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El aluminio detrás del golpe de Estado en Paraguay

 

Por Jorge Almada y Diego Andrusyzyn

Tras el golpe de Estado llevado a cabo el 22 de junio del 2012 en la República del Paraguay, la política del dictador de turno, Federico Franco, generó un marco propicio para el desembarco indiscriminado de multinacionales que atentan contra la soberanía popular de todos los paraguayos.

Monsanto, Cargill, Syngenta y Dreyfus, como exponentes del agronegocio transgénico, por un lado; Dahava Petroleos (de capital estaunidense-israelí) y Amerisur Resource S.A. (de capital británico), como exponentes del sector petrolero, por el otro; representan el paradigma de saqueo económico que se está desplegando en el país hermano. Ahora, como si fuera poco, la poderosa Río Tinto Alcan se suma como otro posible protagonista en el escenario de despojo.

¿Qué es Río Tinto?

En principio, vale saber que Río Tinto Alcan (RTA) es una multinacional asentada en Canadá, pero que cuenta también con capitales británicos y australianos, dedicada a la industria electrointensiva de producción de aluminio y a la minería extractiva. Es considerada la segunda productora de aluminio más importante del mundo.

Está acusada de ser la sexta mayor empresa contaminante del mundo. En Canadá fue condenada por provocar cáncer de pulmón y próstata a sus trabajadores. No sólo enfrenta cargos por no respetar leyes ambientales y laborales, sino por haber cometido crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad en diferentes países donde está instalada. En la España del franquismo estuvo involucrada en la desaparición de trabajadores mineros en lucha. En Papúa Nueva Guinea, RTA es señalada por haber promovido una guerra civil, abasteciendo con armas a sectores alzados contra un gobierno que no se mostraba sumiso a los intereses de la multinacional.

Río Tinto en Paraguay

Durante el gobierno de Fernando Lugo, Río Tinto llega a Paraguay con la propuesta de instalar una planta fundidora de aluminio primario de 674.000 toneladas/año. Realizó varias ofertas pero en principio encontró una actitud negativa en las primeras líneas del gobierno.

No obstante la multinacional empezó a comprar operadores políticos y funcionarios para instalar lobby a su favor. El 29 de Noviembre de 2010, representantes de RTA se reunieron con el gobierno paraguayo para plantearle la importancia de la energía eléctrica para el desarrollo de la planta. Allí quedaron en evidencia los principales lobbistas de este megaproyecto. En la reunión estuvieron presentes por parte de la multinacional: Juan Pazos, Roberto Codas (hermano del por entonces recientemente asumido director general paraguayo interino de Itaipú, Gustavo Codas) y Patrick Tobin. También estuvo el abogado Diego Zavala -conocido en la opinión pública tras negociar el rescate de su hermano Fidel Zavala, supuestamente secuestrado por el EPP entre octubre del 2009 y enero del 2010- en carácter de “coordinador interinstitucional para el gobierno paraguayo de la inversión de dicha firma”, y el economista Fernando Masi. En dicha oportunidad, los empresarios solicitaron al presidente Lugo, al mismísimo director de Itaipú, Gustavo Codas y al titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), Germán Fatecha, “la garantía de contar con mucha energía eléctrica para instalar la fábrica de aluminio”, según informaba ABC Color.

Otros de los principales operadores políticos fueron el ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas, y el entonces Vicepresidente Federico Franco “quienes se habían manifestado favorables a cumplir las condiciones de RTA para su venida al Paraguay”, remarcaba el investigador Silvio Núñez en una de sus notas para www.rebelión.org.

Meses antes del golpe, Franco y otros funcionarios viajaron a Canadá, hospedándose en hoteles de lujo pagados por RTA. Desde esa oportunidad el vicepresidente asumió su tarea de empleado de la firma: “es líder mundial a nivel de aluminio, con responsabilidad social, un gran acento en la seguridad laboral e involucrando a la comunidad en donde está instalada la empresa”. Días antes del 22 de Junio, curiosamente se reactivaría el debate por la instalación de la empresa y representantes de ésta visitarían repetidas veces el Congreso. En sintonía con este proceso, no resultó casual que Canadá fuera luego uno de los primeros países en reconocer al gobierno de facto, junto con el Vaticano, Alemania y por supuesto EEUU.

Por su parte Diego Zabala -quien de tanto promover los supuestos beneficios de la empresa canadiense, ya era nombrado por la prensa como su representante en Paraguay-, comenzó a escalar hasta los puestos claves en la toma de decisiones. En meses pasaría de simple abogado a ser coordinador del Equipo Técnico Interinstitucional (ETI), apéndice del Ministerio de Industria y Comercio, creado por Decreto N° 5938/11 e “integrado por varias instituciones del Estado para llevar adelante todo lo relacionado con la inversión de la multinacional de Rio Tinto Alcan” (ABC Color, 2010). Desde ese puesto presionaba para que el Estado ofreciera energía más barata, con la argumentación de que, de lo contrario, “se espantarían las inversiones”.

A mediados del 2012 y ya con el golpe consumado, Zabala es nombrado Viceministro de Comercio, y a comienzos del 2013 pasa a cumplir funciones como titular de la cartera.

Una propuesta de saqueo

La propuesta de la multinacional es instalar una fundidora de aluminio sobre el Río Paraná, con vistas de transformarla en una de las diez más importantes del mundo, crear un parque industrial y cotizar en la bolsa de Asunción, prometiendo desarrollo para el Paraguay.

La situación es la siguiente: en primer lugar, Paraguay no produce la materia prima que necesita la industria del aluminio, la bauxita, ni los insumos como brea, coque, fluoruro de aluminio de sodio. Por otro lado, es un país mediterráneo, es decir sin salida directa al mar. Esto implica dos cuestiones: la materia prima e insumos deberían importarse del exterior y los costos del tránsito fluvial y terrestre serían descomunales, teniendo en cuenta que alguien se va a tener que hacer cargo de los gastos de infraestructura para puertos, caminos, dragado de ríos, etc., y luego del armado del parque industrial.

Parecería un negocio poco redituable; sin embargo RTA insiste en su desembarco ¿Por qué? Aquí interviene la dimensión escandalosa del asunto: la energía. La industria electrointensiva para el fundido del aluminio necesita enormes cantidades de energía. Como es sabido, Paraguay es potencia mundial en este aspecto: Itaipú Binacional (compartida con Brasil) es la mayor represa generadora de energía limpia del mundo; por otra parte cuenta con otras hidroeléctricas como son Yacyretá (compartida con Argentina), Acaray y la Central Yguazú. Además, para el futuro está prevista la construcción de Corpus, proyecto argentino que también intenta ser compartido con Paraguay y Brasil.

