos, te encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras más y más en la violencia, en la incertidumbre, devorado por el poder dominación, arrastrado por las grandes corporaciones, el complejo industrial militar y crees tener el poder que todo lo puede y que el mundo está a los píes de los EEUU porque impone la fuerza de las armas e invades países con total impunidad. Es una realidad dolorosa, pero también existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los poderosos.

Son tan largas las atrocidades cometidas por tu país en el mundo que daría tema para largo, es un desafío para los historiadores que tendrán que investigar y saber de los comportamientos, política, grandeza y pequeñeces que ha llevado a EEUU al monocultivo de las mentes que no le permite ver otras realidades.

A Ben Laden, supuesto autor ideológico del ataque a las torres gemelas, lo identifican como el Satán encarnado que aterrorizaba al mundo y la propaganda de tu gobierno lo señalaba como el “eje del mal”, y eso les ha servido para declarar las guerras deseadas que el complejo industrial militar necesita para colocar su productos de muerte.

Sabes que investigadores del trágico 11 de septiembre, señalan que el atentado tiene mucho de “autogolpe”, como el avión contra el Pentágono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres; atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistán y ahora contra Libia; argumentando en la mentira y la soberbia del poder que todo lo hacen para salvar al pueblo, en nombre de “la libertad y defensa de la democracia”, como el cinismo de decir que la muerte de mujeres y niños son “daños colaterales”. Eso lo viví en Irak, en Bagdad con los bombardeos en la ciudad y el hospital pediátrico y en el refugio de niños que fueron víctimas de esos “daños colaterales”

La palabra vaciada de valores y contenido, donde al asesinato, lo llamas muerte y que por fin EEUU ha “muerto” a Bin Laden. No trato de justificarlo bajo ningún concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu país ejerce en diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases militares e intervención armada, ejerciendo la violencia para mantenerse por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo “eje del mal”?. ¿cómo lo llamarías?

Será por ese motivo que el pueblo de los EEUU vive con tanto miedo a las represalias de quienes llaman el “eje del mal”? El simplismo e hipocresía de justificar lo injustificable.

La Paz, es una dinámica de vida en las relaciones entre las personas y los pueblos; es un desafío a la conciencia de la humanidad, su camino es trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la responsabilidad histórica con tu pueblo y la humanidad.

No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominación de quienes gobiernan los EEUU, desconociendo los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, de gobiernos que firman pero no ratifica nada y no cumplen ninguno de los acuerdos, pero hablan en nombre de la libertad y el derecho.

¿Cómo puedes hablar de la Paz si no quieres cumplir con nada, salvo los intereses de tu país?

¿Cómo puedes hablar de la libertad cuando tienes en las cárceles a prisioneros inocentes en Guantánamo, en los EEUU, en las cárceles de Irak, como la de Abu Graib y en Afganistán?

¿Cómo puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu ideología y deben soportar tus abusos?

¿Cómo puedes enviar fuerzas militares a Haití después del devastador terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?

¿Cómo puedes hablar de libertad cuando masacras a los pueblos del Oriente Medio y propagas guerras y torturas, en conflictos interminables que desangra a los palestinos e israelitas?

Barack mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella que te guíe, aunque sepas que nunca podrás alcanzarla, como bien lo dice Eduardo Galeano

Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida.

El Nóbel de la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la vanidad personal

Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de corregir el camino y encontrar la sabiduría de la Paz.

Adolfo Pérez Esquivel
Nobel de la Paz 1980

Buenos Aires, 5 de mayo del 2011

Un día como hoy, hace 34 años volví a la vida, tuve un vuelo de la muerte durante la dictadura militar argentina apoyada por los EEUU, gracias a Dios sobreviví y tuve que salir del laberinto por arriba de la desesperación y descubrir en las estrellas el camino para poder decir como el profeta:”la hora más oscura es cuando comienza el amanecer”

Tomado de Kaosenlared