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El exagente de la CIA confiesa moribundo haber asesinado a Marilyn Monroe

asesino111_560x280Norman Hodges afirma que entró en su habitación mientras dormía, y le inyectó una dosis masiva de hidrato de cloral

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Periodista Digital 

Norman Hogdes, de 78 años, está agonizando en una cama del Hospital general Sentara en Norfolk (Virginia). Es un agente de la CIA retirado, y acaba de confesar algo sorprendente: asesinó a Marilyn Monroe tras hacer lo propio durante 41 años de servicio -entre 1959 y 1972- con otras 36 personas, entre políticos, activistas sindicales y un largo etcétera: “personas peligrosas para los intereses de EEUU”. 

SUS RECUERDOS

Según da cuenta ‘worldnewsdailyreport‘, -que es quien publica esta insólita y para muchos dudosa noticia- jura que recuerda vívidamente cada uno de los asesinatos que cometió para agencia norteamericana, en una especie de comando secreto del que formaban parte otras 4 personas que utilizaban para su ‘trabajo’ desde explosivos hasta veneno.

Los 37 asesinatos que ejecutó fueron ordenados al parecer por su comandante, el Mayor James ‘Jimmy’ Hayworth:

 Mi comandante, Jimmy Hayworth (fallecido en 2011), me dijo que tenía que morir, y que tenía que parecer un suicidio o una sobredosis. Yo nunca había matado a una mujer antes, pero obedecí órdenes … ¡lo hice por América! ¡Ella podría haber transmitido información estratégica para los comunistas, y eso no se podía permitir! ¡Ella tenía que morir! ¡Yo sólo hice lo que tenía que hacer! “, sostiene tajante.

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CON UNA INYECCIÓN

Marilyn Monroe murió entre la medianoche y la 1 de la mañana del 5 de agosto de 1962. Hodges afirma que entró en su habitación mientras dormía y le inyectó una dosis masiva de hidrato de cloral, mezclado con Nembutal .

Dada la absoluta dependencia de la medicación en que se hallaba la “sex-symbol” en aquel periodo, fue fácil presentar su muerte como un abuso de la medicación, o, como se llegó a especular, con un suicidio

Extractado para este blog

La CIA se ve desbordada ante el inesperado apoyo de civiles al Emirato Islámico

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Por Thierry Meyssan

Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación .

Abrumada y sorprendida por el fulgurante desarrollo del Emirato Islámico, grupo yihadista que ella misma creó, la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) será objeto de una profunda reorganización. Pero el problema que actualmente enfrenta la Agencia es realmente inédito: una retórica inventada por la CIA para justificar la firma de comunicados reclamando la autoría de atentados terroristas bajo bandera falsa se ha convertido en una poderosa ideología al entrar en contacto con una población cuya existencia la inteligencia estadounidense ni siquiera conocía. Para Thierry Meyssan, la reforma de la CIA será ineficaz y no permitirá a la Agencia manejar el cataclismo que ha provocado en el Levante.

RED VOLTAIRE | DAMASCO (SIRIA) | 16 DE MARZO DE 2015

 director cia

El director de la CIA, John Brennan, no entiende por qué hay civiles que apoyan al Emirato Islámico, a pesar de los crímenes que cometen sus mercenarios, amamantados por la propia Agencia estadounidense.

En noviembre pasado, la CIA fue incapaz de evaluar la situación en Siria. Totalmente desorientada por sus propias mentiras, la Agencia ya no lograba identificar las motivaciones de sus «revolucionarios». Peor aún, ni siquiera pudo determinar de cuánto apoyo disponía la «oposición» ni de cuánto respaldo gozaba la República Árabe Siria. Este fracaso no ha hecho otra cosa que empeorar, lo cual quedó demostrado, a finales de febrero de 2015, con el derrumbe del Movimiento de la Firmeza (Harakat Hazm), el ejército oficial de la CIA en Siria [1]. Por supuesto, la vida sigue su curso y la CIA ya reagrupó sus fuerzas en el seno de una nueva formación, bautizada como Frente del Levante (Shamiyat Front).

Con la creación de al-Qaeda, y posteriormente al crear el Emirato Islámico (Daesh), la intención de la CIA era tener a su disposición cierta cantidad de mercenarios que utilizaría en la realización de misiones que ella misma no podía reconocer como propias. Pero la Agencia nunca imaginó que los civiles podían llegar a tomar en serio la fraseología barata que sus expertos inventaron para redactar los comunicados de esos grupos yihadistas. De hecho nadie dio importancia al galimatías de Osama ben Laden, cuando afirmaba que la presencia de los militares no musulmanes de la OTAN en suelo saudita, durante la operación «Tormenta del Desierto», era un sacrilegio que exigía reparación. Es imposible encontrar en el Corán algo que justifique aquella maldición. Y los mercenarios de al-Qaeda no tuvieron ningún escrúpulo en luchar junto a la OTAN en Bosnia-Herzegovina y en Kosovo. Así que no parecía que hubiese razones para creer que ahora sería de otra manera.

Sin embargo, ya en el momento de la guerra contra la Yamahirya Árabe Libia, observé que algunos mercenarios de al-Qaeda parecían realmente deseosos de volver al modo de vida de «los tiempos del Profeta»… en el siglo VII. Al menos ese era el caso en el oscuro emirato islámico que Abdelkarim Al-Hasadi gobernaba en Dernaa. Pero no se trataba para ellos del siglo VII levantino, cristiano y donde no se hablaba árabe. Ni siquiera se referían al siglo VII francés del rey Dagoberto sino al siglo VII de la Península Arábiga, con una sociedad estancada en el tiempo y que se componía –según el Corán– de beduinos ladinos y crueles que el Profeta se esforzó por convertir y apaciguar.

Posteriormente, durante la guerra contra la República Árabe Siria, observé que los sirios que apoyaban a al-Qaeda (y que hoy apoyan el Emirato Islámico), sin mediar en ello móviles financieros, eran todos miembros de familias muy numerosas cuyas mujeres no estaban autorizadas a controlar su fecundidad. La división que iba apareciendo en el país no era de carácter político, en el sentido moderno de la palabra. La ideología de los civiles que apoyan a los yihadistas se resume al deseo de retornar a una época de orígenes míticos, la de los camelleros de una Arabia de la Edad Media. Y la CIA, que provocó la aparición de esa “ideología”, no supo entender la fuerza de lo que estaba fabricando ni seguir su expansión.

Ni siquiera se trata en este caso del clásico boomerang que regresa y golpea a quien lo lanzó, dado que el Emirato Islámico no se ha vuelto contra la CIA. Se trata más bien de la transformación de un grupúsculo terrorista en un Estado y del triunfo, entre algunos sectores de la población, de una retórica ridícula.

La CIA se ve ahora ante el problema de todas las administraciones. Su modo de organización, que le valió en el pasado numerosas victorias en diversas regiones del mundo, ya no funciona porque la Agencia no ha sabido adaptarse. Organizar un golpe de Estado y manipular las masas para que apoyen una organización terrorista son dos cosas muy diferentes.

Es por esa razón que, el director de la CIA, John Brennan, ha anunciado, al cabo de 4 meses de consultas internas, una completa reestructuración de la Agencia.

Hasta ahora, la CIA se componía de
• La Dirección de Inteligencia, encargada de analizar la información y los datos obtenidos;
• La Dirección de Operaciones, rebautizada Servicio Clandestino, encargada del llamado “espionaje humano”;
• La Dirección de Ciencias y Tecnología, especializada en el trabajo vinculado a la información científica y de carácter técnico;
• La Dirección de Apoyo, encargada de manejar el personal, la entrega de equipamiento y del financiamiento.

El personal de la CIA se distribuía en función de sus capacidades: los intelectuales en la Dirección de Inteligencia, los “duros” en la Dirección de Operaciones, los “estudiosos” en la Dirección de Ciencias y Tecnología y los organizadores en la Dirección de Apoyo. Por supuesto, cada Dirección dispone además de colaboradores con perfiles diferentes para poder garantizar su trabajo pero, esquemáticamente, cada Dirección correspondía a un perfil humano bien definido.

Los documentos revelados por Edward Snowden confirman que la CIA es la agencia de inteligencia más grande del mundo, con un presupuesto de 14 700 millones de dólares en 2013 –el doble del presupuesto total de la República Árabe Siria. Sin embargo, la CIA es sólo una más de las 16 agencias de inteligencia que existen en Estados Unidos.

En pocas palabras, con todo ese dinero y todas esas “habilidades”, la CIA estaba dispuesta a vencer la URSS, que acabó por derrumbarse sola –sin ayuda de la Agencia– hace más de 25 años.

Para hacer avanzar la Agencia, John O. Brennan ha decidido generalizar el modelo del Centro Contraterrorista, creado en 1986 en el seno de la Dirección de Operaciones, un modelo ultrasofisticado que incluso ha aparecido públicamente en la serie de televisión 24 horas. Esta unidad multidisciplinaria hizo maravillas para responder instantáneamente a todas las preguntas que se le planteaban. Es capaz de identificar una persona, localizarla y eliminarla en un tiempo ínfimo, para gran regocijo de la Casa Blanca. Y ya sabemos que el presidente Obama visita diariamente su bunker subterráneo para señalar los blancos de sus drones y ordenar el asesinato de quien a él le parece oportuno asesinar, cuando a él le parece y donde a él le parece.

