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IMPRESIONANTE DISCURSO DE FRANCISCO EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA

papa EL crucifijo comunista

EL CRUCIFIJO COMUNISTA, RÉPLICA DE UN TALLADO QUE HIZO EL SACERDOTE JESUITA LUIS ESPINAL ANTES DE SER ASESINADO EN MARZO DE 1980 EN LA PAZ.

 Por Atilio A. Boron

Politólogo y Sociólogo argentino de nacimiento y latinoamericano por convicción 

Tomado del blog del autor

Tenía razón Rafael Correa cuando dijo que estamos viviendo un “cambio de época y no tan sólo una época de cambios.” Porque, ¿quién podría haber imaginado que un Papa pronunciara un discurso como el que Francisco dijo hace apenas unas horas en el Encuentro de Movimientos Sociales que tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra? Toda la teología de la liberación y gran parte del argumento crítico del marxismo latinoamericano sobrevolaba en ese recinto mientras Francisco hacía uso de la palabra. Denuncias contra los monopolios, contra los medios hegemónicos, contra las grandes potencias, contra la depredación capitalista, contra “esos tratados que se llaman de libre comercio”, el perdón de la Iglesia por los crímenes cometidos contra los pueblos originarios, etcétera, etcétera, etcétera. 

Nunca pensé que escucharía algo así de boca del Obispo de Roma. Reconozco que cuando Frei Beto me anticipó que algo así ocurriría no le creí, pensé que lo traicionaba su fe. Tampoco le creía a Leonardo Boff. Me equivoqué, y lo admito con inmensa alegría. Porque esa intervención del Papa en Santa Cruz es una gran noticia, dado que fortalece la postura de quienes combatimos no sólo al neoliberalismo sino también el capitalismo. Nos refuerza en la gran batalla de ideas en que estamos empeñados. Francisco dijo que el sistema está desahuciado: “ha llegado el momento de un cambio” ante un “sistema que ya no se aguanta. Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre tierra como decía San Francisco”. Tiene razón: no lo aguanta el 95 por ciento de la población mundial y es hora de cambiarlo.Con su prédica se ha ganado la mortal enemistad de los capitalistas de todo el mundo. Por algo termina cada una de sus intervenciones públicas pidiéndole a su audiencia que recen por él. Seguro que sabe por qué lo está diciendo.

Evo, presidente record

Vice President Linera places the presidential sash on Bolivia's President Morales at the Bolivian Congress building in La Paz

Por Alfredo Serrano Mancilla, Director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag). Doctor en Economía.

Parece haber transcurrido más de un siglo desde aquellos momentos en los que el presidente boliviano Evo Morales estaba sometido a eso que el mismo vicepresidente Alvaro García Linera llamara el “empate catastrófico”. Se habían ganado las elecciones de finales del 2005 por mayoría absoluta y las elecciones a la Asamblea Constituyente del 2006, pero esto, de ninguna manera iba a significar que la disputa política se hubiese decantado definitivamente a favor de la Revolución Democrática y Cultural propuesta por el MAS.

Eran meses en los que los constituyentes masistas tuvieron que salir literalmente huyendo después de ser perseguidos en Sucre o en los que el propio presidente no podía ni aterrizar en aeropuertos del propio territorio nacional. Eran años difíciles en los que la otra mitad del país, esa llamada media luna, desconocía a un presidente que había llegado para iniciar un proceso acelerado de cambio a favor de la mayoría social boliviana. Fueron momentos complicados propios de la política, con su esencia confrontativa, en esa etapa inicial en la que Bolivia venía mal acostumbrada, de una larga época donde el consenso venía a ser realmente un disenso, en los que una minoría imponía cualquier “acuerdo” en contra de la mayoría.

Con buena letra y a fuego lento, Evo Morales fue logrando que una propuesta contrahegemónica fuese transitando hacia una sólida hegemonía posneoliberal en múltiples dimensiones. En lo económico, se cuestiona el modelo venido de afuera al mismo tiempo que se viene construyendo otra organización económica en base a la recuperación de los sectores estratégicos; se fueron sustituyendo paulatinamente a los Chicago Boys por los Chuquiago Boys (economistas formados en las universidades bolivianas).

