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RETRATO DE LAS AMERICAS EN LA CUMBRE

claudio katz

Por Claudio Katz

Economista argentino, militante y activista de los derechos humanos. Nació en 1954. Curso sus estudios de grado de Economía en la Universidad de Buenos Aires, en donde también se doctoró. 

El relato de los grandes medios omitió que 33 de los 35 mandatarios presentes rechazaron la imputación de Venezuela como una “amenaza a la seguridad estadounidense”

Los grandes medios de comunicación presentaron la Cumbre de Panamá como el inicio de una nueva era de convivencia. Ponderaron el fin de la guerra fría y atribuyeron a Obama una postura de distención opuesta a la belicosidad de Maduro. También contrastaron la reintegración de Cuba a la región con el aislamiento de Venezuela y evaluaron al encuentro como un éxito de la diplomacia estadounidense. Este diagnóstico fue expuesto antes y después del cónclave, como si la reunión no hubiera aportado nada relevante.

Pero este relato omitió que 33 de los 35 mandatarios presentes rechazaron la imputación de Venezuela como una “amenaza a la seguridad estadounidense”. Todos reclamaron la derogación de la orden ejecutiva, que dispone bloqueos de bienes y restricciones a los visados de ciudadanos de ese país. Esta exigencia fue expuesta en enfáticos discursos que ningún socio del imperio contradijo. El propio Obama prefirió retirarse del plenario para eludir esos cuestionamientos. En un marco adverso Estados Unidos debió posponer su agenda.

EL LIBRETO Y LA REALIDAD

Obama necesitaba ganar la pulseada desatada por el decreto contra Venezuela para retomar las iniciativas de hegemonía imperial. El afianzamiento de esa dominación fue el objetivo inicial de la primera Cumbre (Miami-1994) y del lanzamiento posterior del ALCA (Quebec-2001). El naufragio de este proyecto en Mar del Plata (2005) determinó el aislamiento del gigante del norte en el último cónclave (Cartagena-2012). La creación de nuevos organismos sin presencia estadounidense (UNASUR-2008 y CELAC-2011) acentuó ese retroceso e incentivó el reconocimiento de Cuba.

Después de 53 años David le ganó al Goliath. El imperio no pudo quebrar la revolución cubana y Obama debió liberar a los cinco luchadores que mantenía cautivos. Raúl Castro inauguró el retorno del país a los encuentros presidenciales, con un categórico reclamo de inmediata derogación de la orden contra Venezuela.

Todas las teorías que han contrapuesto el “nuevo realismo diplomático” de Castro con el “vetusto radicalismo discursivo” de Maduro, ignoran el concertado liderazgo que asumieron ambos gobiernos, en la batalla contra el decreto yanqui. Esta unanimidad fue acompañada con fuertes discursos de otros mandatarios.

Ninguno de los presidentes derechistas (Colombia, Perú, Paraguay) sostuvo el ataque a Venezuela. Incluso los pequeños países del Caribe que Obama visitó antes de la reunión rechazaron el atropello del Departamento de Estado. Lo mismo ocurrió con Chile, Costa Rica y Uruguay que mantienen grandes distancias con el proceso bolivariano.

La decepción de los funcionarios estadounidenses fue mayúscula y los voceros de 26 ex presidentes derechistas sólo atinaron a objetar una “compra de voluntades” por parte de Maduro. Como es habitual no aportaron ningún indicio de ese tráfico.

A Panamá arribaron todas las figuras del golpismo antichavista. Hicieron mucho ruido pero tuvieron poco impacto sobre la Cumbre. Han quedado muy debilitados por el fracaso de la última asonada y no pudieron responder con guarimbas, a la detención de los conspiradores Leopoldo López y Antonio Ledezma.

También los líderes de la contrarrevolución cubana llegaron en masa desde Miami, portando su nuevo disfraz de “representantes de la sociedad civil”. Con ese maquillaje retomaron su proyecto de restaurar el viejo status de la isla como casino, prostíbulo o eslabón del narco-tráfico.

La delegación de los gusanos incluyó al propio asesino del Che y ensayó todo tipo de provocaciones. Promovieron cacerolazos, griterías frente a las embajadas, interrupciones en las conferencias de prensa y conflictos con los custodios. Pero no lograron alterar el clima político de la Cumbre.

Obama recurrió a las sonrisas para lidiar con la generalizada oposición a su decreto. Optó por la discreción y no pudo impedir la ausencia de una declaración final del encuentro. Un borrador plagado de criterios neoliberales -en materia de salud, cambio climático y transferencias de tecnología- terminó en el archivo.

Los grandes medios omitieron estos datos. Sólo vieron lo que previamente habían imaginado. Invirtieron la realidad y presentaron como un logro estadounidense la derrota que sufrió Obama. Mantuvieron la distorsión informativa que caracteriza su labor y nuevamente abandonaron cualquier vestigio de profesionalidad periodística.

ACTITUDES Y ARGUMENTOS

El contraste de proyectos que afloró en la Cumbre fue anticipado por un contrapunto de actitudes. Obama desembarcó en Panamá con un gran despliegue de aviones, helicópteros y autos blindados. Esa demostración no guardó ninguna proporción con las necesidades de seguridad del mandatario. Sólo apuntó a recordar que el potencial destructivo del imperio no es una ficción de Hollywood.

En cambio Maduro se dirigió de inmediato al barrio popular de Chorrillos, para homenajear a las víctimas de la última invasión de los marines (1989). Recordó el derrocamiento de un dictador designado por los propios estadounidenses y ondeó la bandera panameña en un lugar olvidado por todos los funcionarios.

Esta misma conducta adoptó Evo durante su estancia. Proclamó que “estamos mejor sin la embajada norteamericana” y refutó el mito de una próxima “ayuda” estadounidense a Cuba. Destacó que el imperio debería indemnizar a la isla por el acoso que impuso durante medio siglo.

El cuestionamiento de la orden ejecutiva contra Venezuela dominó la Cumbre. El propio Obama descalificó la presentación de ese país como una “amenaza” y justificó el decreto como una formalidad burocrática. Pero no pudo explicar por qué razón mantenía esa disposición.

La peligrosidad de Venezuela es una fantasía insostenible. El país no invadió territorios ajenos, no mantiene guerras con sus vecinos y ha sido un activo promotor de las negociaciones de paz en Colombia. Por el contrario Estados Unidos gestiona enormes bases militares en Perú, Paraguay, Colombia y las Antillas, maneja los mares desde Comando Sur de Miami, controla los cielos con radares de última generación y convalida el arsenal que instalaron los británicos en Malvinas.

Además, el Pentágono espía en forma descarada a los diplomáticos, funcionarios y presidentes de la región, intercepta los correos electrónicos de todos los individuos y supervisa los servidores estratégicos de Internet. Venezuela no desestabilizó a ningún gobierno, pero el imperialismo es el principal artífice de los golpes parlamentarios, judiciales, destituyentes y policiales de los últimos años.

Estados Unidos no renunció a las invasiones del pasado. Tampoco se encuentra “más preocupado” por Medio Oriente, China y Ucrania que por América Latina. La orden ejecutiva contra Venezuela es un primer tanteo de escaladas de mayor alcance.

Los funcionarios estadounidenses justifican su agresión con denuncias de violaciones a los derechos humanos. Pero no aportan pruebas de ninguna índole. Dictan lecciones de democracia ocultando los recientes informes de torturas de la CIA, la continuidad de Guantánamo y la vigencia de la pena de muerte en su propio territorio.

El Departamento de Estado evita, además, cualquier comparación de Venezuela con las administraciones derechistas de la región. Ninguna acusación contra el gobierno bolivariano tiene el alcance de los asesinatos en Honduras, los crímenes en México o las persecuciones en Colombia y Perú.

La delegación económica estadounidense intentó alumbrar en Panamá un pequeño Davos tropical. Propició la presencia de multimillonarios y estrellas de Wall Street en los foros empresariales y presentó el lema de la Cumbre (“Prosperidad con equidad”), como una realización en curso. Tampoco faltaron los elogios a las empresas transnacionales que esquilman a la población.

Los expertos yanquis exaltaron al capitalismo silenciando los sufrimientos que impone ese sistema a todos los desposeídos. Contrapusieron las desventuras de los gobiernos “populistas” con los logros de las administraciones guiadas por el mercado, sin hablar de la precarización laboral en Perú, del desastre de la jubilación en Chile o de la tragedia de los emigrantes en Centroamérica.

Los neoliberales exhibieron a Panamá como un modelo exitoso. Resaltaron las torres que brotan por toda la ciudad, omitiendo su financiación con dinero lavado del narcotráfico. Alabaron el crecimiento del istmo, sin mencionar la segmentación social y el trabajo informal de una población condenada a duros trabajos en la construcción y los servicios de hotelería.

Todo el establishment ensalzó la convocatoria de Obama a olvidar el pasado y hablar del futuro. Los medios contrastaron ese pragmatismo con las “lecciones de historia” que ensayaron sus oponentes. Descalificaron la reivindicación de Panamá en la gesta de Bolívar que hizo Maduro y el legado de intervenciones imperiales que recordó Raúl Castro.

Pero este desprecio mediático del pasado quedó naturalmente acotado a Latinoamérica. Los escribas del Norte nunca extienden esa mirada a la trayectoria de Estados Unidos. Jamás se burlan de los Padres Fundadores o de la guerra librada contra el hitlerismo. Su hostilidad hacia la historia sólo irrumpe cuando esa revisión ilustra la continuidad de la opresión imperial.

LOS LÍMITES DE UNA CONTRAOFENSIVA

Estados Unidos arremete contra Venezuela para controlar la mayor reserva petrolera del planeta. La primera potencia utiliza actualmente su provisión de crudo por medio del shale para desestabilizar el proceso bolivariano, acentuando la depreciación internacional del combustible.

Estados Unidos no tolera las alianzas extra-regionales que concertaron Chávez y Maduro. Tampoco digiere la voluntad de resistir una confiscación petrolera semejante a la perpetrada en Irak o Libia.

La confrontación en curso es frivolizada por los analistas que presentan el conflicto entre Obama y Maduro como un “choque de vanidades”. Acusan al mandatario venezolano de exagerar la disputa, para distraer a la población de sus necesidades inmediatas.

Con ese tipo de tonterías intentan enmascarar el proyecto estadounidense de manejo de los recursos naturales de América Latina. La apropiación de la renta petrolera venezolana es el primer paso de una recaptura general de tierras, aguas y minerales del continente.

Obama impulsa este plan con una nueva combinación de zanahorias y garrotes. Por eso negocia con Cuba sin abandonar la beligerancia. Reabriría la embajada en la isla, pero mantiene fuertes exigencias para levantar el bloqueo.

El presidente estadounidense se fotografió con Raúl Castro, pero también se reunió con los gusanos de Miami. Complementó su amigable retórica con la protección de los golpistas que adiestra Washington.

Esta política repite la estrategia de negociar con Irán sin cerrar las puertas al bombardeo. La misma pulseada que Obama mantiene con los lobbies de Israel y Arabia Saudita se extiende a los ultra-derechistas cubano-americanos. Su estrategia es avalada por Hilary Clinton y cuestionada por los candidatos republicanos a la presidencia.

Ambas formaciones juegan el mismo partido de la plutocracia estadounidense, adaptando sus políticas a las necesidades de ese sistema. Pero cualquiera sea el mandatario que suceda a Obama deberá lidiar con las mismas dificultades, para recuperar el terreno perdido en el patio trasero.

La primera potencia no logró revertir en Panamá el golpe sufrido en Mar del Plata y Cartagena. Esta vez no se cayó el ALCA, pero el afianzamiento de la Alianza del Pacífico será inviable sin una recomposición del poder geopolítico estadounidense. La OEA ha perdido funcionalidad y la Cumbre no generó ningún esbozo de la estructura requerida por el imperio para restaurar su primacía.

Tampoco la derecha latinoamericana salió airosa de la reunión presidencial. Actualmente muchos conservadores ensayan una reinvención con discursos sociales, compromisos de asistencialismo y perfiles juveniles. Proclaman la disolución de las ideologías, despolitizan las campañas electorales y enfatizan la centralidad de la gestión.

Esta estrategia convive con acciones más directas. En Argentina promovieron recientemente un golpe judicial con el estandarte de un fiscal que trabajó para Israel. En Brasil impulsan marchas callejeras para realinear la política exterior del país en sintonía con Estados Unidos. En México buscan perpetuar un estado de guerra social.

Pero ninguna de estas acciones ha modificado el escenario legado por rebeliones sociales que modificaron las relaciones de fuerza, forzaron concesiones de los capitalistas y reavivaron las demandas nacionales y democráticas. Este proceso continúa abierto e incluye un piso ideológico de avances en la conciencia popular, que limita la contraofensiva derechista.

LAS OBSTRUCCIONES INTERNAS

La Cumbre corroboró el significativo nivel de autonomía política que ha logrado América Latina. Pero esa mayor independencia coexiste con el estancamiento de todos los proyectos de integración económica.

Mientras se inauguran nuevas sedes de organismos regionales y se despliega una gran retórica a favor de la acción común, las principales iniciativas de complementación económica languidecen. El anillo energético, la infraestructura compartida, el manejo conjunto de las reservas, los sistemas cambiarios coordinados y los fondos de estabilización monetaria permanecen como simples propuestas.

La perpetuación de la inserción internacional de América Latina como proveedora de materias primas, no es responsabilidad exclusiva de los gobiernos derechistas. El mismo esquema de especialización exportadora, agricultura intensiva, minería de cielo abierto y maquilas industriales se verifica en las administraciones de signo opuesto.

La suscripción de tratados de libre comercio tampoco es patrimonio de los presidentes neoliberales. El gobierno de Ecuador negocia un convenio del mismo tipo con Europa y Uruguay discute la implementación de tratados semejantes (TISA).

Además, todos acuerdan en forma individual convenios con China que agravan la primarización. Aceptan compromisos de exportaciones básicas e importaciones de manufacturas, que no incluyen obligaciones de inversión productiva o transferencia de tecnología. Esta postura preserva las viejas fracturas entre países que privilegian los intereses de sus burguesías locales en las negociaciones externas.

Esta adaptación al orden neoliberal global puede desembocar en traumáticas consecuencias, si se confirma un giro económico adverso en el escenario internacional. Las materias primas ya no aumentan, el crecimiento se ha frenado y la valorización del dólar estimula la salida de capitales. Ciertos gobiernos comienzan a implementar devaluaciones, que anticipan agresiones al nivel de vida popular.

Más peligroso es el giro económico de varios gobiernos centroizquierdistas. En Brasil ya aceptaron la agenda impuesta por la Bolsa, designaron ministros seleccionados por las grandes empresas y preparan programas de ajuste fiscal diseñados por los bancos.

Este curso de adaptación al establishment desmoraliza a la población y facilita la canalización derechista del descontento. En algunos países ya se insinúan estas tendencias, como respuesta a las frustraciones generadas por las vacilaciones del progresismo. También se vislumbra una tentación coercitiva de presidentes que confunden las demandas populares con la desestabilización derechista.

El punto crítico de América Latina no se ubica actualmente en la resistencia a Estados Unidos. El mayor problema radica en la estabilización de modelos capitalistas adversos a las aspiraciones de las mayorías populares.

La significativa soberanía política que ha logrado América Latina en los últimos años no es sostenible con orientaciones económicas regresivas. La experiencia demuestra que las aspiraciones de autonomía decaen con el afianzamiento del poder burgués. Sólo un camino de ruptura total con el neoliberalismo, protagonismo popular, radicalización política y confrontación con la clase capitalista puede pavimentar el camino hacia Segunda Independencia.

ALEGRÍA EN LA OTRA CUMBRE

Los grandes medios tampoco registraron en Panamá la realización de una importante Cumbre de los Pueblos. En esa actividad confluyeron movimientos sociales que durante tres días compartieron un intenso programa de debate antiimperialista.