Según John Brennan, se trata ni más ni menos que de hacer entrar la inteligencia –o el espionaje– en la era de las nuevas tecnologías, los ordenadores y los satélites. Para ello la Agencia tendría que someterse a una rápida restructuración alrededor de 16 Centros “a cargo” de cada región del mundo y de diferentes objetivos generales.

Pero ¿cómo habría podido el Centro Contraterrorista darse cuenta de que una fraseología infantil se transformaría en una poderosa ideología?

El éxito del Emirato Islámico proviene, en primer lugar, del apoyo de los Estados que lo respaldan, de su armamento y de su dinero. Pero el apoyo que ha encontrado entre ciertos sirios no tiene nada que ver con el Corán ni con la lucha de clases. Es la rebelión de un modo de vida que está desapareciendo, de una sociedad violenta y dominada por los hombres contra un modo de vida donde se respeta a las mujeres y se abre la puerta al control de la natalidad. En Europa, esa transformación se produjo con el éxodo rural y las dos Guerras Mundiales, sin dar lugar a guerras suplementarias. El Irán del imam Khomeiny la realizó, a inicios de los años 1980, con rotundo éxito y poco a poco se extendió por el mundo árabe hasta tropezar con el Emirato Islámico. Se trata, por consiguiente, de un conflicto que no tiene nada que ver con la divergencia teológica entre chiitas y sunnitas.

Los próximos acontecimientos son perfectamente previsibles. Como siempre, los estadounidenses creen poder resolver el problema recurriendo al progreso tecnológico y van tratar de entender la situación en el «Medio Oriente» con un enorme despliegue de medios informáticos.

Pero ¿cómo podría Estados Unidos, nación fundada hace apenas 2 siglos, entender el enorme cataclismo que ha desatado en el seno de la civilización más antigua del mundo? ¿Cómo podrían los estadounidenses –desde su posición de bárbaros adinerados– y los beduinos del Golfo “organizar” pueblos que son civilizados desde hace 6 milenios?

Porque es precisamente ahí donde reside el secreto del Levante. Se trata de una región donde residen gran cantidad de pueblos diferentes, que tienen cada uno su propia historia, su propia lengua y su propia religión y que hablan además una misma lengua vernácula y colaboran todos en mantenerla viva [2]. Los nasseristas y los baasistas trataron de convertir ese mosaico en una fuerza política única. Quisieron conformar una «nación árabe» con pueblos mayoritariamente no árabes. Un sueño del que sólo subsiste hoy en día… la «República ÁrabeSiria». Ese es el proyecto político que el Emirato Islámico está atacando. Esa es la civilización que hoy se ve amenazada por los civiles que apoyan a Daesh.

Mientras que los Estados monoétnicos resultan fáciles de conquistar, los pueblos del Levante han aprendido con el tiempo que su diversidad y su imbricación los hacen invencibles. Es precisamente por eso que protegieron a los sobrevivientes de un mundo antiguo, sobrevivientes que hoy se rebelan contra ellos y los minan desde adentro.

¿Cómo podía anticipar la CIA que jóvenes europeos, igualmente nostálgicos de aquellos tiempos antiguos, se unirían por decenas de miles al Emirato Islámico para oponerse a la marcha del tiempo y destruir obras de arte milenarias?

En 2006, la derrota israelí en Líbano mostró como unos cuantos ciudadanos resueltos eran capaces de hacer fracasar el ejército más sofisticado del mundo. El hombre ya se impuso a las máquinas. Es un error creer que el progreso técnico es un criterio de civilización, creer que las computadoras permitirán entender algo e incluso dominarlo. Lo que pueden hacer, en el mejor de los casos, es contener gran cantidad de información, clasificarla y sintetizarla. La reorganización de la CIA permitirá a esa agencia estadounidense de espionaje responder las preguntas del momento, pero no predecir el futuro.

Estadounidenses y europeos son incapaces de reconocer que los pueblos a los que ayer imponían su tutela colonial han logrado salir de su atraso técnico, mientras que ellos mismos siguen sin salir de su propio atraso en materia de civilización. Hoy se ven por tanto ante sus propios límites y han perdido toda capacidad de influencia sobre el cataclismo que involuntariamente han suscitado.

 

EEUU: la “doble moral” como constante de su política exterior

Así escribió hoy en su blog Atilio Borón:

EEUU exige la extradición de Snowden y Assange, pero “se le olvida” extraditar a Posada Carriles, requerido por la justicia venezolana, y de “Mister Bob”, torturador CIA, hoy radicado en Honduras y que reclama Italia por crímenes cometidos en la península, Alemania y Egipto. El inverosímil Premio Nobel de la Paz sigue la norma que fijara Franklin D. Roosevelt en relación a Anastasio Somoza: cuando algunas buenas almas democráticas de su equipo le dijeron. “Con todo respeto, Sr. Presidente, pero Somoza es un SOB (traducción: un hijo de puta), Roosevelt replicó: Sí, pero ES NUESTRO HIJO DE PUTA.” Obama responde exactamente a la misma lógica. Posada Carriles y Mister Bob son sus hijos de puta. Lean la nota de Jean Guy Allard, que no tiene desperdicio:

Por JEAN-GUY ALLARD

– Mientras hace su ruidosa campaña de terror contra Edward Snowden y los países que pudieran darle asilo, Estados Unidos se olvida cómodamente de los oficiales de sus servicios de inteligencia que cometieron atrocidades en varias partes del mundo y cuyos crímenes quedan impunes,y que viven fuera de las fronteras norteamericanas.

Uno de estos personajes que se “distinguió” en Europa y que se beneficia de la protección imperial aunque esté en América Latina, es Robert Seldon Lady, alias “Mister Bob” el ex jefe de la estación de la CIA en Milán, quien dirigía a 23 agentes de la “super agencia” yanki condenados en Italia por secuestrar, torturar y luego ‘desaparecer’ al clérigo egipcio musulmán Abu Omar en la ciudad italiana de Milán en el 2003.

Además de este secuestro a lo Hollywood que termino en un fracaso total, fue demostrado que Seldon Lady era el elemento clave de la red que desde Honduras y El Salvador traficó armas por cocaína a favor de la contra nicaragüense en los años 80.
Vinculado a John Negroponte, Félix Rodríguez Mendigutía y hasta Luis Posada Carriles, (el “Klaus Barbie” reclamado por Venezuela), Seldon Lady fue condenado en ausencia por un tribunal de Milán que sigue en espera de su hipotética reaparición – el personaje encontrándose con la póliza de seguro proveída por la CIA a sus peores crápulas.

El 4 de noviembre de 2009, el juez Oscar Magi dictó prisión para los norteamericanos, pero la sentencia no puede ejecutarse, porque Estados Unidos sigue da cobertura a sus espías delincuentes y se niega rotundamente a su, a pesar de sus crímenes.

Ocurre que Seldon Lady, un norteamericano de 59 años, nació en Honduras y participó con su propio padre en operaciones de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana en la guerra sucia contra los Sandinistas nicaragüenses, antes de sumarse después del 2001 en una “Operación Cóndor” versión Medio Oriente.
El juicio de Seldon Lady fue el primer caso penal en el mundo sobre las “entregas extraordinarias” que autorizó George W. Bush después del 11 de Septiembre, con sus cárceles secretas, funestes sesiones de tortura y las desapariciones.

Abu Omar fue secuestrado en una calle de Milán en febrero del 2003, llevado a la base militar de Guerzoni y, tras ser introducido en un automóvil sin ventanillas, fue trasladado a la base aérea norteamericana de Aviano, desde donde fue llevado a la de Ramstein, en suelo alemán, con la complicidad de Alemania, y desde allí a El Cairo donde fue torturado con la participación activa del mismísimo “Bob” Seldon Lady.

Hasta el Parlamento Europeo reconoció que varios gobiernos europeos, entre los más propensos a predicar los derechos humanos en el mundo, ayudaron a cubrir las transferencias secretas de sospechosos a cárceles secretas donde fueron secuestrados, torturados y, en varios casos, ‘desaparecidos’.
UN AGENTE CÓMPLICE SE ESCONDE EN MEXICO
Entre los miembros del comando que realizó el kidnapping (secuestro) bajo el mando de Seldon Lady, el caso de la oficial CIA Betnie Medero también tiene su lazo con América Latina. Esa mujer de 33 años se encontraba de segunda secretaria de la embajada norteamericana en Roma, un tipo de cobertura común ofrecida por el Departamento de Estado a sus agencias de inteligencia.

Llegó a Italia en agosto del 2001 con estas credenciales diplomáticas y, según el diario Corriere della Sera, dirigió en el terreno el secuestro, además, de asegurar el transporte del rehén hasta la base estadounidense de Aviano, en el norte del país. Se cree ahora que se trasladó a México, donde mantiene contacto con la embajada de EE.UU., afirmaba el mismo periódico italiano.

Medero tuvo dos principales cómplices en esta acción, que parece calcada de una película de “cowboys”: James Thomas Harbison, de 58 años, y Vincent (o Vicent o Vicente) Faldo, de 57 años – igualmente sueltos en la naturaleza.