En estos años, la democratización económica y la mejora microeconómica han venido acompañadas de una incuestionable bonanza macroeconómica. En lo social, Morales trajo consigo una política de redistribución que abandona la vieja e ineficaz teoría del goteo; fue enterrando el viejo Estado aparente (un Estado de Bienestar en miniatura) a cambio de un nuevo Estado integral del Vivir Bien que ha centrado toda su atención en erradicar la deuda social heredada a la mayor velocidad posible. Cuando las urgencias coyunturales son tan destructivas para la vida cotidiana del pueblo boliviano (hambre, desnutrición), éstas no pueden ni deben tener demasiada paciencia para ser resueltas.

En este sentido, el presidente aymara planteó desde el primer momento una economía humanista del ahora, economía del ya, en la que los derechos sociales constituyen la centralidad innegociable de la nueva política económica del Estado. Y en relación con lo internacional, el nuevo proceso de cambio ha considerado desde siempre que sólo es posible una transformación adecuada hacia adentro si ésta viene acompañada por una reinserción afuera a partir de criterios reales de soberanía, con una clara apuesta por una emancipada integración latinoamericana y buscando resituarse virtuosamente en la actual transición geoeconómica que permita definitivamente revertir los patrones de intercambio desigual del pasado.

Es así como Morales afronta el reto de asumir un nuevo mandato presidencial tanto simbólicamente en Tiwanaku como institucionalmente. Este período no puede ser concebido como un período cualquiera; Evo Morales será el presidente que habrá estado más tiempo ininterrumpido como presidente a partir de finales de año llegando a superar a Andrés de Santa Cruz (entre 1829 y 1839). No es un dato menor en un país que presumía de tener el record en el número promedio de presidentes por año en las últimas décadas. Es realmente una muestra inequívoca del nuevo sentido común en Bolivia, propio de un cambio de época en el que se avanza de forma irreversible.

No hay marcha atrás; el neoliberalismo está muerto en Bolivia. Y desde ese logro, en adelante, Morales encara estos próximos años con renovados desafíos en lo productivo y en lo tecnológico, con la necesidad de ir sorteando el amenazante rentismo importador del siglo XXI que constituye una nueva forma de neodependentismo del capitalismo mundial. Seguramente también será necesario anticiparse a las nuevas preguntas que vendrán de un sujeto social mayoritario cambiante que ya no es aquel de las décadas perdidas; esta década ganada en curso afortunadamente comienza a enterrar viejas demandas para reabrir nuevos horizontes. Y será Evo Morales, con amplio respaldo popular, quien tenga que pilotear este camino con el objetivo de que el “vamos bien” de la última campaña electoral pueda volver a repetirse en la próxima contienda.

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EVO MORALES ASUMIO UN TERCER MANDATO CONSECUTIVO EN BOLIVIA TRAS SU CONTUNDENTE TRIUNFO EN OCTUBRE PASADO

“Aquí no mandan los gringos, mandan los indios”

El líder aymara prometió reducir la extrema pobreza a un dígito, y recordó que en 2005 era del 37 por ciento y ahora es del 18,8 por ciento. Se presiente un restablecimiento de relaciones entre el gobierno de Morales y el de Obama.

 Por Sebastián Ochoa

Desde La Paz, Bolivia

El presidente Evo Morales empezó su tercer mandato consecutivo con dos días de fiesta, que incluyeron una ceremonia indígena y otra urbana con la participación de invitados de gobiernos y organizaciones sociales de 40 países. Luego de su triunfo en las elecciones presidenciales de octubre pasado, con el 61,3 por ciento, el líder aymara tiene todo listo para gobernar Bolivia al menos hasta 2020. Dijo que seguirá impulsando la construcción de obras públicas en todo el país, amparado por los ingentes recursos que dejan las empresas explotadoras de hidrocarburos y minerales desde su asunción, en 2006. Aunque posiblemente afecte la caída en los precios del petróleo, que Morales atribuye a un complot entre Estados Unidos y Arabia Saudita para desestabilizar a los gobiernos de Rusia y Venezuela. Como final feliz, se presiente un restablecimiento de relaciones entre el gobierno de Morales y el de Barack Obama, quien envió a una comisión de “alto nivel” a los festejos transcurridos en esta ciudad.

