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EL PAÍS INVISIBLE

William_Ospina

Por William Ospina

Escritor, periodista y traductor colombiano

Tomado de Rebelión

La afirmación más frecuente, y más falsa, de la jornada histórica del 2 de octubre, en labios de políticos y periodistas, fue que medio país estaba por el sí, y medio país, y un poco más, estaba por el no.

Pero esa ceguera es una de las causas de la guerra y de todas las violencias que padecemos. Sumados los seis millones largos que rechazan los acuerdos y los seis millones que los aprueban, no se hace un país. Colombia no son 12 millones de personas: queda por saber lo que piensan los 20 millones de ciudadanos que no votaron y los 18 que no pueden votar.

La anémica democracia colombiana muestra ostentosa sus 12 millones de votos, los ganadores muestran triunfales sus seis millones, proclamando: “esto ha dicho Colombia”, y todos se esfuerzan por ignorar esos 20 millones de ciudadanos que resultaron inmunes a la esperanza, a la propaganda, al soborno y a la amenaza.

Pero en esos 20 millones no sólo están los problemas del país sino que están también las soluciones. Allí está la sociedad no formalizada, la que no tiene empleo ni propiedades, la que no tiene acceso más que a un sistema enfermizo de salud y a un sistema incompetente de educación.

Los jóvenes desamparados a merced de la violencia y de la marginalidad, los mayores sin pensiones, los que padecen un sistema de justicia inicuo y siempre postergado, los desplazados de todas las violencias, millones de personas cuya indudable vocación de paz se ve contrariada por la pobreza, la falta de oportunidades, la adversidad y la desesperación, pero que aun así sostienen con su recursividad y su esfuerzo este país paralizado por la burocracia y exprimido por la corrupción.

Claro que a los políticos de derecha y de izquierda no les importa la gente que no vota, ese no es su negocio. Pero a quien quiera arreglar el país sí deberían importarle, y no como electores sino como conciudadanos, hijos de nuestra historia y padres de nuestro futuro. Si algo es evidente es que el proceso de paz de estos cinco años no fue diseñado para ellos y ni siquiera los tuvo en cuenta.

Bien merecida tiene Santos la indiferencia de las grandes mayorías de este país, que son las que debían llenar las calles y las plazas el día de la firma del acuerdo, y salir a votar jubilosas el 2 de octubre, pero que ni siquiera se sintieron convocadas. Aquí, como siempre, no se llama a la gente a construir la paz sino a aprobar la paz que los expertos diseñan bien lejos de la vereda y del barrio.

¿Quién le dijo a Santos que la firma solemne de un acuerdo de paz en un país desgarrado se hacía en una ceremonia VIP diseñada sólo para la tribuna internacional, en la ciudad más elitista del país, y dejando por fuera no sólo a la gente humilde de la propia ciudad sino hasta a los medios de comunicación nacionales?

¿No está pintada ahí la arrogancia de esta aristocracia de medio pelo que no logra diferenciar la paz de todos de un festival elitista? ¿Cómo logra el presidente soslayar el hecho de que ni siquiera el gobierno de España haya venido a respaldar su ceremonia, para no hablar de Barack Obama, que es capaz de visitar por varios días a Cuba, el mayor adversario de su país, y ni se digna acompañar a quien ha sido el socio más fiel de los Estados Unidos en el continente desde el día siguiente de la toma de Panamá?

¿Por qué dijo Santos que si perdía el Sí al otro día recomenzaba la guerra? ¿Por qué dijo Humberto de la Calle que no había acuerdo mejor y ahora todos se disponen a mejorarlo? La paz que diseñan nuestras élites y su clase política es una paz para ellas, pero no para el país. Ahora van a intentar montar otra vez el Frente Nacional, y veremos no sólo a Uribe en Palacio sino a lo mejor el renacer de aquella vieja fraternidad que por razones electorales se revistió por un tiempo con los ropajes de la Bella y la bestia.

Ya están hablando del medio país del Sí y del medio país del No: que Colombia se vaya preparando para quedar una vez más por fuera del acuerdo entre los dirigentes, que cuando se odian es para ponernos a pelear entre nosotros, y cuando se unen es para borrarnos. Todavía están pensando que se puede hacer la paz sin empezar a corregir las tremendas injusticias que dieron origen a la guerra.

Pero no deja de ser alentador advertir que esta vez no les fue posible polarizar a los colombianos. De los seis millones que votaron por el sí, estoy seguro de que la mitad no cree en Santos, sino que anhela fervientemente la paz. Y de los seis millones que votaron por el no, la mitad, más que adorar a Uribe no quieren a Santos ni a las Farc, y tienen sus razones.

Es el viejo bipartidismo el que tiene al país como está. Es la vieja dirigencia y su clase política la que se nutre de nuestras esperanzas y de nuestros desengaños. Siempre nos hacen creer que debemos sentarnos a esperar las soluciones que están diseñando, el país feliz que sólo ellos saben cómo construir. Ahora han puesto a las Farc a pedir perdón en cada esquina, y eso está bien, pero los dueños de todo, que son los responsables de todo desde hace 70 años, nunca asumen su responsabilidad. Hay que verlos: ellos son los que acusan y los que perdonan.

Y el día en que lo tengan todo bien diseñado, preparémonos para otra hermosa ceremonia VIP, a la que sí vendrán el rey de España y el presidente de los Estados Unidos. Otra ceremonia en la que no tendrán cabida esos 38 millones de colombianos que ahora quedaron por fuera, pero tampoco muchos de los que apasionadamente votaron por el Sí y por el No.

Porque el país de las élites colombianas es muy pequeño. Puede influir con su discurso de promesas y de rencores sobre 12 millones de personas: pero eso no significa que las vayan a dejar entrar en la fiesta.

 

COLOMBIA: LA PLANIFICACIÓN DEL TERROR ESTATAL Y LA ESTRATEGIA DE CONFUNDIR

Por Azalea Robles

Tomado de Global Research

 tanqueLas contradicciones entre acumulación de capital y supervivencia de la humanidad y del planeta alcanzan niveles ostensiblemente críticos, el complejo militaro-industrial implementa cada vez más guerras para seguir su crecimiento perverso. En este contexto aparece como un imperativo ético y político el análisis medular de las guerras: no podemos ya contentarnos con las explicaciones postizas y seudo antropológicas de “guerras tribales” o de “no hay cultura de paz en esos pueblos”: pronunciamientos cuya naturaleza distila colonialismo y constituye la argucia para evitar ir al centro del problema. Evidentemente hay plétora de seudo estudios e instituciones que difunden, algunos más sutilmente que otros, esas premisas cosméticas. Aquellos que tienen un altísimo interés en impedir la comprensión de la realidad, y por consiguiente la posibilidad concreta de transformación de la misma, financian estos tanques de pensamiento.

  1. ‘Cultura de Aceptación del Saqueo’ disfrazada de ‘Cultura de Paz’

Sería digna de aguaceros de risas en una representación de teatro grotesco, la existencia de “Estudios de Preservación del Medio Ambiente”, financiados por la industria farmacéutica o petrolera, o bien la existencia de “Cátedras de Cultura de Paz” cuya línea se dedica a esquivar el análisis de la raíz de la guerra. Cátedras impartidas en Europa o EEUU, en países en los que radican las principales empresas fabricantes de armas, y las depredadoras energéticas: unas cátedras que se centran en “enseñarles” a becados provenientes de países como el Congo, Afganistán, Colombia, etc, la manera de ser más “pacíficos”, de “resolver los conflictos desde la civilidad” y de “desarrollar una cultura de paz”, obviando olímpicamente que la guerra y la paz tienen raíces económicas y se desarrollan en contextos de desigualdad social, y no son meros asuntos de Cultura. Así los países que dedican millonarios presupuestos en guerras imperialistas y cuya supremacía mundial radica en una historia de prácticas colonialistas y genocidas, muy lejanas de la Cultura de Paz que pregonan de fachada, imparten cátedras de asimilación mental a la cultura de la aceptación del saqueomás desmedido, a la vez que ‘bombardean humanitariamente’ en su relance colonial. Así los becarios de países que sufren la voracidad capitalista de las guerras por el saqueo de los recursos, son adiestrados en la retórica que sirve para perder de vista el núcleo del problema; es el zorro enseñándoles a las gallinas con qué salsa deben ser comidas.

Los apelativos “guerras tribales” y demás expresiones consagradas en el campo semántico destinado a prolongar el estatus quo, encubren guerras por la acumulación de recursos, guerras fomentadas con fines geopolíticos y económicos claramente definidos por los verdaderos ‘Señores de la guerra’ que son los fabricantes de armas, los mercaderes de la energía, de la alimentación industrial, y las multinacionales de químicos, todos motores de la maquinaria depredadora del planeta.

Los países concebidos en la lógica global capitalista como ‘bodegas de recursos’, cada día sufrirán de manera más cruenta la violencia del saqueo y su correlativo empobrecimiento, que a la vez causa éxodos masivos. Hay una carrera del gran capital por hacerse cada día con más recursos planetarios.

El estudio del caso colombiano arroja luces indeclinables sobre la realidad mundial: es una muestra en quintaesencia del capitalismo. Por esta razón hay un constante esfuerzo mediático en tergiversar la realidad colombiana, en invisibilizarla e impedir la comprensión de una realidad que es una radiografía de las mestástasis más atroces del sistema capitalista. La resistencia del pueblo colombiano es asimismo tergiversada e invisibilizada en ese esfuerzo constante de los monopolios de difusión de implementar la guerra mediática contra la comprensión de la realidad, haciéndo ver a las resistencias populares como “terrorismo”. El estudio a las fuentes de los sujetos históricos y sociales deviene una verdadera hazaña en medio del amedrentamiento contra la investigación social y el pensamiento crítico: no obstante su peligrosidad, ese estudio es indispensable.

  1. Acumulación capitalista y Terrorismo de Estado en Colombia

En la realidad colombiana se plasma el despojo y reacomodo territorial destinado a escala planetaria a todas las zonas que presenten un interés económico; una lógica capitalista que no admite escrúpulos y constituye un ecocidio doblado de un genocidio. En Colombia son acicateadas las estrategias del Terror correlativas al saqueo capitalista. Estas son también exportadas como método de control social, sabotaje, exterminio de la reivindicación y contrainsurgencia a países de la región (México, Honduras, Venezuela, etc).

Las cifras del Terrorismo de Estado en Colombia son elocuentes: según un reciente informe, un total de 19 defensores de derechos humanos fueron asesinados en Colombia durante el primer trimestre de 2015, y otros 276 fueron agredidos [1].  Otro informe documenta que Colombia es el segundo país líder en el asesinato de ambientalistas en el mundo, con 25 asesinados en el 2014 [2] . El 80% de las violaciones a los derechos humanos y el 87% de los desplazamientos poblacionales han ocurrido en regiones donde las multinacionales operan la explotación minera. El 78% de los atentados contra sindicalistas fueron contra aquellos que trabajan en el área minero-energética [3].

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La planificación de la acumulación de tierras mediante el despojo violento se expresa en la existencia de 6,3 millones de personas despojadas y desplazadas de sus tierras para beneficio del gran capital, millones de personas malviviendo en cinturones de miseria [4]. El despojo se acelera: el 40% del territorio colombiano está pedido en concesión por multinacionales [5].

El Terrorismo de Estado se expresa también en: 9.500 presos políticos [6];  la eliminación física de un partido político: La Unión Patriótica (5.000 personas asesinadas por las herramientas paramilitares y oficiales del Estado)[7]. El exterminio contra la oposición política es tal que:“En Colombia se cometen el 60% de los asesinatos de sindicalistas que se presentan en todo el mundo, por una violencia histórica, estructural, sistemática y selectiva que se convirtió en pauta de comportamiento del Estado colombiano”, según denuncia la CUT [8]. El Tribunal Sindical Mundial condenó al Estado colombiano: “por ser responsable de los hechos sistemáticos de violación del principio de libertad sindical, en calidad de autor directo, coautor, cómplice o encubridor de homicidios, lesiones, torturas, privaciones ilegítimas de la libertad, atentados(…)”[9].

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El genocidio se plasma en los niveles de desaparición forzada: la ONU estima que más de 57.200 personas han sido desaparecidas en Colombia [10].  Un informe de la Fiscalía documenta: 173.183 asesinatos y 34.467 desapariciones forzadas, cometidos por la herramienta paramilitar, en un lapso de solo 5 años [11] . Una estimación de Piedad Córdoba, basada en el cotejo de informes y el conocimiento de la sistemática subvaloración de los registros oficiales, cifró en unos 250.000 los desaparecidos en 20 años [12]. La Coordinación Colombia-Europa-EEUU expresó que hay un:  “continuo aumento de los casos(…) Las desapariciones forzadas han sido usadas históricamente como un instrumento de persecución política y de control social basado en el terror, perpetrado por agentes del Estado y por grupos paramilitares que actúan con su tolerancia, omisión y aquiescencia y que se benefician de la impunidad(…) Las desapariciones forzadas forman parte de una práctica sistemática de ataques contra la población civil, que han sido funcionales al sostenimiento de las élites sociales, políticas y económicas del país”[13]. Hay mecanismos para la impunidad: “El subregistro de casos de desaparición forzada, la impunidad que se consolida con diversos mecanismos legales y sociales y la presencia de los perpetradores en las comunidades (…) Muchos casos no se denuncian por la mala administración de justicia, la ineficacia de los mecanismos de denuncia, el ambiente generalizado de temor e intimidación que viven los familiares de las víctimas, sus abogados, los testigos(…)[Ibíd.]. Se suman las leyes que excluyen a gran parte de las víctimas de desaparición forzada de los registros, las leyes que amplían el accionar represivo de la policía, y las leyes que intentan cobijar de impunidad a los responsables: “el Gobierno del presidente Santos está promoviendo un nuevo marco normativo con preocupantes limitaciones a los derechos de las víctimas de desapariciones forzadas.” [14]

La mayor fosa común de Latinoamérica fue hallada detrás del batallón militar en la Macarena, con 2000 cadáveres de desaparecidos por la Fuerza Omega del Plan Colombia, fuerza que tiene estrecha ‘asesoría’ estadounidense [15].

  1. Planificación de los Crímenes de Estado en el marco de la lógica de “disuadir la reivindicación mediante el terror”

Hay una lógica en el Terrorismo de Estado: y es que a mayor tortura y degradación de las víctimas, mayor alcance del “mensaje disuasivo” en las comunidades. La estrategia de la disuasión mediante el terror está teorizada en los manuales del ejército: se concibe a la población como “el enemigo interno”, y se preconiza claramente el empleo de una herramienta paramilitar para realizar las masacres y torturas. El paramilitarismo fue preconizado para Colombia desde la misión estadounidense Yarborough [16], y reiteradamente apuntalado hasta nuestros días. La herramienta paramilitar es adiestrada para torturar, y entrenada por (de)formadores de EEUU e Israel, como el mercenario Yair Klein [17]. Se trata de perpetrar Crímenes de Estado como el crimen contra la niña Alida Teresa Arzuaga, de 9 años, violada y asesinada para torturar a su padre (preso político), a la par que inyectar miedo en la oposición política[18]; o como la masacre de la familia del militante comunista y de la UP Julián Vélez, cuyo hijo fue torturado y castrado [19].

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Se trata, en el marco de esta planificación del Terror Estatal, de perpetrar masacres como la masacre de Mapiripán. Los paramilitares fueron trasladados en aviones del ejército del norte al sur de Colombia, y llevados por el ejército al sitio de la masacre [20]. Estuvieron amputando y violando durante 10 días, mientras el ejército impedía que entrara o saliera nadie: debido al cerco del ejército nadie pudo darle auxilio a la población. Unas 60 personas fueron asesinadas: sometidas a toda clase de torturas. Hasta hoy hay dificultad para identificar a las víctimas dada la barbarie con que la herramienta paramilitar procedió a descuartizarlas y lanzarlas al río. Según lo confesó el General Uzcátegui en una grabación: “¿sabe qué hizo la Brigada militar Móvil 2? Colocó un colchón de seguridad para que salieran los paramilitares. El ejército no sólo tiene vínculos con los paramilitares, no sólo no los combatió, sino que combatió a las FARC para que las FARC no golpearan a los paramilitares” [Ibíd.]. Mientras los paramilitares torturaban, el ejército garantizaba las atrocidades combatiendo a las FARC que intentaron romper el cerco militar para auxiliar a la población. El ejército garantizó que la masacre comprendiera las torturas más aberrantes: no era “una bala perdida”, era una operación de Terrorismo de Estado dentro de la estrategia de tierra arrasada en los Llanos Orientales, en la que estuvo envuelta la asesoría estadounidense. El Obispo del Guaviare testimonió: “Pasaron camiones con alrededor de 120 hombres de civil sin armas, después de pasar por el batallón salieron con uniformes y armados (…) otro grupo de paramilitares también se desplazó pero por el río Guaviare, pasando por el punto de control militar sobre el río” [Ibíd.].