Como si no fuera suficiente, los archivos revelan que en Honduras, “Bob” Lady manejó su “business” con Manuchar Ghorbanifar, el sulfuroso negociante iraní de siniestra fama, la venta secreta de armas a Irán que, con las operaciones de narcotráfico dirigidas desde El Salvador por Félix Rodríguez Mendigutía y Luis Posada Carriles, provocó el mayor escándalo que sacudió a la administración Reagan.

Estas operaciones también se desarrollaron paralelamente con la red de contrabando del multimillonario Gerard Latchinian, padrino del empresario Yehuda Leitner, que fue proveedor de armas y de equipos de represión de la dictadura de Roberto Micheletti.
¿Màs aún? Su nombre fue luego asociado al “Nigergate”, esa operación de desinformación que justificó la ocupación de Iraq bajo el pretexto imaginario de que Saddam Hussein buscaba comprar uranio a Níger.

Lady salió corriendo de Italia en junio del 2005, con su esposa Martha, cuando supo que la justicia de este país se interesaba en el secuestro de Abu Omar.

Todas las pistas lo ubican ahora en Centroamérica, esta región del mundo donde Edward Snowden ni puede llegar por la ferocidad asesina de sus antiguos jefes que recompensan y protegen a sus asesinos y juran matar a quién les abandona.

FUENTE: http://blogs.telesurtv.net/interna_entrada?clx=353

Manual para protegerse en la red

Por Walter Goobar

Las revelaciones del ex espía Edward Snowden han puesto en negro sobre blanco el gran juego de las potencias que buscan interceptar información que conecta a todos los continentes. No se necesita ser demasiado perspicaz para darse cuenta de que si Yahoo, Google, Facebook brindan sus servicios de manera gratuita, es sólo porque los usuarios no son otra cosa que el producto, las víctimas o los blancos de la guerra por la información que se libra desde hace años.
En junio de 2008, este diario publicó un artículo titulado “Facebook es de la CIA”, en el que se explicaba que la red social se había desarrollado con capital de riesgo de la CIA y que la información que allí se recoge no sólo se usa para segmentar campañas publicitarias, sino que iba a parar a los servidores de los 16 servicios de inteligencia de Estados Unidos.
Facebook está basado en un concepto de René Girard, un gurú de la Universidad de Stanford, que sostiene que el comportamiento humano funciona por deseo mimético, un concepto cada vez más utilizado en operaciones de inteligencia.
Girard afirma que la gente se mueve como un rebaño y se copia una a otra sin mucha reflexión. Todo lo que se necesita saber es que los seres humanos tienden a moverse en manada.
“El análisis de redes sociales se incluye ya en los documentos que regulan la contrainsurgencia del ejército de los Estados Unidos. Está en el lenguaje común y de inteligencia militar que la gente está utilizando”, admite Ian McCulloh del ejército de Estados Unidos.
Lo que ya nadie discute es lo que ahora confirmó Snowden: “Facebook, Yahoo, todas esas organizaciones gigantes de Norteamérica tienen interfaces integradas para la inteligencia de Estados Unidos”.
Durante su participación en la Primera Cumbre de Periodismo Responsable realizada en Ecuador, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, asilado en la Embajada de Ecuador en Londres desde hace un año, denunció que se están interceptando el 99% de las conversaciones en América latina, a través de Estados Unidos, cuando salen al resto del mundo”.
Estas cibertecnologías han contribuido más que ningún otro instrumento a la configuración de una maquinaria protoorwelliana de vigilancia global.
Pocos saben que el origen de internet está orgánicamente ligado con las agencias de inteligencia más furtivas de Estados Unidos. Darpa es el acrónimo de la expresión en inglés Defense Advanced Research Projects Agency (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa); es un apéndice del departamento de defensa de Estados Unidos, responsable de la elaboración de proyectos tecnológico-militares, inaugurada en el contexto de la Guerra Fría como órgano de vanguardia en la carrera armamentista que sostuvo Estados Unidos con la URSS. Más tarde, esta agencia auspiciaría el nacimiento de Arpanet, el predecesor de Internet.
Pariente consanguíneo de Darpa, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), también enquistada en los dominios del departamento de defensa, es uno de los pilares de la inteligencia norteamericana, actualmente en la mira de la prensa por las filtraciones que pusieron al descubierto las subrepticias acciones de espionaje doméstico e internacional que desarrolla Estados Unidos. La NSA “cada día intercepta 1.700 millones de correos electrónicos, llamadas telefónicas y otros elementos de comunicación”.
La legitimación de este sistema de ciberespionaje global se nutre de dos tramas ideológicas: la guerra contra las drogas y el choque de civilizaciones.
Las revelaciones sobre el ultrasecreto programa Prisma han servido para mostrar que el espionaje en la red no es cosa de conspiranoicos. Estados Unidos vigila a miles de ciudadanos no estadounidenses con la colaboración –forzada o voluntaria–, de las grandes empresas de internet, todas con sede en ese país. Si la privacidad es, además de un derecho fundamental, un valor en sí misma que hay que proteger sólo hay dos opciones: la primera es desconectarse de la red; la segunda, para los que no puedan vivir sin ella, aprender a navegar lejos del alcance de Prisma.
La mayor parte de la vida online pasa por los servicios de las empresas tecnológicas que se han visto salpicadas por el escándalo. Con la excepción de Twitter, las principales herramientas para la comunicación en la red usadas por millones de internautas del mundo pertenecen a las nueve compañías que han aparecido en el PowerPoint de Edward Snowden. Por eso es complicado escapar de Prisma, pero no imposible.
Lo más evidente es no usar esos servicios. Adiós a Google, a Facebook, a Skype, a YouTube, a Flickr, al iPhone… No parece la opción más realista, aunque sí se puede prescindir de algunos.
1. Cambiar de navegador: los usuarios de Safari, Chrome y Explorer pueden pasarse a Firefox ya que los creadores de este programa, la Fundación Mozilla, no sólo forman parte de la campaña internacional iniciada para exigir que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos deje de espiar, sino que también ha desarrollado extensiones para Firefox que protegen la privacidad de sus usuarios. Entre ellas están Do Not Track, para evitar el rastreo en la web, Persona, para gestionar la identidad online, y Collusion, para saber quién rastrea.
2. Usar Tor: la solución casi perfecta para navegar sin ser localizado y sin que sepan qué sitios se visitan es Tor Browser Bundle, el navegador del proyecto Tor, la “internet oculta” y anónima. Sin instalar nada en la PC, la información viaja cifrada entre dos puntos (el cliente y el servidor) a través de varios nodos de la red. Esto impide que un tercero pueda ver el contenido de la comunicación, de dónde viene y a dónde va.
3. Pasarse a un buscador alternativo:
A los tres principales buscadores, Google, Bing y Yahoo! Search, habría que ponerlos en cuarentena. Nuestras búsquedas reflejan nuestros intereses, pasiones y pensamientos, así que son de gran interés para los fisgones oficiales. Tras destaparse Prisma, buscadores alternativos como DuckDuckGo, Ixquick o StartPage, que no registran la dirección IP de los ordenadores ni rastrean el historial, han duplicado su tráfico.
4. Cifrar las comunicaciones: Para el correo hay varias herramientas de cifrado cuya única complicación está en su instalación y configuración. Para el chat y la mensajería, la mejor opción es combinar el cliente universal de chat Pidgin con el plugin OTR. El primero importa los contactos de Gtalk, el viejo Messenger, AIM… y el segundo cifra las conversaciones.

Tomado de InfoNews

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Campaña global de ciberespionaje afecta a más de 350 gobiernos e instituciones


El equipo de expertos de Kaspersky Lab publicó un informe de investigación sobre NetTraveler, una familia de programas maliciosos utilizados por desarrolladores de ataques dirigidos (APT) que comprometen a más de 350 víctimas de alto perfil en 40 países.El grupo NetTraveler ha infectado a víctimas de varias organizaciones del sector público y privado, incluyendo a instituciones gubernamentales, embajadas, la industria del petróleo y gas, centros de investigación, contratistas militares y activistas.

Según el informe de Kaspersky Lab, esta amenaza ha estado activa desde principios de 2004. Sin embargo, el mayor volumen de actividad ocurrió entre el 2010 y el 2013.

Los principales sectores de interés más recientes para actividades de ciberespionaje del grupo NetTraveler incluyen la exploración espacial, la nanotecnología, la producción de energía, la energía nuclear, el láser, la medicina y las comunicaciones.

Métodos de infección

– Los atacantes infectan a las víctimas mediante el envío de astutos correo de spear-phishing con adjuntos maliciosos de Microsoft Office que están infectados con dos vulnerabilidades altamente explotadas (CVE-2012-0158 y CVE-2010-3333). A pesar de que Microsoft ya publicó parches para estas vulnerabilidades, estos correos todavía son ampliamente utilizados en ataques dirigidos y han demostrado ser eficaces.

– Los títulos de los archivos maliciosos incluidos en los correos de phishing representan el esfuerzo tenaz del grupo NetTraveler a personalizar sus ataques con el objetivo de infectar a sus víctimas de alto perfil. Algunos títulos notables de los documentos maliciosos incluyen:

  • Army Cyber Security Policy 2013.doc (Politica de ciber seguridad de las fuerzas armadas 2013.doc)
  • Report – Asia Defense Spending Boom.doc (Reporte- Boom de inversion de la defensa asiatica.com)
  • Activity Details.doc (Detalles de actividad.com)
  • His Holiness the Dalai Lama’s visit to Switzerland day 4 (Visita de su santidad el Dalai Lama a Suecia dia 4)
  • Freedom of Speech.doc (Libertad de expresion.doc)

Robo de datos y exfiltración

Durante el análisis de Kaspersky Lab, elequipo de expertos obtuvo registros de infección de varios de los servidores de comando y control (C & C) de NetTraveler. Los servidores C & C se utilizan para instalar programas maliciosos adicionales en los equipos infectados y extraer datos robados. Los expertos de Kaspersky Lab calculan que la cantidad de datos robados almacenados en los servidores C & C de NetTraveler es más de 22 gigabytes.