Estas condiciones convierten al país guaraní en el más codiciado centro generador de dicho bien común. (Aun así, no todos los paraguayos acceden al derecho de contar con el servicio de energía eléctrica).

Entonces, la apuesta de la multinacional es lograr que el Estado paraguayo subsidie su energía a precios irrisorios, a fin de montar la plataforma de un negocio y un saqueo sin igual: propone pagar entre 28 a 38 dólares el kv/hora durante 30 años de contrato con el Estado, cuando el precio de la energía eléctrica en el mercado mundial media los 60 dólares kv/hora, según índices que maneja la ANDE y el Viceministerio de Minas y Energías.

Según algunos números que expone la empresa canadiense, esperan una producción anual de 674.000 toneladas en lingotes de aluminio, con una demanda energética firme de 1.100 MW las 24 horas del día, a lo largo de 360 días, lo que insumiría un total de 9.500.000 MWh/año.

La ex ministra de Minas y Energía, Mercedes Canese, quien es una de las principales opositoras al megaproyecto, dijo que RTA doblará el consumo de energía eléctrica en el país, que de 11 mil gigawats/hora por año pasaría a 20 mil. “Un solo cliente consumiendo lo que consumen todos los 1.200.000 clientes que tiene la ANDE”, declaró en una oportunidad.

Por otro lado, los agentes de la empresa dicen que ésta generará 50 mil nuevos puestos de trabajo para el país, lo que resulta una burda mentira. Canese contraataca ese argumento diciendo que Río Tinto plantea solamente la creación de 1.250 empleos fijos y directos en la etapa de operación de la fábrica, con un consumo de electricidad alrededor de 9,6 millones de MWh/año; y que, sin embargo, la industria nacional ofreció 322.732 empleos directos en el 2010, utilizando solo 1,6 millones de MWh/año.

Si se llegara a dar el acuerdo de instalación bajo estas condiciones, los usuarios de la ANDE tendrían que pagar dicho subsidio, ya sea con posibles aumentos del 50 al 200% en los costos de factura energética o sufriendo ajustes y recortes por parte del Estado en el gasto social.

Impacto ambiental

Desde el gobierno de Franco dicen que están encarando la segunda fase del preacuerdo, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), y que respetarán sus resultados. Otros EIA realizados sobre fundidoras de aluminio, han dado cuenta de las fuertes consecuencias que genera la industria en cuanto a gases de efecto invernadero, los cuales son causantes del calentamiento global, y lo que se conoce como lluvia ácida. Además hay que ser conscientes de los desechos tóxicos que se derramarían en los ríos y afluentes cercanos, con el potencial peligro de contaminación que sufriría el Acuífero Guaraní. La emanación de gases perjudiciales para el ambiente también impactaría sobre la rica flora y fauna de la región.

El zorro cambia de piel, mas no de mañas

Al final de cuentas, serán enormes ganancias que se llevará RTA en base al padecimiento del pueblo paraguayo y la contaminación que verterá a escasos kilómetros de las costas argentinas, sobre el río Paraná, compartido por dos pueblos hermanos, será la herencia.

Sin lugar a dudas el golpe de Estado en Paraguay fue el golpe de las tras-nacionales. Esto hubiera sido imposible sin los operadores políticos internos y la oligarquía que prepararon las condiciones propicias para el saqueo. La reconfiguración estratégica del imperialismo y sus aliados internacionales se traduce hoy en la penetración indiscriminada de capitales y multinacionales. Los golpes blandos o “institucionales”, las bases militares o de “ayuda humanitaria” implantadas en territorio nuestroamericano, las leyes antiterroristas impuestas por el GAFI, son algunas de las herramientas sutiles de injerencia.

Las organizaciones populares contra el golpismo y el saqueo

A pocos días del golpe contra el pueblo paraguayo organizaciones populares en nuestro país se movilizaron en repudio. El miércoles 27 de junio de 2012 desde Argentina, el MPR Quebracho Misiones, Peronismo Militante, CTA Capital, CTA Eldorado, la Casa Paraguaya de Posadas y agrupaciones estudiantiles se hicieron presentes en el Puente Internacional Roque González de Santa Cruz, interrumpiendo el tránsito por una hora. Marcando que la solidaridad no tiene fronteras y debe ser activa, antiimperialista y militante. Postura que se siguió trabajando en debates sobre la injerencia de Monsanto, la situación de los campesinos paraguayos, y el saqueo de empresas como Río Tinto.

En la línea de señalar este avance imperialista en Paraguay y continuando con la defensa de la soberanía de nuestros pueblos en contra del saqueo, es que el próximo miércoles 20 de marzo se presentará en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, el libro la “Estafa de Río Tinto Alcan”, trabajo realizado por dos respetados investigadores de la cuestión energética como Ricardo Canese y la nombrada ex ministra Mercedes Canese.

Tomado de Ea.com.py

Ayer en Paraguay: Tremendo contraste

Por José Antonio Vera

Asunción cumplió ayer 475 años envuelta por las flores rosadas de sus añejos lapachos, que hacen de la Plaza Uruguay un jardín de colores y de sol, con una hermosa estatua de Artigas como centro de un país en profundo contraste, agudizado hace dos meses en Curuguaty, fértil tierra roja a la que nuestro héroe nacional le sacó alimentos para él, Ansina y sus vecinos indígenas durante 25 de los 30 años de su exilio.

En contraste con la realidad y como estímulo de la lucha popular que crece, este mismo día miles de paraguayos en todo el país, celebrarán el cuarto año de la asunción de Fernando Lugo a la Presidencia de la República, en un acto democrático que puso fin a casi 70 años de poder abusivo y absoluto del Partido Colorado, una osadía imperdonable que hace siete semanas fue castigada con un Golpe de Estado Parlamentario.

Curuguaty fue el escenario escogido para tener el pretexto golpista contra Lugo, montando un nuevo atropello a los campesinos sin tierra, matando a once, según el informe oficial, pero muchos más si oímos a testigos oculares, que dicen haber recibido despojos de cuerpos en descomposición, y a cinco policías, incluido un comisario partidario del diálogo, quien fue ordenado a encabezar la visita a un campamento de labriegos y cayó abatido por francotiradores infiltrados y balas que salían, desde otros puntos, de un helicóptero sin identificación.

A medida que pasan los días, van surgiendo detalles reveladores del diseño del golpe y de sus autores, gracias a la indiscreción de sus operadores, convencidos de que la impunidad, esa vieja prostituta muy activa en la política paraguaya, permite toda clase de provocación a la ciudadanía y a su anhelo de vivir en un país decente.