Otro crimen de Estado que evidencia de manera flagrante esta planificación del terror, es aquel cometido por militares y paramilitares contra la comunidad del Cacarica, cuando “jugaron fútbol con la cabeza” del líder campesino afrodescendiente Marino López. La Operación Militar ‘Génesis’ consistió en aterrorizar a la comunidad para forzarla a un masivo desplazamiento poblacional: “Los paramiltares y también militares rodearon todo el caserío. Nos juntaron a todos (…) Dos de los doce militares tomaron a Marino(…) Lo insultan, lo golpean. Uno de los criminales coge un machete y lo corta en el cuerpo, Marino intenta huir, se arroja al río, pero los paramilitares lo amenazan, ‘si huye, le va peor’. Marino regresa, extiende su brazo izquierdo para salir del agua. Uno de los paramilitares le mocha la cabeza con la macheta. Luego le cortan los brazos en dos, las dos piernas… Y empiezan a jugar fútbol con su cabeza. Todas y todos lo vimos. Todo fue terror.”[21]. Los habitantes denunciaron el accionar de la Brigada XVII. Varios paramilitares del bloque Elmer Cárdenas, al mando de Freddy Rendón, alias “El Alemán”, señalan al General Rito Alejo del Río como uno de los máximos responsables: “Se trató de una operación conjunta” relataron ante el Fiscal de Justicia y Paz [22].

La lista de crímenes de Lesa Humanidad perpetrados de manera sistemática por el Estado colombiano contra la población, en el marco de una planificada estrategia del terror y desposesión, sería interminable. El Estado colombiano y su mentor estadounidense pretenden continuar viabilizando el saqueo de los recursos aterrorizando a la población cuya reivindicación entra en conflicto con la depredación capitalista. Se pretende eliminar toda oposición, sea esta armada o no.

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El testimonio de Marinelly Hernández, presa política, es ilustrativo de las aberrantes torturas que el Estado colombiano comete contra los familiares de los opositores políticos, máxime si estos son insurgentes, una realidad silenciada: “A nuestro padre el Ejército colombiano, en unión con los paramilitares lo colgó vivo de sus manos introduciendo ganchos en sus extremidades como si fuera carne de carnicería, luego le chuzaron el estómago y todo su cuerpo con una navaja, después arrollaron sus labios como se les taja a los pescados, por último, le dieron un tiro de gracia; según medicina legal a nuestro padre lo torturaron vivo. Tenía 70 años, ¿Cómo es posible que hagan eso con un anciano, tildándolo de guerrillero? Acaso por yo ser revolucionaria ¿Tenían que cobrarlo con la vida de mi padre?”[23]. Aquí la tortura aberrante claramente tiene por objetivo enviar un mensaje de terror a los que piensen ingresar en la insurgencia. Estas prácticas genocidas son recurrentes.

Marinelly expresa la correlación entre el saqueo de los recursos y las masacres perpetradas por el ejército y la herramienta paramilitar contra la población de las zonas codiciadas por el gran capital. Aquí se refiere a la masacre del Río Nare: “El Capitán Martínez con sus tropas ingresaron a unas minas de oro donde se encontraban los campesinos sacando el mineral: un día antes, lanzaron panfletos diciéndoles que desalojaran, y al otro día entraron con motosierras y hachas: amarraron a los trabajadores en cadena… los iban soltando de uno en uno, sin asesinarlos, les quitaban los brazos, las piernas y luego de cada persona recogían un solo brazo, una sola pierna, hacían un montón y lo tiraban al río y otros a los huecos de las minas y otros los dejaban para que las aves se los comieran” [ Ibíd. ]. Marinelly, de una familia campesina, vivió en carne propia las agresiones del ejército colombiano contra el campesinado; fue testigo de múltiples asesinatos de amigos y familiares, cuyos cuerpos fueron abandonados torturados y desmembrados: “parte de la guerra sucia y psicológica que implementan para asustar a los luchadores populares”.  La presa política explica que las violaciones del Estado colombiano la empujaron a la insurgencia, como su: “única forma de preservar la vida, luchar por ella y reclamar nuestros derechos”, y evitar “terminar masacrada, torturada o discapacitada por ser ejemplarizada como quedan muchos campesinos, o terminar siendo desplazada y viviendo de las limosnas en las ciudades”[Ibíd. ].caja

La combinación del saqueo de los recursos y el Terror de Estado ejercido contra quiénes se oponen al saqueo, explica la existencia de las insurgencias colombianas, como única salida que encuentra una población sometida al despojo y a la represión más descarnada frente a sus reivindicaciones. Esta es una comprensión indispensable para quiénes deseamos la paz en Colombia. La paz significa justicia social, cese de la entrega del país en concesiones a multinacionales, reforma agraria, soberanía alimentaria, y cese del Terror de Estado que hoy facilita la acumulación capitalista en desmedro de las mayorías empobrecidas. Los problemas deben ser resueltos desde sus causas, no desde sus consecuencias.

  1. ¿ Denunciaremos los crímenes resultado de una planificación Estatal,  o vamos a seguir promoviendo la confusión?

Estos crímenes de Estado envían un mensaje del terror contra la población: ‘Esto les puede pasar, a ustedes o a sus familiares, si persisten en su reivindicación’. Hay un claro intento de paralizar la acción reivindicativa de las comunidades, y ese terror se ejerce desde el mismo Estado, en un accionar que obedece a unos intereses económicos claros: es inaceptable por lo tanto que se intente endilgar los crímenes a “la violencia” en abstracto, como reiteradamente lo hacen los mass-media con los crímenes del Terrorismo de Estado. El mensaje es enviado por los verdugos a través de sus ejecutantes paramilitares, y no es aceptable que los maquilladores mediáticos vengan a garantizar la impunidad total a quienes son los verdaderos comanditarios de estos crímenes: los que se sirven del terror para sojuzgar a un pueblo y para garantizar la acumulación de capital en pocas manos, en desmedro del medio ambiente y de las mayorías. El intentar, mediante el aparato mediático, transformar los reiterados asesinatos políticos en “víctimas de los violentos” (así, “los violentos”, en abstracto), busca diluir responsabilidades, busca ocultar la planificación de un Terror que de manera sistemática es ejercido desde el propio Estado contra la oposición política. Esa impostura mediática no cala en los sectores más conscientes del campo popular, sin embargo en parte de la opinión pública sí hace mella.

  1. Ofensiva contra la comprensión de la realidad: Estrategia de la Confusión

La Estrategia de la Confusión es implementada hasta la saciedad por el aparato mediático: por ejemplo el redactar notas sobre crímenes en los que se conoce perfectamente que la autoría es paramilitar, pero poner “asesinado por grupos armados”: esto con la clara intención de exculpar a la herramienta paramilitar que le sirve al poder económico, y de buscar endilgarle a la resistencia popular parte de los crímenes perpetrados por la estrategia paramilitar.

El léxico “grupos armados”  o “actores armados” es un léxico de la confusión, dado que grupos armados son tanto los paramilitares, como el ejército, como las insurgencias; por lo tanto no hay nada más aberrante que conocer que los victimarios son parte de una Estrategia represiva Estatal y paraestatal, articulada al poder multinacional, y optar por tejer el discurso de la confusión. Esta mediatización es indignante, y constituye una doble victimización de las comunidades que denuncian a los responsables, y que sin embargo ven ignoradas sus voces en las notas mediáticas, de manera a que la herramienta paramilitar-militar del terror no solamente haya cometido las atrocidades, sino que los medios no señalen su responsabilidad, amparándola así de la impunidad que la perpetúa.

grabado

Parte de la Estrategia de la Confusión es el empleo de la falsa dicotomía “grupos armados legales” versus “grupos armados ilegales”: siendo legales las fuerzas represivas del Estado, mientras que en la ilegalidad se hallan tanto las fuerzas represivas paramilitares –que sin embargo se articulan al mismo Estado, recibiendo logística, armamento e impunidad–, y las guerrillas –éstas últimas de naturaleza opuesta al paramilitarismo–. Esta perfidia mediática busca instaurar un campo conceptual que ignora la realidad del paramilitarismo como estrategia preconizada en manuales militares. También busca instalar un campo conceptual que excluye el carácter político y social del conflicto colombiano, al intentar presentar a las insurgencias en un mismo paquete con el paramilitarismo; intentando quitarle a la guerrilla su carácter político, inherente a su misma génesis y composición, de ser una expresión del campo popular colombiano que se alza en protesta política contra el saqueo, protesta política que deviene armada debido a la imposibilidad democrática instaurada desde el Estado mediante la sistemática represión al opositor político.

El paramilitarismo es una herramienta al servicio del Gran capital que actúa con la plena coordinación del ejército colombiano; pero los medios trabajan para ocultar la vinculación de esta herramienta con los que la crean y emplean. Lamentablemente este trabajo sistemático de los medios logra colonizar a parte importante de la población, dejando incluso huellas residuales que sorprende encontrar en las mentes de las mismas víctimas. El bombardeo mediático es una ofensiva sin tregua contra la capacidad de comprensión de la realidad, y por lo tanto, contra la posibilidad de acción efectiva sobre la misma.

Por ello es importante desenmascarar esa planificada manipulación semántica diseñada por los tanques de pensamiento. Esta manipulación es también inyectada en el discurso de las ONG a través del condicionamiento que imponen los financistas, logrando paulatinamente que en el campo popular se introduzca un entramado semántico que obstaculiza la capacidad de comprensión de la realidad. Hay una planificación del terror para facilitar la acumulación capitalista en manos de multinacionales y latifundio; frente al genocidio no cabe más caer en el borroneo de las causas del drama colombiano, ni jugar a la confusión, ni adoptar el léxico impuesto por los tanques de pensamiento de la USAID.

Azalea Robles

NOTAS de “La planificación del Terror Estatal y la estrategia de confundir”

En caso de no figurar las notas completas en la presente publicación, consultarlas en www.azalearobles.blogspot.com

[1]“Dentro de los presuntos responsables de las 295 agresiones contabilizadas por el SIADDHH en el primer trimestre del año, señalamos que los paramilitares aparecen con responsabilidad supuesta en 230 casos (78%), la Fuerza Pública en 13 casos (5%), las guerrillas en 1 caso (0.5%) y actores desconocidos en 51 casos (17%)”.  http://somosdefensores.org/index.php/en/publicaciones/informes-siaddhh/133-la-amenaza-fantasma-boletin-trimestral-siaddhh-enero-febrero-2015

http://somosdefensores.org/attachments/article/133/Boletin%20Enero-Marzo%20SIADDHH%202015.pdf

[2] Deadly EnvironmentGlobal Witness

http://www.ishr.ch/news/deadly-environment-human-rights-defenders

[3] Boletín Informativo No.18 de PBI Colombia, Noviembre de 2011

[4] Colombia junto con Siria, el país con más personas desplazadas forzadamente. CODHES: 6,3 millones de desplazados en Colombia

http://www.codhes.org/~codhes/images/Revista/Boletin16_ProcesoPaz_CEspitia.pdf

6,8 millones de víctimas: http://www.telesurtv.net/news/El-conflicto-armado-en-Colombia-suma-68-millones-de-victimas-20141229-0002.html

Peor que Sudán, Iraq o Afganistán (VIDEO): Colombia es el país con más desplazados y refugiados internos.  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=129586&titular=colombia-es-el-pa%EDs-con-m%E1s-desplazados-y-refugiados-internos-

http://www.rebelion.org/docs/130767.pdf

Informe Global 2014 sobre desplazados internos ACNUR:

http://www.acnur.org/t3/fileadmin/Documentos/Publicaciones/2014/9959.pdf?view=1

[5] El 40% del territorio colombiano está pedido en concesión para proyectos mineros. De las 114 millones de hectáreas que tiene Colombia, cerca de 45 millones están solicitadas para este fin. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=126725&titular=las-venas-abiertas-de-colombia-

[6] 9.500 presos políticos  http://www.azalearobles.blogspot.com.es/2012/05/presos-politicos-entre-torturas-e.html

www.traspasalosmuros.net

[7]Exterminio físico de la Unión Patriótica: más de 5.000 personas asesinadas por las herramientas paramilitares y oficiales del Estado, el genocidio consta ante la CIDH. Plan “Baile Rojo”. Documental: http://www.youtube.com/watch?v=QVL54FcZq5E&feature=gv

[8] CUT: ”En Colombia se cometen el 60% de los asesinatos de sindicalistas que se presentan en todo el mundo, por una violencia histórica, estructural, sistemática y selectiva que se convirtió en pauta de comportamiento del Estado colombiano: un genocidio contra el movimiento sindical colombiano.”  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=120921

2014 informe de la CUT ante la OIT: “Desde 1977 han sido asesinados 3052 sindicalistas, durante el actual gobierno 115 sindicalistas han sido asesinados. La violencia contra sindicalistas continuó siendo una característica de la actividad sindical en Colombia, sin que existan avances significativos en las investigaciones, condenas y capturas de los responsables. Frente al delito de homicidio existe un porcentaje de impunidad del 86,8%; el delito de amenaza, que constituye la violación más sufrida por los sindicalistas[7], tiene a su vez el más alto índice de impunidad con el 99,9%. Los delitos de desaparición forzada, desplazamiento forzado y secuestro, arrojan un porcentaje de impunidad del 99,6%, 99,5% y 90,6% respectivamente. En general, frente a delitos relacionados con graves violaciones a los derechos humanos tenemos que la impunidad en casos de sindicalistas es altísima, promediando el 96,7%.” http://cut.org.co/informe-de-cut-colombia-a-la-oit/

2015 Colombia: Continúa el exterminio de dirigentes populares. “En Colombia hay 20 millones de personas pobres, el 70% de los trabajadores activos están en la tercerización a través de contratos a término fijo, y un 60% de la población ocupada en la economía informal o del rebusque. Estas cifras contradicen las informaciones oficiales. Desde 1986, año de fundación de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), hasta el 2014, fueron asesinados más de 3.500 sindicalistas.”

http://www.telesurtv.net/opinion/Colombia-Continua-el-exterminio-de-dirigentes-populares–20150128-0042.html

 

La “contrainsurgencia laboral” en Colombia, Renán Vega Cantor, abril 2015 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=197574

¡La violencia antisindical de Colombia persiste! Radiografía de la crisis humanitaria del sindicalismo. http://cut.org.co/la-violencia-antisindical-de-colombia-persiste-radiografia-de-la-crisis-humanitaria-del-sindicalismo/

“La Escuela Nacional Sindical (ENS) denunció en Washington el asesinato de 105 sindicalistas durante cuatro años, que coinciden con la aplicación del plan de acción laboral que Colombia suscribió en 2011 como complemento al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos”.

https://anncol.eu/index.php/colombia/politica-economia/item/269-ong-denuncia-en-ee-uu-el-asesinato-de-105-sindicalistas-en-colombia

La estrategia dual del presidente Santos:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=191804

Enero 2015 CUT y de Fensuagro intervinieron en Bruselas

http://www.semanariovoz.com/2015/01/23/lideres-de-la-cut-y-de-fensuagro-intervinieron-en-bruselas/

 

Sindicalistas y defensores de DDHH sin protección: “Desde la fundación de la CUT, han sido asesinados en Colombia, más de 4000 sindicalistas y la impunidad alcanza cerca del 95%, sin contar con las amenazas, las torturas, los desplazados, los desterrados del movimiento sindical.”http://colectivodeabogados.org/noticias/noticias-nacionales/article/sindicalistas-y-defensores-de

 

Renan Vega Cantor, ¡Sindicalicidio! Un cuento de Terrorismo Laboral http://www.rebelion.org/docs/147552.pdf

Hoja de ruta de asesinatos, gobierno Santos: “1 activista asesinado cada 3 días, los hechos pesan más que las palabras” lista por Justice For Colombia: http://www.justiceforcolombia.org/downloads/killing-sheet-June-2011.pdf

Workers Uniting rechaza asesinatos a sindicalistas colombianos

http://www.cut.org.co/index.php?option=com_content&view=article&id=1410:workers-uniting-rechaza-asesinatos-a-sindicalistas-colombianos&catid=48:departamento-derechos-humanos-y-solidaridad&Itemid=112

[9] Mayo 2012: Por homicidios, torturas y otros atentados graves contra la libertad sindical, El Tribunal Mundial de Libertad Sindical condena al Estado colombiano http://www.parentesiscali.blogspot.com.es/2012/05/sentencia-condena-al-estado-por.html

“El TSM resuelve: Condenar al Estado de la República de Colombia por ser responsable de los hechos sistemáticos de violación del principio de Libertad Sindical, en calidad de autor directo, coautor, cómplice o encubridor de homicidios, lesiones, torturas, privaciones ilegítimas de la libertad, atentados, amenazas, despidos y represalias con motivo del ejercicio de la actividad sindical.”