Datos extraídos de las máquinas infectadas solían incluir listas de archivos de sistema, keyloggs, y varios tipos de archivos, incluyendo PDFs, hojas de Excel, documentos de MS Word y archivos. Además, el kit de herramientas de NetTraveler pudo instalar malware adicional para el robo de información como backdoor, y este pudo ser personalizado para robar otros tipos de información sensible, como datos de configuración de una aplicación o archivos de diseño asistidos por el computador.

Estadísticas de infecciones globales

Basado en el análisis de Kaspersky Lab de los datos C & C de NetTraveler, hubo un total de 350 víctimas en 40 países en todo el mundo incluyendo a los Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Rusia, Chile, Marruecos, Grecia, Bélgica, Austria, Ucrania, Lituania, Bielorrusia, Australia, Hong Kong, Japón, China, Mongolia, Irán, Turquía, India, Pakistán, Corea del Sur, Tailandia, Qatar, Kazajstán y Jordania.

En conjunto con el análisis de datos de C & C, los expertos de Kaspersky Lab utilizaron la Red de Seguridad Kaspersky (KSN) para identificar las estadísticas adicionales de infección.

Los diez países con más víctimas detectadas por KSN son Mongolia seguido por Rusia, India, Kazajstán, Kirguistán, China, Tayikistán, Corea del Sur, España y Alemania.

Tomado de http://www.moofmonster.com/seguridad/campana-global-de-ciberespionaje-afecta-a-mas-de-350-gobiernos-e-instituciones/

La película que armó la CIA sobre Bin Laden

Desclasifican conversaciones del guinista de la película con la agencia. Esta es la carátula del DVD de La noche más oscura, nominada al Oscar el año pasado.

Por Tim Walter, del británico The Independent, especial para Página/12.

Desde Los Angeles

Un memo desclasificado, detallando las conversaciones entre un guionista y la CIA, muestra cómo la agencia de inteligencia de Estados Unidos le dio forma a la narrativa de la película La noche más oscura, sobre la búsqueda de Osama bin Laden nominada para el Oscar el año pasado. La agencia supuestamente presionó al escritor, Mark Boal, para que alterara o quitara escenas de tortura del guión.

El memo fue dado a conocer después de un pedido de libertad de expresión por el sitio web Gawker, y es parte de una serie de documentos que tratan de la relación entre la CIA, Boal y la directora de la película, Kathryn Bigelow. Destaca cinco llamados telefónicos a fines de 2011, en los que Boal compartía verbalmente su guión con la Oficina de Asuntos Públicos (OPA) de la CIA. El propósito de estas conversaciones era para que los funcionarios de la OPA ayudaran a promocionar una imagen apropiada de la agencia y la operación Bin Laden, dice el memo. Boal acepta alterar o quitar varias escenas a pedido de la CIA.

En uno de los primeros borradores del guión, por ejemplo, Maya, la agente de la CIA encarnada por Jessica Chastain, tomó parte en la tortura del submarino de un detenido. Después de que la CIA objetó a la exactitud de las escenas, fueron alteradas para mostrarla como una mera observadora de la tortura. El guionista sacó una escena que mostraba a los perros que eran usados para intimidar a los detenidos durante los interrogatorios, y otra en la que un funcionario de la CIA disparó un AK-47 al aire en una escandalosa fiesta en una azotea. La CIA afirmó que ambas escenas eran inexactas.

Después de la publicación del memo, Boal dijo en una declaración: “Aceptamos ciertos pedidos para mantener la confidencia de los detalles operacionales y la identidad de los participantes”. Pero como en toda publicación u obra de arte, las decisiones finales en cuanto al contenido fueron hechas por los cineastas.

John O. Brennan, el director de la CIA, reemplazó al jefe del servicio clandestino de la agencia, una mujer que estuvo en el centro de detención y el programa de interrogación de la CIA, y tuvo un rol central en la decisión de 2005 de destruir los videos de interrogaciones, dijeron ayer los funcionarios estadounidenses. Brennan podría estar enviando una señal de que intenta distanciarse del programa de detención e interrogación de la agencia.

Tomado de Página/12

¿POR QUÉ NO RECONOCEN LA VICTORIA DEL PRESIDENTE MADURO?

Por Abel González Santamaría, abogado cubano y Máster en Relaciones Internacionales. Investigador de las Relaciones Interamericanas y Seguridad Nacional.

Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador.

Su origen hacia Latinoamérica y en particular hacia el territorio que hoy ocupa la República Bolivariana de Venezuela, se remonta prácticamente a la proclamación de la independencia por los representantes de las Trece Colonias Unidas de Norteamérica en 1776, cuando promovido por sus Padres Fundadores comenzaron a experimentar un proceso de expansión territorial y económica.

A partir de 1823, los Estados Unidos desplegaron una ofensiva “diplomática” con las naciones vecinas para sentar las bases de la futura dominación económica. Por eso diseñaron la llamada doctrina Monroe que les permitió justificar sus intervenciones en la región formulada bajo la frase “América para los americanos”, que no significaba otra cosa que “América para los estadounidenses”.

En este período se produjo el golpe definitivo a la dominación española en Suramérica. El 9 de diciembre de 1824, en la batalla de Ayacucho, en el Perú, los españoles fueron derrotados por los patriotas de la América hispana encabezados por Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Como respuesta Estados Unidos incrementó sus actividades conspirativas para neutralizar las contiendas libertarias. En 1829, su ministro en Bogotá, general William Henry Harrison, fue descubierto y expulsado por el gobierno de la Gran Colombia por organizar un complot dirigido a derrocar a las autoridades de ese país. Bolívar no tenía ninguna duda de los verdaderos intereses norteamericanos: “los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.

TÁCTICAS PARA DOMINAR A VENEZUELA

Durante la segunda mitad del siglo XIX, Estados Unidos desplazó a Gran Bretaña en el plano político como potencia hegemónica en América Latina, lo que haría con posterioridad también en el plano económico. El lugar preeminente de Washington en las políticas exteriores latinoamericanas se reveló con nitidez en 1895, cuando envió una nota enérgica a Gran Bretaña, que tenía una disputa de límites con Venezuela por su colonia de Guayana, advirtiéndole que “Hoy día, los Estados Unidos son prácticamente soberanos en este continente, y su mandato es ley para los sujetos a quienes limita su interposición”.

A finales de 1902, las costas de Venezuela fueron bombardeadas por unidades navales de Gran Bretaña, Alemania e Italia, que exigían el cobro de las deudas del gobierno venezolano pendientes con particulares europeos. Aunque dicha intervención supuso un desafío a los contenidos de la Doctrina Monroe, el gobierno estadounidense la justificó con lo que más tarde se conocería como el llamado “Corolario Roosevelt”, que limitaba la aplicación de la doctrina a los casos de adquisición de territorio en América por parte de una potencia no americana, y respaldaba la intervención de potencias extra regionales.

El presidente venezolano Cipriano Castro entabló demanda contra las empresas financistas de la invasión y el bloqueo, y expropió la estadounidense Orinoco Steamship Company. El Departamento de Estado amenazó con una intervención. Mientras que el mandatario venezolano fue a operarse a Europa, el secretario del Departamento de Estado, Philander Knox, tramó la conjura, que el 19 de diciembre de 1908 culminó con el golpe de su vicepresidente Juan Vicente Gómez. Los acorazados North Carolina, Maine y Des Moines anclaron en La Guaira. El alto comisionado de la Casa Blanca, William Buchanan, desembarcó para apoyar al nuevo régimen a cambio de políticas favorables para los inversionistas extranjeros. Comenzó así una dictadura de 27 años.

LA BATALLA POR EL CONTROL DEL PETRÓLEO

Desde la segunda mitad del siglo XIX las compañías transnacionales crearon las “concesiones petroleras” como instrumento de dominación para lograr que los estados le permitieran explotar la riqueza de los yacimientos descubiertos en sus territorios. Ya para los primeros años del siglo XX la explotación del recurso petrolero en territorio venezolano quedó fundamentalmente bajo el dominio de dos compañías extranjeras: la angloholandesa Royal Dutch Shell y la estadounidense Standard Oil.

Los intereses sobre Venezuela se incrementaron a partir de 1914, cuando fue descubierto el primer campo petrolífero venezolano de importancia mundial en la costa oriental del Lago de Maracaibo. Pero no fue hasta 1922 cuando el potencial petrolero del país resultó plenamente confirmado y ya en 1928 se ubicó como el segundo productor mundial de petróleo y el primer exportador, indicador este último que mantuvo hasta el año 1970.