En la inauguración de ese evento fue muy visible por qué razón Panamá no es Miami. Hubo múltiples exigencias al imperio para que pida disculpas por la invasión de 1989 e indemnice a las víctimas. En las mesas de trabajo se analizaron demandas de larga data, como el levantamiento del bloqueo a Cuba, la devolución de Guantánamo, la independencia de Puerto Rico y el fin de la ocupación inglesa de Malvinas.

El encuentro reforzó la campaña mundial que reunió millones de firmas para exigir la derogación del decreto contra Venezuela. En numerosas ciudades del continente ese reclamo fue acompañado por movilizaciones y apuntalado por la adhesión de reconocidos intelectuales.

La Cumbre de los Pueblos consolidó una tradición de reuniones paralelas a los cónclaves presidenciales. A diferencia del encuentro oficial el evento popular fue coronado con una importante declaración final. En ese cierre hubo un estallido de entusiasmo cuando se percibió el triunfo logrado contra el decreto de Obama.

Ese clima aportó el mejor barómetro para evaluar lo sucedido en Panamá. Se obtuvo un éxito diplomático que afianza las esperanzas populares en América Latina.

AMÉRICA LATINA SELLA NUEVA ERA CON ESTADOS UNIDOS

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Una de las fotos de familia de la VII Cumbre de las Américas, realizada el 10 y el 11 de abril en la capital de Panamá. Crédito: Gobierno de Panamá

Por Ivet Gonzaléz, desde PANAMÁ

América Latina mostró recetas propias para su desarrollo en la nueva era de relaciones continentales consagrada en la VII Cumbre de las Américas, donde Cuba se estrenó en este foro y Estados Unidos aseguró que cerró el capítulo de “inmiscuirse con impunidad” en sus vecinos del sur.

“Debemos entender que las Américas al norte y al sur del Río Bravo son diferentes. Y debemos conversar como bloques”, expresó este sábado 11 el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en la jornada conclusiva de la cumbre, en que por primera vez se congregaron los 35 países del hemisferio.

Con recordatorios históricos, cuñas antiimperialistas, propuestas de soluciones y metas de desarrollo, los gobernantes expresaron en Ciudad de Panamá su diversidad de posiciones políticas y de prioridades, bajo el marco del tema oficial de la cita: “Prosperidad con equidad: los desafíos de la cooperación en las Américas”.

La reunión de dos días resultó histórica por la presencia de Cuba, suspendida entre 1962 y 2009 de la Organización de Estados Americanos. “Ya era hora que yo hablará aquí a nombre de Cuba”, inició su presidente, Raúl Castro, su discurso en la sesión plenaria de la cumbre.

Su presencia estuvo precedida por otro hecho histórico: el restablecimiento de relaciones diplomáticas que anunciaron el 17 de diciembre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y Castro.

Sin excepción, los jefes de Estado y de gobierno que hablaron en la sesión plenaria en el Centro de Convenciones Atlapa celebraron la participación de la isla de gobierno socialista en el coro americano, que según muchos de ellos representa el fin de la Guerra Fría y entierra un periodo de confrontaciones ideológicas entre la izquierda y la derecha.

En la cumbre Obama y  Castro profundizaron el deshielo de 56 años de agrio diferendo, con un apretón de manos en la inauguración, puntos en común en sus respectivos discursos, intercambio de elogios y una reunión bilateral, donde confirmaron su decisión de avanzar hacia la normalización bilateral, sin abjurar de sus diferencias.

La región “ya no permite las políticas unilaterales y de aislamiento”, expresó en su intervención la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. “Hoy estamos reunidos en un contexto diferente”, valoró.

La plena inserción de Cuba y el avanzado diálogo que sostienen desde 2012 el gobierno colombiano y la guerrilla para concluir el último conflicto armado en la región, de más de medio siglo, permite que el continente pueda declararse una región de paz, como persiguen los 33 países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Para Rousseff, “la consolidación de la democracia y los nuevos paradigmas políticos en cada uno de nuestros países invirtieron la lógica de acción del Estado dándole prioridad al desarrollo sostenible con justicia social”.

Con una historia de lucha sindical y contra la dictadura (1964-1985), la presidenta de la gran potencia regional, valoró que “América Latina tiene en la actualidad menos pobreza, hambre, analfabetismo y mortalidad infantil y materna, que en décadas precedentes”, aunque sigue siendo la región más desigual del mundo.

Rousseff instó a lograr el crecimiento económico sostenido, guiarse por metas únicas de desarrollo y reducir vulnerabilidades en materia de seguridad, educación, migraciones, cambio climático, garantías de los derechos, cooperación, trabajo decente y prevención de desastres, como la peor sequía en 80 años que asola el sureste de su país.

Tras enfrentar algunos reclamos en materia de derechos humanos y respeto a la soberanía de parte de Correa, Obama indicó que “Estados Unidos no será prisionero del pasado”. Expresó haber cumplido con su compromiso de “construir una nueva era de cooperación como aliados en plena igualdad en base a intereses de respeto mutuo”.

“La relación entre Estados Unidos y América Latina es la mejor en muchas décadas”, opinó. Y habló de “áreas en las que podemos adelantar aún más” como el respeto a las libertades universales, reavivar el crecimiento económico, buen gobierno, transparencia, políticas de juventudes, tráfico de armas y narcóticos y energía limpia, entre otras.

Recibido y despedido con aplausos, Castro se extendió en un largo recorrido histórico por las relaciones entre su país y los Estados Unidos. Agradeció a Obama por su intención de terminar el bloqueo económico impuesto a la isla desde 1962, que “afecta los intereses de todos los Estados” por su carácter extraterritorial.

Instó al hemisferio a fortalecer la cooperación para enfrentar el cambio climático, mejorar la educación y salud. Puso de ejemplo el trabajo mancomunado entre las dos Américas frente a la epidemia del ébola en África Occidental, que cobró la vida hasta ahora de más de 10.000 personas.

Amplió que en la actualidad 65.000 cooperantes cubanos laboran en 89 países en las esferas de educación y salud. Además, analizó que el hemisferio con voluntad puede hacer mucho porque la isla, “con muy limitados recursos”, ha apoyado la formación de 68.000 profesionales y técnicos de 157 países.

La presidenta argentina,  Cristina Fernández, invitó a invertir más en los países latinoamericanos para evitar las migraciones hacia el Norte industrial del continente, Canadá y sobre todo Estados Unidos.

Mientras, el mandatario peruano, Ollanta Humala, reiteró la necesidad de que la región diversifique su matriz productiva, basada en las materias primas, y hable sobre transferencia tecnológica.

El gran punto de fricción en la cumbre fue la orden ejecutiva firmada por Obama el 9 de  marzo, donde califica a Venezuela como una “amenaza” para la seguridad de Estados Unidos. “33 de los 35 países reunidos aquí han dicho que este decreto debe retirarse”, aportó Kamla Persad-Bissessar, la primera ministra de Trinidad y Tobago.

Aunque sin confirmación oficial, ese tema habría sido la principal causa para que por tercera ocasión desde que comenzaron estas cumbres, en 1994, el encuentro interamericano al máximo nivel haya cerrado sin la prevista declaración final, que iba a titularse “Mandatos para la Acción”.

Alternativos o paralelos

En cambio, los participantes en V Cumbre de los Pueblos Indígenas de Abya Yala (América) sí convinieron en una declaración final, titulada “Defendiendo a nuestras naciones”, que unos 300 líderes originarios trajeron hasta la sede de la cumbre de los mandatarios, ataviados con sus trajes, plumas y otros adornos ceremoniales.

“Si todas las voces no están representadas no puede hacer prosperidad con equidad”, informó a IPS la líderesa Hokabeq Solano, de la etnia kuna de Panamá. “Fue muy poca la representación de nuestras comunidades en la cumbre y los foros paralelos”, se quejó uno de los representantes de 55 millones de indígenas del hemisferio.

La cumbre indígena fue autónoma de la V Cumbre de los Pueblos, en que participaron   más de 3.000 integrantes de movimientos sociales, y que desde 2005 opera como un foro alternativo a la cumbre oficial.

Los indígenas de Abya Yala demandaron en su declaración reformas constitucionales que incluyan a las comunidades originarias, protección a los sitios sagrados, rechazo a los proyectos de desarrollo que impliquen desplazamiento forzoso y una hoja de ruta para unificar estos pueblos, entre otras.

También unos 800 participantes en el Foro de la Sociedad Civil y Actores Sociales, que operó en paralelo a la VII Cumbre, entregaron a los presidentes mandatos con propuestas sobre salud, educación, seguridad, energía, ambiente, participación ciudadana y gobernabilidad democrática.

DE PUNTA DEL ESTE A PANAMÁ, EL FIN DE LA EXCLUSIÓN DE CUBA

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Ernesto “Che” Guevara, durante el famoso discurso que pronunció el 8 de agosto de 1961 en Consejo Interamericano Económico y Social, en la ciudad uruguaya de Punta del Este. Fue la última cumbre continental en que participó Cuba, en una exclusión que finalizará durante la VII Cumbre de las Américas, el 10 y el 11 de abril, en Ciudad de Panamá

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Un análisis de Patricia Grogg, de IPS

Barack Obama había nacido hacía solo cuatro días cuando Ernesto “Che” Guevara fustigó públicamente la política hostil de Estados Unidos hacia Cuba durante una cumbre interamericana, reiteró la disposición de Fidel Castro a dialogar para resolver las diferencias en pie de igualdad y conversó en secreto con un enviado de Washington. 

Más de medio siglo después,  el ahora mandatario estadounidense asumió el reto de acercarse a su vecino país caribeño, superar enfrentamientos, rencores y tensiones mutuas e iniciar el aún incierto proceso de normalización de relaciones bilaterales.

Este 10 y 11 de abril se encontrará frente a frente en Ciudad de Panamá con el presidente cubano Raúl Castro en la VII Cumbre de las Américas.

Guevara habló en la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la Organización de Estados Americanos (OEA), el  8 de agosto de 1961, como delegado del gobierno cubano de Fidel Castro, a quien acompañó en la guerrilla que el primero de enero de 1959 derrocó al dictador Fulgencio Batista.

Ese encuentro, realizado en el balneario uruguayo de Punta del Este,  fue el último el que participó Cuba en el concierto interamericano, ya que sería suspendida de la OEA en enero de 1962, en una medida que el organismo levantó oficialmente en junio de 2009.

En la Conferencia de Punta del Este, Estados Unidos formalizó la  Alianza para el Progreso, una propuesta que el presidente  John Kennedy (1961-1963) había lanzado meses antes y que nació para contrarrestar la influencia de la Revolución cubana en la región, tras el fracasado intento de su gobierno de invadir la isla, en abril de aquel mismo año.

Al margen de esa reunión, el argentino Guevara sostuvo, el 17 de agosto, un encuentro confidencial en Montevideo con Richard Goodwin, asesor especial para asuntos latinoamericanos de Kennedy,  considerado por medios cubanos como el primer contacto directo de alto nivel entre autoridades de ambos países desde la ruptura de las relaciones bilaterales en enero de 1961.

Cinco días después,  la Casa Blanca aseguró en un comunicado que esa conversación fue solo un encuentro casual durante un coctel, en el que Goodwin se limitó a escuchar.

Prosperidad con equidad 

El tema central de la VII Cumbre será “Prosperidad con Equidad: El Desafío de Cooperación en las Américas”, un objetivo para el que la región necesita más que documentos y declaraciones formales.

Según el Panorama Social de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), por primera vez en esta década se observa un incremento en el número de pobres, lo cual significa que tres millones de latinoamericanos recayeron en la pobreza entre 2013 y 2014 y otros 1,5 millones engrosarán esas filas al terminar 2015.

Desde entonces, la historia bilateral registra varios intentos frustrados de acercamiento, hasta que ya retirado del poder Fidel Castro, en 2006,  su hermano y sucesor y Obama sorprendieron el 17 de diciembre con el anuncio de su decisión de restablecer las relaciones diplomáticas.

De ahí que buena parte de la atención hacia la VII Cumbre de las Américas se concentre en los dos gobernantes. Obama acude por tercera vez desde 2009 a este foro del que Cuba estuvo excluida hasta ahora y al que llega como resultado de una estrategia diplomática que condujo al   respaldo unánime de la región a su reinserción y a fraguar el deshielo con Estados Unidos.

El politólogo y ensayista cubano Carlos Alzugaray considera al respecto que también hay que tener en cuenta la creciente autonomía de la región. “Se puede decir que Estados Unidos ha perdido la iniciativa y espacio de maniobra” al sur del río Bravo o el río Grande, opinó a IPS.

Tras la  primera Cumbre de las Américas, en 1994, en la ciudad estadounidense de Miami, estas citas pasaron a exhibir una América Latina cada vez menos proclive a las ofertas de Estados Unidos, con un punto de quiebre en la proyectada Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), que protagonizó la primera década de encuentros  y quedó enterrada en otro de ellos.

Fue en la IV Cumbre, en la ciudad argentina de Mar del Plata en 2005, cuando el país anfitrión y otros sudamericanos rechazaron el intento de Estados Unidos y Canadá de imponer el Alca en la agenda. Entonces, habían pasado a gobernar en el sur del continente líderes de centro izquierda o izquierda, como el venezolano Hugo Chávez (1999-2013), quien llamó a convertir la reunión en “la tumba del Alca”.

Como contrapropuesta, Chávez, junto con Fidel Castro,  impulsó la creación en diciembre de 2004 de  la hoy llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada por Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, Santa Lucía, Granada y San Cristóbal y Nieves.

Tres años después nació la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) con la idea de favorecer un desarrollo más armónico, equitativo e integral de la región, conformada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela.

Con la excepción de Estados Unidos y Canadá,  todos los países del área integran desde 2011 la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Este foro consagró la plena reinserción de Cuba a la concertación política regional, sin la presencia de Canadá y Estados Unidos.

A este nuevo contexto internacional que arropa a la isla, Alzugaray suma las transformaciones internas que lleva a cabo el gobierno de Raúl Castro desde 2008 para modernizar su modelo socialista de desarrollo y los “cambios globales con la creciente presencia de China, en primerísimo lugar, y de Rusia, en la región”.

Pero la Cumbre de Panamá, llamada a satisfacer formalmente la demanda regional del fin de la exclusión de Cuba de la cita de los 35 estados independientes de América y dar un paso significativo en la normalización de La Habana y Washington, tendría que desplazar su atención  hacia la crisis entre Estados Unidos y Venezuela.

Obama emitió el 9 de marzo  un decreto que declara al gobierno de Venezuela,  presidido por Nicolás Maduro, como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, e impone sanciones a algunos de sus funcionarios, en una medida rechazada por la mayoría de países latinoamericanos.

“Ningún país tiene derecho a juzgar la conducta del otro ni muchísimo menos a imponerle sanciones o castigos por su propia cuenta”, advirtió el secretario general de la Unasur, el expresidente colombiano Ernesto Samper. En su opinión, el unilateralismo impedirá a Washington mantener buenas relaciones con América Latina.

“En estas condiciones, va a ser muy difícil que Estados Unidos pueda articular una estrategia hacia la región que tenga en cuenta los intereses latinoamericanos y caribeños y la natural adaptación a los cambios”, reforzó Alzugaray.

A su juicio, Obama cometió “un grave error” en la antesala de una cita que iba a ser la del reencuentro hemisférico. “La región respaldará mayoritariamente a Cuba y a Venezuela”, vaticinó.