Anteayer, Morales realizó en Tiwanaku una ceremonia de posesión presidencial acorde con los usos y costumbres de los pueblos indígenas andinos. En el templo de Kalasasaya, ante la Puerta del Sol, el presidente recibió dos bastones de mando de manos de amawtas, guías espirituales de la cultura inca. Lucía un chu’ku, que es una gorra en cuya frente llevaba una pieza de oro con el rostro de Wiracocha. Cubrió su cuerpo con un unku, una prenda hecha de lana de vicuña, en cuyo pecho repetía la cara de la deidad, también en oro. “Aquí no mandan los gringos, mandan los indios. Ese es el orgullo que tenemos”, dijo desde allí Morales. Abajo, entre la multitud, la comisión enviada por Obama aplaudía, aprendía a decir “jallalla” y tomaba té de coca para contrarrestar los sufrimientos que causa el sorojchi.

“Estamos haciendo gestiones para tener un encuentro de alto nivel y, además de esto, tenemos muchos deseos de reponer a nuestros embajadores. Lo único que pedimos es que haya mucho respeto”, dijo Morales el lunes pasado, en conferencia de prensa. Aprovechó para mandar un saludo a la “voluntad política” de Obama por enviar representantes.

Entre ellos estaba el subsecretario de Estado para la Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de EE.UU., Tom Malinowski. “Le expresé al canciller (David Choquehuanca) el gran respeto y admiración que nosotros tenemos en Estados Unidos por el gran progreso y la inclusión social que se registra en Bolivia”, dijo.

Desde 2008, Bolivia no tiene embajador en Estados Unidos y viceversa. En septiembre de ese año, Evo Morales había acusado a la embajada del país del Norte de tramar un golpe de Estado en su contra, por lo cual expulsó a su representante, Philip Goldberg, y a la DEA, la agencia antidrogas estadounidense. Como respuesta, Obama hizo lo mismo con su acreditado en Washington, Gustavo Guzmán. Para dar otro golpe de frío a sus relaciones, en 2013 Bolivia expulsó de su territorio a la Usaid, la agencia de cooperación para el de-sarrollo del país del Norte.

Ahora, la Cancillería boliviana trabaja para lograr una reunión entre ambos presidentes. Pese al intercambio de sonrisas, Morales acusó a EE.UU. de estar detrás de la caída del precio del petróleo, cuyo barril se cotiza actualmente a 48 dólares, cuando en 2008 costaba 147 dólares.

“La alianza entre Estados Unidos y Arabia Saudita hace rebajar el petróleo para fines netamente geopolíticos”, dijo el presidente en alusión al perjuicio que la brusca caída causa a las economías manejadas por Vladimir Putin y Nicolás Maduro.

El venezolano fue uno de los siete presidentes que estuvieron en los actos oficiales. También estuvieron la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Horacio Cartes; de Costa Rica, Luis Guillermo Solís; y de Trinidad y Tobago, Anthoni Carmona. Como representante de la Argentina fue el vicepresidente, Amado Boudou. También había delegaciones de Colombia, Perú y China, entre otras naciones que entregaron a Morales unos 50 regalos. Un grupo de la Argentina le dejó un cuadro con la figura del ex presidente Néstor Kirchner, y otro con una imagen de la escuela de Salta donde estudió el mandatario boliviano de 55 años.

Ayer, en el acto realizado en la Asamblea Legislativa Plurinacional, el presidente se puso un traje como el que suelen usar los presidentes, aunque con algunos motivos andinos. Allí, una vez más reiteró sus intenciones de recuperar el mar para Bolivia.

“Hemos encaminado nuestra demanda hacia la Corte Internacional de Justicia con solidez y consistencia. Nuestra demanda está bien encaminada. Por historia, por justicia y por derecho, un día vamos a volver al océano Pacífico con soberanía”, dijo Morales. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, envió en su representación al presidente de la Corte Suprema de ese país, Sergio Muñoz.

Morales dio un informe de gestión que duró solamente 55 minutos. Mucho menos que el de 2012, por ejemplo, cuando lo hizo en 4 horas y 45 minutos. Dijo que era por “respeto” a los invitados de otros países.

Indicó que, entre 2005 y 2014, la inversión estatal subió en un 795 por ciento, mayormente destinada a la construcción de caminos, escuelas, hospitales y hasta canchas de césped sintético. También están las tres líneas de teleférico que inauguró el año pasado en la ciudad de La Paz para mejorar ostensiblemente el transporte público.