La batalla por el petróleo venezolano se convirtió en el principal interés geoestratégico de los grupos de poder estadounidenses. De ahí que tuvieron un activo papel en la organización y complicidad de importantes hechos que marcaron la vida política y social de Venezuela durante todo el siglo XX e inicios del XXI, como el derrocamiento del presidente Cipriano Castro (1899-1908), la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el golpe contra el mandatario Isaías Medina Angarita (1941-1945), la llegada de los gobiernos puntofijistas (1958-1999) y el acoso a la revolución bolivariana.

El 23 de enero de 1958 las fuerzas populares derrocaron al dictador Pérez Jiménez, pero fueron traicionadas pocos meses después, el 31 de octubre de 1958, cuando los partidos políticos venezolanos Acción Democrática (AD), Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) y Unión Republicana Democrática (URD), firmaron el pacto de Punto Fijo para conseguir la sostenibilidad de la recién instaurada “democracia”, mediante la participación equitativa de todos los partidos en el gabinete ejecutivo del partido triunfador.

Durante estas cuatro décadas Estados Unidos brindó apoyo a las presidencias de los dos partidos políticos que se alternaron en el poder: el socialdemócrata Acción Democrática y el socialcristiano COPEI. Ambas organizaciones políticas se enmascararon en la supuesta defensa de la democracia, pero en la práctica se caracterizaron por la corrupción, la entrega de recursos minero-petroleros del país y una brutal represión a los movimientos populares.

Casi la mitad de la población venezolana (49 %) vivía en la pobreza. Los 12 hombres que pasaron por la Presidencia en este período, casi todos asumieron posiciones sumisas a las petroleras transnacionales y a los grupos de poder estadounidenses.

PÉRDIDA DE LA HEGEMONÍA

Cuando supuestamente el período de Guerra Fría había concluido con el derrumbe del campo socialista, el neoliberalismo estaba en pleno apogeo y la bandera del socialismo, en América Latina, solo era defendida por la Revolución Cubana, llegó a la presidencia el Comandante Hugo Chávez Frías, con la victoria electoral el 6 de diciembre de 1998, al frente de un movimiento revolucionario de inspiración bolivariana. Con un sorprendente respaldo de masas, comenzó un proceso de profundas transformaciones sociales y políticas.

Este acontecimiento marcó una nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, al existir una ruptura en la política de dominación en la región, similar al impacto que generó la Revolución Cubana, pero esta vez empleando el proceso electoral como mecanismo de lucha. En su agenda de gobierno, el Presidente Chávez hizo valer la soberanía política y económica de la nación, retomó el control sobre la empresa petrolera nacional PDVSA, abrió el espacio al pueblo en la decisión de los asuntos públicos, ofreció respuestas alternativas a la hegemonía estadounidense y contribuyó decisivamente a los procesos de integración de la Patria Grande.

Ante esta realidad, Estados Unidos desató una intensa guerra económica, diplomática y mediática dirigida a destruir la Revolución Bolivariana. En abril del 2002 apoyó y dirigió el golpe de Estado, e inmediatamente reconoció como legítimo al gobierno golpista, pero el pueblo venezolano reaccionó valientemente y retornó a su Comandante Presidente. Ante tanta impotencia organizaron en diciembre del 2002 el golpe petrolero, que también fracasó.

Existen evidencias concretas del apoyo y dirección de los grupos de poder norteamericanos en estos hechos. El diario The New York Times reveló que altos funcionarios de la CIA, del Pentágono, y del Departamento de Estado reconocieron que, en los últimos meses, se habían reunido varias veces con los organizadores del golpe de Estado. En tales reuniones —según la misma fuente— “los representantes de la administración de George W. Bush coincidieron con ellos en que el gobierno venezolano debía ser despojado del poder”.

Lo que no quieren aceptar son los logros sociales alcanzados durante la Revolución Bolivariana, que ha sacado de la pobreza extrema a cerca de dos millones y medio de personas, y disminuido las desigualdades entre la población, alcanzando el índice más bajo de América Latina. También ha dado muestra de una verdadera democracia participativa: 18 procesos electorales en 14 años.

El presidente Chávez, ganador de todas las batallas que libró contra la Gran Estrategia imperial, no pudo superar el único obstáculo en su joven y fecunda vida. El 5 de marzo del 2013 entró en la Historia como Prócer de la Patria Grande. Como líder y comandante supremo que reencarnó a Bolívar, dejó su legado para las presentes y futuras generaciones. De ahí que Nicolás Maduro, primer Presidente obrero y chavista en la historia venezolana, recibió el 14 de abril del 2013 el respaldo mayoritario de su pueblo que optó nuevamente por mantener el rumbo del socialismo.

Ese mismo día el candidato de la oligarquía Henrique Capriles, cuando al parecer intuía su derrota y aún no se habían ofrecido oficialmente los resultados, le propuso a Maduro hacer un pacto, inspirado en el realizado 44 años atrás en Punto Fijo. Pero esta vez el pueblo no fue traicionado y su candidato mantuvo el honor como verdadero hijo del gigante Chávez.

Es precisamente esta realidad la que Estados Unidos no quiere reconocer, luego de haber gastado en los últimos diez años más de cien millones de dólares en el financiamiento de los grupos de oposición y haber contribuido a la confusión del pueblo venezolano para que sabotearan en las urnas el proyecto bolivariano.

Esta vez la táctica jeffersoniana de “espera paciente” colmó la copa de las élites norteamericanas y estimularon a la oligarquía nacional a repetir la misma fórmula golpista empleada en el 2002: violencia y más violencia.

La propia reacción del presidente estadounidense Barack Obama ante el fallecimiento del presidente Chávez es muestra de la continuidad de la Gran Estrategia y su posición omnipotente. A través de un comunicado de prensa Obama señaló el 5 de marzo del 2013: “Mientras Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido con políticas que promuevan los principios democráticos, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos”.

Para nada resulta difícil descifrar estas frías palabras que demuestran la hipocresía y soberbia de los grupos de poder estadounidenses ante líderes que desafían su hegemonía global y regional. ¿Habrá leído el premio Nobel Obama Las venas abiertas de América Latina que le obsequió el Comandante Chávez en Puerto España en el 2009? ¡Gloria al Bravo Pueblo!

El mundo en 2030

Por Ignacio Ramonet. Le Monde Diplomatique

Cada cuatro años, con el inicio del nuevo mandato presidencial en Estados Unidos, el National Intelligence Council (NIC), la oficina de análisis y de anticipación geopolítica y económica de la Central Intelligence Agency (CIA), publica un informe que se convierte automáticamente en una referencia para todas las cancillerías del mundo. Aunque obviamente se trata de una visión muy parcial (la de Washington), elaborada por una agencia, la CIA, cuya principal misión es defender los intereses de Estados Unidos, el informe estratégico del NIC presenta una indiscutible utilidad porque resulta de una puesta en común –revisada por todas las agencias de inteligencia de EE.UU.– de estudios elaborados por expertos independientes de varias universidades y de muchos otros países (Europa, China, la India, África, América Latina, mundo árabe-musulmán, etc.).

El documento confidencial que el presidente Barack Obama encontró sobre la mesa de su despacho en la Casa Blanca el pasado 21 de enero al tomar posesión de su segundo mandato, se acaba de publicar con el título: Global Trends 2030. Alternative Worlds (Tendencias mundiales 2030: nuevos mundos posibles) (1). ¿Qué nos dice?

La principal constatación es: el declive de Occidente. Por vez primera desde el siglo XV, los países occidentales están perdiendo poderío frente a la subida de las nuevas potencias emergentes (2). Empieza la fase final de un ciclo de cinco siglos de dominación occidental del mundo. Aunque Estados Unidos seguirá siendo una de las principales potencias planetarias, perderá su hegemonía económica en favor de China. Y ya no ejercerá su “hegemonía militar solitaria” como lo hizo desde el fin de la Guerra Fría (1989). Vamos hacia un mundo multipolar en el que nuevos actores (China, la India, Brasil, Rusia, Sudáfrica) tienen vocación de constituir sólidos polos continentales y de disputarle la supremacía internacional a Washington y a sus aliados históricos (Japón, Alemania, Reino Unido, Francia).

Para tener una idea de la importancia y de la rapidez del desclasamiento occidental que se avecina, baste con señalar estas cifras: la parte de los países occidentales en la economía mundial va a pasar del 56% hoy, a un 25% en 2030… O sea que, en menos de veinte años, Occidente perderá más de la mitad de su preponderancia económica… Una de las principales consecuencias de esto es que EE.UU. y sus aliados ya no tendrán probablemente los medios financieros para asumir el rol de gendarmes del mundo… De tal modo que este cambio estructural (añadido a la profunda crisis económico-financiera actual) podría lograr lo que ni la Unión Soviética ni Al Qaeda consiguieron: debilitar durante mucho tiempo a Occidente.

Según este informe, en Europa la crisis durará al menos un decenio, es decir hasta 2023… Y, siempre según este documento de la CIA, no es seguro que la Unión Europea logre mantener su cohesión. Entretanto, se confirma la emergencia de China como segunda economía mundial y con vocación de convertirse en la primera. Al mismo tiempo, los demás países del grupo llamado BRICS (Brasil, Rusia, la India y Sudáfrica) se instalan en segunda línea compitiendo directamente con los antiguos imperios dominantes del grupo JAFRU (Japón, Alemania, Francia, Reino Unido).