VII Cumbre de las Américas, una cita histórica: Durante la jornada del sábado, Raúl sostuvo varios encuentros bilaterales

con el mandatario colombiano Juan Manuel Santos. Foto Estudios Revolución

 

 

 

 

 

Raúl se reunió con el mandatario colombiano Juan Manuel Santos. Foto: Estudios Revolución
con el Primer Ministro del Reino de los Países Bajos, Mark Rutte. Foto Estudios Revolución

Con el Primer Ministro del Reino de los Países Bajos, Mark Rutte. Foto: Estudios Revolución 

Encuentro con el Primer Ministro de Canada, Stephen Harper. Foto Estudios Revolución

 

 

 

 

 

Con el Primer Ministro de Canadá

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Con el Sec. Gral. de la ONU, y con el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos

con la Primera Ministra de Jamaica, Portia Simpson. Foto Estudio Revolución

 

Con la Primera Ministra de Jamaica

Por Leticia Martínez Hernández 

Panamá

La jornada del sábado en la VII Cumbre de las Américas, realizada en la Ciudad de Panamá, ratificó la condición histórica de una cita que ha trascendido, sobre todo, por la primera participación de Cuba en estos eventos.

Los oradores coincidieron en saludar la presencia del Presidente Raúl Castro aquí, así como la disposición de los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para restablecer relaciones diplomáticas. Fue reiterado, también, el rechazo a la orden ejecutiva firmada por Obama que clasifica a Venezuela como una amenaza.

El General de Ejército fue el sexto mandatario en hacer uso de la palabra, justo detrás del Presidente estadounidense, y recibió una ovación unánime del plenario, que reconocía así lo histórico del momento. Dijo que era una alegría para él estar presente en la reunión y bromeó sobre el hecho de que le debían seis Cumbres, razón por la cual había pedido a Juan Carlos Varela, mandatario del país anfitrión, que le cediera unos minutos más para hablar.

Raúl fue certero y enfático en su intervención. Reverenció a Martí, a Fidel y a su heroico pueblo. Revivió momentos duros e inolvidables de la historia de la Isla, que han marcado para siempre a la Revolución Cubana, la obra inmensa por la que respira pasión cada vez que habla de ella.

Reiteró a Obama la disposición al diálogo, basado en el respeto y la convivencia pacífica; y apreció su intención de sacar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Dijo Raúl que el bloqueo se mantiene intacto y constituye el principal obstáculo a la economía cubana, por lo que convocó luego a los mandatarios de la región para continuar apoyando esa lucha.

Como era de esperar, volvió a exponer la irrestricta solidaridad de Cuba con Venezuela, país que lucha por labrar su propio camino, que ahora enfrenta injustas sanciones unilaterales y que «está pasando por las mismas agresiones que sufrimos nosotros».

Concluyó diciendo que gracias a Fidel y al pueblo cubano, hemos venido a esta Cumbre, a cumplir el mandato de Martí con la libertad conquistada con nuestras propias manos, «orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla… con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos y se la respete por sus sacrificios».

Intensa agenda bilateral

A la par de las sesiones oficiales de la Cumbre, Raúl tuvo una intensa agenda bilateral, que comenzó en la tarde con Barack Obama y concluyó ya entrada la noche con la Primera Ministra de Jamaica, Portia Simpson, espacios que ratificaron la importancia del paso del General de Ejército por este foro hemisférico.

En un intermedio de la Sesión Plenaria, Raúl y Obama se reunieron en un salón habilitado para la ocasión en el Centro de Convenciones ATLAPA, hecho que se convirtió en una de las notas más destacadas de la cita y fue largamente esperado por las delegaciones y los medios de prensa acreditados aquí.

La cancillería de la Isla evaluó el intercambio como respetuoso y constructivo, en el que ambos mandatarios expusieron sus puntos de vistas acerca del proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas entre las dos naciones vecinas. Raúl reiteró la disposición a dialogar de cualquier tema, sobre la base del respeto mutuo. En tanto, Obama se refirió al carácter histórico del encuentro y consideró importante el intercambio que actualmente existe entre los gobiernos y pueblos de Cuba y Estados Unidos.

Como parte de su agenda, el General de Ejército sostuvo también un encuentro con el Primer Ministro de Canadá, Stephen Harper, donde se pusieron de manifiesto las buenas relaciones con el país norteño, valoradas como un ejemplo de vínculos mutuamente beneficiosos.

Precisamente, en marzo pasado se cumplieron 70 años de relaciones diplomáticas ininterrumpidas entre las dos naciones y en la actualidad Canadá se ubica entre los cinco primeros socios comerciales del país caribeño.

Formaron parte de esa reunión bilateral, que también tuvo como sede uno de los salones del Centro de Convenciones ATLAPA, el jefe del Gabinete Adjunto, Howard Anglin; el ministro de Asuntos Exteriores Bob Nicholson; y el vicecanciller cubano Rogelio Sierra Díaz.

Luego, Raúl se reunió con el mandatario colombiano Juan Manuel Santos para intercambiar, entre otros asuntos, sobre el proceso de paz de Colombia que tiene su mesa de diálogo en La Habana. El Presidente cubano volvió a reiterar la disposición de su país a continuar apoyando, como hasta ahora,ese anhelo de paz. En la conversación, donde se trataron algunas de las preocupaciones que hoy ocupan la agenda regional, participaron la canciller colombiana María Ángela Holguín y el viceministro de Relaciones Exteriores, Sierra Díaz.

Más tarde tocó el turno al Reino de los Países Bajos, representado en su Primer Ministro Mark Rutte. A la reunión con Raúl asistieron también el Primer Ministro de Aruba, Mik Eman; el ministro de Finanzas de Curazao, José Jardim; la Directora de Américas del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maryam Van Heuyel; además de Jack Twiss, el asesor de Asuntos Extranjeros.

Allí se evidenció la etapa positiva que viven las relaciones entre los dos países y el interés de promover la presencia de empresas holandesas en la Isla. El Primer Ministro del Reino de los Países Bajos se mostró particularmente interesado por la historia cubana y la génesis del conflicto entre Estados Unidos y Cuba.

La apretada agenda del General de Ejército concluyó con un intercambio con la Primera Ministra de Jamaica, Portia Simpson, y la delegación que la acompaña a la Cumbre, que se convirtió en otro espacio para confirmar la estrecha relación que une a las dos islas. Resultó momento propicio también para rememorar la histórica decisión de un grupo de países caribeños de restablecer vínculos con Cuba en el año 1972.

En todas estas reuniones los interlocutores de Raúl mostraron interés en la marcha del proceso de negociaciones para el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y respaldaron la petición de Cuba de ser retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo, así como el levantamiento del bloqueo.

digital@juventudrebelde.cu

HABLAN LOS PRESIDENTES EN LA CUMBRE

Sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas.

evo en cumbre

 

EVO: Hoy tenemos un continente en rebedía que quiere forjar su autodeterminación

 Así afirmó el presidente de Bolivia Evo Morales al intervenir en la VII Cumbre de las Américas que tiene lugar en Panamá

 «Es hora de que el gobierno de Estados Unidos no solo escuche la voz de nuestros pueblos, sino la voz de su pueblo, que debe estar cansado de tantas guerras, de enterrar tantos muertos. Es hora de que aprenda que debemos vivir en paz y con respeto». Ese fue el llamado que hiciera el presidente de Bolivia, Evo Morales, al intervenir en la VII Cumbre de las Américas que tiene lugar en Panamá.

«Estados Unidos debe dejar los discursos de doble moral para el pasado, de usar las amenazas, el miedo, las políticas de terror, los condicionamientos de toda naturaleza. Estados Unidos debe dejar de comportarse como imperio. Comportémonos todos como estados democráticos y soberanos», enfatizó el líder latinoamericano.

Afirmó Morales que no puede expresarse de otro modo cuando entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe cuando en todos estos años ha habido más historias de fracaso que de éxito entre el imperio del norte y los países de la región.

«Nuestra memoria está cargada, dijo, de espisodios de intervenciones armadas, de invasiones, de imposiciones dominantes y de agresiones constantes. No olvidemos nunca la anexión de Estados Unidos a parte del territorio de México, ni las intervenciones armadas en Guatemala, Nicaragua, Barbados, Panamá…

«Estados Unidos ha sido el primer promotor del mundo de las dictaduras militares y de los golpes de Estado, históricamente su mirada imperial sobre América Latina y el Caribe ha sido  de desprecio y subestimación, de superioridad política, económica y tecnológica. Es la mirada del colonizador sobre el colonizado, del invasor sobre el invadido, del águila sobre su presa indefensa».

Enfatizó el presidente Evo Morales que a pesar de los más de 200 años de la independencia que han transcurrido, ese país continúa viendo a esta parte del mundo no solo como su patio trasero, sino como su patriomonio. «Con el discurso de la seguridad internacional, nos ha clasificado entre buenos y malos. Los países malos somos los que respondemos con ideas, con dignidad; los que nacionalizamos los recursos nacionales, los servicios básicos; los que ponemos freno a la arrogancia de los embajadores norteamericanos.

«Somos malos porque echamos del país a las agencias de cooperación que explotan, a las agencias de inteligencia que trabajan encubiertas, porque defendemos nuestra soberanía económica y política.

«¿Qué han hecho América Latina y el Caribe para merecer castigo imperial, para merecer la injerencia de Estados Unidos en nuestros asuntos internos?  ¿Qué hemos hecho para ser tratados como si fuéramos esclavos en nuestros propios territorios? Solo pelear por nuestra independencia. Nunca hemos declarado la guerra a Estados Unidos, jamás hemos intentado quedarnos con parte de su terrirtotio, en ninguna circunstancia hemos violado su soberania. Entonces, ¿por qué nos trata como a enemigos?

«Pero América Latina y el Caribe han cambiado para siempre. Hemos dejado de ser la región obediente, disciplinada, doblegada y sumisa. Hoy tenemos un continente en rebedía, que quiere forjar su autodeterminación, ya no somos los gobiernos títeres del pasado que hacían lo que les decían. Hoy deciden nuestros pueblos. Hoy somos una fuerza vigorosa e incontenible que dice lo que piensa y hace lo que dice.

«No queremos decretos que nos declaren como amenaza para Estados Unidos, no queremos que nos vigilen, que nos pinchen nuestros celulares o que secuestren nuestros aviones presidenciales. Queremos vivir en paz, déjennos vivir en paz. Los invitamos dialogar y a vivir en paz, que es menos costoso que vivir en guerra perpetua. Las guerras solo siembran más violencia y discordia».

Morales llamó al presidente Obama a que evite convertir al mundo en un campo de batalla, a que no tome como enemigos a «aquellos que quieren ser solidarios, los que luchan por ideales nobles, los que salvan vidas, los que curan enfermedades,  los que alivian el dolor de la gente. Las guerras solo benefician a la tiranía financiera, a la gran industria armamentista, deje de destruir civilizaciones enteras, de perseguir fantasmas, de gastar tanto sin resultados.

«¿De qué democracia y libertad puede hablar el gobierno de Estados Unidos si cada día viola los derechos humanos de millones de ciudadanos en el mundo,  si la tortura es un método común aplicado por sus agencias de inteligencia y la pena de muerte todavía está vigente? ¿De qué democracia y libertad puede hablar cuando convierte al pueblo de Venezuela en una supuesta amenaza para su soberanía nacional? El pueblo de Venezuela ni ningún país de América Latina y el Caribe constituyen una amenaza para nadie. Nuestras armas de combates son la solidaridad, la justicia, la igualdad, la ideas. Luchamos para que nuestros ciudadanos gocen de su condición de seres humanos.

«¿De qué democracia puede hablar el gobierno de Estados Unidos si patrocina actos terroristas en diversas partes del mundo? No se exporta la democracia cuando se produce la mayor cantidad de armas para la destrucción de la Humanidad, cuando manda miles de marines armados a nuestro continente para adoctirnar a soldados para que luchen contra nuestros pueblos, cuando la Cuarta Flota Naval navega desafiante en el Pacífico, cuando aplica leyes extraterritoriales, cuando tiene cuestiones territoriales pendientes con Cuba y Puerto Rico.

«¿De qué democracia puede hablar el gobierno de Estados Unidos cuando bloquea de manera cruel a un pueblo que solo quiere vivir en paz y ser solidario como Cuba? Obama no tiene que ayudar sino resarcir los daños que el gobierno de Estados Unidos le ha provocado por más de 50 años».

Para finalizar su intervención, Morales convidó a su homólogo a que convirtiera su país en una verdadera república demócrata en lugar de seguir haciendo la guerra por el mundo.

«Preocúpese por el millón de ciudadanos que vive en la extrema pobreza dentro de su propio país, por controlar los millones de armas que circulan impunemente por su territrio y matan personas inocentes,  por los millones de consumidores de drogas que requieren tratamiento y terapia en un estado social de derecho; por eliminar el racismo y la discrimanación contra sus hermanos…

«Presidente Obrama, le pido que deje de seguir expulsando inmigrantes indefensos que solo buscan trabajo en su país, mientras alberga a asesinos, terroristas confesos, de corruptos, de separatistas, delicuentes. Si Estados Unidos es una de las potencias del mundo que libere a América Latina y el Caribe para que sea un continente modelo de paz y con justicia social», apuntó.

Presidente de Venezuela en la VII Cumbre de las Américas.Nicolás Maduro: Venezuela extiendela mano a Estados Unidos

 El presidente de la República Bolivariana de Venezuela presentó cuatro puntos para una relación respetuosa, civilizada, entre Estados Unidos y su país, durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de Las Américas

 El gobierno de Estados Unidos debe rectificar, y debe reconocer a la Revolución Bolivariana y socialista del siglo XXI. Es este el primero de los cuatro puntos que el Gobierno de Venezuela presentó en la VII Cumbre de las Américas como bases para una negociación entre su país y Washington.

El presidente Nicolás Maduro Moro señaló que si el Gobierno de EE.UU. y las élites de poder de ese país y el mundo no hacen este reconocimiento, «seguirán estrellándose contra el muro del fracaso y el anexionismo».

El Jefe de Estado venezolano expresó que es este el error de origen que ha llevado a EE.UU. a adoptar el desproporcionado decreto que declaró a Venezuela como una amenaza.

Un error, dijo, que tiene su base en que Estados Unidos, las élites de ese país y el mundo, creyeron que la Revolución Bolivariana se acabaría con la temprana muerte de su fundador, el Comandante Hugo Chávez Frías.

La Revolución bolivariana —ratificó Maduro— continuó y continuará su camino democrático de transformaciones. Instó a Washington a reconocer la independencia y soberanía de Venezuela y a la Revolución bolivariana y socialista.

El segundo punto planteado por el líder venezolano es que el Gobierno de EE.UU. derogue por la vía diplomática y política el decreto que declaró a Venezuela como una amenaza, y quite de esa manera la amenaza que por tanto pesa sobre el país sudamericano.

Como tercer punto para una relación civilizada entre ambos país, exigió desmontar la maquinaria de guerra, psicológica, política y militar, que Estados Unidos tiene en su embajada en Caracas.

Maduro fijó como cuarto punto para el diálogo, que EE.UU. tome las medidas legales para detener la conspiración que se desarrolla contra la Revolución Bolivariana.

Ejemplificó al respecto que el plan de ataque militar y golpe de estado desarticulado en marzo último, fue preparado y ordenado desde Nueva York.

Maduro señaló que Venezuela está bajo agresión, amenaza, y debe ser desmontada». Ratificó el deseo del Gobierno y el pueblo venezolano de mantener relaciones pacíficas y de sostener un diálogo con el gobierno de Estados Unidos, sobre estos puntos y otros que conduzcan a una relación civilizada.

 CORREA EN CUMBRE

Rafael Correa: La presencia de Cuba en esta cumbre es un triunfo de la dignidad

Durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas el mandatario ecuatoriano denunció la permanencia del bloqueo a la Mayor de las Antillas así como el decreto del presidente Barack Obama contra Venezuela

Como un evento histórico en el que ha triunfado la dignidad, al poder contar con la presencia de Cuba, calificó el presidente ecuatoriano Rafael Correa la realización de la VII Cumbre de las Américas.