Lugo no fue derrotado por su inoperancia, personalismo, o soberbia conventual, sino por los remiendos que había logrado hacer a la injusta situación social, implementando gratuidad en la salud y asociando a Paraguay al proceso de integración regional, demostrando que el país podía dejar de ser el de mayor desigualdad y dependencia en el Mercosur, en una serie de conquistas que alentaron un inédito interés de la ciudadanía por la política, en particular de la juventud.

Ese despertar se está evidenciando en la movilización popular que arrancó un par de días antes del golpe, cuando las dos cámaras del legislativo amenazaban con someter a Lugo a un juicio político, el que finalmente hicieron en 32 horas, violando las más elementales reglas constitucionales e institucionales reconocidas en el mundo.

Esa victoria, por ahora pírrica, ha envalentonado en exceso a los sectores más rancios de la política y del empresariado nacional, una suerte de oligarquía sin la más mínima discreción, que choca con los hábitos de actuar entre bambalinas de los diseñadores del golpe, es decir, la USAID y las transnacionales del negocio agrotóxico y de la megaminería.

Sorprendidos, probablemente, por el grado que adquiere la resistencia popular al golpe, que se manifiesta en infinidad de actividades por todo el país, llegando en los últimos días al mundo universitario, generalmente ausente, el Presidente de facto, Federico Franco y sus allegados, se están moviendo rápido y con mucho apoyo mediático, pero cometiendo errores gruesos que, aparte de su ideología cavernaria, desnudan inseguridad.

Por un lado desafían, con un lenguaje rozando la obscenidad, a los gobiernos, mayoría inmensa del planeta, que todavía no reconocen a las nuevas autoridades, y amenazan con llevar “la agresión que sufre Paraguay por los miembros del Mercosur”, a las instancias internacionales de mediación, casos de la OEA y la Corte Internacional de La Haya.

Para esa vana gestión, de la que intentan descabalgar a última hora el mismo Franco y su Canciller Félix Estigarribia, tomando conciencia de que iban empujados al ridículo por la franja estronista que comandó por más de medio siglo la diplomacia nacional, los golpistas tienen la complicidad del Nuncio Apostólico, quien en representación del Estado Vaticano, tiene el tupé de reprochar a Lugo haberse metido en política.

Es la misma hipocresía y línea de pensamiento de la Santa Sede que, con Ratzinger firmando resoluciones, ha venido combatiendo la Teología de la Liberación desde hace 40 años, abrazada a las estafas bancarias y a las tiranías cívico-militares que desangraron a los pueblos de nuestro subcontinente.

En el segundo capítulo de las acciones del gobierno putativo paraguayo, sobresale la entrega del país a las transnacionales Monsanto, Cargill, Syngenta, ADM y otras, abriendo las puertas a la siembra de soja, maíz y algodón transgénicos, sin ningún control científico ni sanitario ni ambiental a sus paquetes de plaguicidas y herbicidas, prohibidos en casi toda Europa, China e India.

La minera Río Tinto Alcan, acusada de genocidio de Nueva Guinea y de practicar la esclavitud en varias de sus empresas que tiene en cinco continentes, está a punto de recibir la autorización parlamentaria para instalar la más grande fábrica de aluminio del mundo, y absorber la mitad de la energía eléctrica, según sus publicistas, entre ellos el propio Franco y el Ministro de Industria y Comercio, el también liberal Francisco Rivas y su Vice, el Abogado y habitué puntaesteño Diego Zabala, representante por años en Paraguay de esa megacadena industrial.

Otra monstruosidad del gobierno de facto es la represión que continúa contra las familias más empobrecidas del campo, donde impera el hambre en los rancheríos “que bandas policiales destruyen a carcajadas”, al decir de Juan José Morel, Concejal Municipal de Corpus Christi, en el Departamento de Canindeyú. Tras el montaje de Curuguaty, han quedado numerosos campesinos presos y otros, perseguidos, pasaron a la clandestinidad.

El parlamento acaba de aprobar un proyecto de ley de las Mipymes, que consagra la precariedad laboral, la eliminación del salario mínimo (390 dls) que cobran sólo seis de cada diez trabajadores, del seguro social, de la estabilidad, organización sindical, indemnización y estabilidad lograda al cabo de diez años.

La Suprema Corte de Justicia tiene la última palabra al respecto, pero muy poco se puede esperar de un órgano movido por confesos mentirosos para ocupar sus cargos y partícipes en la ocupación ilegal, desde hace 40 a 50 años, de millones de hectáreas de la mejor tierra del país, esa misma que reclaman 250 mil familias convertidas en parias, por la infame estructura del Estado paraguayo que sostiene al 2.5 por ciento de sus habitantes como poseedores del 86 por ciento del territorio cultivable.

Tomado de Sur y Sur

¿Se prepara “golpismo electoral” contra la Revolución Ciudadana?

Por Alexis Ponce

El nuevo lugar del escenario golpista en Latinoamérica, luego del impune golpe legislativo del Paraguay, ahora parece perfilarse en el Ecuador, donde una ofensiva estratégica de las elites teje una intrincada telaraña política, cuyo desenlace previsible será intentar erosionar y desconocer la venidera elección presidencial y, sobre todo, su evidente resultado.

Ese resultado, que tanto temen y detestan las plutocracias de adentro y afuera, es el disparador que desató la colosal ‘trampa estratégica’, que en el pasado mes de julio empezó a conocerse, gracias al escándalo de las masivas firmas falsificadas de miles de ciudadanos, con las cuales se inscribieron la casi totalidad de partidos de la oposición local.

A la manera del ladrón que grita: “¡Allá va el ratero, cójanlo!”, la oposición política y mediática intenta la burda inculpación a las víctimas: el CNE, cuyas autoridades hace poco tiempo se instalaron al frente del Consejo Nacional Electoral, debiendo lidiar con una maquinaria de trampas heredada del viejo sistema (TSE); el Presidente de la República, que ahora, por arte de la “magia” mediática, debe ponerse en el banquillo de los acusados por acusar frontalmente a la partidocracia de tan colosal artimaña; y, ante todo, el pueblo ecuatoriano, los millones de ciudadanos burlados por el viejo sistema político de adhesiones falsas.

La irremediable victoria de la reelección presidencial de Rafael Correa es “la primera causa de todas las causas” que está detrás de esta nueva y nada limpia arremetida oligárquica, que intentará concluir en enero de 2013 con el desconocimiento, local e incluso internacional (vía ONGs, mass media, etc.), de las elecciones y sus resultados.

No ver el génesis de lo que hoy ocurre tras la hojarasca mediática, y -lo peor de todo- no decirlo a los cuatro vientos, es caer en la trampa que están tejiendo en contra del pacífico proceso de cambios revolucionarios en el país de la Mitad del Mundo. Creer que las plutocracias locales aceptarán sumisamente y por las buenas, resignarse al triunfo presidencial inevitable de Rafael Correa, sería no solo ingenuo, sino suicida.