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=150464&titular=el-tribunal-mundial-de-libertad-sindical-condena-al-estado-colombiano-

Demanda contra el Estado colombiano:

http://www.marchapatriotica.org/index.php?option=com_content&view=article&id=523:tribunal-mundial-de-libertad-sindical-colombia&catid=37:en-la-marcha&Itemid=94

TSM condena al Estado colombiano: La libertad sindical en Colombia, una farsa http://parentesiscali.blogspot.com.es/2012/05/informe-especial-tribunal-mundial.html

[10] El 23 de mayo 2011 el representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Christian Salazar, informó que la ONU estima que más de 57.200 personas han sido desaparecidas en Colombia. Conferencia sobre desapariciones forzadas, en Bogotá.   http://www.senadoragloriainesramirez.org/index.php/tag/cifran-en-mas-de-57-mil-las-desapariciones-forzadas-en-colombia/

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=290853&Itemid=1

http://www.argenpress.info/2011/05/escalofriante-cifra-de-desaparecidos-en.html

[11] Informe Fiscalía, enero 2011: 173.183 asesinatos; 1.597 masacres; 34.467 desapariciones forzadas, y al menos 74.990 desplazamientos forzados, cometidos entre junio 2005 y el 31 de diciembre 2010 por el paramilitarismo: http://www.fiscalia.gov.co/justiciapaz/Index.htm

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=120461&titular=cifras-alarmantes-de-cr%EDmenes-cometidos-por-la-herramienta-paramilitar-de-estado-y-multinacionales-

[12] Estimación: en 20 años 250.000 personas desaparecidas; Piedad Córdoba, Madrid, mayo 2010 “Hay 250.000 desaparecidos en Colombia en los últimos años”http://www.rebelion.org/noticia.php?id=106344&titular=%22hay-250.000-desaparecidos-en-colombia-en-los-%FAltimos-a%F1os%22-

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104558&titular=piedad-c%F3rdoba-denuncia-la-pasividad-internacional-y-pide-que-se-condicione-el-tlc-con-europa-

Más sobre DESAPARICIÓN FORZADA en Colombia:

Desaparición, crimen del Terrorismo de Estado en Colombia: http://justiciaypazcolombia.com/50-000-personas-desaparecidas-en

http://centromemoria.gov.co/semana-internacional-de-la-desaparicion-forzada/

“Las organizaciones de familiares de detenidos desaparecidos exigen que el Estado responda por la vida y la libertad de los desaparecidos, o que se entreguen sus restos a la familia y opere la justicia. (…) El delegado en Colombia de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos ha repetido que “La desaparición forzada es una de las violaciones de los derechos humanos más graves que existen, y Colombia, lamentablemente, sufre un récord alarmante en la comisión de este crimen”. Confirmando la alerta de Naciones Unidas, el Registro Único de Victimas presenta en su informe del 1 de abril de 2014 la escalofriante cifra de 122.155 victimas de desaparición forzada.”

Informe 2014 Desaparición Forzada: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes2014/desaparicion-forzada/Tomo-I.pdf

El crimen de Estado de desaparición forzada de la “democracia” en Colombia ha rebasado las dramáticas cifras de la dictadura argentina: sólo en 3 años el Terrorismo de Estado ha desaparecido a 38.255 personas, informe Medicina Legal: http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/71765-NN/colombia-registra-mas-de-38-mil-personas-desaparecidas-en-tres-anos/

Tribunal Internacional de Opinión; “La DESAPARICION FORZADA UN CRIMEN DE ESTADO” Veredicto. Senado del Congreso de la República. Bogotá 24, 25 y 26 de Abril de 2008: http://www.dhcolombia.info/spip.php?article568

“Al mes de noviembre de 2010, las estadísticas oficiales del gobierno de Colombia registran más de 51.000 Desapariciones”,  señala un reporte de 2011 de la US Office on Colombiahttp://lawg.org/storage/documents/Colombia/RompiendoElSilencio.pdf

A noviembre de 2011, el Registro Nacional de Desaparecidos -órgano gubernamental- , reportaba un total de 50.891 casos (24% mujeres y 17% niñas y niños). Los medios han manipulado la información haciendo aparecer que sólo 16.907 casos son desapariciones forzadas, cuando esa cifra revela los casos para los cuáles ha habido información concerniente a los perpetradores, los demás casos permaneciendo en la insuficiencia investigativa. Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), noviembre 2011. El total del Registro Nacional de Desaparecidos, reporta 64.564 víctimas, de las cuales se restaron 11.215 personas aparecidas con vida y 2.458 personas aparecidas muertas.

La Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación reportó a mayo de 2011, un total de 32.000 casos de desapariciones forzadas cometidas por grupos paramilitares. Fundación Nidia Erika Bautista (FNEB), Situación de las Desapariciones Forzadas en Colombia: La desaparición forzada no es un crimen del pasado, Bogotá, mimeo, diciembre, 2011.

En Mayo 2012: Yaneth Bautista, de la Fundación Nidia Erika Bautista, ‘señaló que “en lo que va corrido del Gobierno Santos se han registrado oficialmente 500 desapariciones forzadas en Colombia, especialmente en Bogotá, Antioquia, Putumayo, Nariño y Valle del Cauca”’, según reporta Caracolhttp://www.caracol.com.co/noticias/judicial/familiares-de-los-desaparecidos-ya-no-necesitaran-dos-anos-para-adelantar-tramites-legales/20120525/nota/1694613.aspx

2014- Desaparecidos: el Estado el gran responsable

http://www.semana.com/nacion/articulo/desaparecidos-el-estado-el-gran-responsable/389173-3

[13] Mayo 2012, informe ‘Desapariciones forzadas en Colombia’, Coordinación Colombia- Europa- Estados Unidos: “Presenta la situación actual de la desaparición forzada en Colombia, mostrando el continuo aumento de los casos en el país, así como la persistencia de los patrones de persecución política y control social que han motivado históricamente las desapariciones forzadas en el país. (…) En Colombia las desapariciones forzadas han sido usadas históricamente como un instrumento de persecución política y de control social basado en el terror, perpetrado por agentes del Estado y por grupos paramilitares que actúan con su tolerancia, omisión y aquiescencia y que se benefician de la impunidad en la que permanecen los crímenes. Las desapariciones se cometen con el doble objetivo de acallar una voz disidente y, al mismo tiempo, enviar un mensaje claro y aleccionador al resto de la población para que se abstenga de mantener cualquier tipo de actividad de oposición o de cuestionar el orden político existente.” Informe Observatorio de DDHH:  http://www.rebelion.org/docs/150986.pdf

Subregistro de la cantidad de personas desaparecidas en Colombia.Hay un esfuerzo para subvalorar y configurar impunidad para el crimen de Estado de la desaparición forzada: “El subregistro de casos de desaparición forzada, la impunidad que se consolida con diversos mecanismos legales y sociales y la presencia de los perpetradores en las comunidades donde viven los familiares de personas desaparecidas, consolidan un marco que mantiene el trauma psicosocial (…) muchos casos no se denuncian por múltiples razones, entre ellas, la mala administración de justicia, la ineficacia de los canales y mecanismos de denuncia, el ambiente generalizado de temor e intimidación que viven los familiares de las víctimas, sus abogados, los testigos de las desapariciones(…)”

El impedimento para conocer la amplitud del drama de la desaparición forzada en Colombia, tiene obvias causas. Además del temor de los familiares de denunciar a las fuerzas paramilitares o a la misma Fuerza Pública ante entidades estatales comprometidas con la estrategia del terror e impunidad, hay una inoperancia sistemática de la ‘justicia’ en estos casos, obstaculizando investigaciones y procesos, hay fallas repetidas en la recolección de datos, pruebas forenses, inhumaciones, testimonios. Se llenan de escombros las fosas comunes. Hay temor, desidia, negligencia y obstaculización. “Esas fallas se hicieron aún más evidentes en mayo de 2011, cuando el Ministro del Interior dio a conocer los resultados de un estudio realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, la Registraduría Nacional del Estado Civil y ese Ministerio, con el fin de cruzar las huellas dactilares tomadas a cadáveres de personas no identificadas, con las huellas de los documentos de identidad del registro nacional del estado civil. Los resultados son tan impresionantes como tristes. En total, se procesaron 22.689 necrodactilias (huellas de cadáveres) y se lograron identificar 9.968 personas, que estarían actualmente inhumadas como personas sin nombre en cementerios de distintas regiones. De ese total, tan sólo 440 personas figuran en el Registro Nacional de Desaparecidos. Los resultados fueron remitidos al Instituto de Medicina Legal, que se encargó de hacer cotejos dactiloscópicos, depurar los listados y oficiar a las autoridades judiciales con el fin de ubicar expedientes y los lugares de inhumación de las personas identificadas (…)  en los registros de Medicina Legal sólo pudieron encontrarse 3.779 personas pues, en un número muy importante de casos, la información es confusa o inexistente, y hay fallas estructurales en la organización de los cementerios que impiden ubicar los restos de las personas enterradas sin nombre. En total, de las 9.968 personas identificadas mediante el cruce de huellas, sólo fue posible ubicar y entregar los restos de 49 personas enterradas en distintos cementerios del país.”

[14] Impunidad y Fuero militar impulsado por Santos: http://www.rebelion.org/docs/150986.pdf

“La ley 1448 de 10 de junio de 2011, conocida como ley de víctimas, excluyó expresamente de la definición de víctima a los “miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley”. Eso significa que, por ejemplo, los miembros de las guerrillas (reales o supuestos) que hayan sido víctimas de desaparición forzada, no serían considerados como tales y sus familias estarían privadas de los derechos a la reparación y la verdad. (…) La ley 1453 de 2011, conocida como Ley de Seguridad Ciudadana, establece una serie de previsiones que debilitan los controles sobre la acción de la Fuerza Pública y que, en la práctica, podrían facilitar la comisión de desapariciones forzadas.(…)

El Gobierno colombiano se rehúsa a reconocer su responsabilidad en las graves violaciones de derechos humanos que se cometen diariamente en el país. Al contrario, mantiene una posición de injerencia indebida en las decisiones judiciales, particularmente cuando afectan la responsabilidad de altos mandos militares o de altos funcionarios gubernamentales.(…)

Preocupan las iniciativas legislativas del Gobierno que pretenden sustraer de la justicia a los más altos responsables de las violaciones de derechos humanos en el país, de un lado, mediante la persistente propuesta gubernamental de reforma a la justicia penal militar y, de otro lado, mediante el llamado Marco Jurídico para la Paz. (…). Los fuertes cuestionamientos realizados desde distintas instancias internacionales en relación con la propuesta[de Fuero Militar] , motivaron que el Gobierno decidiera retirarla a cambio de una nueva. La actual es aún peor pues, ya no sólo reforma el fuero militar sino todo el sistema de justicia penal militar: crea una defensoría técnica militar adscrita al Ministerio de Defensa, incluyendo un fuero carcelario y la ampliación del fuero militar para instalar un fuero policial”.

[15] La mayor fosa común de Latinoamérica, ubicada detrás del batallón militar de la fuerza estrella del Plan Colombia , la Fuerza Omega, en la Macarena, departamento del Meta. http://www.publico.es/internacional/288773/aparece/colombia/fosa/comun/cadaveres

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99507

Los Medios ocultan la mayor fosa común de América, mientras el Estado colombiano busca alterarla: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=100898

“Denuncian el hallazgo de al menos 1.505 cuerpos más en fosas comunes en Colombia, en el Meta, en la misma región que la mayor fosa común del continente, con 2.000 cadáveres hallada en diciembre 2009, y cuyos cadáveres son cuerpos de desaparecidos y asesinados por el ejército, como quedó evidenciado en las Audiencias públicas a testigos y familiares de desaparecidos” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119299

[16] A raíz de la visita de la Misión Yarbourough del ejército estadounidense (febrero/62) y de las directrices que dejó consignadas, el Estado colombiano adoptó una estrategia contrainsurgente paramilitar, ya desde antes de que surgieran las guerrillas (1964-65).Tal doctrina estratégica puede estudiarse en los Manuales de Contrainsurgencia que forman parte de la Biblioteca del Ejército y por tanto de los textos de estudio y entrenamiento militar desde 1962. Tomando como fuente 6 manuales (1962, 1963, 1969, 1979, 1982, 1987) se puede rastrear la concepción que hay allí de la población civil y su papel en la guerra, se la define por dos miradas: 1) debe ser vinculada a la guerra (paramilitarismo); 2) debe ser el blanco principal de la guerra contrainsurgente (guerra contra los movimientos sociales o posiciones inconformes con el statu quo).

Cronología, hechos reveladores del Paramilitarismo como política de Estado, J. Giraldo: http://www.javiergiraldo.org/spip.php?article75

Los Gobiernos de EEUU y el paramilitarismo: http://www.nocheyniebla.org/files/u1/casotipo/deuda/html/pdf/deuda19.pdf

El verdadero origen del paramilitarismo en Colombia: http://www.dhcolombia.info/spip.php?article529

http://www.statecraft.org/chapter9.html

Brig. Gen. William P. Yarborough, “U.S. Special Warfare Center,” in U.S. Department of the Army, Office of the Chief of Information, Special Warfare U.S. Army: An Army Specialty (Washington, D.C., 1963), p. 61. A Psychological Operations Course covering all aspects of psychological warfare was also offered at Fort Bragg, in consonance with the center’s Psychological Warfare origins. .Headquarters, U.S. Army Special Warfare School, Subject: Visit to Colombia by a Team from Special Warfare Center, Fort Bragg, North Carolina, 26 February 1962. Kennedy Library, Box 319, National Security Files, Special Group; Fort Bragg Team; Visit to Colombia; 3/62. Also Carroilton Press, Declassified Documents Reference Series (1976:154D), and McClintock, The American Connection, vol. 1, State Terror and Popular Resistance in El Salvador, pp. 23-24. 26. “Secret Supplement, Colombian Survey Report.”