En tercera línea aparecen ahora una serie de potencias intermediarias, con demografías en alza y fuertes tasas de crecimiento económico, llamadas a convertirse también en polos hegemónicos regionales y con tendencia a transformarse en grupo de influencia mundial, el CINETV (Colombia, Indonesia, Nigeria, Etiopía, Turquía, Vietnam).

Pero de aquí a 2030, en el Nuevo Sistema Internacional, algunas de las mayores colectividades del mundo ya no serán países sino comunidades congregadas y vinculadas entre sí por Internet y las redes sociales. Por ejemplo, ‘Facebooklandia’: más de mil millones de usuarios… O ‘Twitterlandia’, más de 800 millones… Cuya influencia, en el “juego de tronos” de la geopolítica mundial, podrá revelarse decisivo. Las estructuras de poder se difuminarán gracias al acceso universal a la Red y el uso de nuevas herramientas digitales.

A este respecto, el informe de la CIA anuncia la aparición de tensiones entre los ciudadanos y algunos gobiernos en unas dinámicas que varios sociólogos califican de ‘post-políticas’ o ‘post-democráticas’… Por un lado, la generalización del acceso a la Red y la universalización del uso de las nuevas tecnologías permitirán a la ciudadanía alcanzar altas cuotas de libertad y desafiar a sus representantes políticos (como durante las primaveras árabes o la crisis de los “indignados”). Pero, a la vez, según los autores del informe, estas mismas herramientas electrónicas proporcionarán a los gobiernos “una capacidad sin precedentes para vigilar a sus ciudadanos” (3).

“La tecnología –añaden los analistas de Global Trends 2030– continuará siendo el gran nivelador, y los futuros magnates de Internet, como podría ser el caso de los de Google y Facebook, poseen montañas enteras de bases de datos, y manejan en tiempo real mucha más información que cualquier Gobierno”. Por eso, la CIA recomienda a la Administración de EE.UU. que haga frente a esa amenaza eventual de las grandes corporaciones de Internet activando el Special Collection Service (4), un servicio de inteligencia ultrasecreto –administrado conjuntamente por la NSA (National Security Service) y el SCE (Service Cryptologic Elements) de las Fuerzas Armadas– especializado en la captación clandestina de informaciones de origen electromagnético. El peligro de que un grupo de empresas privadas controle toda esa masa de datos reside, principalmente, en que podría condicionar el comportamiento a gran escala de la población mundial e incluso de las entidades gubernamentales. También se teme que el terrorismo yihadista sea reemplazado por un ciberterrorismo aún más sobrecogedor.

La CIA toma tan en serio este nuevo tipo de amenazas que, finalmente, el declive de Estados Unidos no habrá sido provocado por una causa exterior sino por una crisis interior: la quiebra económica acaecida a partir de 2008. El informe insiste en que la geopolítica de hoy debe interesarse por nuevos fenómenos que no poseen forzosamente un carácter militar. Pues, aunque las amenazas militares no han desaparecido (véase les intimidaciones armadas contra Siria o la reciente actitud de Corea del Norte y su anuncio de un uso posible del arma nuclear), los peligros principales que corren hoy nuestras sociedades son de orden no-militar: cambio climático, conflictos económicos, crimen organizado, guerras electrónicas, agotamiento de los recursos naturales…

Sobre este último aspecto, el informe indica que uno de los recursos que más aceleradamente se está agotando es el agua dulce. En 2030, el 60% de la población mundial tendrá problemas de abastecimiento de agua, dando lugar a la aparición de “conflictos hídricos”… En cuanto al fin de los hidrocarburos en cambio, la CIA se muestra mucho más optimista que los ecologistas. Gracias a las nuevas técnicas de fracturación hidráulica, la explotación del petróleo y del gas de esquisto está alcanzando niveles excepcionales. Ya Estados Unidos es autosuficiente en gas, y en 2030 lo será en petróleo, lo cual abarata sus costos de producción manufacturera y exhorta a la relocalización de sus industrias. Pero si EE.UU. –principal importador actual de hidrocarburos– deja de importar petróleo, es de prever que los precios se derrumbarán. ¿Cuáles serán entonces las consecuencias para los actuales países exportadores?

En el mundo hacia el que vamos, el 60% de las personas vivirá, por primera vez en la historia de la humanidad, en las ciudades. Y, como consecuencia de la reducción acelerada de la pobreza, las clases medias serán dominantes y se triplicarán, pasando de los 1.000 a los 3.000 millones de personas. Esto, que en sí es una revolución colosal, acarreará como secuela, entre otros efectos, un cambio general en los hábitos culinarios y, en particular, un aumento del consumo de carne a escala planetaria. Lo cual agravará la crisis medioambiental. Porque se multiplicará la cría de ganado, de cerdos y de aves; y eso supone un derroche de agua (para producir piensos), de pastos, de fertilizantes y de energía. Con derivaciones negativas en términos de efectos invernadero y calentamiento global…

El informe de la CIA anuncia también que, en 2030, los habitantes del planeta seremos 8.400 millones pero el aumento demográfico cesará en todos los continentes menos en África, con el consiguiente envejecimiento general de la población mundial. En cambio, el vínculo entre el ser humano y las tecnologías protésicas acelerará la puesta a punto de nuevas generaciones de robots y la aparición de “superhombres” capaces de proezas físicas e intelectuales inéditas.

El futuro es pocas veces predecible. No por ello hay que dejar de imaginarlo en términos de prospectiva. Preparándonos para actuar ante diversas circunstancias posibles, de las cuales una sola se producirá. Aunque ya advertimos que la CIA tiene su propio punto de vista subjetivo sobre la marcha del mundo, condicionado por el prisma de la defensa de los intereses estadounidenses, su informe tetranual no deja de constituir una herramienta extremadamente útil. Su lectura nos ayuda a tomar conciencia de las rápidas evoluciones en curso y a reflexionar sobre la posibilidad de cada uno de nosotros a intervenir y a fijar el rumbo. Para construir un futuro más justo.

Notas:

(1) http://www.dni.gov/index.php/about/organization/national-intelligence-council-global-trends. Existe edición en francés: Le Monde en 2030 vu par la CIA, Editions des Equateurs, Paris, 2013.

(2) Léase el Atlas, Nuevas potencias emergentes, editado por Le Monde diplomatique en español, Valencia, 2012.

(3) En esa misma línea de alerta, léase Julian Assange (con Jacob Appelbaum, Aandy Mûller-Maghun y Jérémie Zimmermann), Cypherpunks. La libertad y el futuro de internet, Deusto, Bilbao, 2013.

(4) http://en.wikipedia.org/wiki/Central_Security_Service; consúltese también: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/04/19/el-f6-el-servicio-de-espionaje-supersecreto-a-escala-mundial-96404/

Tomado de Rebelión

De la Pinkerton al espionaje pos moderno (II y final)

Por Jorge Wejebe Cobo

Mientras las 2997 víctimas del 11 de septiembre de 2001, vivían su último día, Ronald Rumsfeld, jefe del Pentágono, se reunía con parte de sus funcionarios y oficiales para anunciar la transformación de la doctrina militar al declarar la guerra a la burocracia interna de la institución por considerarla era el principal enemigo de la defensa de EEUU y a la planificación quinquenal que imponían aplastando las nuevas ideas.

Fue una escena alucinante donde el público asistente, muchos de ellos altos oficiales y funcionarios con vidas consagradas con éxito al derrumbe del socialismo, eran acusados de llevar los mismos vicios de la burocracia soviética a las fuerzas armadas estadounidense.

Las palabras de Rumsfeld prefiguraron la privatización de las instituciones armadas y órganos de inteligencia en una gran escala que de aplicarse en toda su magnitud solo se detendría ante la administración de las armas nucleares y sus vectores que nunca serían rentables porque al realizarse como valor de uso terminaría con la humanidad, el mercado mundial y de paso con los ricos y los pobres de este mundo.

Esa pudo ser la interpretación de más de un general al salir de la reunión con la gorra encasquetada y la convicción de que su jefe había llegado muy lejos y tenía contados los días en el cargo. Pero el discurso de Rumsfeld de forma fortuita o no estuvo perfectamente integrado a los acontecimientos posteriores.

Al otro día fueron derribadas las Torres Gemelas por impacto de dos aviones de pasajeros secuestrados por la red Al Qaeda, atacado el Pentágono sobre el cual supuestamente se estrelló otro Boeing comercial aunque nunca aparecieron sus motores de más de 10 toneladas de peso desaparecidos dentro de un boquete redondo, sin huellas de las alas en la fachada del inmueble, lo que alienta, entre otros hechos, la teoría conspirativa sobre lo ocurrido como un auto ataque para explicar el 11 de septiembre.

También Rumsfeld justificó esos recelos por ser uno de los redactores del neoconservador The Project for the New American Century “Proyecto para el Nuevo Siglo Norteamericano” que planeó un nuevo liderazgo incontrastable y único de EEUU después de la caída del comunismo soviético para lo cual proclamó que alcanzar esos objetivos será difícil si no ocurriera “ algún suceso catastrófico y catalizador, como un nuevo Pearl Harbour”.

Dos joyas para una corona

Cuando todavía el polvo de las ruinas de los majestuosos edificios ocultaban el sol de New York, se iniciaba la guerra global contra el terrorismo y las posteriores invasiones a Afganistán e Irak se convirtieron en filones de oro para que las corporaciones privadas de seguridad y espionaje se engulleran gran parte del presupuesto de defensa ahora disponible para una especial versión de neoliberalismo militar estadounidense.