Así pues, estaríamos asistiendo a otra forma de ‘golpe creativo’ que se abre paso en Latinoamérica, tras el “éxito” golpista en Paraguay. Derrotar al bloque progresista del Sur, es la meta final de los desestabilizadores.

Por eso, como escribió en su “Reportaje al pie de la horca” el combatiente checo Julius Fucik: “¡Estad alertas!

Tomado de Rebelión

¿Podría ser Paraguay el Sarajevo del siglo XXI?

Por Carlos Verón

El día pasado 7-08-12, el diario paraguayo ABC publica que “Congresistas norteamericanos monitorean la triple frontera. Los congresistas que habrían llegado el día de ayer, estarían en la triple frontera de Paraguay, Argentina y Brasil para investigar las posibles conexiones en esa zona de financistas del terrorismo” (en el Chaco paraguayo están los cimientos para la instalación de una monstruosa base aérea norteamericana). El hecho no alarmaría si se diera cuando EEUU controlaba en forma absoluta a una uniforme e incondicional América Latina. Pero en el actual contexto, puede dar lugar a prospecciones espeluznantes.

Si el imperialismo tuvo su centro en Europa, las dos grandes conflagraciones a las que se llamó guerras mundiales, se produjeron en esa región del mundo.

A partir de las evidentes disputas por el petróleo en Medio Oriente, parecía que el inicio y epicentro de una conflagración mundial, sería esa parte del planeta. Si los peligros de guerras mundiales siempre tuvieron como fundamento central, las disputas de territorios y recursos, era para pensar que esa región rica en hidrocarburos confirmaría esa convicción. Pero a partir de que trasciende la información que en América Latina estaría la mayor reserva de petróleo y gas en el mundo, además de uranio, no sería muy absurdo pensar, que el epicentro de una tercera guerra mundial, fuera América Latina. Y como la conflagración necesita de un detonante, no se descartaría que ese ingrato rol le corresponda a Paraguay. Una reedición de Sarajevo en el siglo XXI.

Paraguay al igual que Sarajevo es un pequeño país enclavado en los dos más grandes estados de Suramérica, tradicional patio trasero del imperio capitalista norteamericano, desde donde se yergue por primera vez un proyecto hegemónico que le disputa espacios y adonde consecuentemente, al pretender EEUU la instalación de un enclave en Paraguay para contrarrestar el ascenso de su contrapeso, se podría –por qué no- constituir en lo que fue Sarajevo en 1914, para desencadenar la primera guerra mundial.

No es que se quiera hacer catastrofismo de ciencia ficción ni paralelismos forzados. Pero si se produjera una tensión consecuente de la penetración norteamericana en Paraguay para su proyecto de enclave en la región ahora, se estaría enfrentando con el proyecto hegemónico emergente de Suramérica, (Brasil) que desde esa condición está dando muestras indisimuladas del gran celo que tiene de preservar los recursos naturales de la región. Por ejemplo, la reserva amazónica y las ingentes reservas mineras de un valor incalculable.

Desde ese nuevo proyecto y la configuración de esta inédita bipolaridad al interior de América, cuesta creer que Brasil se cruzará de brazos ante el intento de una penetración grosera de EEUU en Paraguay.

Hace no mucho tiempo, David Harvey hablaba de desplazamientos tectónicos que se producen generalmente en el marco de crisis financieras, para la emergencia de nuevas potencias hegemónicas (D.Harvey “Por qué está condenado al fracaso el paquete de estímulos económicos” Sinpermiso 15-02-09). Y es en esos escenarios que modifican el mapa mundial, que se desatan conflagraciones mundiales. Y no caben ya dudas a esta altura, de la emergencia de China como futura primera potencia, que avanza en proyectos de intercambio con el bloque Mercosur, negociación que estaba dificultada antes de la suspensión de Paraguay, en vista de su relacionamiento vigente con Taiwan.

Estos avances más la incorporación de Venezuela al bloque y la posible próxima incorporación de Chile y Perú, estarían restando fuerza al proyecto trazado desde EEUU, la “Alianza del Pacífico”.

No caben dudas de que EEUU está perdiendo el control de lo que fue históricamente su patio trasero. Y con el despliegue de recursos actualmente en medio oriente, no sabemos si tendrá la capacidad de contrarrestar el nuevo contrapoder que emerge en América Latina.

Mientras tanto en Paraguay, todavía no se aclara el panorama electoral programado para el próximo abril del 2013 y las incursiones foráneas y las tensiones en la región, parecen no hacer mella en el espectro político local.

Tomado de Rebelión

La dama de roble

AIDA ROBLES, DIPUTADA DE LA IZQUIERDA EN PARAGUAY. FUE LA UNICA QUE VOTÓ EN CONTRA DEL JUICIO POLÍTICO A LUGO EN DIPUTADOS. ES ENFERMERA Y DIRIGENTE SINDICAL. ADMITE QUE “LA FALLA ESTUVO EN LA FALTA DE UNIDAD”

Por Mercedes López San Miguel

En la vida de Aída Robles y en la historia de Paraguay quedará grabado el momento en que ella sola votó en contra del juicio político a Fernando Lugo y 76 diputados votaron a favor. Una frente a 76, sintiendo impotencia y desilusión. Así se iniciaba el 21 de junio pasado la destitución del mandatario que se completaría al día siguiente en el Senado con otra votación escandalosa: 39 legisladores dijeron que sí al juicio político, tres se opusieron. “Dolió mucho, como te puedes imaginar. El nivel acusatorio daba vergüenza, no había pruebas, nada contundente”, afirma Aída Robles del otro lado de la línea telefónica con un tono que eleva cuando dice “vergüenza” al rememorar el juicio que se realizó en 24 horas y con él se cambió drásticamente el rumbo político de su país. A Lugo se lo responsabilizó por la masacre de Curuguaty cuando todavía la investigación sobre ese trágico hecho estaba en curso.

Aída Robles recuerda que sus compañeras del gremio de las enfermeras la convencieron de encabezar la lista de diputados por el Departamento Central. Durante 28 años Robles trabajó en el Hospital de Clínicas y fue dirigente sindical de las enfermeras en épocas de dictadura stronista. “Aída se destacó por ser combativa, por denunciar que hacían falta insumos y hospitales en las ciudades departamentales y que los salarios eran muy bajos. Estábamos luchando en las calles”, afirma Antonio López, dirigente de la Central Nacional de Trabajadores, una de las cuatro centrales sindicales importantes de Paraguay. López subraya que esa lucha no fue en vano. “Actualmente, el salario de las enfermeras está mejor remunerado y hay más presupuesto en salud.”