Injerencia de los Estados Unidos, contrainsurgencia y terrorismo de estado: La dimensión internacional del conflicto social y armado en Colombia. Renán Vega Cantor02-2015.

http://www.rebelion.org/docs/195465.pdf

http://www.corteidh.or.cr/tablas/r33458.pdf

[17] Mercenario israelí que entrenó a paramilitares confirma la participación del Ejército. Yahir Klein: “El hacendado que se convirtió en presidente pagó por mis servicios” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=159161

Yair Klein: el instructor de la muerte  http://elturbion.com/?p=1690

[18] La niña Alida Teresa, hija de preso político, violada y asesinada por paramilitares, crimen en impunidad, 2012. http://www.rebelion.org/noticias/2012/3/145927.pdf

Marzo 2012, Ordenan Libertad a Jefe Paramilitar señalado de desaparición forzada, tortura y homicidio de la niña Alida Teresa  http://derechodelpueblo.blogspot.com.es/2012_02_26_archive.html

[19] Asesinado por ser “hijo de comunista”. Asesinato de Carlos Julián Vélez Rodríguez, Diputado UP; su esposa, su hijo, y su hermano, en el Meta. http://www.cidh.org/countryrep/colombia93sp/cap.7a.htm

Asesinato del niño Luis Carlos Vélez Garzón http://sandinovive.info/?page=ver_articulo&id=702

Extractos históricos de la UP: http://es.scribd.com/doc/68373112/Extractos-historicos-de-la-vida-de-la-Union-Patriotica-de-Colombia-Libro-Memorias-en-Baja-1

Plan de exterminio de la UP “Baile Rojo”. Documental: http://www.youtube.com/watch?v=QVL54FcZq5E&feature=gv

[20] Masacre de Mapiripán: los paramilitares fueron trasladados en aviones Antonov y DC3 del ejército. Confesó el General Uzcátegui: “¿sabe qué hizo la Brigada militar Móvil2? Colocó un colchón de aire o de seguridad para que salieran los paramilitares(…) El ejército no sólo tiene vínculos con los paramilitares, no sólo no los combatió , sino que combatió a las FARC para que no golpearan a los paramilitares” http://vimeo.com/5114407

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138471&titular=un-video-prueba-el-accionar-conjunto-entre-paramilitares-ej%E9rcito-colombiano-y-marines-

Negacionismo del estado y criminalización contra el CAJAR http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138593

http://www.dhcolombia.info/spip.php?article1079    y    http://www.justin.tv/3ercanal#r=-rid-&s=em

http://www.contagioradio.com/otra-mirada/supuesta-victima-debe-aclarar-a-la-fiscalia-porque-sostuvo-una-mentira-durante-6-anos

VIDEO: Juez, testigo de la masacre militar y paramilitar de Mapiripán, dice que el Estado oculta la verdad. El día de la masacre sobrevoló: “Un avión espía no de la Fuerza Aérea Colombiana, era de Estados Unidos”

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=p3CTM4Jtpik

http://www.dhcolombia.com/spip.php?article1080

[21] Operación militar ‘Génesis’: masacre y ‘juego de fútbol’ perpetrado entre militares y paramilitares con la cabeza de Marino López

http://www.ddhh-colombia.org/html/noticias%20ddhh/a%F1osimpunidad31082011.pdf

Tras 14 años de impunidad, La Comisión Interamericana de Derechos Humanos lleva a la Corte el caso de la Operación Génesis http://www.rebelion.org/noticia.php?id=133265

http://justiciaypazcolombia.com/CIDH-presenta-caso-sobre-Colombia

http://justiciaypazcolombia.com/Operacion-Genesis-tortura-y,2989

http://www.lapluma.net/es/index.php?option=com_content&view=article&catid=90:impunidad&id=2374:la-comision-interamericana-de-derechos-humanos-lleva-a-la-corte-el-caso-de-la-operacion-genesis

[22] Los habitantes denunciaron a la Brigada XVII. Las denuncias siempre fueron rechazadas por el gobierno. Sólo diez años después fueron exhumados científicamente los restos de Marino López por la Fiscalía. Cuatro paramilitares y Freddy Rendón, alias “el Alemán”, han confirmado la horrorosa muerte del líder chocoano y la complicidad del general Rito Alejo del Río. “Se trató de una operación conjunta” relataron ante el Fiscal de Justicia y Paz.http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/paz/alejo1.html

http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/paramilitares.html

[23] Marinelly Hernández, presa política y de guerra se declara en Ruptura con el Estado colombiano, ante un juez de Quibdó: http://www.traspasalosmuros.net/node/359

 

LAS POLÉMICAS DEL GABO

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Este viernes 6 de marzo se cumplen 88 años del nacimiento del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. TeleSUR rinde homenaje al insigne literato recordando las historias más polémicas, esas que él superó con su gracia personal y que muchos desconocen.

Gabriel García Márquez, también conocido como “Gabo”, nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, Colombia. Es mundialmente reconocido como el mayor exponente del Realismo Mágico y su obra, Cien Años de Soledad, publicada en 1967, lo hizo merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1982.

El 17 de abril de 2014 Gabo falleció a los 87 años de edad, pero son muchos los que piensan que su obra lo hizo inmortal.

A continuación te ofrecemos las historias más polémicas de su carrera literaria:

El puñetazo en la cara:

  1. 1 punetazoEs sin duda una de las historias más polémicas en la literatura latinoamericana. Sobre todo porque el autor del puñetazo que dejó un ojo morado al Nobel de Aracataca fue el otro Nobel peruano: Mario Vargas Llosa.

Los novelistas, que se conocieron en Venezuela en 1967, protagonizaron una de las rivalidades más famosas en el mundo literario desde que en 1976 Vargas Llosa propinó en México, ante testigos, un puñetazo al que hasta ese entonces era considerado su amigo.

El motivo de la disputa nunca fue del todo explícito porque los escritores mantuvieron un histórico pacto de silencio entre caballeros. Sin embargo, el biógrafo Gerald Martin narró que antes de golpear, Vargas Llosa le expresó a Gabo: “esto es por lo que le dijiste a Patricia” o “esto es por lo que le hiciste a Patricia”.

Al parecer, habían rumores de que el colombiano había tenido un romance o había intentado seducir a la entonces esposa de Vargas Llosa, Patricia Llosa. Sin embargo, cuando la esposa de Gabo, Mercedes Barcha, fue consultada sobre el hecho, ella se limitó a responder “Mario es un celoso estúpido”.

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Rodrigo Moya, amigo de Gabo, publicó en 2007 un artículo y fotos del incidente el mismo día en el que el autor de Cien años de soledad cumplía 80 años. Según él, el mismo Gabo se mandó a tomar las fotos porque quería tener “una constancia” de aquella agresión.

Su relación con Fidel

gabo fidelEn muchas ocasiones Gabo confesó su aprecio hacia Fidel Castro y su apoyo a la Revolución. Esta fue una de las relaciones más polémicas en la vida del literato, quien fue objeto de muchos cuestionamientos.

El Nobel le dijo una vez a su amigo Plinio Apuleyo Mendoza: “Quiero que el mundo sea socialista y creo que tarde o temprano lo será, entendiendo como socialismo un sistema de progreso, libertad e igualdad relativa, donde saber es además de un derecho, una izquierda”.

El biógrafo Gerald Martin ha señalado en varias entrevistas que muchos consideran como “excesiva” su proximidad a Fidel, pero Martin también recuerda que a Gabo se le ha relacionado con Felipe González (expresidente español) o con Bill Clinton (de Estados Unidos).

García Márquez y su esposa solían pasar largas temporadas en la isla, donde tenían una residencia (casa de protocolo) asignada, Esa presencia constante en Cuba le llevó una vez a desmentir que viviera en la isla, sino que en cambio viajaba allá con mucha frecuencia.

El mismo Fidel ha mencionado que disfrutaba de su compañía. En 2006, mientras estaba convaleciente de una operación intestinal, describió un encuentro con el autor colombiano y su esposa como algunas de “las horas más agradables” que había pasado.

“Soy amigo de Fidel y no soy enemigo de la revolución. Eso es todo”, dijo en una oportunidad García Márquez, según relata el libro Gabo y Fidel.

El Dato: uno de los momentos más mediáticos de la relación de Gabo con Cuba, fue cuando en 1997, Gabo llevó a Bill Clinton -quien le había contado que Cien años de soledad era su novela favorita- un mensaje de Fidel Castro en el que proponía a Estados Unidos cooperación en la lucha contra el terrorismo.

En 2014, tras la pérdida física de Gabo, el líder cubano envió una carta a Mercedes Barcha en la que expresó: “El mundo, y en particular los pueblos de Nuestra América, hemos perdido físicamente a un intelectual y escritor paradigmático. Los cubanos, a un gran amigo, entrañable y solidario”

  • Sus “514 mujeres”
  • gabo-frase.jpg_908772825En 2004 Gabo publicó la novela “Memoria de mis putas tristes”. La obra narra la historia de un longevo periodista que, al cumplir 90 años, decide celebrar su aniversario con una niña virgen. Durante sus primeros 50 años el periodista llevó un conteo de 514 mujeres que habían estado con él.

En la novela fueron muchas las similitudes encontradas entre el personaje central y la personalidad de Gabo, por ende, el punto de las “514 mujeres” siempre causó suspicacia. Sin embargo, aunque él jamás habló al respecto, muchos biógrafos y conocidos defendieron que no era más que “otra faceta de su realismo mágico”.

De hecho el llevar un “contador de encuentros y de mujeres” era algo que ya había desarrollado Gabo en otro de sus personajes: Florentino Ariza (El amor en los tiempos del Cólera). En ese tiempo, Florentino suma más de 600 relaciones fugaces, de las que lleva una fiel contabilidad, pero jamás paga el amor.

Su supuesto Alzheimer

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En los últimos años de vida fueron muchas las veces en las que medios internacionales publicaron que Gabo padecía Alzheimer. En 2009 fue su esposa, Mercedes, la que desmintió tal hecho, sin embargo, en julio de 2012, Jaime García Márquez, hermanos del escrito, confirmó que el Nobel tenía demencia senil.

Según personas que estuvieron en sus últimas apariciones públicas, Gabo no daba señales de padecer el malestar mental, incluso hay muchos que sostienen que mantenía su personalidad de ser jovial y muy echador de broma, pese a timidez.

La madre y un hermano de Gabo murieron de Alzheimer. La noticia de que él lo tenía y de supuestamente no podía reconocer ni siquiera a sus amigos cercanos dio la vuelta al mundo y muchos de sus fanáticos expresaron su pesar pese a que el hecho no fue confirmado.   

 Lucha contra la ortografía “complicada”

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El hecho de ser escritor y un férreo defensor del texto escrito  estaba implícito en la figura literaria de García Márquez, sin embargo, en 1997, un discurso pronunciado ante el Congreso de la Lengua en España, el célebre Nobel instó a “jubilar la ortografía” y a simplificar las reglas del español, esto con el fin de hacerla más fácil de entender y aprender.

“La lengua española tiene que prepararse para un ciclo grande en ese porvenir sin fronteras. Es un derecho histórico. No por su prepotencia económica, como otras lenguas hasta hoy, sino por su vitalidad, su dinámica creativa, su vasta experiencia cultural, su rapidez y su fuerza de expansión, en un ámbito propio de diecinueve millones de kilómetros cuadrados y cuatrocientos millones de hablantes al terminar este siglo”.

Otras Anécdotas inolvidables

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*La figura del abuelo materno de Gabo es una de las que más influencia todas sus su historias. Según el mismo ha dicho, El coronel no tiene quien le escriba y la escena principal de 100 años de soledad tienen que ver mucho con él.

*Siempre manifestó su miedo a los aviones. En una entrevista una vez dijo que “probó con tomar Martini seco” pero que no le resultó, por eso, probó después con la música, formando listas de canciones para volar según las rutas y la duración del viaje, incluso según la clase en la que vuela.

*Cuando se le preguntó si tenía miedo a la vejez, él respondió tajante: “El secreto contra la vejez es no pensar en ella”.

*No le gustaban las cosas gratis, de hecho, no aceptaba viajes pagados y cuando era crítico de cine, compraba sus propios boletos.

*Una vez criticó al expresidente de Colombia, Julio César Turbay Ayala, quien no respondió una carta enviada por el novelista. Gabo expresó que “una persona que no contesta las cartas no merece siquiera que se le escriba”.

*Dejó un cuento sin escribir, siempre quiso escribir un cuento de título “El ahogado que nos traía caracoles”. Llegó a comentárselo a su amigo Álvaro Cepeda Samudio, quien le dijo que “ese título es tan bueno que ya ni siquiera hay que escribir el cuento”.

La campaña electoral en Colombia: la “más sucia” de su historia

zuluyaga bbcZuluaga, candidato del partido del expresidente Uribe, asegura que es víctima de un montaje. Los últimos escándalos todavía no han sido medidos en las encuestas.

Tomados de la BBC

Por Hernando Salazar, desde Bogotá

La actual campaña presidencial de Colombia, donde este domingo habrá elecciones, parecería ser, según analistas consultados por BBC Mundo, la más sucia de los últimos tiempos.

Este país, donde asesinaron a tres candidatos presidenciales hace 25 años, donde un expresidente fue acusado de recibir dineros de la mafia en su campaña, donde varios congresistas fueron a la cárcel por el mismo motivo y donde muchos más han sido condenados por tener nexos con los paramilitares de derecha, no había visto episodios similares como los de los últimos días.

Los dos principales aspirantes a la Presidencia se han visto involucrados en una explosiva serie de acusaciones mutuas. Se da casi por descontado que habrá una segunda vuelta entre el actual mandatario, Juan Manuel Santos, y Óscar Iván Zuluaga, que se definirá el 15 de junio.

Las acusaciones entre las dos campañas van desde la supuesta entrada de dineros de la mafia a la campaña de Santos en 2010, hasta la difusión de un video donde Zuluaga aparentemente habla con un hacker sobre operaciones de espionaje y planes para atacar el proceso de paz con la guerrilla de las FARC y la campaña del presidente que busca su reelección.

Por un lado, Santos ha negado rotundamente la entrada de dineros de la mafia a su campaña del 2010 y el expresidente Álvaro Uribe –quien hizo la denuncia- no ha entregado ninguna prueba. Y, por otro, Zuluaga insiste en que el video donde aparece con el hacker es un montaje.

Desconcierto

140506191946_sp_santos_rendon_304x171_luisdavidduqueSantos niega haber recibido fondos de la mafia en 2010.

Las acusaciones han producido desconcierto y confusión entre muchos electores, que se refleja sobre todo en las redes sociales.

“Yo creo que esta ha sido una campaña especialmente sucia, comparable con el Proceso 8.000 (cuando se descubrió la entrada de dineros de la mafia a la campaña del expresidente Ernesto Samper, quien gobernó entre 1994 y 1998)”, declara a BBC Mundo Elisabeth Ungar, directora de la ONG Transparencia por Colombia.

En cambio, Sandra Borda, profesora de Ciencia Política de la Universidad de los Andes, le dice a BBC Mundo que “esto es peor”.

Según Borda, en estos momentos “la Fiscalía (General de la Nación) está haciendo una campaña atroz. Dicen que la Fiscalía filtró el video de Óscar Iván Zuluaga. Yo creo que todos los organismos de control están sumidos en la lógica de la campaña, de un lado o del otro”.

Ungar considera que “hay sectores políticos que están claramente interesados en utilizar cualquier medio para obtener sus fines” y añade que la situación “es particularmente grave cuando todas las evidencias tienden a señalar que una de las campañas participó en fraguar esta situación. Falta que la justicia se pronuncie”.

Una pelea amarga

Otro analista, Hernando Gómez Buendía, director del portal Razón Pública, le expresa a BBC Mundo que “esta es como una pelea matrimonial muy amarga, entre Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe, quien ahora apoya a Zuluaga”.

Santos fue ministro de Defensa de Uribe en su segundo mandato y luego lo sucedió en la Presidencia.

“Esta parecería ser la pelea decisiva entre Santos y Uribe. Estamos en el clímax”, agrega Gómez Buendía, al tiempo que señala que él no cree en la acusación que Uribe hizo sobre la entrada de dineros de la mafia a la campaña de Santos.

“Lo que pasa es que Uribe está desesperado”, dice el analista.

Sin coincidencias

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Enrique Peñalosa empezó fuerte en las encuestas pero en las últimas semanas se ha desinflado.

Gómez Buendía señala que “aquí las coincidencias no existen” y dice que “independientemente de quién tenga la razón, el manejo de los tiempos con las revelaciones ha sido de mala fe”. Y agrega que, en su opinión, no es casualidad que la captura del hacker se hubiera producido después de que Uribe hizo la denuncia.

Según él, el problema de fondo es que en la política colombiana “se borraron las fronteras entre lo legal y lo ilegal, y entre lo moral y lo inmoral”.

Todavía las encuestas de intención de voto no han medido el impacto de los últimos episodios de la campaña y no hay claridad sobre qué tanto puedan influir entre los votantes.

Sin embargo, Ungar advierte que “no sólo está en juego la legitimidad de los candidatos, sino también el estado de derecho”.