De las más de cien firmas privadas conocidas públicamente dedicadas a estas actividades, destacan la Blackwater, un ejército privado y la Stratfort que tiene su fuerte en el espionaje y las operaciones encubiertas, dos nuevas joyas de la comunidad de inteligencia estadounidense en el nuevo milenio.

Erik Dean Prince, de 43 años, quizás es el hombre que estuvo en mejores condiciones para llevarse buena parte de esos presupuestos. Es multimillonario, tuvo una formación académica, se entrenó y participó en misiones en el exterior como oficial de acciones especiales en un comando de la marina.

Realizó una pasantía en la Casa Blanca bajo la administración de George Bush, padre, de la que salió desilusionado por considerar se daba un tratamiento blando a las organizaciones de homosexuales y se establecían compromisos con tratados sobre el medio ambiente y otras medidas que aprecio demasiado liberales para su posición ultraconservadora.

A la muerte de su padre vendió los negocios familiares por más de mil millones de dólares y premonitoriamente fundó en 1997 una compañía de seguridad nombrada Blackwater, establecida en una gran base de entrenamiento de su propiedad en Virginia de decenas de kilómetros cuadrados para organizar una guardia particular formado en gran parte por ex marines y oficiales de la inteligencia y mantuvo sus contactos y relaciones con la CIA y el Pentágono.

El 11 de septiembre del 2001 lo encontró listo para mandar sus hombres a donde fuera necesario. En Irak su compañía contratada por el Departamento de Estado llegó a tener miles de hombres, encargada principalmente de la seguridad personal de altos funcionarios estadounidenses y labores de inteligencia, con lo que multiplicó su fortuna personal que actualmente disfruta después de vender Blackwater, después de estar implicada en matanzas de iraquíes a un nivel tal que el propio gobierno aliado de Iraq solicitó su expulsión del país.

A finales de 2006 había en Iraq más de 100.000 contratistas militares o mercenarios de diversas nacionalidades prestando servicios al Departamento de Defensa de los Estados Unidos y en 2008 superaban a soldados en la ocupación del país. Un informe del Congreso de los Estados Unidos señaló que un 20% del dinero gastado por su país en Iraq en el periodo 2003 – 2007, aproximadamente 85.000 millones de dólares, se utilizó en contratar servicios a empresas militares privadas., principalmente a la Blackwater

También en 2009 se encontraban en Afganistán otros 104.000 llamados contratistas privados en apoyo de las operaciones de Estados Unidos en la Operación Libertad Duradera.

Otro hombre de éxito en el negocio del espionaje y los ejércitos privado es George Friedman, nacido en 1949, en Hungría. Sus padres fueron supervivientes del holocausto judío y huyeron de su país en 1956, ocupado por las tropas soviéticas con motivo de la revuelta de ese año y se establecieron en Estados Unidos.

Friedman también logró una formación académica como analista de temas estratégicos y se considera a sí mismo como un producto de las oportunidades del modo de vida norteamericano, lo que resarció con su vinculación como asesor a las agencias oficiales norteamericanas, incluyendo las de espionaje.

En 1996 organizó la compañía de análisis de “inteligencia global” Stratfort, en Texas y su primer éxito fue con la creación de su Centro de Crisis de Kosovo (Kosovo Crisis Center) durante los ataques aéreos sobre Yugoslavia por parte de la OTAN en 1999 y editó informes de inteligencia durante los acontecimientos del 11 de septiembre incluyendo pronósticos de la futuras acciones del gobierno estadounidense y la red Al Qaeda.

WikiLeaks desclasificó más de 40 0000 documentos y cables con información del período julio de 2004 y diciembre de 2011 que muestran cómo Stratfort reclutó una red mundial de informantes encubiertos y abiertos, que incluye empleados públicos, personal de embajadas, oficiales de inteligencia extranjeros y del país así como periodistas de todo el mundo, que son pagados a través de cuentas de bancos suizos y de tarjetas de crédito de prepago.

Además los documento revelan como clientes de Stratfort a grandes corporaciones relacionadas principalmente a la industria armamentística, como Bhopal’s Dow Chemical Co., Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon y agencias gubernamentales, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, los Marines de EE.UU. y la Agencia de Defensa de los EEUU

Stratfor -que ha sido señalada como una versión privada de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a la cual se encuentra fuertemente vinculada al ser sus ejecutivos ex altos jefes de la misma,- realizó y realiza labores de espionaje en Venezuela que se evidencian en numerosos informes y análisis de la situación político económica del país, que sirvieron de base a otra institución relacionada con estos fines el Centro de Estrategia y Acciones No Violentas (Canvas, por sus siglas en inglés), para elaborar planes de desestabilización en ese país, según demuestra WikiLeaks.

Uno de los informes desclasificados corresponde a un agente radicado en Venezuela, llamado Reva Bhalla, quien aseguró que los médicos cubanos que extrajeron un tumor canceroso al presidente Hugo Chávez, en 2011, fueron relevados por especialistas rusos y recoge el cuestionamiento de Friedman sobre la calidad del informante al indicar que se controle desde el punto de vista financiero, sexual o psicológico, hasta que revele sus fuentes.

Han pasado casi 13 años del discurso de Rumsfeld en el Pentágono y lo que parecía sería su suicidio profesional para muchos veteranos de la vieja escuela de la época en que la los servicios secretos y el uso de la violencia armada eran controlados directamente por el gobierno, probablemente hoy viven una placida vejez rememorando glorias pasadas.

Mientras que una nueva etapa se inicio en la que el espionaje y los servicios de seguridad en el siglo XXI se convirtieron en un negocio demasiado lucrativo para no compartirlo también con la libre iniciativa del mercado pero bajo las regulaciones y los designios estratégicos y geopolíticos de las administraciones estadounidenses.

Fuentes principales

1.-La Doctrina del Shock. El auge del capitalismo de desastre. Naomi Klein. Editora Ciencias Sociales. La Habana 2009.

2.«http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Empresa_militar_privada&oldid=65160089»

3.-http://www.forodeseguridad.com/artic/segcorp/7208.htm

4.-http://mesaredonda.cubadebate.cu/noticias/2011/06/21/washington-post-espionaje-eeuu-esta-fuera- control/

5.http://librinsula.bnjm.cu/1205/2004/septiembre/37/documentos/documento122.htm

6.«http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Agencia_Nacional_de_Detectives_Pinkerton&oldid=64449222

7.-http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/02/26/wikileaks-revela-5-millones-de-emails-cia-en-la-sombra/

8-http://www.avn.info.ve/contenido/stratfor-y-canvas-dirigen-control-remoto-oposici%C3%B3n-venezolana-a%C3%B1o-2010

9.-http://infokrisis.blogia.com/2004/101507-el-proyecto-nuevo-siglo-americano-o-el-nucleo-del-neoconservadurismo-americano.php

Tomado del blog del autor

Las huellas del FBI y la CIA

Contradicciones. La agencia con sede en Quántico tuvo que admitir que conocía al presunto autor del atentado a la maratón.

Por Walter Goobar

Testimonios de la inteligencia rusa, y de un ex traductor del FBI aseguran que uno de los hermanos chechenos acusado del atentado en Boston, era en realidad un agente de infiltración.

En la investigación del atentado con explosivos durante la maratón de Boston atribuidos a los dos hermanos chechenos, Tamerlan Y Dzhokhar Tsarnaev, aparecen cada vez más comprometidos el FBI y la CIA, porque el abatido Tamerlan figuraba desde hace más de 15 meses en las listas de sospechosos que debían ser vigilados, pero fue protegido por los servicios de inteligencia que lo usaban como agente de infiltración en las redes islamistas, e incluso lo llevaron a participar en un taller-seminario para el reclutamiento de terroristas chechenos organizado por la CIA en el Cáucaso.

Tras varias desmentidas que resultaron incriminatorias, el FBI tuvo que admitir que llevaba al menos dos años investigando a Tamerlan Tsarnaev. Según el periodista Dave Lindorff, “habían interrogado ya a Tamerlan en su casa, le habían advertido de que estaban registrando cuanto comía, qué páginas visitaba en su computadora. Sabían que había ido a Rusia, Daguestán y Chechenia”, escribe Lindorff, quien a renglón seguido se pregunta “si este horrendo atentado fue otra de la larga cadena de operaciones encubiertas del FBI que quizá salió mal”. O peor aún, ¿fue esto, en realidad, como los padres de los Tsarnaev, ahora divorciados y viviendo por separado en Daguestán, están sugiriendo, un montaje de “bandera falsa” de las agencias de inteligencia estadounidenses?.

En este caso plagado de contradicciones, la primera incongruencia es la forma de vida de los hermanos chechenos. Los dos presuntos terroristas usaban ropa cara y conducían un costoso Mercedes Benz, que es caro de mantener. Además, ¿de dónde provenía el dinero para financiar un viaje de seis meses al Cáucaso? Evidentemente, Tamerlan no financiaba sus actividades a través de su trabajo como repartidor de pizza. Se ha dicho que la mujer de Tamerlan, una artista, estaba manteniendo a la familia trabajando de “60 a 80 horas a la semana como auxiliar sanitaria a domicilio, uno de los trabajos peor pagos en los EE.UU., con lo que podría deducirse que el checheno estaba en la nómina de sueldos de alguna de las agencias de inteligencia estadounidenses.