Robles, de 58 años, madre y abuela, ganó la banca en 2008 por el Partido Popular Tekojoja liderado por el senador Sixto Pereira. Hoy esta mujer ocupa la banca por el Partido de Participación Ciudadana, una agrupación de izquierda de creación reciente. Ambos partidos son parte del conglomerado Frente Guasú (Frente Grande) que apoyó la candidatura de Fernando Lugo en alianza con el tradicional Partido Liberal Radical Auténtico. La legisladora atribuye a la falta de experiencia política de los movimientos de izquierda el hecho de que consiguieran sólo cuatro asientos en el Congreso –el suyo en Diputados y tres más en el Senado, incluyendo el de Sixto Pereira–. “Tendríamos que haber armado una lista única para que haya una mayor representación de la izquierda. La falla la tuvimos en la falta de unidad y de experiencia política.” Sin dudar, Aída Robles también señala que no esperaban la actitud desleal de los liberales, si bien entiende mirando hacia atrás que fue atípica y cada vez más espinosa la alianza con ellos. “El Partido Liberal es la segunda fuerza del país después del Partido Colorado. Los liberales desde hace tiempo venían dando señales de que no aceptaban los cargos que tenían y trababan proyectos del gobierno. Hasta que se volcaron en contra de Lugo junto con los colorados.”

Una de esas malas señales que dieron los liberales fue su rechazo permanente a aprobar el Impuesto a la Renta Personal y que, tras la salida de Lugo, aprobaron sin titubear. Otra iniciativa impulsada por el hoy ex presidente y que fue frenada en el Congreso es el gravamen a la exportación de granos de soja, medida resistida por grupos económicos que tenían fuerte vinculación con los legisladores.

La destitución de Lugo fue un plan bien elaborado. Veintitrés veces intentaron llevar al presidente a juicio político antes. Robles lamenta que se haya frenado a un gobierno que venía aplicando políticas en favor de los sectores más necesitados. Un ejemplo es el Programa de Transferencias de Ingresos Condicionados, una asistencia que se brinda a la madre si presenta la libreta de vacunación y la inscripción de su hijo a la escuela. Otro plan social se llama Programa Tekopora (vivir bien), que apunta a garantizar alimentos, salud y educación a la población pobre de la ciudad y de las zonas rurales. “A partir del gobierno de Lugo los sectores populares pudieron acceder a la salud de forma gratuita. Los niños recibieron alimentación adecuada en las escuelas: un vaso con leche y un complemento alimentario. Se crearon planes para embarazadas. Se profundizó la ayuda a personas de bajos recursos y a los jubilados”, señala Aída Robles.

La enfermera, la dirigente sindical y la única diputada que votó en contra de la destitución de Lugo seguirá dando batalla, de cara a los comicios de abril. “Hoy somos veinte organizaciones que conformamos el Frente Guasú. Esperamos llegar con un acuerdo para armar una lista única.” Lo dice una mujer que sabe de lealtades.

Tomado de Página/12

Golpe de Estado en Paraguay: ¿Quién ganó qué?

Estados Unidos ya tenía en Paraguay lo que quería. Seguramente, con Franco garantizaron que continuarán teniéndolo

IMMANUEL WALLERSTEIN

El 22 de junio de 2012 el Senado paraguayo invocó una cláusula de la Constitución que autorizaba el juicio político del presidente por el mal desempeño de sus funciones. El mandatario era Fernando Lugo, quien fue electo tres años antes y cuyo cargo estaba por terminar en abril de 2013. De acuerdo con la normatividad, Lugo estaba limitado a un solo periodo en el cargo.

El mal desempeño invocado por el Senado fue el hecho de que el 17 de junio hubo un enfrentamiento entre trabajadores agrícolas pobres que pugnaban por el derecho a la tierra y la policía que los desalojó de la tierra que ocupaban. Diecisiete personas (campesinos y policías) perdieron la vida. El Senado lanzó su proceso el 21 de junio y ofreció a Lugo dos horas para presentar una defensa (lo cual él rechazó por considerarlo sumamente inapropiado). El Senado votó al día siguiente su retiro del cargo.

Su vicepresidente, Federico Franco, pertenece a un partido diferente al de Lugo. Sin embargo, Franco entró a las elecciones de 2008 con Lugo, con el fin de derrotar al Partido Colorado, que había estado en el poder por más de 60 años. Una vez en el cargo, Franco se opuso consistentemente a las políticas de Lugo. La Constitución paraguaya prevé que, en caso de destitución del presidente, automáticamente el vicepresidente asuma el cargo. El golpe de Estado hizo a Franco mandatario.

Lugo arguyó que se trataba de un golpe de Estado y que si en lo técnico no era ilegal, ciertamente era ilegítimo. Casi todos los gobiernos de América Latina concordaron con el análisis, pidieron su destitución y de varias formas cortaron relaciones con Paraguay. ¿Qué condujo a este golpe? ¿Qué esperaban conseguir los que lo tramaron? ¿Quién los respaldó? ¿Cuáles son las consecuencias reales para Paraguay, América Latina y el mundo?

Paraguay ha sido durante mucho tiempo una de las peores dictaduras en el continente americano, manejado por una pequeña clase terrateniente organizada en el Partido Colorado, con miserables condiciones para el campesinado, la mayoría del cual pertenece a pueblos indígenas. En 1989 el exilio del dictador del Partido Colorado, Alfredo Stroessner, aflojó un poco las restricciones políticas. El principal partido de oposición, Liberales (partido de Franco), representa más a las élites urbanas, pero tiene igualmente muy poca simpatía hacia el campesinado. Las elecciones de 2008 prometían ser las primeras que fueran relativamente abiertas.

Fue en este punto que el obispo de San Pedro, Fernando Lugo, entró en la escena política. Conocido de tiempo atrás como el obispo de los pobres, Lugo era asociado con la teología de la liberación, alguien que no contaba con los favores de otros obispos ni del Vaticano. Su plataforma política planteaba una mejor distribución de la tierra. Dado que la Constitución paraguaya y el Vaticano no permitían que un clérigo compitiera por un cargo político, Lugo renunció a su cargo como obispo y buscó la laicización. Pese a que el Vaticano se negó a ello, compitió de todos modos y el Vaticano lo laicizó tras la elección.

Lugo recibió únicamente una pluralidad de votos en lo que fue una elección de tres opciones, pero el Partido Colorado aceptó las elecciones de forma pacífica. Lugo fue el primer político de izquierda en ganar una elección en Paraguay (excepto por una corta victoria de alguien en 1936, quien fue depuesto en un año). La elección de Lugo fue parte de una ola de victorias para los partidos de izquierdas en el continente americano en la primera década del siglo XXI. Para Paraguay fue un símbolo de esperanza.