Y Borda añade, de todas maneras, que el fuerte cruce de acusaciones afectará la gobernabilidad del triunfador. “Cualquiera que gane, no lo hará con una amplia ventaja y, además, tendrá la sombra de hacer política de forma bastante sucia”, concluye.

Mientras las encuestas reflejan que habrá una segunda vuelta, porque ninguno de los candidatos obtendrá más del 50 por ciento de los votos este domingo, muchos temen que la guerra sucia entre los aspirantes siga hasta mediados de junio.

Campañas accidentadas y violentas

1985-1990 Se produjo el aniquilamiento del partido Unión Patriótica, UP, surgido de un efímero proceso de paz que hubo con las FARC. Se estima que más de 3.000 miembros de la UP fueron asesinados.

1989 En agosto de ese ano fue asesinato del candidato presidencial del Partido Liberal Luis Carlos Galán en plena etapa del “narcoterrorismo”, cuando los carteles de la droga emprendieron una sangrienta ofensiva contra el estado colombiano.

1990 Fueron asesinados los dos candidatos presidenciales de la izquierda: Bernardo Jaramillo, de la Unión Patriótica, y Carlos Pizarro, de la Alianza Democrática M19. De los crímenes fueron sectores allegados al narcotráfico y los paramilitares de derecha,

1994 El candidato presidencial Andrés Pastrana le entregó al presidente César Gaviria la grabación de una conversación donde se hablaba de aportes de la mafia a la campaña del candidato liberal Ernesto Samper, quien ganó las elecciones.

1995 Estalló el llamado Proceso 8.000, el escándalo por la financiación del narcotráfico a la campaña de Samper y algunos congresistas. El Congreso absolvió a Samper, pero varios legisladores fueron condenados por la justicia.

2006 Escándalo de la “parapolítica”, la financiación y los nexos de narcoparamilitares de derecha con decenas de congresistas nacionales y políticos regionales, que en su gran mayoría apoyaban al entonces presidente, Álvaro Uribe. Las acusaciones también afectaron a funcionarios del gobierno nacional, como el jefe de la policía secreta, que fue arrestado y condenado. La justicia ha condenado a más de 60 congresistas por esos hechos, así como a ex gobernadores, diputados regionales y ediles locales.

Explosivo video agita campaña presidencial colombiana

el video fue publicado

El video fue publicado una semana antes de las elecciones presidenciales.

El modus operandi de este montaje corresponde a lo que siempre han sido las campañas que ha asesorado J.J. Rendón“. Óscar Iván Zuluaga – Candidato del Centro Democrático

Hay una guerra sucia entre las dos principales campañas y debe haber consecuencias.“. Clara López – Candidata presidencial del Polo Democrático

Ya veremos qué tan eficaz sea la repercusión del video, que debería favorecer a Santos y cuánto lo favorece en las urnas“. León Valencia – Columnista de Semana

Por Hernando Salazar desde Bogotá

La revelación de un video por parte de la revista colombiana Semana, que muestra al candidato presidencial del opositor Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, en una reunión con un hacker detenido hace pocos días, cayó como una bomba en el proceso electoral, a una semana de las elecciones presidenciales del 25 de mayo.

En el video, Zuluaga, quien es el más firme contendor del presidente Juan Manuel Santos en la carrera electoral, aparece hablando con el hacker Andrés Sepúlveda sobre estrategias en redes sociales y páginas web para atacar la campaña del presidente Juan Manuel Santos -su principal rival- y el proceso de paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Tras la detención del hacker, que se produjo hace casi dos semanas, el candidato Zuluaga intentó fijar distancia con el hombre. Inicialmente admitió que sólo había contratado temporalmente a Sepúlveda para su campaña, luego dijo que nunca se había reunido con él, pero después lo reconoció y dijo que había ido en una ocasión a la oficina que fue allanada por la Fiscalía, donde fue grabado el video.

“Un vulgar montaje”

Horas después de conocerse el video de cinco minutos de duración, Zuluaga declaró ser “víctima de un vulgar montaje”.

En una declaración a la prensa, el candidato, que es apoyado por el expresidente Álvaro Uribe, dijo que su vida pública ha sido “transparente” y dijo que “el modus operandi de este montaje corresponde a lo que siempre han sido las campañas que ha asesorado J.J. Rendón”.

Rendón, un conocido estratega venezolano, renunció hace dos semanas a la campaña de Santos, después de que lo acusaron de recibir el pago de US$12 millones de la mafia, a cambio de tramitar una propuesta de sometimiento a la justicia, que no fue aceptada.

Zuluaga aprovechó el episodio para atacar a Santos y dijo que son muchas las coincidencias entre el presidente y Rendón.

Lo paradójico es que Rendón asesoró al expresidente Uribe en 2006, cuando éste buscaba su reelección y fundó el Partido de la U, cuando el entonces mandatario era aliado de Santos.

Visiblemente afectado, Zuluaga dio su declaración acompañado de su abogado, a quien le dio poder para que, según él, adelante todas las acciones necesarias “para que de manera pronta el país conozca la verdad de este montaje”.

Qué dicen sus contendores

La publicación del video –que fue grabado con un teléfono celular probablemente a finales de abril pasado- originó todo tipo de reacciones.

La candidata presidencial del izquierdista Polo Democrático, Clara López, le dijo a BBC Mundo que los escándalos de las últimas semanas demuestran que “ni Santos ni Zuluaga tienen la capacidad para regir los destinos del país”.

“Las revelaciones que se han hecho son gravísimas. La grabación de hoy es un capítulo más y no creo que sea el último. Hay una guerra sucia entre las dos principales campañas y debe haber consecuencias. Los electores deben conocer toda la verdad. La catadura moral de los candidatos es de suma importancia”, añadió.

Por su parte, el candidato Enrique Peñalosa, de la Alianza Verde, pidió la renuncia de Zuluaga.

“Colombia no puede permitir que un candidato a la presidencia le mienta y además cometa delitos, no podemos considerar siquiera la posibilidad de elegir un presidente que pasaría su tiempo defendiéndose de ir a la cárcel donde terminara de todas maneras, Zuluaga debe renunciar de inmediato y responder ante las autoridades”, expresó Peñalosa a través de un comunicado de prensa.

“Escándalo manufacturado”

El expresidente Álvaro Uribe arremetió en Twitter contra la publicación del video.

“El escándalo del hacker ha sido manufacturado por medios y políticos adversos” a la candidatura de Zuluaga, advirtió Uribe, senador recién electo.

Para Uribe, el hacker Sepúlveda fue infiltrado en la campaña de Zuluaga y “le asignan como ilegal información de chismes que circulan y en portales”.

En el mismo sentido de Uribe, su exvicepresidente Fancisco Santos acusó a través de Twitter a la Fiscalía de filtrar el video a Semana y sostiene que “se fraguó una conspiración contra Zuluaga”.

Santos publicó en su cuenta de Twitter una foto de 2006, donde el ahora presidente, Juan Manuel Santos, aparece junto a Andrés Sepúlveda, el hacker detenido.

Proceso en paz en el ojo del huracán

Otro que lanzó duros dardos contra Zuluaga fue Simón Gaviria, el director del Partido Liberal y aliado del presidente Santos.

“Zuluaga nos miró los ojos a los colombianos y nos mintió. Nos quiso hacer creer que no tenía nada que ver en este escándalo y ahora nos venimos a dar cuenta de que es el patrón del chuzador del proceso de paz”, declaró Gaviria.

Al respecto, León Valencia, columnista de la revista Semana, le dijo a BBC Mundo que la campaña de Zuluaga fue “muy hábil” para manejar la situación y evitar que las acusaciones la perjudicaran.

“Creo que antes de que estallaran los escándalos esa campaña hizo un trabajo sistemático de desprestigio del proceso de paz y eso le permitió subir en las encuestas”, asegura Valencia.

Valencia precisa que es distinto cuestionar legítimamente el proceso de paz y otra, muy distinta, “obtener información ilegal o fabricar mentiras y lanzarlas al púbico eso es ilegal para acabar con la paz”.

Según el analista, “ya veremos qué tan eficaz sea la repercusión del video, que debería favorecer a Santos y cuánto lo favorece en las urnas”.

Por lo pronto, la publicación del video se volvió una tendencia en las redes sociales. En Twitter surgió el tópico #renuncieOIZ.

Foto con el hijo de un narco

Semana publicó el video en la misma edición en que uno de sus columnistas, Daniel Coronell, reveló una foto tomada al expresidente Álvaro Uribe en su finca “El Ubérrimo”, en el Caribe colombiano.

En la foto, Uribe, que es el principal patrocinador de Zuluaga, aparece en compañía de Anderson Vanoy, un hijo de Ramiro “Cuco” Vanoy, un narcotraficante que fue extraditado a los Estados Unidos, y de otra persona.

“Contra Anderson Vanoy no hay condena alguna. Eso sí, tiene cierta propensión a las malas compañías. Por la misma época en la que visitó El Ubérrimo la Policía lo encontró en un restaurante, en las inmediaciones de Medellín, acompañando al jefe de la banda criminal de los Paisas. Los uniformados capturaron al cabecilla de la organización delincuencial, alias Nano o Delio y dejaron en libertad a Anderson”, dice Coronell en su columna.

Antes de ser revelada la foto de Uribe, que según Coronell fue hecha hace cerca dos años, el expresidente había dicho que él se toma fotografías con “millones de personas”.

Coronell se pregunta en su columna: “¿Serán también millones los que lo visitan en su finca?”.

Campaña agitada

Las revelaciones se producen en medio de una campaña que ha estado cruzada por acusaciones mutuas entre los principales candidatos en las últimas dos semanas.

Casi simultáneamente con la captura del hacker, el expresidente Uribe acusó al venezolano J.J. Rendón, el principal estratega de Santos, de haber recibido dinero de un grupo de mafiosos para que tramitara una propuesta de sometimiento a la justicia.

El exmandatario también aseguró que Rendón le habría dado US$2 millones a la campaña de Santos en 2010.

La acusación produjo la renuncia de Rendón, quien negó haber recibido dineros de la mafia y denunció ser víctima de una persecución en su contra. Y Uribe, que ha sido citado reiteradamente a la Fiscalía, se ha negado a entregar las pruebas que dice tener.

Pese a los escándalos, Zuluaga y Santos aparecen virtualmente en un “empate técnico” en las principales encuestas de intención de voto

Escritor colombiano cuenta en un libro las torturas de que fue objeto en Colombia

ACT JUD CULT Hernando Calvo Ospina CORTESIA Flickr/TferriereVeintiocho años han pasado desde que el colombiano Hernando Calvo Ospina, entonces un joven de 24 años, fue dado como “desaparecido” por varios días. Hoy, en un libro presentado en España, recuerda esos días de tortura y dolor. Casi le quiebran la columna vertebral para obligarlo a que confiese un delito que no cometió.

Por Patricia Rivas

Tomado de El Telégrafo, de Ecuador

Madrid, España.- Hernando Calvo Ospina es un periodista y escritor colombiano que reside en París, colaborador permanente del mensual internacional Le Monde Diplomatique. Se conoce que fue estudiante de periodismo en Ecuador, donde fue detenido, torturado y encarcelado en 1985. Luego expulsado hacia Perú, cuyo gobierno lo declaró persona “non grata” y fue acogido por Francia. Pero casi nada se ha sabido de los motivos de su captura ni los detalles de lo vivido posteriormente.

Ahora Hernando acaba de publicar en España (Ediciones El Viejo Topo) el libro “Calla y Respira”, un relato literario de su secuestro, tortura y encarcelamiento en Quito. Una obra que le ha llevado 28 años escribir y que sale a la luz precisamente cuando la Fiscalía ecuatoriana acepta que existió un grupo paramilitar, el SIC-10, que adelantó la guerra sucia del gobierno de Febres Cordero. Los crímenes que se le atribuyen están tipificados por las leyes internacionales como de “lesa humanidad” y no prescriben. Hernando lo sufrió en carne propia y aquí nos lo cuenta por primera vez.

¿Cómo fue su detención y desaparición, y qué ocurrió mientras estaba secuestrado?
Yo viví en Quito casi cinco años y estudié un año de sociología y dos de periodismo en la Universidad Central. Fui detenido en esa ciudad el martes 24 de septiembre de 1985 por tres hombres que se identificaron como miembros de Inteligencia Militar. Pocas horas después supe que había sido un operativo conjunto de militares colombianos y ecuatorianos. Estuve vendado, esposado de pies y manos, casi todo el tiempo tirado por el piso durante casi cuatro días. Los interrogatorios y la tortura síquica eran constantes. No me dejaban dormir y la comida que me dieron fue bien escasa, pero debo decir que no sufrí maltratos físicos.

El viernes me trasladaron a otro lugar que por detalles muy precisos identifiqué casi de inmediato como la sede del Servicio de Investigación Criminal, SIC, no lejos de la Presidencia de la República. Fue ahí donde recibí terribles torturas. Por poco me quiebran la columna vertebral a golpes. Durante tres días me pusieron electricidad en la cabeza, en la lengua y en las partes genitales. Sigo sin olvidar el olor de mi piel quemada,  los estallidos de la cabeza y las risas de los torturadores.

¿Es que usted realizaba alguna actividad política por la que se le pudiera señalar como subversivo?
Un grupo de colombianos habíamos formado el Centro de Estudios Colombianos, Cesco. Nuestra labor era denunciar el terrorismo de Estado que se establecía en nuestro país. También difundíamos una revista llamada La Berraquera. Todo lo que hacíamos era público, hasta conferencias nos permitieron organizar en la Casa de la Cultura.

¿Esto se dio dentro de qué contexto político?
El gobierno del presidente León Febres Cordero necesitaba establecer una serie de medidas neoliberales, y sabía que esto traería la reacción y el rechazo popular. Entonces, pretextando la guerra a las nacientes guerrillas, reprimió, asesinó y torturó a obreros, profesores, estudiantes, campesinos, hombres y mujeres. Se dice que unas tres mil personas terminaron en la cárcel, y no creo que las guerrillas llegaran a tener 300 miembros. Se aplicó la guerra contra el “enemigo interno”, esa que había dictado la doctrina de la Seguridad Nacional estadounidense en los años sesenta.

¿En qué momento se convirtieron los opositores colombianos en parte de ese “enemigo interno”?
Llegó la cacería de brujas contra colombianos cuando se comprobó la relación entre las guerrillas de “Alfaro Vive Carajo” de Ecuador y el “Movimiento 19 de Abril” (M-19) de Colombia, principalmente. Y esta caza se acentuó cuando estos grupos secuestraron al banquero Nahím Isaías. El Presidente dio la orden de asaltar la casa donde lo tenían y un comando español, enviado por el “socialista” Felipe González, dirigió el operativo. No dejaron vivo ni al banquero.

Si ya los del Cesco estábamos en la mira, con esto se multiplicó la búsqueda de sus miembros. Ahora, mentiría si digo que en el Cesco no había quienes tuvieran militancia con las guerrillas. Sí. Yo no la tenía y no me la pudieron comprobar ni bajo las torturas. Tres miembros del Cesco fuimos capturados. Uno fue deportado a Colombia, luego de torturarlo varios días; otro compañero y yo fuimos enviados al Penal García Moreno después de doce días de estar “desaparecidos”.

En el libro usted dice que estando aún desaparecido reconoció a los torturadores.
Un lunes, hacia el mediodía, me sacaron del SIC, me llevaron por la autopista Occidental, me cambiaron de auto, me retiraron las vendas y me metieron de nuevo al SIC con mucha cordialidad. Yo continuaba en condición de “desaparecido”, pues se seguía negando mi captura. Yo no podía creerlo: ahora el “amable” oficial Fausto Elías Flores Clerque se iba a encargar de la “investigación”, ¡después de haber ayudado a torturarme! Al día siguiente, luego de que un extorturador me tomara la indagatoria, me encontré frente a frente con los jefes torturadores. No sé cómo pude simular que no los conocía: Byron Paredes Morales y Édgar Vaca Vinueza, quien no solo era el jefe del grupo sino que también era experto en torturas.