Este miércoles, el periódico ruso Izvestia cita documentos de inteligencia que demuestran que Tamerlam asistió a un seminario patrocinado por una ONG estadounidense –vinculada a la CIA–, que se dedicaba a reclutar a residentes del norte del Cáucaso para trabajar en favor de los intereses de Estados Unidos y Georgia. Así como en su momento los EE.UU. apoyaron a Osama Bin Laden para luchar contra los soviéticos, ahora están apoyando a los terroristas chechenos con el fin de desestabilizar a Rusia.

De acuerdo con los informes del jefe de la Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior de Georgia, coronel Gregory Chanturia, el Fondo Europeo, en colaboración con la Fundación Jamestown, organizó en el verano de 2012 talleres y seminarios para jóvenes del Cáucaso. Uno de los asistentes fue Tamerlan Tsarnaev, quien se encontraba en Rusia, de enero a julio de 2012.

El Fondo Europeo, escribe el jefe de los espías georgianos, fue fundado en noviembre 2008, justo después del conflicto entre Georgia y Osetia del Sur, para el control de los procesos que tienen lugar en la región del Cáucaso Norte.

La Fundación Jamestown –patrocinadora del seminario– fue fundada con la ayuda del director de la CIA, William Casey, y tiene amplios vínculos con la inteligencia de EE.UU. y las agencias de defensa.

El diario Izvestia confirma que el gobierno ruso contactó varias veces a los Estados Unidos para advertirles acerca de Tamerlan Tsarnaev, que estaba buscando vincularse con los grupos armados en el Cáucaso del Norte.

Por su parte, el FBI argumenta que a pedido de los rusos investigó a Tsarnaev, pero no encontró pruebas incriminatorias.

Sin embargo, un ex-traductor del FBI, llamado Sibel Edmonds, aportó un testimonio clave para armar este extraño rompecabezas: en una extensa entrevista, Edmonds explicó que varias de las advertencias de los investigadores rusos al FBI fueron ignoradas por la CIA, porque –con toda probabilidad–, Tamerlan Tsarnaev era un agente de infiltración para viajar a la región del Cáucaso de Rusia y hacer contacto con insurgentes respaldados por Estados Unidos.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, declaró este martes ante el Congreso que cuando Tsarnaev dejó los EE.UU. para un viaje de seis meses hasta el Cáucaso, en enero de 2012, su viaje activó una alerta, pero que cuando regresó nadie se dio cuenta debido a que la investigación sobre sus actividades había caducado.

La madre de los dos hermanos -que ahora fue incluida en la lista negra del FBI para impedirle ingresar a EE.UU-, contradice la versión de la agencia, y asegura que Tamerlan estuvo en contacto contínuo con el FBI durante un período que oscila entre tres y cinco años y que controlaban cada uno de sus pasos.

Lo cierto es que no hay muchas explicaciones posibles de cómo alguien sometido a una investigación del FBI como presunto militante islamista podría llevar a cabo un atentado en el corazón de una ciudad de EE.UU.. Tampoco está en claro el presunto móvil y la reivindicación del atentado, si es que éste realmente fue consumado por los chechenos.

La maratón de este año contaba con un inusual despliegue de seguridad que incluía a guardias privados de una empresa llamada Craft que usaban camperas y mochilas muy similares a la de los presuntos terroristas, pero lo más extraño es que los perros rastreadores de explosivos no hayan detectado a dos aficionados que supuestamente prepararon dos grandes ollas a presión de cocina llenas de pólvora negra y clavos, que colocaron en las mochilas y que iban caminando entre la multitud en la línea de llegada. La pólvora negra tiene un fuerte olor reconocible y es muy difícil manejarla de forma limpia.

Teniendo en cuenta el perverso historial del FBI a la hora de orquestar y financiar complots terroristas, para después explotarlos tanto para mejorar su propia imagen como para aterrorizar a la gente, la última organización que debería encargarse de interrogar a Dzhokhar Tsarnaev en el hospital, y de investigar todo lo relativo al atentado, es el FBI. La agencia de Quantico tiene mucho que explicar sobre sí misma en este extraño caso.

Tomado de Tiempo argentino

Para cortarle alas al golpismo

Por Raúl Zibechi

Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadounidenses para desestabilizar gobiernos. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos. Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.

La crisis económica global y la necesaria contención de los gastos militares (al parecer el Comando Sur vio su presupuesto reducido en 26 por ciento, pero puede haber partidas ocultas) otorgan prioridad al poder suave, o sea mecanismos no tan ostensibles como los tanques y los bombardeos de palacios de gobierno. Los medios de comunicación, la acción legal y la semilegal, incluyendo las masas en las calles, que siempre sirven para legitimar proyectos innombrables, son algunas de las herramientas en uso.

En el caso de Venezuela y la escalada desestabilizadora que se escenificó horas después de la publicación de los resultados electorales, emergen un conjunto de mensajes que el tiempo permitirá develar completamente, pero que muestran la aparición de nuevas y más refinadas estrategias. Para mostrar no sólo los aspectos negativos de la coyuntura, habría que mencionar que la casi unanimidad de los miembros de la Unasur mostraron su apoyo a Nicolás Maduro, incluyendo un rápido reconocimiento por parte del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

Sólo el Paraguay de Federico Franco, a quien le queda poco tiempo en el cargo, se alineó con Estados Unidos en la región sudamericana. Esto es relevante porque muestra el aislamiento de Washington y la creciente autonomización de gobiernos como el de Colombia. Parece evidente que la estrategia desestabilizadora no conviene a nadie en esta parte del mundo, muy en particular a un gobierno que busca la paz con la guerrilla con la oposición del mejor aliado del guerrerista George W. Bush, el ex presidente Álvaro Uribe.

La consolidación de las instituciones y alianzas regionales, tanto la Unasur como el Mercosur, está mostrando ser una eficaz barrera contra la injerencia del norte en la región sudamericana. Sin embargo, así como constatamos que algunos gobiernos no siguen mecánicamente la política de Estados Unidos (Ollanta Humala y Sebastián Piñera tampoco se sumaron a Washington), es muy probable que estemos ante una relativa autonomización de las derechas de esos mismos centros de poder.

Quiero decir que las derechas hacen sus propias lecturas de la realidad global y hacen también su propio juego. Sobre todo cuando las tendencias hacia un mundo multipolar se intensifican. Cinco de las 10 principales economías del mundo ya no utilizan el dólar en sus intercambios con China (Russia Today, 14 de abril de 2013). Entre ellas, Rusia, India y Brasil, pero también Japón, importante aliado de Estados Unidos. Australia, otra aliada de Washington, es el último país en dejar de lado el dólar en su comercio con China. India y Japón también comenzaron a efectuar transacciones en sus respectivas monedas nacionales.

La nueva realidad global golpea de tal modo al centro imperial que hasta sus gastos militares cayeron, por primera vez en 20 años. Estados Unidos tiene una participación menor a 40 por ciento de los gastos militares globales, que sólo en 2012 cayeron 6 por ciento, en tanto el gasto militar de los miembros de la OTAN en Europa se contrajo 10 por ciento (SIPRI, 15 de abril de 2013). En contraste, los gastos militares de los emergentes crecen de modo continuo, aunque están muy lejos del presupuesto de defensa del Pentágono.

Sin embargo, operan otras fuerzas menos visibles pero tan o más desestabilizadoras que las que conocemos de larga data. Me refiero al modelo extractivo o extractivismo. Con el modelo extractivo de megaminería y agronegocios no se puede profundizar la democracia, asegura Diego Montón, miembro de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza (Argentina) y nuevo coordinador continental de la CLOC-Vía Campesina ( Página 12, 17 de abril de 2013).

El extractivismo es mucho más que un modelo productivo y de acumulación de capital. En rigor, forma parte del complejo especulativo-financiero que hoy domina el mundo. En nuestros países tiene efectos depredadores: está creando un nuevo bloque de poder, corruptor políticamente, polarizador y excluyente socialmente y depredador del medio ambiente.

En lo político, el modelo extractivo necesita un conjunto de gestores que alimenta con sus inmensas ganancias (soya, minería a cielo abierto y varios monocultivos), que velan por sus intereses (universidades, gobiernos nacionales o locales, medios e intelectuales). Exagerando apenas, el extractivismo juega un papel desintegrador similar al del narcotráfico, porque destruye el tejido social, expulsa a los campesinos de sus tierras, infla ciudades hasta límites insoportables y mata a la gente, en particular a los más pobres, que no tienen acceso a un sistema sanitario de calidad.

En todos los países de nuestra región, paraísos extractivos del capital especulativo global o de los intereses expansionistas de países emergentes como China, una larga década de extractivismo no ha hecho sino fortalecer a las derechas. No me refiero sólo a los partidos o políticos conservadores, sino a una derecha difusa, social y cultural, que promueve el individualismo, un consumismo atroz y depredador de los vínculos sociales, comportamientos casi fascistas hacia los pobres, o sea contra los jóvenes de las barriadas populares, en particular las gentes del color de la tierra.

Denunciar el golpismo es imprescindible. Defenderse del Pentágono es urgente. Incrementar la militancia es clave (no sólo las declaraciones y los desplegados). Pero el modelo extractivo sigue criando y creando camadas de jóvenes conservadores que buscan líderes ultraderechistas.

Tomado de La Jornada