No obstante, había ganado únicamente por una pluralidad y su partido tenía poca fuerza en la legislatura, especialmente en el Senado. El resultado casi inevitable fue que Lugo sólo pudo hacer muy poco de lo que había prometido. No hubo una reforma agraria. Lugo había prometido poner fin al papel de las fuerzas estadunidenses en el llamado programa antidrogas. En cambio, lo continuó. No hizo maniobra alguna para cerrar la base militar estadunidense en Paraguay. Dado este decepcionante desempeño, ¿por qué sus oponentes se molestaron en retirarlo del cargo nueve meses antes del fin de su periodo?

De hecho, para quienes emprendieron el golpe de Estado el derrocamiento de Lugo tuvo la consecuencia negativa de hacer posible lo que el Senado había bloqueando por años. Paraguay es miembro del Mercosur, junto con Brasil, Argentina, Uruguay y Bolivia. Venezuela había solicitado su inclusión. Esto requería la ratificación de las legislaturas de los cinco estados. Todos habían otorgado su asentimiento, excepto el senado paraguayo. Tras el golpe, el Mercosur suspendió a Paraguay y de inmediato dio la bienvenida a Venezuela como miembro.

Así que, ¿quién ganó en Paraguay con el golpe? En términos de las políticas gubernamentales, no ha hecho una diferencia real. Lo que las élites locales mostraron fue su músculo, tal vez confiando en intimidar no sólo a la izquierda paraguaya, lo que ha ocurrido, sino enviar un mensaje a los otros países, especialmente a Bolivia. Los obispos paraguayos y el Vaticano tuvieron su revancha contra un partidario de la teología de la liberación, aunque no fuera sino un débil.

¿Y Estados Unidos? Estados Unidos ya tenía en Paraguay lo que quería. Seguramente, con Franco garantizaron que continuarán teniéndolo. Las declaraciones de Hillary Clinton posteriores al golpe apenas si fueron condenatorias. De hecho, Estados Unidos bloqueó cualquier reprimenda del golpe por la Organización de Estados Americanos. Pero los vínculos de Paraguay con los militares estadunidenses estarán sujetos ahora a la presión y al debate en América Latina. Así que no está claro lo que ganó Estados Unidos.

Una forma de interpretar el golpe es verlo como una escaramuza en la batalla entre Estados Unidos y Brasil por la hegemonía geopolítica en Sudamérica. Las jugadas iniciales de Brasil –suspender a Paraguay no sólo del Mercosur, sino de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur)– no son exactamente lo que quiere Estados Unidos.

Pero hay, sin embargo, ambigüedades en la posición de Brasil. Las plantaciones en Paraguay contra las cuales los campesinos luchaban incluyen un número significativo que son propiedad de los brasiguayos (brasileños y uruguayos) y en consecuencia Brasil no quiere cortar todos los vínculos económicos con Paraguay. Además, Paraguay es una fuente importante de energía hidroeléctrica para Brasil.

¿Qué pasará? El actor clave es precisamente Brasil. No puede darse el lujo de recibir un golpe que será interpretado por toda Sudamérica como algo que fortalece la posición de Estados Unidos. Pero los intereses políticos de Brasil como potencia emergente –la creación de un bloque sudamericano, encabezado por Brasil– tuvieron que ser balanceados por los intereses económicos de Brasil en la propia Sudamérica. Para saber lo que ahora ocurrirá en Paraguay uno debe mantenerse atento a Brasil.

Tomado de La Jornada, México

 

Una puñalada a la unidad de América Latina

Por Ángel Guerra Cabrera

El golpe de Estado en Paraguay obedece a varias causas. Enumeraré por su pertinencia algunas que se han estado señalando y añadiré una observación indispensable. Una causa importante es que los intereses nativos y trasnacionales ligados a la producción de soya transgénica no toleran nada que intente detener su afán de ganancia. De allí que se opusieran con todo al débil intento de reforma agraria y al impuesto de 12 por ciento sobre la ganancia que intentaba establecer el depuesto presidente Fernando Lugo (en Argentina es de 35 por ciento). La alta cotización internacional de la oleaginosa impulsa el designio de un puñado de terratenientes y trasnacionales por arrebatar al pueblo guaraní sus tierras y recursos hídricos. De la mano con financiamiento del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional estos pulpos llevan a cabo una guerra de exterminio contra las agriculturas campesinas y el modo de vida que las ha sostenido a lo largo de décadas y siglos, así como los fundamentos biológicos mismos de la nación paraguaya.

Desde los años 80 los terratenientes soyeros aliados a Monsanto, Cargill, Syngenta y otros gigantes del agronegocio gringo, han expulsado de sus tierras a 100 mil campesinos y forzado la reubicación de muchas comunidades indígenas para extender sus gigantescas siembras del frijol. Cerca de 2 por ciento de los terratenientes poseen 80 por ciento del área cultivable mientras existen 87 mil familias campesinas sin tierras. El cultivo de la soya hace que cada año se rieguen en Paraguay 20 millones de litros de agrotóxicos que contaminan y enferman a las personas, la tierra, el agua y el ganado. Son elocuentes a unas semanas del golpe los despidos masivos en el anteriormente respetado y competente ente estatal de sanidad vegetal, el remplazo de su director por un gerente del agronegocio y la súbita aprobación del cultivo de algodón transgénico violando las normas legales. Los despidos se extienden a numerosas dependencias gubernamentales en las que ilegalmente se echa por luguistas a los trabajadores de la misma manera que se priva a familias de programas sociales con ese argumento. Un factor impulsor del golpe podría ser el afán del vicepresidente golpista Federico Franco, aspirante a la presidencia en 2013, de apoderarse de los fondos de los programas sociales para la compra ilimitada de votos en las elecciones de ese año.

Otro motivo del golpe, considerado de primer orden por algunos analistas, es el suculento negocio para el propio Franco de firmar contrato con la trasnacional canadiense Río Tinto, cuya exigencia de que le entregaran a título de subsidio 14 mil millones de dólares de energía eléctrica en 20 años para la extracción de litio era rechazada por Lugo, que en cambio intentaba sacarle beneficios para el Estado paraguayo. No ha de extrañar por ello que el gobierno golpista haya designado viceministro de industria a un cabildero de Río Tinto e iniciado negociaciones con la trasnacional.