Agregó que continuará con la construcción de cuatro hospitales de cuarto nivel, que todavía no hay en Bolivia. Y se asfaltarán carreteras para conectar regiones de la Amazonía, aunque –dijo– ninguna pasará por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), ante el rechazo de las comunidades locales.

“Hacia 2020 vamos a reducir la extrema pobreza al dígito uno, al 8 o 9 por ciento. Vamos a cumplir y ya hemos aprendido en estos nueve años. No es mucho problema”, aseguró. Y recordó que, en 2005, la extrema pobreza era del 37,2 por ciento, mientras que ahora es del 18,8 por ciento.

También realizará un referéndum para reestructurar al Organo Judicial, por lo cual no se descuenta que la Constitución sea modificada antes de fin de año. Para ello ya cuenta con dos tercios del total de parlamentarios.

Tomados de Página/12

El modelo…

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Por José Cárcamo

Tomado de Pagina/12

César Navarro Miranda es ministro de Minería y Metalurgia del Estado Plurinacional de Bolivia. Fue anteriormente jefe de bancada del Movimiento Al Socialismo en la Cámara de Diputados, viceministro de coordinación con Movimientos Sociales y Sociedad Civil del Ministerio de la Presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia y representante presidencial de la Agenda Patriótica del Bicentenario 2025. Cash dialogó con Navarro Miranda sobre las perspectivas electorales y la situación regional, y además sobre el milagro económico boliviano, que el establishment internacional no destaca porque está siendo liderado por Evo Morales, político que cuestiona con firmeza las actuales reglas de funcionamiento del capitalismo global.

El domingo 12 de octubre hay elecciones en Bolivia. ¿Cuál es la importancia de estas elecciones?

–Esta elección marca un momento histórico, porque nos permite hablar de la consolidación del Estado, de la economía, de la sociedad, del territorio y de la cultura del nuevo Estado Plurinacional. No es un simple momento electoral, sino que estamos hablando de la consolidación de un proyecto político de Estado que hemos impulsado desde 2006.

¿Cuáles son las principales características de ese proyecto?

–El plan de gobierno que se presentó en 2005 tenía dos puntos centrales: la asamblea constituyente y la nacionalización; que marcaron la ruptura histórica con el viejo Estado republicano, capitalista y neocolonial. En un corto tiempo esas dos políticas se han constituido en el elemento fundamental de reorganización de la vida política y económica, territorial y cultural del país. Nuestro plan de gobierno de 2009 tenía como finalidad principal apuntar a la implementación de la Constitución y hoy, 2014, hablamos de la consolidación del Estado Plurinacional. Son pasos históricos que seguimos desde la construcción de la propuesta para construir el Estado Plurinacional, la Constitución, y hoy para consolidar el Estado Plurinacional. Además lo hacemos desde una perspectiva de largo alcance, que está planteado en la agenda 2020-2025, cuando conmemoramos 200 años de la fundación de la república.

Se vive una crisis financiera internacional que estalló a fines del 2007 en Estados Unidos y que se extendió después a Europa. Sin embargo, América latina ha soportado bien esta crisis y en particular Bolivia, que muestra indicadores macroeconómicos sobresalientes en empleo, estabilidad de precios, reservas internacionales, indicadores sociales. ¿Cómo lo ha logrado Bolivia?

–Cuando llegamos al gobierno, el Estado vivía de los impuestos, que pagábamos bolivianos y bolivianas y las empresas transnacionales. Del ciento por ciento de la exportación de gas, sólo quedaba el 18 por ciento para el país y el 82 por ciento para las transnacionales, y Bolivia vivía sólo de los impuestos. El presidente Evo Morales tuvo la capacidad de nacionalizar los hidrocarburos en mayo de 2006 y se revirtió el reloj de la distribución de la riqueza. Hoy el Estado boliviano se queda con el 75-85 por ciento, y esos recursos económicos son distribuidos a gobernaciones, gobiernos municipales, con un reparto del excedente económico a través de bonos para la niñez, para las madres, para personas de la tercera edad. Pero además hoy contamos con reservas internacionales que superan los 14.000 millones de dólares.

¿Cómo están administrando esas reservas?