Correa subrayó que Cuba es un país que tiene todo el derecho y la moral para ser miembro en esta cita, denunció la política injerencista del gobierno estadounidense con la política de bloqueo a la nación caribeña, y exigió la devolución del territorio Guantánamo a la Isla.

Manifestó su oposición, junto a otros países, a la orden de Obama contra Venezuelaque viola el derecho internacional de esa nación sudamericana, pues la respuesta de la región ha sido contundente.

Señaló que si se quiere hablar de derechos humanos se debe ir a las realidades de la región. Ecuador, según la CEPAL, dijo, es de los países que más ha reducido los índices de pobreza, una nación donde no hay torturas ni penas de muertes.

Dijo que la Celac debe ser el foro para las discusiones latinoamericanas y caribeñas, y que este mecanismo integrado debe servir para el debate con América del Norte, como una sola voz.

Correa hizo un análisis de las diferencias de puntos de vista y las grandes manipulaciones que existen con relación a temas como la democracia, los derechos humanos y la libertad de prensa.

En este sentido apuntó que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, con sede en Washington, violenta los verdaderos principios cívicos y soberanos de las naciones, y que es hora de tener un Sistema Latinoamericano de Derechos Humanos.

El mandatario denunció el papel manipulador de las élites latinoamericanas, que son incapaces de comprender que la igualdad de condiciones es para todos.

El líder de la Revolución Ciudadana denunció las hegemonías mediáticas que proclaman una falsa libertad de prensa, y cada vez se quedan más desenmascarados, pues ya no tienen impunidad para manipular la verdad.

Exhortó a los presidentes y representantes de los países presentes en la magna cita a una equidad para la prosperidad, para la soberanía y la dignidad.

Aseguró que ha llegado la hora para la segunda y definitiva independencia de América Latina, un momento en el que nuestros pueblos nunca más aceptarán la injerencia y la intervención de su derecho y la independencia y la dignidad.

Correa había advertido que la paz no es solo ausencia de guerra, pues la pobreza es una bala cotidiana en contra de la humanidad.

 Cristina Fernández en VII Cumbre de las Américas

Cristina Fernández: No tenerle miedo a la historia ni a las ideologías

Cuba está aquí porque ha resistido durante 60 años con una dignidad sin precedentes, destacó la mandataria argentina en la VII Cumbre de las Américas, donde exigió la derogación del decreto de Barack Obama contra Venezuela

En sus primeras palabras de intervención durante la VII Cumbre de las Américas, como parte del encuentro de los presidentes del hemisferio, la titular de Argentina, Cristina Fernández, expresó que no resultaba fácil hablar después de la intervención del mandatario cubano Raúl Castro, quien justamente le había antecedido en un turno que arrancó aplausos en más de una ocasión.

Seguidamente propuso incluir un tema como el de la sinceridad, porque sin ella, dijo, podrán abordarse los problemas pero difícilmente se alcanzará tocar la raíz de esos males.

Siendo más específica hizo alusión a Colombia y a un tema «global y que nos preocupa a todos», pero que además exige ocuparse: señalar las causas, las consecuencias, y cómo combatir flagelos el narcotráfico, «porque la droga y el narcotráfico pueden convertir a estados de esa región en estados fallidos».

Si realmente, afirmó Cristina, no se aborda el asunto de la droga desde la perspectiva de los países consumidores, y desde el análisis acerca de dónde proviene el financiamiento del narcotráfico, no se podrá ir a la raíz del problema.

La mandataria planteó más de una pregunta clave: ¿Quién financia? ¿Dónde se lava el dinero? ¿Dónde se produce y dónde se consume la droga? Si no se aborda el problema con sinceridad, alertó Cristina, no habrá solución. Hay que investigar el financiamiento del narcotráfico del mismo modo, con el mismo ahínco, dijo Cristina, con que se sigue el financiamiento al terrorismo internacional.

Los países desarrollados producen las armas y se quedan con la droga y con el dinero de ese terrible negocio, mientras los países emergentes se quedan con las armas y con los muertos.

Sobre el proceso de paz en Colombia, la mandataria argentina felicitó al presidente de ese país, Juan Manuel Santos, por la «terquedad» con que encara ese proceso en un país fracturado, con miles de víctimas, de muertos, de desplazados hacia la nación vecina. Nos interesa, afirmó Fernández, que Colombia vuelva a ser una sola, un solo territorio.

En otro momento de su alocución Cristina pidió no confundirse: Obama había expresado en su intervención, turnos antes, que la historia no es importante. «A mí me encanta, dijo ella, porque me ayuda a comprender lo que pasa».

Sobre la presencia de Cuba en la VII Cumbre, la titular comentó que no estamos presenciando el encuentro de dos presidente que decidieron darse la mano: «Cuba está aquí porque ha resistido durante 60 años con una dignidad sin precedentes, con un pueblo que sufrió y sufre aún muchísimas penurias, y porque ese pueblo fue conducido y dirigido por líderes que no traicionaron su lucha sino que fueron parte de ella».

Estábamos muy contentos, añadió, de venir a esta Cumbre, de presenciar este hecho histórico del triunfo de la Revolución cubana, «y en eso estábamos cuando de repente surge un decreto que declara a Venezuela como una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos».

Cristina contó que en un principio pensó se trataba de un error cuando lo leyó en las noticias, pero corroboró el absurdo cuando le trajeron «la orden», algo que le resulta ridículo porque ningún país de nuestro continente puede resultar una amenaza para la mayor potencia militar, económica, financiera y científica del mundo.

Ella le había preguntado al presidente venezolano Nicolás Maduro de cuánto era el presupuesto que destina la gran nación para su defensa, y la cifra es muy pequeña en relación con la que destina la potencia del norte.

Realmente es una pena, se refirió a Obama, quien en ese momento no se encontraba en el recinto. «Sabemos, dijo, de sectores reaccionarios que lo acorralan, pero si realmente querían enfrentar a Venezuela debían haber encontrado otras formas».

«Es necesario que luego, cuando hablemos a solas los mandatarios, lo hagamos con absoluta sinceridad», enfatizó Cristina.

Finalmente pidió no tenerle miedo a la historia, a las ideologías, «al contrario, miren lo que ha pasado después de que decretaron el fin de las ideologías: aparecieron los fundamentalistas que son el principal problema que tiene hoy el mundo, porque cuando alguien te dice que mata en nombre de Dios es mucho más complejo el combate».

Aprendamos de la historia, destacó, defendamos nuestras ideas, estamos ante un mundo diferente, con nuevos desafíos, que necesita nuevos marcos teóricos para entenderlo.

 Dilma Rousseff, durante su intervención

DILMA ROUSSEFF: Llevar el continente a «puerto» seguro

 Elogia la mandataria brasileña la iniciativa valiente de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama para restablecer relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y ponerle fin al «último vestigio de la Guerra Fría de la región». La dignataria rechazó las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela

«La geografía nos dio un continente único, separado del resto del mundo por dos océanos. Estamos juntos en este barco y nos toca llevarlo a un puerto seguro, y que su población tenga una vida digna con derechos sociales, económicos, protegidos contra la discriminación de cualquier tipo».

La afirmación la hizo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que se inició en la mañana de este sábado con la presencia de dignatarios de 35 naciones del hemisferio, en el Centro de Convenciones ATLAPA, Panamá.

La presidenta comenzó su intervención elogiando la iniciativa valiente de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama para restablecer relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y ponerle fin al «último vestigio de la Guerra Fría de la región». También envío un saludo a su santidad el Papa Francisco, figura fundamental en este acercamiento.

«Esta es una prueba más de cuánto se puede avanzar con las enseñanzas de la historia, y dejando atrás los prejuicios y diferencias», expresó.

Estamos seguros de que otros pasos similares se darán en la región, y que seguiremos construyendo las líneas que pautarán nuestro futuro, dijo.

También felicitó a Panamá por el lema escogido para la Cumbre: «Prosperidad con Equidad», pues —al decir de la mandataria— son valores muy queridos para muchos países del continente, junto a la inclusión social y la democracia. Además, comentó, representan todo por lo que se ha luchado en los últimos años, así como el espíritu que debe prevalecer en nuestras cumbres hemisféricas.

Rousseff hizo una descripción de los avances logrados por los países latinoamericanos desde el primer encuentro de este tipo, en 1994. «Desde la Cumbre de Miami nuestros avances han sido notables. En 1994 enfrentábamos problemas crónicos, como el hambre y el desempleo. Hoy estamos reunidos en un contexto diferente», aseguró.

«Ahora tenemos menos pobreza, hambre, mortalidad infantil y analfabetismo. Hay más seguridad, educación, aumentamos las expectativas de vida…, pero aún tenemos un largo camino y muchos retos.

«Nuestro hemisferio fue capaz de convenios de integración que ampliaron el dialogo político, intercambio comercial… nos acercamos política, cultural y socialmente. No podemos pensar el tema como salud, combate a las drogas, la promoción de derechos humanos… de forma local.

«La VII Cumbre debe ser una exigencia a convivir con diferentes posiciones, sin recetas rígidas ni imposiciones para que este siglo sea de paz y desarrollo para todos», aseveró.

Otro de los puntos importantes de su discurso fue el rechazo a las sanciones contra Venezuela, haciendo hincapié en el «respeto al estado democrático de derecho».

También felicitó el coraje del pueblo colombiano, en el esfuerzo para poner fin al ciclo de violencia que tuvo por décadas este país, y celebró los avances en la consolidación en la paz en Haití.

 Presidente de Colombia en la VII Cumbre

Juan Manuel Santos elogia avances en el restablecimiento de relaciones oficiales entre Cuba y Estados Unidos

 

El presidente colombiano propuso un sistema interamericano de educación que sea competitivo para reducir la pobreza y la desigualdad

El presidente colombiano Juan Manuel Santos elogió durante su intervención en la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas el esfuerzo realizado por todos los países de la región para que Cuba estuviera presente en ese encuentro, y se den pasos para larenovación de las relaciones diplomáticas entre la Isla y Estados Unidos.

Santos recordó que hace 189 años Panamá fue sede de un trascendental Congreso, el cual buscó sin encontrar la unión de los pueblos del área, pero aquel sueño prevalece y se dan muy buenas señales de su concreción.

El presidente colombiano apuntó que su país aún tiene como desafío poner punto final a un conflicto que lo desangra y es anacrónico.

Remarcó que en La Habana se discuten los últimos temas de los cinco para llegar al final del conflicto. «Somos optimistas, pero sabemos que nos falta discutir lo más esencial. Debemos lograr esa paz que será una paz de todo el continente».

Dijo además que el derecho de las víctimas debe garantizarse para que la paz sea duradera. «Si se hace así llegaremos a puerto seguro. Ojalá logremos este año un acuerdo que silencie los fusiles», argulló.

Juan Manuel Santos abrió la ronda de intervenciones de los 35 mandatarios que acuden a VII Cumbre de las Américas proponiendo un sistema de educación interamericano que promueva la competitividad para erradicar la pobreza y la exclusión social que hoy flagelan al continente.

«Tenemos en América que proponernos una educación con metas comunes, que difunda las mejores prácticas. Ese desafío necesita del apoyo de otras organizaciones que en otros momentos han contribuido a lograr otros objetivos estratégicos para la región. Queremos que los jóvenes del continente sobresalgan como los más cultos y competitivos», manifestó.

Santos recordó que de los 106 millones de jóvenes del continente cerca del 40 por ciento vive en la pobreza; y que tres de cada diez niños no asiste a la educación preescolar, por lo que los mandatarios deben comprometerse con la educación de nuestros niños y jóvenes.

Recordó que en la VI Cumbre se propuso hacer una valoración objetiva de la guerra contra las drogas para encontrar una solución a ese asunto tan destructivo para los países de la región.

Agregó que el estudio lo realizó la OEA y fue entregada a las Naciones Unidas, donde el próximo año será abordado.

«Esperamos encontrar respuesta a esa asignatura pendiente de la Humanidad que ha dañado tanto nuestro continente», aseguró.

El presidente colombiano también se refirió al cambio climático. Dijo que América Latina y el Caribe no son emisores considerables de gases de invernaderos, pero sí son vulnerables a este problema, por lo que es necesario hacer un adecuado diagnóstico para presentarlo en la próxima reunión sobre cambio climático que tendrá lugar en Paris.

Manifestó asimismo la alegría que sentía porque Colombia ha ganado en inclusión social, sacando a millones del desempleo y la pobreza.

Intervenciones de otros mandatarios en Cumbre de las Américas

Dignatarios de 35 países participan en la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que tiene lugar en Panamá

Mensaje de los presidentes de Suriname y Paraguay

Niermala Badrising, representante permanente de Suriname ante la OEA, leyó un mensaje del presidente de su país, Desi Bouterse, a la VII Cumbre de las Américas.

El mandatario de la nación sudamericana y caribeña reflexionó en su misiva sobre los problemas más acuciantes que hoy afectan a la región.

También saludó a Cuba y su incorporación a estas cumbres. Cuba siempre ha sido parte integrante del continente americano, pese a los obstáculos que ha tenido que enfrentar en más de cinco décadas.

Siempre, añadió Bouterse en su mensaje, Cuba ha estado lista a apoyar a los países de la región sobre la base de la solidaridad.

También exhortó a que el diálogo de la Isla con Estados Unidos conduzca a la eliminación del bloqueo, no solo en beneficio de Cuba, sino de todo el continente.

Integración necesaria

Elisa Ruiz Díaz, embajadora de Paraguay en la OEA, dio lectura a un mensaje a la cita del presidente Horacio Cartes, en la cual se resalta la necesidad de la integración económica continental para enfrentar la pobreza.

Debemos buscar mecanismos que nos unan, que nos den oportunidad de llevar a toda América un crecimiento sostenido y sustentable basado en la cooperación, señaló Cartes en su misiva.

Bloqueo, anacronismo que debe eliminarse

El embajador Bayney Karran, representante permanente de Guyana en la OEA, quien encabezó la delegación de su país a la VII Cumbre, transmitió a los mandatarios los conceptos del presidente Donald Ramotar, quien valoró la importancia de generar en la región prosperidad con equidad.

Karran también se pronunció por crear un entorno político más favorable en el hemisferio; al respecto se pronunció por eliminar el embargo anacrónico contra Cuba, así como la adopción de medidas punitivas contra otros países del hemisferio.

Patrice Nisbett: Enfatizar en lo que nos une

Esta es la primera cumbre que cuenta con todos los participante del hemisferio y debería dejar a un lado las diferencias entre los países, manifestó el ministro de Asuntos Exteriores, Justicia, Seguridad Nacional y del Trabajo, de San Cristóbal y Nieves en la VII Cumbre de Las Américas

«Es bueno dejar las diferencias en esta cumbre y enfatizar en lo que nos une, y no perdernos en desacuerdos del pasado», sugirió.

El funcionario reconoció la cooperación de Cuba y Venezuela en el campo de la salud pública en su país. Precisó que Cuba hace 15 años ayuda a la nación insular en la sostenibilidad de los niveles de salud que hoy muestra, y que la Mayor de las Antillas tiene grandes ideales de cooperación en el hemisferio.

Al referirse a la prosperidad con equidad que refrenda la VII Cumbre de las Américas significó que el tema amerita una discusión profunda, porque determina el futuro de los pueblos.

San Cristóbal y Nieves, como enfatizó, se ha propuesto una sociedad sostenible. Para lograr ese objetivo necesita de la colaboración de otros países, por lo que la cumbre fue valorada por Nisbett como una fuerza unificadora para llevar adelantes proyectos en cada uno de los países que respeten el compromiso de conducir a sus pueblos hacia la prosperidad y la equidad.