En resumen, Paraguay, pese a ser uno de los países con mayor desigualdad social y población en pobreza en América Latina y la economía más débil del Cono Sur ocupa a la vez un lugar importante en el mercado capitalista mundial por su condición de cuarto exportador mundial de soya, potencia hidroeléctrica, las ubérrimas aguas del acuífero guaraní, su biodiversidad y ricos yacimientos minerales. Sin embargo, el extraordinario apetito de control y dominio que estas condiciones despiertan en Estados Unidos y el capital internacional se potencian exponencialmente debido a su situación geográfica, fronterizo con Brasil, Argentina, Bolivia y Uruguay, países estratégicos en el esquema integracionista latinoamericano Unasur/Mercosur/Celac, todos con gobiernos que en distintas medidas se distancian del Consenso de Washington. Dicho esquema constituye el escudo que laboriosamente intentan construir América Latina y el Caribe para defender su independencia frente a Estados Unidos. De allí que derrocar a Lugo, por pálida que fuera su gestión, era fundamental para el imperio y es incompleto cualquier análisis de las causas del golpe que no lo tome en cuenta.

El objetivo principal del golpe es clavar un puñal a la unidad de América Latina y el Caribe empuñado por un gobierno servil hasta el tuétano a Estados Unidos. Hay que evitar que se consolide el gobierno de Franco y la farsa electoral que se pretende montar para perpetuarlo. Mantener bien lejos a la OEA.

Tomado de La Jornada

“La izquierda está obligada a unirse para las elecciones de 2013”

Entrevista a Carlos Filizzola, ministro de Fernando Lugo y senador de Paraguay

Por Alejandro Fierro

Carlos Filizzola era el ministro del Interior del Gobierno de Fernando Lugo el 15 de junio de 2012, cuando tuvo lugar la matanza de Curuguaty en la que fallecieron 17 personas –once campesinos y seis policías- durante un desalojo de tierras. El suceso fue utilizado por la oligarquía paraguaya para dar el golpe de Estado contra el presidente Lugo. Desde su escaño en el Senado, que aún mantiene a pesar de las amenazas de la derecha, su papel de dirigente en País Solidario –partido de la plataforma progresista Frente Guasú- y su puesto como miembro del gabinete político de Fernando Lugo, denuncia la ilegitimidad del gobierno golpista de Federico Franco y trabaja por la unidad de la izquierda para recuperar el poder en la elecciones de abril de 2013.

Usted era ministro del interior cuando se produjo el tiroteo de Curuguaty. ¿Cómo evalúa aquel suceso?

Fue un incidente muy extraño. Se trataba del desalojo de unas tierras sobre las que había litigio, aunque lo cierto que su situación real era de propiedad privada [la finca pertenece al terrateniente oligarca Blas N. Riquelme, exsenador del Partido Colorado estrechamente vinculado con el dictador Alfredo Stroessner. Las organizaciones campesinas consideran que el terreno le fue otorgado por el dictador de forma ilegítima]. El desalojo se llevó a cabo en cumplimiento de una orden del poder judicial, no del Gobierno. A veces ha habido episodios de violencia en los desalojos, pero no es lo habitual. Las primeras medidas que tomé fueron órdenes de investigación, porque el suceso, repito, era muy extraño. Existe la posibilidad de que hubiera infiltrados, no por parte de los campesinos ni de los policías, sino de terceras personas. Esos infiltrados serían los que iniciaron los disparos.

Usted fue destituido por Lugo el mismo día de la matanza. ¿Estuvo de acuerdo?

Ese mismo día, ante el ambiente tenso y la radicalización de la derecha parlamentaria [con amplia mayoría en las cámaras] consideramos que lo mejor era descomprimir esa presión política con mi salida del Ministerio y puse mi cargo a disposición del presidente. Hay que tener en cuenta que desde el mismo día de la matanza el Parlamento comenzó a amenazar con el juicio político [figura constitucional que permite al Parlamento destituir al presidente por ‘mal desempeño’ de sus funciones].

¿Se imaginó que la derecha iba a llegar tan lejos?

Realmente no. Los hechos estaban aún bajo investigación y se trataba de un operativo legal en cumplimiento de una orden judicial. Era un desalojo más de los muchos que se han hecho. En Paraguay hay un grave problema de distribución de la tierra. Nosotros pensábamos que con mi salida se podrían descomprimir las amenazas, peo después nos dimos cuenta de que la matanza fue un simple pretexto para llevar al presidente a un juicio político. La actitud hostil continuó durante toda la semana hasta que por fin se consumó el juicio.

¿Se puede hablar de un golpe de Estado?

Sí, claramente. Fue algo fraguado y montado y, sin lugar a dudas, fue un quiebre del orden democrático. Lo decimos en Paraguay y lo dice gran parte de la comunidad internacional. Se llevó a cabo un juicio político en menos de 24 horas, algo inédito. Tampoco se respetaron el debido proceso y el legítimo derecho a la defensa. Fue un juicio político ilegal e ilegítimo que provocó un quiebre del orden democrático. Después ya se comprobó que todo estaba montado de antemano. Las acusaciones no sólo se referían a lo ocurrido en Curuguaty, sino que hacían referencia a otras cuestiones pasadas. Ninguna de las acusaciones tenía fundamento. Por ejemplo, la acusación de ceder la soberanía del país al suscribir el Protocolo de Usuahia II [acuerdo del Mercosur para aislar a cualquier país miembro cuando se produzca una amenaza contra el orden democrático], cuando lo cierto es que Paraguay no lo ha firmado y no está en vigencia. Todo esto demuestra que el golpe ya estaba montado por los sectores conservadores que se opusieron a Lugo desde el mismo día que llegó al poder.

Algunas voces alertan que ya se ha iniciado una represión silenciosa: despidos, persecuciones judiciales, acoso político…

Hay una caza de brujas impulsada por los que usurparon el poder liderados por Federico Franco, el presidente ilegítimo. Esta gente utiliza métodos de la dictadura de Stroessner para atemorizar y crear terror. Las denuncias sin ningún fundamento sobre una supuesta incitación al alzamiento militar por parte del canciller venezolano; unas fotografías de dirigentes políticos cercanos a Lugo que dicen que demuestran su vínculo con secuestradores, a mí me quieren expulsar del Senado… Hay una auténtica caza de brujas que nos retrotrae a la época de Stroessner.

¿Se puede revertir la situación?

Hay que continuar con la campaña de resistencia pacífica al quiebre del orden democrático y seguir con toda las movilizaciones. El presidente Lugo está yendo por todo el país, explicándole a la gente lo que ocurrió. Pero a la vez tenemos que trabajar para las elecciones de abril de 2013. La izquierda tiene muchas oportunidades, sobre todo a raíz de este golpe a la democracia.

Hay una reclamación unánime desde las clases populares: unidad tanto en la candidatura presidencial como en las parlamentarias.

Es lo deseable, pero no es fácil. En Paraguay la izquierda no tiene un proceso de consolidación fuerte como en Uruguay o en otros países. El Frente Guasú, que supone el inicio de la unidad de la izquierda, tiene muy pocos años [marzo de 2010]. Sin embargo, a raíz del golpe la derecha ruda, vinculada a los grandes intereses económicos, heredera de la dictadura de Stroessner y con ramificaciones con el narcotráfico, se ha unido. Eso nos obliga a unirnos, a dejar de lado intereses sectoriales y partidarios y a fortalecer el proyecto no del Frente Guasú, sino tal vez de algo más amplio y que incluya a más formaciones y movimientos sociales.