En esos pasillos del segundo piso del SIC también me crucé a Enrique Amado Ojeda, jefe del SIC-Pichincha, y a Mario Pazmiño, asesor presidencial. Estos dos últimos asistieron a mis torturas. ¿Cómo los reconocí? Es que los torturadores no se dieron cuenta de que yo los veía. Porque nunca me cambiaron las vendas que los militares me pusieron. Y éstas, con el sudor y el llanto, se fueron despegando. Y cuando tiraba un poco la cabeza hacia atrás veía todo.

¿Qué puede decirnos de la trayectoria que han seguido sus torturadores?
El gratificar a los “servicios” prestados permitió que todos ellos ascendieran hasta altos cargos en sus instituciones. Continúan gozando de total impunidad, aunque la Comisión de la Verdad, conformada por el presidente (Rafael) Correa, detalla sus crímenes en su contundente informe presentado en el 2010. Además, estos hombres hicieron parte del grupo paramilitar denominado SIC-10, encargado del trabajo “sucio”.

Tenemos que Paredes llegó a coronel (y narcotraficante); Flores ascendió a coronel y jefe antinarcóticos en una provincia; Ojeda fue general de la Policía; Vaca, que fue jefe del SIC-10, llegó a Comandante General de la Policía; y Pazmiño ascendió a director de Inteligencia del Ejército, hasta que el presidente Correa lo destituyó por ser el hombre de la CIA.

Pero yo creo que esos policías y militares son tan responsables de mis torturas y las de miles de otras personas, así como de los cientos de asesinatos que cometieron, como quienes los entrenaron para ello. Y esto no se ha tenido en cuenta. Ni la Comisión de la Verdad lo investigó ni lo expuso como creo se merece. Porque fueron los servicios de seguridad de Israel y de Estados Unidos, sin dejar a un lado a los de España, quienes convirtieron a esos potenciales enfermos mentales en sanguinarios criminales.

¿Quién es? Nombre completo: Hernando Calvo Ospina. Profesión: Periodista y escritor. Nacionalidad: Colombiana, pero vive como refugiado en Francia. Fecha de nacimiento: 6 de junio de 1961. Edad: 52 años. Experiencia: Colaborador del mensual Le Monde Diplomatique. Afición: Música salsa.

DATOS

“Calla y Respira” es el último libro del periodista y escritor colombiano Hernando Calvo Ospina. Se trata de un relato  autobiográfico de su detención-desaparición y tortura durante doce días en Quito, en septiembre de 1985.   

Periodista y autor
de varias obras, ha participado en documentales para las cadenas de televisión BBC y ARTE. En abril de 2009 el vuelo que lo llevaba de París a México tuvo que ser desviado porque debía sobrevolar Estados Unidos y las autoridades de este país lo consideraban como un peligro para su seguridad nacional.

De “Calla y Respira”, 
publicado ya en su traducción francesa, el jurista, escritor y vicepresidente del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Jean Ziegler, ha dicho: “¡Una historia dura e intensa, pero de lectura fantástica!”.

El libro
ha sido editado en español por El Viejo Topo y fue presentado por el autor en Madrid el pasado 13 de junio

Violencia y Terror: El camino de Ucrania y Colombia hacia la construcción del Imperio

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Por James Petras

Petras en uno de sus mas recientes artículos que publican varios medios digitales internacionales, hace un crudo análisis de las similitudes entre el camino político que esta tomando Ucrania y la situación que ha vivido Colombia, especialmente durante los últimos 15 anos.

 El articulo adquiere la mayor relevancia, sobre todo para una opinión publica colombiana que en su mayoría solo se entera de lo que ocurre en su país y en el resto del mundo a través de lo que leen o escuchan en los grandes medios de comunicación, los cuales haciendo honor a su condición de prepagos,  actúan como simples megáfonos y amplificadores de la propaganda y falsedades que salen de las oficinas de prensa del régimen.

 Sobre la situación en Ucrania, por ejemplo, lo que escucharan en los medios locales es que lo que esta viviendo ese país (a diferencia de Venezuela, porque no pierden la oportunidad de estigmatizar a Venezuela) es una verdadera transición democrática. Sobre Colombia y las recientes elecciones, a lo sumo escucharan que hubo unos candidatos avivatos que se hicieron elegir con votos alterados o comprados, pero no escucharan una sola mención de que el sistema electoral es un verdadero pozo séptico, ni que la “democracia” en general es realmente un montaje electoral politiquero diseñado para garantizar la perpetuidad en el poder de las mismas mafias políticas y clanes familiares.

Lean a continuación el artículo de James Petras:

 Violencia y Terror – El camino de Ucrania y Colombia hacia la construcción del Imperio

 James Petras – Marzo 19, 2014  

Introducción

 Los dos caminos hacia la construcción del imperio del siglo 21st mediante testaferros son ilustrados a través de la toma violenta del poder en Ucrania por una junta respaldada por EEUU y los réditos electorales del Señor de la guerra colombiana Alvaro Uribe Velez, también apoyado por EEUU. A continuación describiremos la ‘mecánica’ de la intervención estadounidense en la política interna de estos dos países y sus profundos efectos externos – y cuyo propósito es cómo expandir el poder imperial en todo el continente.

 Intervención política y regímenes testaferros: Ucrania

 La conversión de Ucrania en un estado vasallo de EEUU y la Unión Europea (UE) ha sido un proceso prolongado y de gran escala que involucró financiamiento a largo plazo, adoctrinamiento y reclutamiento de fuerzas locales, organización y capacitación de políticos y pandilleros y; sobre todo, una capacidad para combinar la acción directa con la política electoral.

La toma del poder es un juego que tiene altos intereses para el imperio: (1) Ucrania en manos de sus clientes, proporciona a la OTAN un bastión militar en el corazón de la Federación de Rusia; (2) los recursos agrícolas e industriales de Ucrania proporcionan una fuente de enorme riqueza para los inversionistas occidentales; y (3) Ucrania es una región estratégica que les permite penetrar las altas esferas políticas de la región, e incluso más allá.

 Washington invirtió más de 5 billones de dólares en la construcción de un estado cliente, sobre todo en ‘Ucrania occidental’, y especialmente en los alrededores de Kiev, centrándose en ‘grupos de la sociedad civil’ y en partidos y líderes políticos manipulables. En 2004, la primera “inversión” política de EE.UU. dirigida a lograr un cambio de régimen culminó en lo que se denominó la ‘revolución naranja ‘ la cual instaló un efímero régimen pro-EEUU/UE. Sin embargo, este régimen se degeneró rápidamente en medio de grandes escándalos de corrupción, mala gestión y saqueo del tesoro nacional y de recursos públicos por parte de la oligarquía, lo cual condujo al encarcelamiento del ex-vicepresidente y a la desaparición del régimen. Nuevas elecciones produjeron un nuevo régimen, el cual intentó fortalecer las relaciones con la UE y Rusia mediante acuerdos económicos pero conservando muchas de las repudiables características (corrupción endémica) del régimen anterior. Los EEUU y la UE, luego de haber sido derrotados en elecciones democráticas, relanzaron sus ‘organizaciones de acción directa’ con una nueva agenda radical. Neofascistas se tomaron el poder y establecieron una junta dictatorial como resultado de manifestaciones violentas, vandalismo, asaltos armados y otras acciones criminales. La composición de la nueva junta post-golpe de estado mostro los dos bandos que representan las organizaciones políticas respaldadas por EEUU: (1) políticos neoliberales para la gestión de la política económica y fortalecer los lazos con la OTAN, y (2) los nacionalistas neo fascistas/violentos, encargados de imponer orden mediante una estrategia de mano dura, y de aplastar a ‘autonomistas’ de Crimea  pro Rusia, a grupos étnicos rusos y a otras minorías, especialmente en los sectores industrializados del sur y oriente.

 Cualquiera que sea el resultado del golpe de estado,  la junta de gobierno impuesta es totalmente subordinada  y dependiente de la voluntad de Washington: por mas declaraciones de que lo que ocurrió fue la ‘independencia ‘ de Ucrania. La junta impuesta procedió a despedir a los funcionarios electos y nombrados que estaban afiliados a los partidos políticos del régimen democrático anterior y a perseguir a sus partidarios. Su propósito es asegurar que las subsiguientes elecciones manipuladas parezcan legitimas, las cuales servirán para elegir básicamente dos grupos de clientes del imperio: los neoliberales, (autodenominados “moderados“) y los neofascistas bautizados como “nacionalistas“.

 El camino de Ucrania hacia un poder imperialista mediante un régimen colaborador ilustra varios  instrumentos que se usan en la construcción del imperio: (1) uso de fondos del estado imperial, canalizados a través de organizaciones no gubernamentales, grupos políticos frontales y el fortalecimiento de una ‘base de masas’ dentro de la sociedad civil; (2) financiación de una acción masiva directa que lleve a un golpe de estado (‘cambio de régimen’); (3) imposición de políticas neoliberales por parte del régimen cliente; (4) financiamiento imperial para la reorganización y reagrupamiento de los grupos de acción masiva directa después de la desaparición del primer régimen cliente; (5) transición de la protesta pacífica a la acción violenta directa como gran telón de fondo para que los sectores extremistas (neofascistas) organicen la toma del poder y la eliminación de la oposición; (6) organización de una ‘campaña mediática internacional ‘ para afianzar la nueva junta de gobierno y al mismo tiempo satanizar a la oposición nacional e internacional (Rusia); y (7) poder político centralizado en manos de la junta de gobierno, convocando a  unas “elecciones manipuladas” que asegurarán  la victoria de uno u otro de los candidatos pro imperialistas escogidos por la misma junta de gobierno.

En resumen, los constructores de imperios operan en varios niveles: violento y electoral; social y político; y con políticos amigos en ejercicio y rivales cuidadosamente seleccionados y comprometidos a cumplir con un objetivo estratégico: la toma del poder estatal y la conversión de las elites gobernantes en incondicionales vasallos del imperio.

 Democracia de ‘los escuadrones de la muerte’ en Colombia: Elemento fundamental del Imperio para avanzar en América Latina

 Frente a la reducción de la influencia estadounidense en América Latina, Colombia se constituye en un bastión clave para los intereses imperiales de Estados Unidos en la región: (1) Colombia firmó un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos; (2) puso a disposición siete bases militares y ha permitido la participación de EEUU en varios operativos contra la insurgencia; y (3) colaboró en la creación a gran escala de escuadrones de la muerte paramilitares, lo cuales están entrenados para incursionar la frontera y desarrollar operativos en contra de Venezuela, el archienemigo de Washington.

 La oligarquía gobernante y los militares de Colombia han logrado contener la ola masiva de agitación democrática de movimientos sociales y populares,  y las victorias electorales que dieron origen a estados post-neoliberales en Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

 Mientras América Latina se ha movido hacia la conformación de ‘organizaciones regionales’ que excluyen a EEUU, Colombia ha fortalecido sus lazos con el imperio a través de acuerdos bilaterales. Mientras que América Latina redujo su dependencia de los mercados estadounidenses, Colombia amplió sus lazos comerciales. Mientras que América Latina redujo sus lazos militares con el Pentágono, Colombia los fortaleció. Mientras que América Latina se ha enfocado en una mayor inclusión social mediante el aumento de impuestos a las empresas multinacionales extranjeras, Colombia bajó los impuestos corporativos. Mientras que América Latina expande la titulación de tierras a sus poblaciones rurales, Colombia ha desplazado más de 4 millones de campesinos como parte de la estrategia contrainsurgente de EEUU denominada ‘tierra arrasada’.

La sumisión inquebrantable “excepcional” de Colombia a los intereses imperialistas de Estados Unidos está arraigada en varios programas de gran escala y largo plazo desarrollados en Washington. En 2000, el Presidente Clinton comprometió a los Estados Unidos en un programa de contrainsurgencia de 6 billones de dólares (Plan Colombia) el cual incrementó la capacidad represiva y brutal de la élite Colombiana para hacer frente a los movimientos populares de campesinos y trabajadores.  Además de suministrar armas y entrenamiento, fuerzas especiales e ideólogos de EEUU llegaron a Colombia con el fin de desarrollar operaciones militares y paramilitares terroristas – cuyo objetivo principal es penetrar y diezmar a la oposición política y a los movimientos sociales, y asesinar activistas y líderes sociales. Con el respaldo de EEUU, Álvaro Uribe Velez,  destacado narcotraficante y quien es la personificación del vasallo imperial más despiadado, se convirtió en el presidente de la ‘democracia de los escuadrones de la muerte.’

 El presidente Uribe militarizó aún más la sociedad colombiana, atacó severamente a los movimientos de la sociedad civil y aplastó cualquier posibilidad de un resurgimiento popular democrático, tal como estaba ocurriendo en el resto de América Latina. Miles de activistas, sindicalistas, activistas de derechos humanos y campesinos fueron asesinados, torturados y encarcelados.

El ‘sistema colombiano ‘ combina el uso sistemático del paramilitarismo (escuadrones de la muerte) para atacar a sindicatos locales y regionales y a la oposición campesina, con la tecnificación e incremento del pie de fuerza militar (más de 300.000 soldados) para combatir a la insurgencia popular y ‘limpiar el campo’ de los simpatizantes rebeldes.  El multimillonario e inmenso negocio de tráfico de drogas y de lavado de dinero constituyeron el ‘pegamento financiero ‘ que consolidó las relaciones entre los oligarcas, políticos, banqueros y asesores de contrainsurgencia estadounidenses – creando un estado policía aterrorizador y de alta tecnología en las fronteras con Venezuela, Ecuador y Brasil – países con presencia de importantes movimientos populares.

 La misma maquinaria de terror estatal que ha diezmado sistemáticamente a los movimientos sociales que exigen una verdadera democracia, ha protegido, promovido y participado en ‘elecciones manipuladas’  lo cual le imprime a Colombia el sello de ser una “democracia de los escuadrones de la muerte.

 Las elecciones se celebran bajo un inmenso despliegue militar, del cual hacen parte escuadrones de la muerte y narcotraficantes que se desplazan a ciudades y pueblos a intimidar, aterrorizar y corromper al electorado. La única manera segura de protestar en esta atmósfera represiva es la abstención. Los resultados electorales son siempre conocidos con anticipación: los oligarcas nunca pierden en las democracias de escuadrones de la muerte, son los vasallos más fieles del imperio.

 Los efectos acumulativos de la larga y sangrienta década y media de aniquilación de la sociedad civil colombiana por parte de los presidentes Uribe y su sucesor Santos, se evidencian en la eliminación o debilitamiento de cualquier forma de oposición democrática. Washington ha alcanzado su ideal: un estado vasallo estable; un estamento militar fortalecido y obediente; una oligarquía estrechamente relacionada con las elites corporativas norteamericanas; y un sistema ‘electoral’ estrictamente controlado que no permite la elección de un verdadero opositor.

 Las elecciones de marzo de 2014 en Colombia ilustran con toda claridad el éxito de la intervención estratégica de Estados Unidos en colaboración con la oligarquía local: la gran mayoría del electorado (dos tercios) se abstuvieron, lo cual demuestra que el proceso electoral no tiene legitimidad para los votantes. Entre los que ‘votaron,’ 10% sufragaron votos nulos o votaron en blanco. La votación abstencionista y de votos nulos fue especialmente alta en regiones rurales y áreas de clase obrera que han sido objeto del terrorismo de estado.

 Debido a la intensa represión, los votantes vieron que ningún partido genuino de oposición tenía alguna posibilidad y por eso se negaron a legitimar el proceso. El 30% que votó son en su mayoría habitantes de ciudades, de clases medias y altas, y residentes de algunas zonas rurales completamente controladas por narcoterroristas y militares donde ‘votar’ pudo haber sido ‘obligatorio’. De un total de 32 millones de electores, 18 millones se abstuvieron y otros 2,3 millones sufragaron tarjetones nulos. Las dos coaliciones dominantes de la oligarquía, lideradas por el Presidente Santos y el ex Presidente Uribe, recibieron sólo 2.2 millones y 2.05 millones de votos respectivamente, una fracción pequeña comparada con el total de votantes. En esta farsa electoral, los candidatos de partidos de centro-izquierda y de izquierda obtuvieron resultados pírricos. El sistema electoral colombiano pone un velo de propaganda a un estado vasallo peligroso y altamente militarizado, cuya misión es desempeñar un papel estratégico en los planes estadounidenses para la “reconquista” de América Latina.