Canciller de Dominica: Compromiso colectivo hacia la democracia

Lograr un respaldo entre los países en un marco de respeto, igualdad y reconocimiento de sus derechos más elementales es símbolo del compromiso colectivo hacia la democracia y de la alianza entre el Estado y sus ciudadanos, aseguró la Canciller de Dominica Francine Baron, en su intervención en la VII Cumbre de las Américas, que sesiona en Panamá.

Señaló que esta magna cita es una ocasión que manifiesta la presencia de preceptos como la inclusión y la razón, por encima de la exclusión, con una estrategia a favor del diálogo.

Ejemplo de ello, dijo, es la presencia de Cuba en este encuentro, que evidencia el buen desarrollo de las relaciones internacionales, cuando se basan en la colaboración desde el principio del respeto.

Sin embargo, añadió, nos sentimos entristecidos por las contradicciones entre Venezuela y Estados Unidos, y abogamos por una solución amistosa.

Dijo que a medida que buscamos un consenso para enfrentar los problemas, encontraremos puntos de atracción que pongan fin a las manifestaciones de pobreza, y lograr ese mundo más justo y equitativo.

La democracia no pueder ser indiferente al hambre y la miseria

Nuestro compromiso mayor es fortalecer y consolidar la democracia y el Estado de derecho para asegurar un clima de estabilidad y cooperación política, promover la competencia democrática y garantizar la participación ciudadana permanente, ética y responsable, en el marco de la constitucionalidad, dijo el canciller Manuel González Sanz al hacer uso de la palabra, en representación de la República de Costa Rica, en la VII Cubre de las Américas.

Pero fortalecer y consolidar la democracia no solo es ser elegido democráticamente, sino gobernar democráticamente, apostar por un verdadero crecimiento económico, por el desarrollo humano, luchar por la libertad, contra la pobreza y el hambre, la reversión del deterioro ambiental, el mejoramiento de la educación y la salud, y la promoción de la igualdad, entre otros, insistió Manuel González, quien reconció que el continente vive un momento muy peculiar al estar todos convocados «alrededor de una América que se reúne completa».

Afirmó el diplomático que de ningún modo la democracia  puede ser indiferente al hambre y la miseria. No fue para eso que los pueblos de esta América nos confiaron su futuro. Asistimos a los cambios de los tiempos y a una era distinta, se impone el reconocimiento de un paradigma diferente, por eso estoy convencido de que este es el tiempo de la universalización democrática.

La falta de desarrollo es un problema que atañe y preocupa al mundo todo y no solo a los países menos desarrollados, de ahí que sea fundamental el establecimiento de una alianza que enriquezca y revitalice la cooperación internacional, haciéndola más adecuada y efectiva, enfatizó el canciller, quien celebró el hecho de que se esté desarrollando una cumbre «para pensar en el futuro de nuestros pueblos, en los que existe una enorme desigualdad, que aún no hemos podido demoler».

Costa Rica camina hacia un horizonte de multilateralismo renovado, cosnciente de que existen responsabilidades comunes y de la importancia que tiene rescartar la riqueza de nuestras diferencias. «Vengo de una patria que ha optado por la democracia y la paz; una patria que escogió la unión y no la separación. Creemos fielmente en los derechos humanos y en la vocación democrtatica como garantía del desarrollo verdadero para los pueblos».

Freundel Stuart: Barbados en línea con Cuba y Venezuela

El dialogo entre Cuba y Estados Unidos es fruto de tantos años de lucha del pueblo cubano, sin que jamás la isla caribeña renunciara a su principios y dignidad, resaltó  Freundel Stuart, primer ministro de Barbados, durante su intervención en la VII Cumbre de las Américas.

Stuart dijo que la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países debe materializarse; y que  al fin y al cabo Estados Unidos no necesita un adversario en este hemisferio.

Recordó que en 1973 cuatro pequeños estados del Caribe sin temor a la guerra fría establecieron relaciones diplomáticas con Cuba.

«Hoy nos complace muchísimo que Cuba ocupe el lugar que le corresponde en este cónclave. Esta decisión histórica de que la Isla no falte a las reuniones de la OEA nos hace darles la bienvenida a Cuba», afirmó.

El Primer Ministro de Barbados manifestó el apoyo de su país a Venezuela, dijo que el compromiso histórico de Venezuela siempre ha sido visto con muy buenos ojos.

Recordó que unos 60 000 ciudadanos de su país contribuyeron a la construcción del canal de Panamá, por lo que se siente en esa cumbre como en casa.

Añadió que la prosperidad con equidad que refrenda el cónclave brinda la posibilidad a las naciones de compartir experiencias, éxitos y también problemas.

«Barbados, a través de sus gobiernos sucesivos, está consciente de que la prosperidad con equidad ayudará a que nuestras políticas se encaminen hacia la salud, la educación, la gobernaza democrática… eso promoverá una mayor cooperación».

Al término de su intervención aseguró que el pueblo de Barbados desea compartir su cultura con los países del hemisferio.

«Promovemos la colaboración para la protección de los recursos tangibles e intangibles de la región. Barbados tiene una larga tradición de democracia parlamentaria. Nuestro pueblo es nuestro mayor recurso. Como pequeño estado insular Barbados ha sido víctima del cambio climático».

Dean Oliver Barrow: La clave está en la distribución del conocimiento

«Consideramos que los males del hemisferio no radican en la disparidad en la distribución de la riqueza, sino en la disparidad en la distribución del conocimiento, que es más difícil de repartir de una forma equitativa, porque para ello se requiere tiempo».

Así lo aseguró el Primer Ministro de Belice, Dean Oliver Barrow, casi al final de la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que tiene lugar en el Centro de Convenciones ATLAPA, Panamá.

«En Belice pensamos que el arma primordial con la que contamos es el desarrollo de una población educada y realizada, capaz de hacer estudios, investigaciones… para encontrar soluciones a los problemas», comentó el mandatario.

El tema de la VII Cumbre —dijo— trata dos conceptos claves, «prosperidad» y «equidad», que tienen características singulares, y que no solo se deben alcanzar gracias al altruismo.

«Esta noche me atrevo a pensar que hay un cambio en la forma de pensar de nuestros dirigentes, que no se debe solamente al altruismo sino al temor ante peligros concretos que nos afectan a todos, como el cambio climático, las amenazas cibernéticas y a la integridad territorial…», afirmó.

Enfrentar estos desafíos demanda una acción colectiva, una cooperación en todas las facetas del esfuerzo humano, precisó.

Durante su intervención el Primer Ministro de Belice quiso dejar constancia del profundo agradecimiento de su país a Venezuela por los recursos recibidos del programa Petrocaribe, que le permitió emprender inversiones vitales en su infraestructura.

Agradece Chile solidaridad hemisférica ante catástrofes naturales

La delegación chilena a la VII Cumbre de las Américas, encabezada por el canciller Heraldo Muñoz, agradeció la solidaridad que mostraron todos los países del hemisferio hacia su pueblo y gobierno ante los desastres naturales que han afectado a ese país.

El último de ellos, las intensas lluvias en la región de Atacama, al norte de la nación, impidió la asistencia a la Cumbre de la presidenta Michelle Bachelet.

A propósito del tema de la prosperidad con equidad, el cual ha sido uno de los ejes de la reunión hemisférica de Panamá, el Ministro de Exteriores chileno alertó que para este año los pronósticos de crecimiento de la región posiblemente queden por debajo de 1,3 por ciento.

«Estos son momentos difíciles que pueden afectar los logros sociales que se han obtenido en la región».

Al responderse la pregunta sobre qué hacer para que este escenario no afecte lo que se ha hecho en los últimos años, Heraldo Muñoz señaló que la equidad es lo fundamental.

Recordó que la región Latinoamericana y caribeña no es la más pobre del mundo, sino la más desigual, por lo cual solo una mejor distribución de la riqueza, una mayor equidad, permitirá incluir a más mujeres, jóvenes, y sectores vulnerables en las políticas contra la pobreza.

También llamó a proyectar y fortalecer la economía del conocimiento en una región donde la base fundamental de la economía es la exportación de materias primas, lo cual la hace muy vulnerable para los años por venir.

Keith Mitchell: Queremos un hemisferio más sostenible

La necesidad y posibilidad de generar una nueva ola de prosperidad mundial y riqueza hemisférica bajo la premisa de la sostenibilidad económica, social y ambiental, fue el centro del discurso del primer ministro de Granada, Keith Mitchell, en la VII Cumbre de las Américas.

Resaltó los logros en la primera década de este siglo en la región latinoamericana y caribeña, cuando más de 70 millones de personas fueron sacadas de la pobreza por las políticas de los gobiernos de la región.

También se refirió a los avances en la educación, donde Cuba, dijo, ha sabido mantenerlos durante decenios, de lo cual es testimonio —ejemplificó— su propio canciller, quien se graduó como médico en la mayor de las islas caribeñas.

Mitchell expuso que Granada apoya que toda la población esté matriculada en educación primaria, secundaria y técnica; también validó la importancia de la Internet como una solución para las necesidades educativas.

Otro punto en el discurso del premier granadino fue el cambio climático, del que ya están siendo víctimas las islas del Caribe, por lo cual urgen políticas para enfrentar ese desafío.

También reflexionó sobre los retos energéticos que enfrenta hoy la humanidad y las iniciativas que se están tomando para enfrentarlo, como ocurre en su país.

Sobre esto, hizo patente el «enorme apoyo» que ha recibido su país «del gobierno y pueblo de Venezuela», y resaltó el esfuerzo que realiza la República Bolivariana «para apoyar a los hermanos de este hemisferio».

Michel Martelly: Un continente próspero para todos

Una cooperación más dinámica y un modelo de intercambio que permita a cada país superar sus necesidades, sin afectar a otro, es el único modo de afrontar de forma profunda los desafíos de la región, que también son de carácter mundial, expresó el presidente de Haití, Michel Martelly, al intervenir en la VII Cumbre de las Américas.

«Nuestro continente dispone de suficientes recursos para eliminar la pobreza extrema y el déficit de equidad. Pero solo lo lograremos si aunamos todos los esfuerzos por una vida mejor para todos nuestros pueblos, por un continente próspero para todos», afirmó.

Como parte de su discurso, el mandatario se refirió al fenómeno de la migración, que históricamente ha sido una fuente de desarrollo para muchos países.

«Lamentablemente, por la crisis económica, la migración ahora tiende a ser vista como una amenaza, y se ha despertado un rechazo por aquellas personas que buscan mayor bienestar. Hago un llamado al respeto por los emigrantes de toda la región», exhortó.

El presidente de Haití también recordó que su país ha reportado algunas mejoras significativas, poniendo énfasis en la calidad de la educación. «Solo una oferta de educación moderna permitirá a los jóvenes participar activamente en el desarrollo del país», dijo.

Martelly aprovechó para dar un saludo al presidente colombiano Juan Manuel Santos por sus acciones para poner fin al conflicto armado más largo del continente, y envió un mensaje de solidaridad a Chile por las pérdidas humanas y materiales provocadas por las severas inundaciones.

Aplaudió, además, el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. «Un gran esfuerzo de superación han sido desplegado por estos dos grandes países para restablecer el diálogo. Siento gran felicidad por esta evolución positiva en la región y por esta nueva página que todos estamos escribiendo. Una prueba más que el diálogo es la solución  para paz y armonía», concluyó.

Ralph Gonsalves: es un error afirmar que Cuba es patrocinadora del terrorismo

Los hermanos cubanos siguen sentando el ejemplo de amor y abnegación en todo el mundo, aseguró Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, durante su comparecencia en la VII Cumbre de las Américas.

Gonsalves manifestó la satisfacción propia y la de su Gobierno porque se normalicen las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados unidos. Dijo que los pasos que se dan son una esperanza a los tantos años de lucha de muchos países que han exigido el cese del bloqueo económico y financiero a la Isla, al tiempo en que afirmó que es un error afirmar que Cuba es patrocinadora del terrorismo.

El Primer Ministro del país caribeño convocó a Estados Unidos a abrirse más a los emigrantes, y retractarse de la inclusión de Venezuela como un país que amenaza y afecta la seguridad del país norteño.

«La República Bolivariana de Venezuela ha sido un socio, un  amigo para lograr la alianza entre los pueblos».

También se refirió a las vulnerabilidades de las naciones que están enclavadas en la zona geográfica donde él gobierna. Consideró que ante todos los desafíos que se imponen en un pequeño país, golpeado por los eventos meteorológicos y el cambio climático, debe primar la unidad y las alianzas para ser más fuertes.

«Necesitamos garantizar la supervivencia de nuestros pequeños estados insulares. El cambio climático es una amenaza para los países nuestros. Esta cumbre debe renovar el llamado a la justicia, la cooperación  y la asistencia de las naciones que más lo necesiten», afirmó.

Danilo Medina: Con Cuba en la Cumbre, Panamá sí es la capital de América entera

Con la presencia de Cuba en esta VII Cumbre, ahora Panamá sí es la capital de America entera, dijo este sábado Danilo Medina, presidente de República Dominicana, al intervenir en este cónclave que reúne por vez primera a los 35 Estados independientes de las dos Américas.

Esta Cumbre se desarrolla en un momento en que el conjunto de estados americanos busca darle un nuevo rumbo a todo el continente a favor del progreso social y democrático de nuestros pueblos. Y un paso importante ha sido que por fin se ha resuelto un agravio de hace cinco décadas, dijo el mandatario, al celebrar la presencia de la delegación cubana en el importante encuentro.

Este descongelamiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, enfatizó, nos convoca a superar las desconfianzas heredadas de la guerra fría, que han significado tanto dolor para muchos y que evitó procurar el bienestar de nuestra gente. Si como esperamos el proceso de paz colombiano tiene éxito, estaremos a punto de entrar en un período sin conflictos a escala continental, de modo que por vez primera podríamos dedicarnos con todas nuestras fuerzas al desarrollo de nuestras naciones, señaló optimista.

Será un camino al que no le faltarán obstáculos, por eso es importante no crear problemas nuevos, cayendo en las viejas trampas del pasado. De modo que lo que ahora mismo está ocurriendo entre Venezuela y Estados Unidos pudiera echarlo por tierra. Por ello es tan importante que se establezca el dialogo, que es la garantía para lograr los concensos necesarios y para seguir avanzando. Es necesario buscar salidas diplomáticas con el fin de mantener la paz en el continente.

En su intervención, Danilo Medina dedicó un espacio importante al flagelo del narcotráfico como una de las principales amenazas a la seguridad de América Latina y el Caribe, de manera que su enfrentamiento se define ya como un problema de seguridad nacional y regional.

Ese enmigo comun, el narcotráfico, señaló, sigue escapando a nuestros esfuerzos por contenerlo. El tráfico de drogas y sus actividades conexas representan una amenaza para la estabilidad social, política y económica de nuestros estados, de ahí que encontrar soluciones a este serio problema constituye una prioridad para toda la comunidad internacional.

El narcotráfico, cuyos recursos superan muchas veces el Producto Interno Bruto de nuestros países, contra el que tanto ha luchado República Dominicana, es de carácter transnacional y debería ser enfrentado mediante un esfuerzo internacional en el que deben participar activamente otros estados, afirmó. No podemos permitir que este tema siga centrando nuestras conversaciones años tras años, sin que encontremos resultados.

Los problemas asociados a la producción, el tráfico y consumo de drogas afectan la calidad de vida de la población, están ligados a formas de exclusión social y debilidad institucional, generan mayor inseguridad y violencia, y corroen la gobernabilidad en algunos países. En relación con el tráfico, la zona del Caribe sigue siendo la ruta más frecuente para el tráfico de drogas hacia los países destino.

De cualquier manera, dijo el presidente dominicano, quedan motivos para el oprtimismo. Hace tres décadas la guerra fría solo alentaba guerras y conflictos. Hoy la cuestión es cómo hacer para llevar adelante tantas iniciativas de cooperaciónque persiguen el bienestar y el progreso de nuestra gente.