¿Se atreve a pronosticar un nombre para la Presidencia?

Hay que lograr una candidatura de consenso que puede llevar adelante este proyecto hasta abril de 2013. En estos momentos, Mario Ferreiro [uno de los periodistas más conocidos de Paraguay, con más de 30 años de trayectoria en radio, televisión y prensa escrita] es una de las figuras que concita más adhesión de la ciudadanía. Eso lo hemos podido ver en todos los actos celebrados, sin que suponga desmerecer al resto de precandidatos. Todos tienen su trayectoria de lucha, pero creo que tenemos que elegir a un candidato en el menor tiempo posible y trabajar en base a eso.

Tomado de paraguayresiste.com

Encuesta en Paraguay reconoce popularidad mayoritaria de Lugo

Una encuesta de opinión pública encargada por medios de difusión favorables al gobierno reconoció hoy la popularidad mayoritaria del destituido presidente Fernando Lugo.

La investigación, realizada por la empresa Ati Snead Consultores por encargo de los Ultima Hora, Telefuturo y Radio Monumental, con opinión editorial alineada junto al presente Ejecutivo, se realizó del 3 al 10 de este mes.

Sus resultados, publicados en el periódico, señalan que el 58 por ciento de las personas consultadas califica de muy buena o buena la imagen del mandatario constitucional desalojado del poder tras un juicio político realizado por el Congreso.

Un total de 12 por ciento menos, lo cual representa una cantidad apreciable de encuestados, es la aprobación lograda, según la muestra, por el actual presidente Federico Franco, apoyado por todos los partidos involucrados en la operación política señalada como interruptora del proceso democrático.

No se trata del único dato que, a pesar de estar fuera del poder y ser blanco de una amplia campaña de propaganda negativa, favorece a Lugo en la investigación publicada hoy.

Así, mientras 48 por ciento de los ciudadanos interrogados sobre el tema dijo que la imagen de Franco es mala o muy mala, dicha cifra se reduce en siete por ciento en el caso de Lugo.

Otro dato interesante es que un 55 por ciento de los participantes en la encuesta tiene poca o ninguna confianza en el gobierno de Franco, cifra considerada como bastante alta.

Como dato curioso, la información publicada insiste en que el 56 por ciento aprobó la celebración del juicio político contra Lugo, lo cual no parece concordar con el nivel de 58 por ciento de aprobación personal que le adjudica la propia encuesta.

De acuerdo a la información, para lograr las conclusiones hasta ahora publicadas, la empresa tomó un universo de mil 800 personas, mayores de 18 años, inscriptas en el padrón electoral y residentes no sólo en la capital del país sino en otros ocho departamentos de Paraguay.

Contrainjerencia

Hablan de soberanía y piden bases de EEUU en Paraguay

Fernando Lugo se reunió ayer domingo con pobladores del Bañado Sur, Asunción. En el encuentro manifestó su cariño por los vecinos y vecinas de la zona expresando que “al llegar al barrio se siente, se percibe un ambiente diferente, un barrio que tiene identidad, la pobreza no les robó la alegría”, que se conjuga en el nombre de la Radio Comunitaria de la zona denominada “Radio Solidaridad”.

Lugo sostuvo que la conciencia ciudadana se resiste a aceptar el golpe parlamentario cometido contra la democracia. “La soberanía reside en el pueblo. En ustedes. No en esos que nos hablan de soberanía pero piden que se instalen en nuestro país bases militares de EEUU. Este pueblo es un pueblo soberano y se hace cargo de su soberanía”, remarcó.

“Este pueblo tiene conciencia de que es soberano. De que tiene derechos y va a exigirlos”, aseveró. “Que nadie venga, que nadie quiera engañar, la gente cambio, lastimosamente gran parte de la clase política tradicional no cambio, está acostumbrada a comprar votos, a hacer golpes. Ellos no cambiaron, pero el pueblo cambio, cambia y seguirá cambiando para construir todos juntos el país que nos merecemos.

Lugo refirió que quienes hicieron el golpe hace tres semanas están acostumbrados a no aceptar lo diferente, pero el pueblo es plural y no les será fácil porque ahora“el micrófono está abierto”. Lugo resaltó que “no todo está perdido, siempre está la esperanza, vamos a seguir hasta recuperar la democracia”.

Varias personas hicieron uso de la palabra en el espacio de micrófono abierto expresando su desacuerdo con el golpe parlamentario, su apoyo al ex presidente Fernando Lugo y resaltaron los programas sociales a los que accedieron desde el 2008.

Uno de los puntos en los que coincidieron varios oradores fue el de solicitar a los políticos progresistas hacer el esfuerzo de llegar unidos a las elecciones del 2013. Estuvieron presentes políticos del Frente Guasu, el candidato a presidente Mario Ferreiro, el dirigente liberal Domingo Laino y el pa’i Oliva.

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Lugo asegura que Paraguay despierta

El presidente constitucional Fernando Lugo aseguró este domingo la existencia de un Paraguay que despierta pues la gente expresa la indignación por el golpe contra la democracia. El depuesto mandatario asistió a un evento cultural denominado Golpe a Golpe, Verso a Verso, instalado al aire libre en una zona céntrica de esta capital y en el cual artistas y ciudadanos se reunieron para expresar su rechazo al actual gobierno, en el marco de actividades casi diarias de la organización Paraguay Resiste.

En el lugar se presentaron diversas manifestaciones artísticas y tuvieron lugar pronunciamientos contra el golpe parlamentario del pasado 22 de junio. Los organizadores convocaron al pueblo usando las redes sociales y plantearon durante el acto político que se trata de una forma de resistir a los golpistas con creatividad y alegría.

Tras intercambiar con los asistentes, Lugo declaró que la historia también se escribe con letras de arte popular, la cual, en este caso, representa el sentir de la población, la indignación por lo ocurrido en el país.

Cantautores, periodistas, caricaturistas y artesanos estuvieron entre los participantes en la demostración.

Mural en la fachada de la residencia de Domingo Laíno

Paralelamente, en otra zona de la ciudad, un grupo de jóvenes artistas plásticos realizaron un mural contra el inaudito “juicio político” aplicado al exobispo, y reclamaron su regreso al cargo para el que fue electo. La obra se llevó a cabo en la fachada de la residencia de Domingo Laíno, –político y exfuncionario de la administración de la hidroeléctrica Itaipú– situada en la céntrica avenida España.

Extractado de JRebelde