Dos décadas de terror sistemático, financiado por un programa de militarización de 6 billones de dólares, ha garantizado que Washington no tenga ninguna oposición sustancial ni en el congreso ni en el palacio presidencial en Bogotá. Este es el ‘olor amargo, teñido de pólvora’ del éxito que alardean las autoridades de Estados Unidos: la violencia es la comadrona del estado vasallo. Colombia se ha convertido en el bastión para el desarrollo de un bloque comercial y una alianza militar centrados en EEUU cuyo propósito es debilitar alianzas regionales Bolivarianas promovidas por Venezuela, como la ALBA y Petro Caribe; así como atentar contra la seguridad nacional de Venezuela. El gobierno de Colombia seguirá tratando de influir en los regímenes de derecha y de centro-izquierda del vecindario empujándolos a abrazar al imperio en contra de Venezuela.

 Conclusión

 La organización de subversión a gran escala en Ucrania y Colombia, así como la financiación de organizaciones paramilitares y de la sociedad civil (ONGs) le ha permitido a Washington: (1) construir aliados estratégicos, (2) fortalecer lazos con oligarcas, políticos obedientes y con matones paramilitares, y (3) aplicar terrorismo político para la toma del poder estatal. Los planificadores imperiales han creado así “Estados modelo” — desprovistos de opositores consecuentes y abiertos a elecciones manipuladas entre políticos rivales vasallos.

 Golpes de estado y juntas de gobierno, orquestados por testaferros  políticos,  y estados altamente militarizados gobernados por ‘ ejecutivos de escuadrones de la muerte ‘ son legitimados por sistemas electorales diseñados para ampliar y fortalecer el poder imperial.

 Haciendo imposible la existencia de verdaderos procesos democráticos y el logro de reformas populares por la vía pacifica, y mediante el derrocamiento de gobiernos  independientes y elegidos democráticamente, Washington está haciendo que las guerras y los levantamientos violentos sean inevitables.

Tomado del blog la Colombia invisible

 

Las guerras del Catatumbo I

Campesinos del Catatumbo marchan cargando el féretro de uno delos manifestantes muerto en los enfrentamientos con las Fuerza Pública.

Por Alfredo Molano Bravo

Para entender la ola de violencia en esa región hay que reconstruir su historia desde los primeros gamonales y los indígenas Bari hasta la “Huelga del arroz”, pasando por la colonización de la frontera con Venezuela.

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Recuerdo vagamente la primera vez que viajé por el río Catatumbo desde Filo Gringo hasta La Gabarra. Llegué por Tibú, que era una pequeña ciudad petrolera en plena actividad; la CUT (Central Unitaria de Trabajadores de Colombia) estaba recién fundada y Lucho Garzón, quien había impulsado su creación desde la Unión Sindical Obrera (USO), era su primer presidente.

Los obreros mandaban en la Alcaldía y en los sistemas educativo y de salud pública; regulaban el mercado por medio de un sólido aparato cooperativo y controlaban el reclutamiento de trabajadores. Ecopetrol no daba un paso en la región sin consultar a la CUT. La historia de este poder comienza con la “Huelga del Arroz”, a mediados de los años 30, casi al mismo tiempo con la explotación petrolera en el país.

La protesta estalló porque la compañía tenía restaurantes diferentes para obreros, empleados y directivos, lo que se consideró excluyente y deshonroso. Pero el verdadero cargo que encendió la hoguera fue la falta de arroz en el menú de los obreros, porque la mayoría era de origen campesino, de regiones cálidas donde poco o nada se comía papa, la parte sustanciosa de la dieta impuesta por la empresa.

Ese origen fue también la causa de una solidaridad a toda prueba de los colonos con los trabajadores. La colonización campesina fue jalonada por la construcción de trochas y campamentos que la explotación petrolera requería.

Muchos campesinos llegaron desplazados por las medidas de protección que los hacendados santandereanos montaban a raíz de la promulgación de la función social de la propiedad —Ley 200 del 36—. La huelga del arroz fortaleció el poder sindical y la economía campesina.

La Colombian Petroleum Company (Colpet), como todas las inversiones extranjeras, no tenía buena imagen desde la masacre de las bananeras en el año 28, y tenía enorme interés en los depósitos de petróleo. Por eso organizó unos años atrás una verdadera cacería de indígenas bari con pandillas armadas gringas para correr la frontera y salvar de las flechas a sus trabajadores.

Más aún, desde sus avionetas se lanzaba dinamita sobre poblados de los motilones, un recuerdo vivo en las comunidades bari. Las armas y la dinamita se complementaron con la intensificación de las cruzadas de evangelización llevadas a cabo por capuchinos catalanes primero, y luego por pastores protestantes.

La colonización de la frontera con Venezuela fue acelerada por la violencia de los años 50. Pueblos como El Carmen, Cucutilla y Salazar fueron destruidos por esa siniestra trinca entre gamonales, clientelas electorales y Fuerza Pública. Los campesinos liberales huyeron buscando protección de Venezuela y abrieron regiones a la economía del arroz y del café en el Zulia. Otros resistieron la embestida mediante cuadrillas armadas que amenazaron no sólo la economía petrolera, sino la estabilidad política regional.

El arbitraje militar de Rojas Pinilla fue una paz efímera que no logró perpetuarse porque las causas económicas y sociales de la violencia no fueron resueltas. A mediados de los años 60 el Eln, que había continuado la insurgencia liberal de Rafael Rangel en la región de Chucurí, fue desplazado hacia el Perijá y entró a la región por la vía de Pailitas, Ocaña, Convención y Tibú. Sin duda las luchas obreras de la USO (Unión sindical obrera) y campesinas dirigidas por la Anuc facilitaron su enraizamiento.

Desde la Costa Atlántica llegaron los compradores de marihuana y base de coca, que estimulaban los cultivos ilícitos y mejoraban sustancialmente la economía campesina y su resistencia política. El cultivo de coca llegó por La Gabarra y rápidamente se extendió por Filo Gringo, Teorama, Convención, El Carmen, San Calixto, El Tarra y Hacarí. El comercio, el transporte, la guerrilla y las autoridades civiles y militares se beneficiaron con la bonanza.

Por la misma época se inició la construcción del oleoducto Caño Limón-Coveñas, que contribuyó al poder de la guerrilla, tanto por el descontento campesino con la obra como por la extorsión a que fue sometida la empresa constructora por parte de la insurgencia. A mediados de los años 80, los tres más fuertes grupos guerrilleros —Eln, Farc y Epl— controlaban el poder local. Se fundaron la UP y A Luchar, que asociadas con las organizaciones campesinas y a las fuerzas guerrilleras decretaron el “Paro del Nororiente”, que afectó el territorio comprendido entre el Magdalena Medio y la frontera con Venezuela.

El gobernador de Norte de Santander resumió así las razones de la protesta: “El movimiento pide, como en todo el país, vías, educación, salud, electrificación, acueductos, alcantarillado y tierras”. Pero la gente pedía más: que el Gobierno detuviera la ola de paramilitarismo que actuaba ya al descubierto con la colaboración de las Fuerzas Armadas. Para entonces las perspectivas de la explotación de carbón y las promesas de la palma africana eran públicas.

Dos hechos marcaron mi primer viaje: la fuerza del campesinado, sin duda alguna, impulsado por las guerrillas, y los comienzos del cultivo de la coca. No es necesario repetir que estos dos factores decisivos desde esa época en la región tienen un origen común: el débil apoyo económico del Estado a los colonos y la exclusión política de sus organizaciones.

Las guerrillas reemplazaron las funciones de la llamada institucionalidad, una puerta por donde entró y se fortaleció la insurgencia. Recuerdo que en Filo Gringo, donde habían emboscado unos días antes una patrulla del Ejército, se realizaba una reunión en la que se discutía la posibilidad de ir al paro. Con el equipo que me acompañaba en un estudio sobre fronteras fluviales, financiado por el Plan Nacional de Rehabilitación (PNR), quedamos sorprendidos por la forma masiva pero democrática y ordenada como participaba la comunidad.

En La Gabarra, a donde dos días después llegábamos, hubo una “entrada” paramilitar y habían asesinado a los lancheros de la barcaza que servía de puente entre las orillas del río Catatumbo. Mi hermano, que usaba cachucha de cuero y barba, ya cana, fue confundido varias veces con el cura Pérez, que, como supimos después, andaba por la región. El Ejército nos detenía y no permitía continuar el viaje hasta que constataba una a una las huellas dactilares de mi hermano y lo que hacíamos en la zona.

El conflicto de hoy

Volví a la región 25 años después; recorrí el trayecto entre Ocaña, El Tarra y Tibú. El Epl, grupo armado que ha sobrevivido a las entregas, a los acosos y a la propia corrupción de sus mandos, conserva su presencia y sus acciones bajo el mando de alias Megateo. Es fuerte en la zona de Convención y se ha especializado, dicen, en ataques a torres de energía. Sus bases sociales son débiles.

La carretera entre esta población, San Calixto y El Tarra está, como hace muchos años, en construcción. Asombra el tránsito de motocicletas y en todo el trayecto se ven pequeños cultivos de coca. La gran novedad es que las matas se siembran en filas regulares para facilitar y hacer más rápida la recolección de la hoja, que se comercializa en gran medida sin procesamiento, lo que supone que los comerciantes son los que la trabajan y transforman en cristal. El papel de la guerrilla no es claro. ¿Es un intermediario entre cultivadores y procesadores? ¿Procesa la hoja y la cristaliza? ¿Sale por el Magdalena hacia los puertos de la costa? ¿Hacia Coveñas siguiendo el trazo del oleoducto? ¿Hacia Barranquilla? ¿Hacia Venezuela?

No obtuve respuestas a estas preguntas hechas en una comisión de la Defensoría del Pueblo, entidad que me contrató para hacer un informe al Sistema de Alertas Tempranas (SAT). A propósito de este sistema: los informes elaborados para esta subdirección quedan en manos del director, que los traduce al lenguaje institucional para entregarlos al Centro de Alertas Tempranas, donde son examinados por un comité en el cual tienen la palabra final representantes de las fuerzas de seguridad, donde ordinariamente se engavetan.

A lo largo de la carretera se estaba construyendo el oleoducto Bicentenario, que aumentará la conducción de crudos desde Apiay y Caño Limón hasta Coveñas. Las poblaciones por donde pasa el tubo han protestado una y otra vez contra las empresas constructoras sobre los daños en cultivos y en vías de acceso, pero el Gobierno poco o nada responde al respecto, lo que contribuye al malestar y afianza la protesta.

El trayecto es el eje de una red de trochas y pequeñas vías, la mayoría de las cuales no permiten, por su trazo, el tránsito de vehículos distintos a las motos. Según testimonios recogidos, las motos transportan coca, gasolina o pequeños alijos de mercancías legales compradas en Venezuela.

Sabiendo que una moto puede transportar entre 10 y 20 kilos adicionales al peso del conductor, el tráfico ilegal podría alcanzar sumas enormes, con el agravante de que es un flujo incontrolable de contrabando entre Venezuela y la región nororiental. Cuántas toneladas de coca o cuántos miles de galones de combustible pueden pasar diariamente por este medio es un interrogante que no puede ser respondido de manera confiable. Más aún: ¿Cuál es el papel de los “actores armados” —incluida la Fuerza Pública—?, es otra pregunta sin respuesta.

Sobre el río Tarra hay un paso en planchón vigilado por la Policía. Le pregunté al comandante del puesto si sabía que un poco más arriba había un paso de motocicletas que podrían transportar coca o combustible. Me dijo que sí, pero que estaba fuera de su jurisdicción.

Entre ‘Lucho’ y el Catatumbo

La vida de Luis Eduardo Garzón, hoy consejero presidencial para el Diálogo Social, parece estar atada a la región del Catatumbo (Norte de Santander). En los años 90 participó de la Unión Sindical Obrera, siendo su primer presidente. Una actividad que estuvo relacionada con los campos petroleros de Ecopetrol en esta región.

Hoy el Gobierno del presidente Santos ha nombrado a Lucho, su Consejero para el Diálogo Social, como el encargado de conjurar una crisis social que ya cuenta 20 días y ha dejado el saldo trágico de cuatro muertos y decenas de heridos. La mesa de interlocución ha sesionado por cuatro días, pero aún no se llega a un acuerdo.

Frases para tener en cuenta

Las poblaciones por donde pasa el tubo han protestado una y otra vez contra las empresas constructoras sobre los daños en cultivos y en vías de acceso, pero el Gobierno poco o nada responde al respecto, lo que contribuye al malestar y afianza la protesta.

Asombra el tránsito de motocicletas y en todo el trayecto se ven pequeños cultivos de coca.

La gran novedad es que las matas se siembran en filas regulares para facilitar y hacer más rápida la recolección de la hoja.

El gobernador de Norte de Santander resumió así las razones de la protesta: “El movimiento pide, como en todo el país, vías, educación, salud, electrificación, acueductos, alcantarillado y tierras”.

Cronología, Historia de protestas en la era Santos

2011 Febrero

El gobierno de Santos llevaba seis meses de instalado. Un paro nacional de camioneros se levantó por la tabla de fletes. Fueron 15 días de fuertes protestas y parálisis de la economía nacional. El vicepresidente Angelino Garzón intervino y logró negociar.

2011 Octubre

El anunció del Gobierno de impulsar una reforma educativa, bautizada como Ley 30, desató un paro general de estudiantes. El sector educativo salió a las calles y 45 universidades cerraron sus puertas. En noviembre el Gobierno la retiró.

2012 Febrero

A finales de febrero se inició una movilización contra el proyecto hidroeléctrico en El Quimbo (Huila). Las protestas dejaron heridos por decenas. Circularon videos e imágenes impresionantes de los enfrentamientos. Nunca se llegó a un acuerdo.

2012 Febrero

Los controladores aéreos del aeropuerto El Dorado de Bogotá montaron una operación tortuga en reclamo de mejores condiciones laborales. El paro colapsó todos los vuelos del país y desató una crisis con el Gobierno.

2012 Julio

En el norte de Cauca el movimiento indígena, cansado de vivir en medio del conflicto armado, organizó una desmilitarización de sus territorios y sacó a la Fuerza Pública y a la guerrilla. Los enfrentamientos dejaron un amplio ‘dossier’ de imágenes.

2012 Diciembre

Cuando el país entraba en el furor de fin de año, los funcionarios de la Rama Judicial se declararon en paro, exigiendo un ajuste salarial aplazado por décadas. La protesta tuvo fuertes consecuencias y al final el Gobierno cedió y lo levantó en enero de 2013.

2013 Febrero

El peor paro que ha enfrentado el Gobierno fue el cafetero, al que se le pegaron los cacaoteros, los arroceros y los lecheros. Los enfrentamientos con la Fuerza Pública llenaron las páginas de los periódicos. Al final el Ejecutivo tuvo que ofrecer grandes paquetes de subsidios.

2013 Mayo

En Boyacá y Cundinamarca se decretó el paro de los productores de papa. el saldo: 70 detenidos, 16 heridos y $2.000 millones de pérdidas. El Gobierno tuvo que destinar más de 40 mil millones de dólares para conjurar la crisis.

2013 Junio

El paro en Catatumbo lleva casi 20 días. Cuatro muertos y decenas de heridos dejan las protestas. Gobierno y campesinos buscan llegar a un acuerdo para resolver la situación.

Fuente: http://bit.ly/19LToct

Tomado de TeleSUR-El Espectador

Entre el cielo y el infierno

En la foto el equipo negociador de las FARC-EP en La Habana

Comunicado desde La Habana de la Delegación de Paz de las FARC-EP

En el Limbo se encuentran los diálogos de La Habana por cuenta del
hombre que quiere pasar a la historia como el presidente que logró la
paz en Colombia.

Los ecos de la justa protesta del gobierno de la República Bolivariana
de Venezuela por la recepción de Santos al opositor Capriles en el
Palacio de Nariño, se replican aún con un sonoro vibrato.