Nos toca ahora crear nuestro propio modelo de desarrollo competitivo y sostenible, que dé respuesta a nuestros retos comunes. República Dominicana estará siempre disponible y deseosa de contribuir a este esfuerzo común por esta América más completa y unida.

Ha sido una ocasión histórica esta Cumbre

Ha sido una ocasión histórica esta Cumbre, resaltó el Primer ministro de Antigua y Barbudas, Gaston Browne, al intervenir en la VII Cumbre de las Américas.

Nuestro hemisferio puede ser una región económicamente estable, con muchas destrezas y talentos, destacó. Pedimos se respete una política financiera hacia los países pequeños y vulnerables del Caribe.

Los presidentes de Cuba y Estados Unidos merecen nuestro agradecimiento y aplauso, dijo. Explicó que en la Cumbre de CARICOM se pidió el levantamiento del bloqueo hacia Cuba, y se ha vuelto a hacer en este espacio de intercambio, insistió.

Gaston Brown exhortó a que mejoraran las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Ambos países pueden ser socios importantes para que las demás naciones de la región puedan  avanzar en su desarrollo. Ojalá encuentren un diálogo amistoso y constructivo, y se restaure la paz y solidaridad del hemisferio, agregó.

Stephen Harper: Canadá fue un puente para normalizar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos

Stephen Harper, primer ministro de Canadá, en su intervención en la VII Cumbre de las Américas manifestó la satisfacción de su gobierno por servir como facilitador de las conversaciones que intentan restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

Harper recordó que Canadá es uno de los miembros más jóvenes de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero eso no limita su compromiso con la organización y los países que la integran.

Asimismo manifestó la voluntad de su país para retribuir la hospitalidad brindada por Panamá en los próximos juegos Panamericanos que se celebrarán en Toronto.

El Primer ministro del estado norteño dijo que la lejanía geográfica que separa a su país de la mayoría de los allí presentes, así como las diferencias climáticas no son óbice  para los intereses compartidos con el resto de las naciones. La seguridad y el bienestar —dijo— unen a Canadá con los demás países.

Asimismo aseguró que los desafíos del mundo moderno requieren de la cooperación para lograr la prosperidad y todos los objetivos comunes.

Salvador Sánchez Cerén: Fortalecer la fraternidad y unidad de América

Una felicitación especial al presidente de Cuba Raúl Castro, a propósito de su participación en la VII Cumbre de las Américas, fue uno de los mensajes a la VII Cumbre de Las Américas del mandatario de la nación salvadoreña, Salvador Sánchez Cerén, quien destacó los resultados en las conversaciones entre la nación caribeña y Estados Unidos.

En la magna cita que sesiona en Panamá el presidente llamó a fortalecer la fraternidad y unidad, logrando un hemisferio unido para trabajar por el bienestar de los pueblos.

Expresó su rechazo a las medidas de Obama contra Venezuela, que atentan contra un clima de paz, pues este tipo de actitudes agudizan los problemas e irrespeta el principio de autodeterminación.

Ceren destacó la importancia de que Estados Unidos y Venezuela puedan resolver las diferencias por la vía del diálogo, y avanzar hacia una gobernanza capaz de articular igualdad de condiciones y un diálogo internacional participativo y transparente.

Enfrentar los desafíos entre todos

«Somos actores privilegiados de un tiempo de grandes cambios en la vida de nuestras naciones, consolidación de la paz y entendimiento de nuestros países, expresó el presidente de Honduras Juan Orlando Hernández, en la sesión plenaria de la VII Cumbre de Las Américas.

El mandatario ponderó el proceso de cambio que nos permitirá la creación de oportunidades, la disminución de la pobreza y el desarrollo de procesos de integración social.

«Estamos en el buen camino, pero hay enormes desafíos. Tenemos que lograr oportunidades atractivas para la inversión económica que nos permita generar empleos, mejorar la cobertura y calidad de los sistemas educativos, alcanzar la seguridad alimentaria y garantizar los servicios básicos de salud, señaló.

«También están en nuestros retos disminuir la pobreza en el curso de una generación, alcanzar un sólido sistema de ciencia y tecnología que haga genuinas oportunidades, erradicar la corrupción y la impunidad, derrotar el crimen organizado, la violencia y el narcotráfico.

«Muchos de estos retos se enfrentan con ventajas reales cuando se hacen de manera integrada, pueblo a pueblo en cada nación, puntualizó.

«Las nuevas relaciones entre Cuba y Estados Unidos abren una expectativa que será fuente de impulso para lograr una nueva era en la región. Formulo mis votos para que esta Cumbre sea un eslabón práctico y efectivo para la realización de nuestros sueños».

Portia Simpson: Tratemos de construir puentes y no guerras

Esta cumbre representa una plataforma para avanzar en la diplomacia hemisférica, y nos permite cicatrizar las heridas que han existido durante muchos años. Es un momento significativo, se ha hablado de temas de importancia decisiva para trazar un camino, sostuvo la primera ministra de  Jamaica, Portia Simpson, durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de Las Américas.

La premier agregó que la cumbre sirve de punto de colaboración. «Tratemos de construir puentes y no guerras», recalcó. Debemos asegurarnos que cuando se escriba la historia de nuestra época, hemos sentado una base sólida que servirá para las generaciones futuras.

Dijo la dignataria jamaicana que le complacía que Cuba haya ocupado el lugar que le corresponde, como los demás países, en la Mesa de la Cumbre.  «Ello es síntoma del consenso claro, resulta un paso vital», declaró.

Felicitó a Raúl Castro y Obama por el liderazgo y la audacia que demuestran con los nuevos pasos hacia el restablecimiento de las relaciones oficiales.

«Aguardamos por el levantamiento del bloqueo económico hacia Cuba», apuntó.

También expresó agradecimiento hacia el presidente venezolano Nicolás Maduro y por el continuo apoyo mostrado hacia los pueblos caribeños, por lo que no comparte la existencia de un decreto presidencial que considere a la nación bolivariana como una amenaza para Estados Unidos.

Tabaré Vázquez: Aquí estamos todos, sin exclusiones

Esta es la primera cumbre que comprende al sistema interamericano en su conjunto. Aquí estamos todos, sin exclusiones», ponderó el Presidente de Uruguay Tabaré  Vázquez, al dirigirse a los mandatarios presentes en la VII Cumbre de Las Américas.

Al iniciar su intervención Tabaré saludó la presencia de Cuba en este ámbito, en el que nunca debió estar ausente, indicó.

Agregó que Cuba y Estados Unidos pueden contar con la humilde cooperación de todos los uruguayos. De igual forma manifestó la disposición a ayudar en el proceso de paz en Colombia.

Manifestó rechazo hacia el decreto norteamericano contra Venezuela, y reafirmó el compromiso de la región para buscar una solución pacífica a las controversias. Convocó al pueblo venezolano a dialogar entre ellos en un marco respetuoso.

El escenario continental ha cambiado. Este proceso debe asumirse como una oportunidad para generar complementariedad. No son escenarios alternativos, sino complementarios, consideró.

Lucha antidrogas y plan de enseñanza, un cambio de paradigma

La lucha contra el flagelo de las drogas en el continente americano fue el foco principal del discurso impartido por Otto Pérez Molina, presidente de la República de Guatemala, durante la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas.

«Hace tres años, en Cartagena de Indias, la Organización de Estados Americanos (OEA) propuso un diálogo de alto nivel para que, con la ayuda de la ciencia y los conocimientos, encontrar respuestas más efectivas para el control y regulación del mercado de drogas», recordó el mandatario.

Se han realizado dos asambleas de la OEA en Guatemala —subrayó— y ya hay avances significativos. Quizás más importante es el cambio de paradigma que empieza a enraizarse en nuestro hemisferio, expresó.

«Hemos acordado cambiar, colocar a la persona y no a la sustancia al centro de los esfuerzos. Los acuerdos nos permiten por primera vez hablar con una sola voz y llevar una acción coordinada a la sesión especial de Naciones Unidos», afirmó Pérez Molina.

El presidente de Guatemala anunció también que los gobiernos del triángulo norte de Centroamérica acordaron elaborar el plan de enseñanza para la prosperidad, para la creación de oportunidades económicas en los países del área, para que migración sea opción y no obligación.

«Guatemala está comprometido a apoyar el plan, con presupuesto para su ejecución. Quiero además agradecer a Obama por su iniciativa de respaldar la iniciativa, y resaltar el acompañamiento del pueblo y el presidente de México, Enrique Peña Nieto, así como de otros países de la región», recalcó.

Durante su intervención, el presidente de Guatemala dijo que el plan complementa los avances que poco a poco ha alcanzado el continente en cuanto a desarrollo social, seguridad, crecimiento económico… Pero no es sol.

Estrechar las brechas de la desigualdad

«En América Latina hemos logrado avanzar en otros temas, como el principio de la libertad. Hoy nadie discute algo tan elemental. Pero tenemos otro desafío importante, que es estrechar las brechas de desigualdad».

Así lo expresó el presidente de Perú, Ollanta Humala, al intervenir en la sesión plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que se inició en la mañana de este sábado en el Centro de Convenciones ATLAPA, Panamá.

«Nuestra región no es la más pobre del planeta, pero sí la más desigual», alertó Humala, quien indicó que es deber de todos los gobiernos trabajar de forma cooperada en este sentido.

Al decir del mandatario, cuando se habla de desigualdad no pueden dejar de tocarse los problemas medioambientales, la eficiencia del gasto y la calidad de la inversión en las políticas económicas, la masificación de la educación de calidad y las políticas sociales.

El continente debe abordar este tema a través de la cooperación, afirmó el mandatario. «Todos debemos colaborar con la paz. El enemigo no somos nosotros, es la pobreza, la ignorancia, las ataduras al pasado. Necesitamos entender que si no nos unimos, esta década de América Latina puede ser una década perdida.

«Hay que dejar los temas que históricamente nos han separado y darnos las manos», concluyó.

Somos testigos de un momento histórico

«Celebramos compartir este momento con el presidente Castro, con Cuba, de su participación por primera vez en estas cumbres, por lo cual muchos de los que estamos aquí hemos abogado, pero debemos reconocer que nos preocupa la situación en que se encuentra hoy la República Bolivariana de Venezuela», expresó la primera ministra de Trinidad y Tobago Kamla Persad Bissessar.

«Aunque no se trata de una declaración de guerra, argumentó, sabemos de otra orden ejecutiva que fue seguida de una invasión, por ello nos trae una gran preocupación», destacó.

«Por ello pido a todos los aquí reunidos que alcemos nuestras voces unidas a favor de Venezuela. Creemos en la soberanía de las naciones y el derecho de los pueblos a ser regidos como decidan».

La primera ministra instó a la región a seguir trabajando a favor de la educación, a la cual calificó como único pasaporte para salir de la pobreza. «Si hablamos de equidad, lo único que nos dará calidad de vida es considerar la preparación de los jóvenes para entregarse al desarrollo».

Igualmente significó la importancia de desarrollar sistemas seguros de salud, sobre todo para evitar las enfermedades transmisibles como el VIH/SIDA, hacer programas eficientes de energía y llevar la seguridad a las naciones.

(Noticia en construcción)

 

Tomadas de Juventud Rebelde

El discurso más aplaudido en la Cumbre de las Américas

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DISCURSO DEL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO RUZ, PRSIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS DE LA REPÚBLICA DE CUBA EN LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS.

Panamá, 10 y 11 de abril de 2015

Excelentísimo Señor Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá:

Presidentas y Presidentes, Primeras y Primeros Ministros:

Distinguidos invitados:

Agradezco la solidaridad de todos los países de la América Latina y el Caribe que hizo posible que Cuba participara en pie de igualdad en este foro hemisférico, y al Presidente de la República de Panamá por la invitación que tan amablemente nos cursara. Traigo un fraterno abrazo al pueblo panameño y a los de todas las naciones aquí representadas.

Cuando los días 2 y 3 de diciembre de 2011  se creó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Caracas, se inauguró una nueva etapa en la historia de Nuestra América, que hizo patente su bien ganado derecho a vivir en paz y a desarrollarse como decidan libremente sus pueblos y se trazó para el futuro un camino de  desarrollo e integración, basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de preservar la independencia, soberanía e identidad.

El ideal de Simón Bolívar de crear una “gran Patria Americana” inspiró verdaderas epopeyas independentistas.

En 1800, se pensó en agregar a Cuba a la Unión del norte como el límite sur del extenso imperio. En el siglo XIX, surgieron la Doctrina del Destino Manifiesto con el propósito de dominar las Américas y al mundo, y la idea de la Fruta Madura para la gravitación inevitable de Cuba hacia la Unión norteamericana, que desdeñaba el nacimiento y desarrollo de un pensamiento propio y emancipador.

Después, mediante guerras, conquistas e intervenciones, esta fuerza expansionista y hegemónica despojó de territorios a Nuestra América y se extendió hasta el Río Bravo.

Luego de largas luchas que se frustraron, José Martí organizó la “guerra necesaria” y creó el Partido Revolucionario Cubano para conducirla y fundar una República “con todos y para el bien de todos” que se propuso alcanzar “la dignidad plena del hombre”.

Al definir con certeza y anticipación los rasgos de su época, Martí se consagra al deber “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

Nuestra América es para él la del criollo, del indio, la del negro y del mulato, la América mestiza y trabajadora que tenía que hacer causa común con los oprimidos y saqueados. Ahora, más allá de la geografía, este es un ideal que comienza a hacerse realidad.

Hace 117 años, el 11 de abril de 1898, el entonces Presidente de los Estados Unidos solicitó al Congreso autorización para intervenir militarmente en la guerra de independencia, ya ganada con ríos de sangre cubana, y este emitió su engañosa Resolución Conjunta, que reconocía la independencia de la isla “de hecho y de derecho”. Entraron como aliados y se apoderaron del país como ocupantes.

Se impuso a Cuba un apéndice a su Constitución, la Enmienda Platt, que la despojó de su  soberanía, autorizaba al poderoso vecino a intervenir en los asuntos internos y dio origen a la Base Naval de Guantánamo, la cual todavía usurpa parte de nuestro territorio. En ese periodo, se incrementó la invasión del capital norteño, hubo dos intervenciones militares y el apoyo a crueles dictaduras.

Predominó hacia América Latina la “política de las cañoneras” y luego del “Buen Vecino”. Sucesivas intervenciones derrocaron gobiernos democráticos e instalaron terribles dictaduras en 20 países, 12 de ellas de forma simultánea, fundamentalmente en  Sudámerica. que asesinaron a cientos de miles de personas. El Presidente Salvador Allende nos legó un ejemplo imperecedero.

Hace exactamente 13 años, se produjo el golpe de estado contra el entrañable Presidente Hugo Chávez Frías que el pueblo derrotó. Después, vino el golpe petrolero.

El 1ro de enero de 1959, 60 años después de la entrada de los soldados norteamericanos en La Habana, triunfó la Revolución cubana y el Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro Ruz llegó a la capital.

El 6 de abril de 1960, apenas un año después del triunfo, el subsecretario de estado Léster Mallory escribió en un perverso memorando, desclasificado decenas de años después, que “la mayoría de los cubanos apoya a Castro… No hay una oposición política efectiva. El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas (…) debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Hemos soportado grandes penurias. El 77% de la población cubana nació bajo los rigores que impone el bloqueo. Pero nuestras convicciones patrióticas prevalecieron. La agresión aumentó la resistencia y aceleró el proceso revolucionario. Aquí estamos con la frente en alto y la dignidad intacta.

Cuando ya habíamos proclamado el socialismo y el pueblo había combatido en Playa Girón para defenderlo, el Presidente Kennedy fue asesinado precisamente en el momento en que el líder de la Revolución cubana Fidel Castro recibía un mensaje suyo buscando iniciar el diálogo.

Después de la Alianza para el Progreso y de haber pagado varias veces la deuda externa sin evitar que esta se siga multiplicando, se nos impuso un neoliberalismo salvaje y globalizador, como expresión del imperialismo en esta época, que dejó una década perdida en la región.

La propuesta entonces de una “asociación hemisférica madura” resultó el intento de imponernos el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), asociado al surgimiento de estas Cumbres, que hubiera destruido la economía, la soberanía y el destino común de nuestras naciones,  si no se le hubiera hecho naufragar en el 2005, en Mar del Plata, bajo el liderazgo de los Presidentes Chávez, Kirchner y Lula. Un año antes, Chávez y Fidel habían hecho nacer la Alternativa Bolivariana, hoy Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América.

Excelencias:

Hemos expresado y le reitero ahora al Presidente Barack Obama nuestra disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada entre ambos Estados dentro de nuestras profundas diferencias.

Aprecio como un paso positivo su reciente declaración de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar.

Hasta hoy, el bloqueo económico, comercial y financiero se aplica en toda su intensidad contra la isla, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de nuestra economía. Constituye una violación del Derecho Internacional y su alcance extraterritorial afecta los intereses de todos los Estados.

Hemos expresado públicamente al Presidente Obama, quien también nació bajo la política de bloqueo a Cuba y al ser electo la heredó de 10 Presidentes, nuestro reconocimiento por su valiente decisión de involucrarse en un debate con el Congreso de su país para ponerle fin.

Este y otros elementos deberán ser resueltos en el proceso hacia la futura normalización de las relaciones bilaterales.

Por nuestra parte, continuaremos enfrascados en el proceso de actualización del modelo económico cubano con el objetivo de perfeccionar nuestro socialismo, avanzar hacia el desarrollo y consolidar los logros de una Revolución que se ha propuesto “conquistar toda la justicia”.

Estimados colegas:

Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como los Estados Unidos. Es positivo que el Presidente norteamericano lo haya reconocido.

Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la hermana República Bolivariana de Venezuela, al gobierno legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el Presidente Nicolás Maduro, al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones unilaterales que reclamamos sean levantadas, que la Orden Ejecutiva sea derogada, lo que sería apreciado por nuestra Comunidad como una contribución al diálogo y al entendimiento hemisférico.

Mantendremos nuestro aliento a los esfuerzos  de la República Argentina para recuperar las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur, y continuaremos respaldando su legítima lucha en defensa de  soberanía financiera.

Seguiremos apoyando las acciones de la República del Ecuador frente a las empresas transnacionales que provocan daños ecológicos a su territorio y pretenden imponerle condiciones abusivas.

Deseo reconocer la contribución de Brasil, y de la Presidenta Dilma Rousseff, al fortalecimiento de la integración regional y al desarrollo de políticas sociales que trajeron avances y beneficios a amplios sectores populares las cuales, dentro de la ofensiva contra diversos gobiernos de izquierda de la región, se pretende revertir.

Será invariable nuestro apoyo al pueblo latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en su empeño por alcanzar la autodeterminación e independencia, como ha dictaminado decenas de veces el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas.

También continuaremos nuestra contribución al proceso de paz en Colombia.

Debiéramos todos multiplicar la ayuda a Haití, no sólo mediante asistencia humanitaria, sino con recursos que le permitan su desarrollo, y apoyar que los países del Caribe reciban un trato justo y diferenciado en sus relaciones económicas, y reparaciones por los daños provocados por la esclavitud y el colonialismo.

Vivimos  bajo la amenaza de enormes arsenales nucleares que debieran eliminarse y del cambio climático que nos deja sin tiempo. Se incrementan las amenazas a la paz y proliferan los conflictos.

Como expresó entonces el Presidente Fidel Castro, “las causas fundamentales están en la pobreza y el subdesarrollo, y en la desigual distribución de las riquezas y los conocimientos que impera en el mundo. No puede olvidarse que el subdesarrollo y la pobreza actuales son consecuencia de la conquista, la colonización, la esclavización y el saqueo de la mayor parte de la Tierra por las potencias coloniales, el surgimiento del imperialismo y las guerras sangrientas por nuevos repartos del mundo. La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe hoy en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo”, concluyó Fidel.

Cuba seguirá defendiendo las ideas por las que nuestro pueblo ha asumido los mayores sacrificios y riesgos y luchado, junto a los pobres, los enfermos sin atención médica, los desempleados, los niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse, los hambrientos, los discriminados,  los oprimidos y los explotados que constituyen la inmensa mayoría de la población mundial.

La especulación financiera, los privilegios de Bretton Woods y la remoción unilateral de la convertibilidad en oro del dólar son cada vez más asfixiantes. Requerimos un sistema financiero transparente y equitativo.

No puede aceptarse que menos de una decena de emporios, principalmente norteamericanos, determinen lo que se lee, ve o escucha en el planeta. Internet debe tener una gobernanza internacional, democrática y participativa, en especial en la generación de contenidos. Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de sistemas informáticos para agredir a otros Estados. No dejaremos que se nos deslumbre ni colonice otra vez.

Señor Presidente:

Las relaciones hemisféricas, en mi opinión, han de cambiar profundamente, en particular en los ámbitos político, económico y cultural; para que, basadas en el Derecho Internacional y en el ejercicio de la autodeterminación y la igualdad soberana, se centren en el desarrollo de vínculos mutuamente provechosos y en la cooperación para servir a los intereses de todas nuestras naciones y a los objetivos que se proclaman.

La aprobación, en enero del 2014, en la Segunda Cumbre de la CELAC, en La Habana, de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, constituyó un trascendente aporte en ese propósito, marcado por la unidad latinoamericana y caribeña en su diversidad.

Lo  demuestra el hecho de que avanzamos hacia procesos de integración genuinamente latinoamericanos y caribeños a través de la CELAC, UNASUR,  CARICOM, MERCOSUR, ALBA-TCP, el SICA y la AEC, que subrayan la creciente conciencia sobre la necesidad de unirnos para garantizar nuestro desarrollo.

Dicha Proclama nos compromete a que “las diferencias entre las naciones se resuelvan de forma pacífica, por la vía del diálogo y la negociación u otras formas de solución, y en plena consonancia con el Derecho Internacional”.

Vivir en paz, cooperando unos con otros para enfrentar los retos y solucionar los problemas que, en fin de cuentas, nos afectan y afectarán a todos, es hoy una necesidad imperiosa.

Debe respetarse, como reza la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, “el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.

Con ella, nos comprometimos a cumplir nuestra “obligación de no intervenir directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos”, y a respetar “los principios y normas del Derecho Internacional (…) y los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”.

Ese histórico documento insta “a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC”.

Tenemos ahora la oportunidad para que todos los que estamos aquí aprendamos, como también expresa la Proclama, a “practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos”.

Existen discrepancias sustanciales, sí, pero también puntos en común en los que podemos cooperar para que sea posible vivir en este mundo lleno de amenazas a la paz y a la supervivencia humana.

¿Qué impide, a nivel hemisférico, cooperar para enfrentar el cambio climático?

¿Por qué no podemos los países de las dos Américas luchar juntos contra el terrorismo, el narcotráfico o el crimen organizado, sin posiciones sesgadas políticamente?

¿Por qué no buscar, de conjunto, los recursos necesarios para dotar al hemisferio de escuelas, hospitales, proporcionar empleo, avanzar en la erradicación de la pobreza?

¿No se podría disminuir la inequidad en la distribución de la riqueza, reducir la mortalidad infantil, eliminar el hambre, erradicar las enfermedades prevenibles, acabar con el el analfabetismo?

El pasado año, establecimos cooperación hemisférica en el enfrentamiento y prevención del ébola y los países de las dos Américas trabajamos mancomunadamente, lo que debe servirnos de acicate para empeños mayores.

Cuba, país pequeño y desprovisto de recursos naturales, que se ha desenvuelto en un contexto sumamente hostil, ha podido alcanzar la plena participación de sus ciudadanos en la vida política y social de la Nación; una cobertura de educación y salud universales, de forma gratuita; un sistema de seguridad social que garantiza que ningún cubano quede desamparado; significativos progresos hacia la igualdad de oportunidades  y en el enfrentamiento a toda forma de discriminación; el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y de la mujer; el acceso al deporte y la cultura; el derecho a la vida y a la seguridad ciudadana.

Pese a carencias y dificultades, seguimos la divisa de compartir lo que tenemos. En la actualidad 65 mil cooperantes cubanos laboran en 89 países, sobre todo en las esferas de la medicina y la educación. Se han graduado en nuestra isla 68 mil profesionales y técnicos, de ellos, 30 mil de la salud, de 157 países.

Si con muy escasos recursos, Cuba ha podido, ¿qué no podría hacer el hemisferio con la voluntad política de aunar esfuerzos para contribuir con los países más necesitados?

Gracias a Fidel y al  heroico pueblo cubano, hemos venido a esta Cumbre, a cumplir el mandato de Martí con la libertad conquistada con nuestras propias manos, “orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla… con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios”.

Muchas gracias.

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CUBA RUMBO A PANAMÁ, HACIENDO JUSTICIA Y APOSTANDO AL DESARROLLO

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Entrevista exclusiva de la AIN con Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), sobre la participación de nuestro país en la VII Cumbre de las Américas

Por  Venus Carrillo Ortega

Tomado de Granma

Cuba tiene mucho que mostrar al mundo. En medio de profundos cambios conceptuales y estructurales, nuestro país ha emprendido un camino para dinamizar su crecimiento económico, en busca de un futuro socialista próspero y sostenible.
Como resultado del consenso sólido y unánime de La­tinoamérica y el Caribe, la nación antillana participará por primera vez en la Cumbre de las Américas, un nuevo escenario para exponer los avances en la actualización de su modelo económico, y defender las conquistas sociales mantenidas por más de medio siglo de Revolución.

Con ese fin viajarán a Panamá más de un centenar de representantes de la sociedad civil cubana, entre ellos, jóvenes, académicos, intelectuales, empresarios y cooperativistas, quienes asistirán a las actividades paralelas de la cita hemisférica, prevista para los días 10 y 11 de abril.

Uno de los espacios de diálogo fundamentales de la Cumbre es el foro de negocio, que se celebrará entre los días 8 y 10 de abril próximo. En este encuentro con organismos del ámbito empresarial en el continente, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y el gobierno panameño, 18 cubanos compartirán sus experiencias acerca de las actuales transformaciones económicas que vive el país.

Para conocer sobre la participación cubana en ese importante foro, la Agencia de Información Nacional conversó en exclusiva con Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), único expositor confirmado hasta el momento que alzará su voz en nombre de todas las figuras que actúan hoy en el acontecer económico nacional.

Cuba rumbo a Panamá…

Tras la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, en la V Cumbre de las Américas, con el protagonismo indiscutible del Comandante Hugo Chávez Frías, la asistencia de Cuba a la cita se convirtió en un constante reclamo.

“Por eso, llegamos a Panamá haciendo justicia, con una América Latina y un Caribe fortalecidos”, remarcó Malmierca.

La VII Cumbre será un escenario importante para tratar diversos asuntos, entre estos, la reciente orden ejecutiva de los Estados Unidos contra Venezuela, la cual ha generado innumerables expresiones de rechazo en Latinoamérica, en especial de nuestro país, que reafirmará una vez más su incondicional apoyo a la hermana nación sudamericana y a su legítimo presidente Nicolás Maduro.

El titular del Mincex subrayó que van al foro de negocios con el objetivo de mostrar  las posibilidades que Cuba ofrece para el desarrollo de las relaciones económicas  internacionales, a partir de la aprobación de la Ley 118 de Inversión de Extranjera y de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM).

Estos son dos temas esenciales a explicar, pues resultan expresión de cuánto está haciendo el país para actualizar su modelo nacional; al tiempo que reflejan cómo nuestro país es hoy bien distinto a décadas anteriores, fundamentalmente en el ámbito económico”, destacó Malmierca.

En tal sentido, refirió que las actuales transformaciones apuntan a un modelo más eficiente, donde la empresa estatal socialista y la planificación juegan un papel fundamental, pero en el que también otras formas no estatales de producción y servicios poseen un rol importante.

17 de diciembre… ¿oportunidad para el comercio entre Cuba y Estados Unidos?

En momentos históricos y controversiales para las dos Américas llega la VII Cumbre. Muchas son las expectativas que han generado en el continente los anuncios del pasado 17 de diciembre, cuando los presidentes Raúl Castro y Barack Obama tomaron la decisión política de avanzar en el restablecimiento de re­laciones diplomáticas entre ambas naciones.

Interrogado sobre las implicaciones de un posible intercambio bilateral, el ministro remarcó que la parte cubana siempre ha estado a favor de que existan relaciones con Estados Unidos, sobre todo en el ámbito económico, donde más se puede apreciar la falta de normalidad a causa del bloqueo económico, financiero y comercial.

“Esa política de la Casa Blanca impuesta hace más de medio siglo, sigue hoy intacta. Las medidas dispuestas por Obama son incompletas e insuficientes, y no cambian la esencia de esa medida unilateral mantenida por el Gobierno estadounidense contra Cuba”, recalcó el titular del Comercio Exterior cubano.

Está claro que ese asunto no se puede resolver de inmediato, pero sí constituye uno de los pasos fundamentales para lograr la normalización de los vínculos entre los dos países, aseguró.

No se puede pensar en relaciones normales que favorezcan a una sola de las partes, alertó Malmierca Díaz, al insistir en que a Cuba se le impide hoy acceder a créditos en Estados Unidos y exportar sus bienes y servicios a ese territorio norteño, mientras que los empresarios de ese país tienen prohibido invertir en nuestro territorio.

“Todos los empresarios del mundo tienen el mismo tratamiento en la Ley 118, y por tanto, similares oportunidades de inversión”. Sin embargo, los estadounidenses poseen un grupo importante de limitaciones para establecer negocios con Cuba, establecidas por su Gobierno, no por nosotros, apuntó.

Estados Unidos, ¿un socio comercial especial? Ante tal inquietud de las reporteras, Malmierca Díaz remarcó que, de restablecerse las relaciones diplomáticas y levantar algunas de las restricciones comerciales, la nación norteña no tendrá un carácter especial en el intercambio con Cuba, ni en un sentido positivo ni negativo.

“Los empresarios estadounidenses disfrutarán del mismo tratamiento que el ofrecido a los del resto del mundo que hoy mantienen vínculos con la Isla. Es cierto que vemos con buenos ojos —cuando las leyes norteamericanas lo permitan—, que ellos puedan comerciar e invertir; pero eso no implica un trato preferencial”, explicó.

Tras los anuncios del 17 de diciembre, el Ministro confirmó que han recibido varias delegaciones —más de las habituales— provenientes de EE.UU., interesadas en conocer las oportunidades que abre la Isla en materia económica.

Los empresarios norteamericanos siempre han tenido intereses comerciales en el mercado cubano, y en un futuro “esperamos que puedan venir sin la presión de las restricciones establecidas por el bloqueo, cuyo levantamiento no solo es una solicitud de Cuba, sino un reclamo de la comunidad empresarial estadounidense y mundial”, comentó.

“Aunque el Presidente de los Estados Unidos no puede eliminar el bloqueo, este posee amplias prerrogativas —más allá de las medidas aprobadas en enero último—, que pudieran contribuir con pasos sustantivos al avance hacia una normalización de las relaciones bilaterales”, enfatizó.

Entre las posibles medidas destacó la autorización a Cuba para usar el dólar en sus operaciones financieras en el exterior. “Hoy no podemos utilizar esa moneda de referencia internacional en ninguna de nuestras transacciones en el extranjero”.

Mencionó también la aprobación de determinadas licencias para posibilitar la exportación de productos cubanos a los Estados Unidos. “Más allá de renglones tradicionales como el ron y el tabaco, existen otros de excelente factura que pueden incluirse en ese posible intercambio, como los derivados de la biotecnología”.