No son pocos los que creen que el paso de Joe Biden vicepresidente de
los Estados Unidos por Bogotá, fue el origen del arrebato santista. Y
lo asocian con un plan de Washington encabezado por un caballo de
Troya de nombre “Alianza Pacífico”, que manejado por Washington, se
propone desestabilizar y descarrilar gobiernos populares como los de
Venezuela, Ecuador, Bolivia y Uruguay, entre otros. ¿Qué impulsaría a
Santos anunciar el fantasioso ingreso de Colombia a la OTAN? ¿Amenazar
a Venezuela, al Brasil?

A quienes aducen ingenuidad en la conducta del presidente no se les
cree tanto porque Santos no es ningún tonto. Como estadista está
obligado a medir el efecto de sus actuaciones.

Juan Manuel Santos sabía que su provocación contra el gobierno
legítimo de Venezuela estallaría como petardo en la mesa de diálogo de
La Habana, porque el tema Venezuela, país acompañante y facilitador
del proceso, era muy sensible para las FARC, que ve en los venezolanos
el principal factor generador de confianza, y en consecuencia a
artífices fundamentales del proceso de paz.

Por todo esto es que causa tanta perplejidad la invitación de Santos a
Capriles, precisamente cuando el entusiasmo por la paz clavaba su
bandera en el pico Everest de la reconciliación de los colombianos,
motivado en el acuerdo parcial sobre tierras, tema que representa la
nuez del conflicto. La actitud de Santos desinfló el optimismo, la
atmósfera favorable a la paz que se había logrado construir con tanto
esfuerzo en La Habana. La cuestión se resume en el hecho de que si no
fuera por Venezuela no tendría lugar el diálogo de paz de la capital
cubana.

Es contradictorio, abismalmente contradictorio, pretender pasar a la
historia como el presidente que hizo la paz, propiciando al mismo
tiempo una cadena de atentados contra la paz. El asesinato a sangre
fría de Alfonso Cano, el comandante adalid de la reconciliación, es ya
una mancha imborrable. Por otra parte nadie entiende por qué el
gobierno rechaza la necesaria tregua bilateral propuesta por las FARC
desde el inicio de las conversaciones, si de lo que se trata es de
parar la guerra. Durante los últimos 6 meses el ministro de defensa ha
actuado como francotirador sectario en contra el proceso, dejando la
sensación que no hay unidad de criterios en el gobierno. Y hasta el
propio presidente en persona no deja pasar oportunidad para
descalificar al interlocutor con acusaciones infundadas y amenazas de
ruptura.

Hay además otros elementos que están fastidiando el diálogo y la
construcción del acuerdo como ese molesto chasquido del látigo del
tiempo y de los ritmos en manos del gobierno. Un afán para qué, ¿para
precipitar un mal acuerdo, una paz mal hecha? La progresión de un
acuerdo tan trascendental no debe ser interferida ni por los tiempos
electorales ni los plazos legislativos. Paralelamente a las sesiones
de la mesa alguien desde las alturas orquesta campañas mediáticas que
siembran, con algún grado de perfidia, la idea de una guerrilla
victimaria de un lado, y del otro, la de un Estado seráfico, aleteando
inocente sin ninguna responsabilidad histórica por la violencia y el
terrorismo institucional.

Un gobierno que realmente quiera la paz no está marcando a cada rato
las líneas rojas de su intransigencia, de sus inamovibles, sino que
actúa con grandeza para facilitar el entendimiento. ¿Dónde está la
genialidad, dónde la sindéresis? Aquí lo que se ve es una gran
inconsecuencia. Y también una gran cicatería cuando se defiende con
argumentos tercos privilegios indignantes. Esas actitudes poco
contribuyen a la construcción de una atmósfera de paz. ¿Entonces los
diálogos para qué?

Hay que entender que éste no es un proceso de sometimiento, sino de
construcción de paz. No se trata de una incorporación de la
insurgencia al sistema político vigente, así como está, sin que se
opere ningún cambio a favor de las mayorías excluidas. ¿Entonces para
qué fue la lucha? El mejor epílogo de esta guerra debe ser rubricado
por cambios estructurales en lo político, económico y social que
propicien la superación de la pobreza y la desigualdad.

Tenemos que defender este proceso de paz, esta esperanza. Todos,
resueltamente, gobierno, guerrilla de las FARC y las organizaciones
sociales y políticas del país, debemos sumar voluntades para alcanzar,
luego de décadas de confrontación bélica, la anhelada reconciliación
con justicia social. Qué nos importan Uribe y Fedegan si estamos
resueltos a alcanzar la paz.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, junio 7 de 2013

Fuente: http://pazfarc-ep.blogspot.com.es/2013/06/comunicado-secretariado-de-las-farc-ep-entre-el-cielo-y-el-infierno.html?m=1

Santos quiere ser “el mejor de la clase”

Entrevista a Guillermo Almeyra, editorialista internacional del diario La Jornada, de México

La burguesía colombiana está profundamente dividida

Mario Hernandez (MH): Quiero traerte al ámbito latinoamericano. Me da la impresión que Santos nos está presentando un combo que merece un profundo análisis. Recibió a Capriles, dio un gran espaldarazo a la Alianza Pacífico y plantea el ingreso a la OTAN.

Guillermo Almeyra (GA): No hay que olvidarse que Colombia está en vísperas de elecciones. Santos pretende la reelección y la burguesía colombiana está profundamente dividida tanto con respecto al Proceso de paz como a Venezuela.

Por un lado, necesita mucho de una buena relación con Venezuela que es su principal cliente, tanto para las importaciones como para exportar, pero el sector de Uribe, del narcotráfico, de los terratenientes, de los paramilitares lo presionan a Santos diciendo que concilia con el gobierno venezolano y las FARC.

En un período electoral donde la elección se va a decidir por pocos votos, Santos gira a la derecha, además es derechista, independientemente que ahora, por razones tácticas, gire a la derecha siempre lo fue, no olvidemos que era el hombre de la represión en la época de Uribe.

MH: Fue su Ministro de Defensa.

GA: Nada menos. Además, Colombia forma parte fundamental de los planes norteamericanos para la región, por el Plan Colombia, la Alianza del Pacífico con los otros países que tienen gobiernos reaccionarios como Chile, en parte Perú, sobre todo México.

El ingreso a la OTAN es más que nada un gesto porque no creo que pueda concretar nada, también es una garantía para que EE. UU. no apueste a la carta de Uribe y reconozca a Santos como el mejor de la clase.

Ahí se mezclan el papel de la burguesía colombiana en la región, profundamente reaccionario, el temor de esa burguesía y, sobre todo, de los terratenientes por algún contagio venezolano, problemas tácticos electorales y una gran disputa inter-burguesa.

MH: Quiero apelar a tu condición de destacado analista internacional porque se anunció un acuerdo luego de seis meses de negociación entre el gobierno colombiano y las FARC en el primero de los seis puntos de la agenda de las conversaciones de paz que se desarrollan en La Habana acerca del problema agrario, pero nadie ha explicitado en qué consiste.

GA: Ese es el problema.

MH: Entonces estoy más o menos orientado porque nadie dice qué acordaron.

GA: Para el gobierno colombiano hablar de solución agraria es también una zanahoria electoral porque hay 2.500.000 de campesinos desplazados por Uribe y Santos cuando gobernaron juntos. La devolución de la tierra a esos campesinos no la van a hacer jamás. Es posible que les den asentamientos, ayudas, medidas cosméticas, no creo que sean radicales.

Las FARC están demasiado débiles como para poder imponer una revolución agraria, una reforma agraria profunda. Colombia ha tenido varias reformas agrarias, empezando por la que organizó Kennedy con la Alianza para el Progreso, que no resolvieron nada, al contrario, concentraron aún más la tierra, crearon una cantidad muy pequeña de campesinos privilegiados y nada más.

El problema de la tierra sigue siendo fundamental, sobre todo para los campesinos, incluso para los indígenas y una gran cantidad de gente que ya no es campesina y difícilmente pueda volver al campo porque han sido desplazados a las ciudades, millones de marginales que siguen pensando, teniendo relaciones y costumbres campesinas.

Es otra zanahoria electoral. Todo el mundo la agita pero nadie te la da de comer.

El principal problema que atraviesa Venezuela es económico

MH: Quiero dejar los últimos minutos para consultarte por el artículo que escribiste el pasado 26 de mayo. Lo he leído varias veces, inclusive le he pedido al periodista venezolano Modesto Emilio Guerrero hacer un programa especial la semana que viene dedicado a profundizar el tema que planteás allí. Al cumplirse hoy tres meses del fallecimiento de Hugo Chávez, me parece pertinente que hablemos sobre los peligros que atraviesa el proceso venezolano.

GA: El principal es el económico. Después de las inversiones que hará el Estado con las divisas que le procura el petróleo para Petrocaribe, el ALBA, etc., le quedarán unos U$S 40.000 millones, pero el año pasado importó por U$S 60.000 millones, es decir, tiene un agujero de U$S 20.000 millones para satisfacer el mercado interno de alimentos y productos de consumo. Para reducirlo hay que acotar el desperdicio de petróleo en el mercado interno para que quede más para vender en el exterior. Hay que seleccionar si las divisas se utilizan para comprar whisky o instrumentos quirúrgicos. Ver si se compran coches de lujo o trigo y maíz para los habitantes. Hay que establecer una política clara y firme que todavía no está.

Los controles, los acuerdos con la gran burguesía no resuelven el problema y sigue la inflación porque ante la falta de productos éstos se encarecen y además el mercado negro los lleva más para arriba de lo que deberían estar. Las medidas como el racionamiento tampoco sirven aunque sean más democráticas que la inflación porque afectan a todos por igual, aunque no sirvan para nada como ha demostrado la historia de Cuba.

El tema principal es aumentar la producción y sobre todo la de alimentos. Eso va a llevar meses porque tienen que plantar, cosechar, elaborar, en el mejor de los casos llevará meses, así que el momento actual es muy difícil porque la carencia de divisas provoca mucho descontento. Eso se puede paliar de muchas formas, haciendo participar a la gente, explicando las cosas claramente y otra, evitando un combate burocrático contando con los mismos burócratas que causaron la crisis y están educados en los métodos comerciales del capitalismo. De allí el fracaso.

MH: Creo que cumplimos.

GA: A toda velocidad, a pincelazos.

Tomado de Rebelión. Editado.

El gobierno de Colombia y su aspiración de ingresar en la OTAN

Por Luís Toledo Sande

Uno de los mayores logros de la política internacional desarrollada por Hugo Chávez fue el acercamiento que, en la estela o en medio de contradicciones nada menudas, se llegó a apreciar entre los gobiernos de la Venezuela Bolivariana y de Colombia, tras el término de la etapa presidencial del tenebroso Álvaro Uribe en el segundo de esos países. Tan grande era la importancia de ese acercamiento en la búsqueda de paz y de buenas relaciones entre los países de la región —o seguiría siéndolo, si él se mantuviese— que tal vez la concordia alcanzada suscitó esperanzas desmedidas. Esto se escribe con el deseo de que la sospecha carezca de razón, y pronto se restablezcan entre los dos gobiernos los nexos favorables para propósitos integracionistas como los encarnados en el ALBA, UNASUR y la CELAC.

El significado de esas organizaciones está a la vista, y sería ingenuo esperar que ellas no inquietaran al imperio, y que este, en sus ardides, no movilizara a sus servidores en el afán de neutralizarlas. Las tres se inscriben en las transformaciones geopolíticas que han puesto a nuestra América en el centro de las expectativas planetarias contra los designios imperiales que tienen puesto de mando en los Estados Unidos, cuartel general dividido entre la Casa Blanca y el Pentágono, garantía económica en Wall Street y conciliábulo agresivo en la OTAN, capitaneada desde aquella potencia. En trama semejante le ha tocado a Europa ser cada vez más arrastrada y humillada por el hijo putativo que le creció —con su venia— en la América del Norte, y que no se conforma con raptos mitológicos, sino con ominosos sometimientos.

El mandón no ha visto ni verá impasiblemente que la América Latina y el Caribe, área de pueblos que él estimaba condenada a ser por siempre su patio trasero, crezca y actúe con libertad en la defensa de los derechos populares y nacionales. Sobran evidencias de las maniobras desplegadas para impedir que tome o recupere las riendas de su destino. Recordemos apenas unas pocas: la invariable —salvo para arreciar— hostilidad contra la resistencia revolucionaria de Cuba; los permanentes intentos de derrocar, o desestabilizar al menos, los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, entre otros; el golpe de estado en Honduras, cuando ya se suponía que procedimientos tales eran “cosa del pasado”.

Los imperialistas intentan que en la región predominen —si no pueden ser los únicos— los gobiernos dóciles a sus designios, y buscan seguir sembrando en ella plataformas militares al servicio de sus planes agresivos. Demasiado candor se requeriría para no ver dentro de esos planes, en lo más reciente, las bases militares establecidas en Colombia. Y habría que escudriñar también en el intercambio de gestos complacientes que durante años ha venido dándose entre el coyundeo madrileño de la Organización de Estados Iberoamericanos y el gobierno de Colombia, desde cuando lo representaba Uribe. ¿Alguien pondrá en duda que los manejos urdidos por una nación europea integrante de la OTAN, y que no logra ocultar sus reminiscencias de metrópoli colonial, forman parte de las maniobras imperiales?

Que en el transcurso de poco tiempo el actual presidente de los Estados Unidos —con un Premio Nobel de la Paz que se le regaló para que lo empleara inmoralmente en la carrera belicista de su país— visite Colombia, y que el presidente de este país reciba al irresponsable y criminal cabecilla de la oposición antibolivariana, no son actos aislados, ni aislables, de las mentadas maniobras: se inscriben en el centro de ellas. Ojalá el presidente colombiano logre de veras probar que en torno al aludido recibimiento, denunciado con dignidad bolivariana por el presidente de Venezuela, se produjo un mero malentendido. Pero no están los tiempos para que los estadistas, o quienes pretendan serlo, se permitan pueriles jueguitos de pandillas.

El presidente de Colombia, con la dolosa pretensión de movilizar el orgullo nacional de su país, ha declarado que este tiene “derecho a pensar en grande”. Pero ha tenido en su contra hasta el desdén con que desde la OTAN —agresiva, colonialista, genocida, racista, menospreciadora de pueblos— le han hecho saber, o le han recordado, que su país no cumple los requisitos geográficos para ingresar en esa alianza. No obstante, le han dejado abiertas las puertas para que Colombia colabore con la OTAN: le permiten suministrar carne de cañón para las guerras con que esta seguirá intentando imponerse en la búsqueda de petróleo, materias primas y mano de obra barata; en el sometimiento, el saqueo y la masacre de pueblos.

Indicios hay de que ahora se vive, como nunca antes, la posibilidad de poner fin a una guerra que ha devenido criminal negocio político y económico para el propio gobierno colombiano, y terrible tragedia para el pueblo de ese país. No se necesita ser demasiado suspicaz para percatarse de lo que ya se ha hecho notar: el presidente de Colombia puede estar buscando continuidad para ese negocio en la exportación de hijos de su pueblo como soldados del ejército invasor imperial, mientras él recibirá presumiblemente el apoyo material —económico— que le daría una Roma con recursos y sordidez más que suficientes para premiarlo, pero que no dejaría de despreciarlo por ello.

Toca al pueblo colombiano impedir que lo empleen en tan turbia y criminal red de intereses; y a los pueblos de nuestra América toda, y aun de la comunidad mundial en su conjunto, denunciar —para que fracasen— procedimientos que sirven a la matanza de inocentes. Ha ocurrido en Sarajevo, Irak, Afganistán, Libia, mientras el imperio prepara celadas similares en Siria, Irán y quién sabe en cuántas otros “oscuros rincones del planeta”, y sigue apoyando la masacre de palestinos por parte del ejército israelí.

Impídase que Colombia, o cualquier otro país de nuestra América, se convierta en el Israel de esta región. No hay en este caso que identificar pueblos y gobiernos, como tampoco ningún credo legítimo y abrazado honradamente se debe confundir con los manejos que a lo largo de la historia los poderosos han manipulado como “razones extraeconómicas” para justificar guerras y saqueos. Lo digno es pensar en grande al servicio de la libertad, la justicia y la soberanía de los pueblos.

Tomado del blog del autor. Ver enlace en este blog