Prueba de esto fue la autorización para emplear en ensayos clínicos dentro del territorio estadounidense el Heberprot-P, un medicamento que en el mundo ha demostrado su eficiencia para tratar las úlceras del pie diabético, y del cual se pueden beneficiar los ciudadanos  de esa nación, afirmó.

“Las medidas tomadas hasta la fecha por el presidente Obama son insuficientes y no sientan las bases para crear un terreno fértil sobre el cual avanzar. Cierto es que significan un paso favorable, pero queda mucho camino por recorrer en las relaciones diplomáticas, y en materia económica mucho más”, concluyó.

Inversión Extranjera en Cuba…

Para que la economía nacional crezca a tasas más dinámicas, y el crecimiento del PIB alcance el cinco por ciento, Cuba requiere que los niveles de acumulación de capital sean superiores al 20 % y no al 12 % actual. Esto solo es posible a través de dos vías: el acceso a créditos financieros a largo plazo y el fomento de la inversión extranjera directa.

Ese razonamiento, explicó el titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, conllevó a entender la inversión extran­jera como un componente fundamental en el desarrollo de sectores claves para la economía nacional, y ya no solo como un complemento a los esfuerzos del Estado cubano.

“Atraer el capital foráneo requiere una mayor gestión de nuestra parte. No basta solo con crear las condiciones y un clima favorable para ese propósito, sino también incrementar considerablemente la actividad de promoción en el exterior de  las oportunidades de negocio que ofrece hoy el país”, subrayó.

En ese empeño, juega un rol fundamental la Zona Especial de Desarrollo Mariel, en la cual se estableció un régimen especial con incentivos mayores a los aprobados para el resto del país en la Ley 118. Este enclave ubicado a 45 kilómetros de La Habana posee, entre sus principales atractivos, una terminal portuaria equipada con tecnologías de última generación para recibir buques post-Panamax y almacenar hasta 800 000 contenedores de 20 pies al año. Esa plataforma está llamada a convertirse en uno de los principales centros logísticos y de trasbordo para las compañías que operan en Centroamérica y el Caribe.

Aseveró que “la pretensión es crear alrededor del Puerto del Mariel una zona en la cual no solo se radiquen inversionistas extranjeros, sino también se atraigan tecnologías de avanzada y nuevos mercados de exportación, con vistas a tener una influencia palpable en el desarrollo económico del país”.

Sobre lo que allí acontece, Malmierca Díaz señaló que ahora están en una fase inicial. “Un asunto es la terminal de contenedores, y otro completamente distinto es el desarrollo de una zona que se extiende por 465 kilómetros cuadrados”.

El puerto, cuya primera fase fue inaugurado en enero del 2014, ya se encuentra en operaciones. Pero la Zona es un megaproyecto de 20 a 25 años de desarrollo; “ahora requiere de fuertes inversiones nacionales para crear las infraestructuras y servicios básicos que favorezcan el futuro establecimiento de los proyectos con capital extranjero”, explicó.

Desde la aprobación de la ZEDM y de la Ley 118, en marzo del 2014, se han generado muchos intereses de inversión, y en estos momentos estamos negociando diversos proyectos en varios sectores.

Al preguntar si existe una correlación entre los principales socios comerciales de Cuba y los países desde donde se generan los mayores intereses, comentó que Cuba mantiene fuertes relaciones económicas-comerciales con naciones como Venezuela, China, Rusia, España y Brasil, de los cuales se han recibido múltiples solicitudes para invertir. Otros mercados como Canadá, Japón y algunos de Europa, también han ma­nifestado su deseo de participar en las nuevas oportunidades de negocios.

No obstante, subrayó que el verdadero impacto de la inversión extranjera se percibirá a mediano y largo plazos. “Ahora estamos en una fase inicial, donde es fundamental captar el interés y la confianza de los empresarios, así como también la creación de todas las condiciones básicas, de cara a su futuro establecimiento”.

Comercio Exterior cubano, ¿tareas pendientes?…

El comercio exterior cubano ha ido transformando su estructura en los últimos años, más abocado hoy a las exportaciones de servicios profesionales, en lo fundamental, de la salud y el turismo. Esta actividad representa el 70 % de las ventas totales en el mercado mundial.

Cuba ha tenido tradicionalmente una alta concentración de socios comerciales. Sin embargo, “hoy tenemos un intercambio más diversificado, estrategia de máxima prioridad para el país y en la cual seguiremos trabajando, con el reto también de ampliar la cartera exportable cubana en una mayor cantidad de mercados”, significó el ministro.

Otra importante tarea en la que nos concentramos, es lograr que el comercio exterior cubano sea cada vez más eficiente. Todavía se comenten errores que perjudican la economía del país, cuando —por ejemplo— se realizan importaciones sin la calidad requerida o que no responden a las necesidades demandadas.

EL LEGADO DE OBAMA SERÁ UN FRACASO EN AMÉRICA LATINA

 

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Por Eva Golinger, abogada y escritora estadounidense, radicada en Venezuela

 
A medida que América Latina se prepara para la próxima Cumbre de las Américas en la Ciudad de Panamá el 10 abril, el tema que se avecina no solo va a ser el reencuentro tan esperado de Cuba con la organización, de la que fue excluida durante cincuenta años bajo presión de Estados Unidos, sino tambien el reciente acto de agresión contra Venezuela del presidente Obama. Toda la región ha rechazado por unanimidad la Orden Ejecutiva de Obama emitida el 09 de marzo 2015 que declara a Venezuela “una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, y ha pedido al presidente de Estados Unidos que derogue su decreto.

En una declaración sin precedentes el 26 de marzo de 2015, los 33 miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que representa a toda la región, expresaron su oposición a las sanciones del gobierno de Estados Unidos contra funcionarios venezolanos, refiriéndose a ellos como “la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional.” La declaración además manifestó “el rechazo del Decreto Ejecutivo emitido por el Gobierno de los Estados Unidos de América el 9 de marzo 2015″ lo cual la CELAC considera que “sea revertido”.

Incluso los aliados de Estados Unidos más cercanos como Colombia y México firmaron el comunicado de la CELAC, junto con países económicamente dependientes de Estados Unidos como Barbados y Trinidad, entre otros. Ésta podría ser la primera vez en la historia contemporánea que todas las naciones de América Latina y el Caribe han rechazado una política estadounidense en la región, desde el unilateral bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

Irónicamente, la justificación del presidente Obama para descongelar las relaciones con Cuba, anunciado en una transmisión simultánea con el presidente Raúl Castro el 17 de diciembre de 2014, se basó principalmente en lo que él llamó una “fracasada política” de Washington hacia la isla caribeña. Más de cincuenta años de sanciones unilaterales y hostilidad política sólo habían servido para aislar a Estados Unidos internacionalmente, mientras que Cuba reforzó sus propias relaciones con la mayoría de los países del mundo y ganó el reconocimiento internacional por su asistencia humanitaria y su solidaridad con pueblos hermanos.

Sin pausa, Obama abrió la puerta a Cuba, admitiendo el fracaso de Washington, y luego la cerró a Venezuela, implementando una política casi idéntica de sanciones unilaterales, hostilidad política y falsas acusaciones de amenazas a su seguridad nacional. Antes de que la región tuvo tiempo para celebrar el desprendimiento de la soga alrededor de Cuba, la misma fue apretada contra Venezuela. ¿Por qué, se preguntó la región, el presidente Obama impone una comprobada política fracasada contra otra nación en el hemisferio, especialmente durante un período de relaciones renovadas?

Teniendo en cuenta que la guerra permanente de Estados Unidos contra el terrorismo califica a cualquier presunta amenaza a su seguridad– sea de donde sea – un objetivo viable de su vasto poder militar, Venezuela no iba a sentarse tranquilo frente a un ataque inminente. La nación sudamericana inmediatamente lanzó una campaña internacional para denunciar la Orden Ejecutiva de Obama como un acto de agresión contra un país que no representa ninguna amenaza a nadie. El presidente Nicolas Maduro publicó una Carta Abierta al Pueblo de los Estados Unidos en el 17 de marzo 2015 en el New York Times, alertando a los lectores sobre los pasos peligrosos que el gobierno de Obama estaba tomando contra un país vecino. La carta instó a los ciudadanos estadounidenses a unirse a llamadas demandando que Obama derogue su Orden Ejecutiva y levante las sanciones contra funcionarios venezolanos.

La región reaccionó rápidamente. Apenas 48 horas antes se de que fuera emitida la Orden Ejecutiva de Obama, una delegación de Cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en representación de los doce países de América del Sur, había viajado a Venezuela para reunirse con funcionarios del gobierno, representantes de la oposición y miembros de la sociedad civil. UNASUR ha estado mediando el diálogo entre el gobierno y la oposición desde que las protestas antigubernamentales estallaron el año pasado y dejaron más de 40 muertes en el país y una inestabilidad generalizada. El hecho de que el decreto de Obama llegó justo después de la visita de UNASUR fue percibido como un desprecio ofensivo de la capacidad de América Latina para resolver sus propios problemas. Ahora Washington había intervenido para imponer su voluntad de nuevo. UNASUR respondió con un fuerte rechazo de la orden ejecutiva de Obama y exigió su inmediata abolición.

Además, varios países emitieron declaraciones individuales rechazando las sanciones de Washington contra Venezuela y su designación como una “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional de Estados Unidos. Argentina expresó que “la gravedad de dicha denuncia no sólo causa consternación por la dureza inusual de sus términos, casi amenazantes, sino que además provoca estupor y sorpresa… Lo absurdo e injusto de la acusación es lo que causa la consternación”. La presidenta Cristina Fernández dejó claro que cualquier intento de desestabilizar a Venezuela sería visto como un ataque a la Argentina también. El presidente boliviano, Evo Morales expresó su pleno apoyo para el presidente Maduro y su gobierno y criticó a Washington, “Estas acciones antidemocráticas del presidente Barack Obama amenazan la paz y la seguridad de todos los países de América Latina y el Caribe”.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tuiteó que el Decreto de Obama debe ser una “broma de mal gusto”, recordando que tal acción indignante, “nos recuerda las horas más oscuras de nuestra América, cuando recibíamos las invasiones y dictaduras impuestas por el imperialismo… ¿Entenderán que América Latina ya cambió?”

Nicaragua llamó la Orden Ejecutiva de Obama “criminal”, mientras que el ex presidente uruguayo, el muy popular José Pepe Mujica, llamó a cualquier persona que considera a Venezuela una amenaza “loco”.

Más allá de América Latina, 100 parlamentarios británicos firmaron una declaración rechazando las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela y pidieron al presidente Obama rescindir su Orden Ejecutiva declarando a Venezuela una amenaza. Más de cinco millones de personas han firmado peticiones en Venezuela y en Internet a nivel mundial exigiendo derogar la Orden Ejecutiva.

Por otra parte, el grupo de las Naciones Unidas G77 + China, que representa 134 países, también emitió una declaración de firme oposición a la orden ejecutiva del presidente Obama contra Venezuela. “El Grupo de los 77 + China, deplora estas medidas y reitera su firme compromiso con la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela…El G77+China hace un llamado al Gobierno de Estados Unidos para que evalúe y ponga en práctica alternativas de diálogo con el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, bajo los principios de respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. En consecuencia, insta a que dicha orden ejecutiva sea derogada”.

Y luego está la declaración de la CELAC. La totalidad de América Latina ha rechazado esta última política regional de Obama, justo cuando él pensaba que había hecho incursiones pioneras al sur de la frontera. Como era de esperar, la Casa Blanca ha calculado mal las prioridades regionales, una vez más, subestimando la importancia de la soberanía, la independencia y la solidaridad para los pueblos de América Latina.

Si bien América Latina celebra la disminución de las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, la región no va a cruzarse los brazos y dejar que Venezuela sea atacado. Si el gobierno de Obama realmente quiere ser un socio regional, entonces tendrá que aceptar y respetar la América Latina de hoy: una región fuerte, unida y repotenciada con una visión política colectiva de independencia e integración. Cualquier otra manera de relacionarse con la región, más allá de las relaciones respetuosas, basadss ​​en los principios de la igualdad y la no intervención, sólo tendrá un resultado: el fracaso.

TURBULENCIA EN VÍSPERAS DE LA CUMBRE

Nils-CastroPor Nils Castro, escritor y catedrático panameño.

Temporalmente pareció que lo principal de la próxima VII Cumbre de las
Américas sería el reencuentro entre Cuba y EEUU y sus consecuencias.
Ello le aseguraba una trascendencia de la que esos cónclaves ya
carecían. Sin embargo, el recrudecimiento de la ofensiva de la derecha
en Argentina, Brasil y Venezuela así como el abrupto deterioro de las
relaciones entre Washington y Caracas, ahora someten al evento a
riesgos adicionales.

La decisión de la Casa Blanca de declarar que Venezuela constituye
“una amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional”
estadounidense relanzó desconfianzas en La Habana y en varias otras
capitales, en la región y ultramar. El canciller Bruno Rodríguez
señaló que esa determinación se tomó “sin fundamento alguno”, que las
sanciones son “arbitrarias y agresivas” y que con esto Washington “ha
provocado un daño grave al ambiente hemisférico en vísperas de la
Cumbre”, y advirtió: “Espero que el gobierno de EEUU comprenda que no
se puede manejar a Cuba con una zanahoria y a Venezuela con un
garrote”.

Significativamente, un responsable del Departamento de Estado dijo que
Washington está “decepcionado” con esta reacción, pero que eso “no
tendrá impacto en el avance” de las conversaciones con La Habana,
según la AFP reportó el 16 de marzo. Tal comentario admite que –pese
a toda la historia transcurrida– allá aún habían supuesto que Cuba
pudiera trocar sus principios y aliados por una eventual zanahoria. Y,
además, que semejante decisión se tomó sin prever que el rechazo a la
declaración del presidente Obama sería continental, como
inmediatamente lo demostraron las resoluciones de la UNASUR y otras
organizaciones regionales; esto es, la mayoría de quienes asistirán a
la Cumbre.

¿Qué explica tan inoportuna decisión? Se dice que buscaba compensar a
los halcones del Congreso por las presuntas “concesiones” a Cuba, o
hacerle saber a Latinoamérica que EEUU no aceptará complacer otras
demandas extranjeras.

Es inútil especular. Ante las pueriles explicaciones de los (o las)
voceras estadounidenses, sabemos que Washington no va a desdecirse y,
por consiguiente, la suerte de la VII Cumbre dependerá de la habilidad
de Miguel Insulza y Luis Almagro –como secretarios saliente y
entrante de la OEA– y de la canciller panameña –anfitriona de la
cita– para reacomodar las piezas desparramadas y apaciguar el
ambiente.

En última instancia, la fortuna de sus gestiones va a depender de la
responsabilidad de las partes y la autenticidad de los propósitos que
ellas han anunciado. Una buena realización de la Cumbre es del interés
de Cuba y de EEUU para terminar más de medio siglo de barbarie
político-diplomática –originada por Washington y padecida por el
pueblo cubano–. Sin esto la Casa Blanca no podrá restaurar la
credibilidad de sus relaciones con América Latina, ni Cuba mejorar
condiciones para impulsar su proceso de reformas y desarrollo. Lo que
asimismo interesa a los demás países de Latinoamérica y el Caribe, y a
sus socios de ultramar.

Como, a la vez, normalizar relaciones con Venezuela pasa tanto por
implementar la oferta de diálogo entre ambos gobiernos, como por
facilitar la celebración de las próximas elecciones legislativas
venezolanas, sin auspiciar la campaña internacional contra su gobierno
ni las actividades de la oposición violenta que busca un vuelco
subversivo y golpista.

Ambas cosas tienen amigos y enemigos activos y las dos son
verificables. La fecha está cerca y los hechos permitirán enjuiciar a
las partes mejor que sus declaraciones.