–Esos recursos económicos los estamos invirtiendo en proyectos productivos. El presupuesto general de la Nación se caracteriza primero por dar un aumento salarial por encima de la inflación anual de manera constante; y no sólo eso, hemos incrementado el salario mínimo nacional que representaba aproximadamente 400 pesos bolivianos (menos de 60 dólares) del 2005 y que hoy representa 1400 pesos bolivianos (un poco más de 200 dólares), lo que incrementa la demanda y consumo interno. Estos hechos son vitales: incrementar las reservas, la distribución de la riqueza, la estabilidad de precios, un presupuesto equilibrado con inversión pública. Además, un elemento adicional a considerar es que hemos ingresado en una fase de invertir recursos económicos en garantizar la soberanía alimentaria. Es decir, superar la dependencia de la producción externa para depender fundamentalmente de nuestra producción interna.

¿Qué importancia le adjudica a la constitución de la Unasur, de la Celac, al encuentro G-77 que se realizó del hace poco en Bolivia?

–En América latina se han vivido pasos importantes, que tienen que ver con la llegada a los gobiernos de líderes regionales que tienen una fuerte raíz democrática. Valoramos inicialmente la resistencia activa y militante del gobierno y sociedad cubanos, del compañero Fidel y del Partido Comunista. Segundo, la presencia de un presidente Chávez, Rafael Correa, Daniel Ortega, Lula, Lugo, los Kirchner en la Argentina, el Frente Amplio en Uruguay y del presidente Evo Morales marca una lógica diametralmente diferente en el contexto latinoamericano y mundial.

¿Cuáles fueron las principales iniciativas?

–El primer paso que dimos los países antiimperialistas fue la creación y la consolidación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). El segundo paso fue la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el tercer paso la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Hasta antes de eso, América latina aparecía como un apéndice y dependiente de Estados Unidos. La creación de la Celac marca la ruptura con la lógica de dependencia de la OEA. Este conjunto de factores explica que a nivel mundial se haya reconocido la importancia del liderazgo de Evo Morales asignándole la presidencia del G-77 en 2014. No simplemente para tener una administración circunstancial de ese grupo de países, sino, primero, para organizar Bolivia en Santa Cruz de la Sierra el encuentro de conmemoración de los 50 años del G-77, y segundo plantearse en el G-77 un Nuevo Orden Mundial, donde se habla de “Vivir bien”, como concepto paradigmático que nos permite entender la relación de los hombres y las mujeres: con los Estados, con sus economías, con la naturaleza o Pachamama. “Vivir bien” es pacifista y rechaza todo tipo de agresión. El mundo está avanzando así a un escenario multipolar, donde América latina y el Caribe están inscribiendo su presencia con identidad propia y es un elemento saludable que debemos destacar.

Bolivia tiene un enorme potencial humano y de recursos naturales: petróleo, gas, litio. En el caso del litio, Bolivia, Argentina y Chile tienen un poder casi monopólico sobre ese recurso. ¿Cómo apropiarse de la renta de ese recurso natural y avanzar hacia una integración de los países en ese terreno?

–En el caso minero, en metales y no metales, estamos dando un salto cualitativo en pleno siglo XXI, consolidando una estructura productiva más diversificada, que no esté basada sólo en la exportación del mineral sin valor agregado. En el estaño, por ejemplo, se invirtió en un horno de fundición en la Empresa Metalúrgica Vinto, en Oruro, que va a tener la capacidad de fundir todo el estaño que se produce en las minas estatales de Huanuni y de Colquiri y las cooperativas mineras de Chorolque, con lo que tendríamos un mercado importante de fundición. En Potosí estamos con una planta polimetalúrgica para fundir los minerales de plomo y plata y esto nos garantizaría tener un mercado en la producción de complejos que se desarrollan en el sur de Bolivia. A la vez estamos en la fase última de garantizar la construcción de dos plantas de refinación y fundición de zinc. Por lo tanto, con los complejos de estaño, plomo, plata y zinc estaríamos garantizando un paso histórico que no se daba desde la época de la invasión española. Es decir, no sólo producir y exportar concentrados de los minerales, sino que además se fundan en nuestro país y a partir de la fundición tengamos un mercado mundial mucho más grande y entrar así en la fase de la industrialización de nuestros minerales metálicos.

¿Y con el litio?

–El otro gran paso son los no metálicos. En la década del ’90, en el gobierno de Jaime Paz Zamora, nuestra gran reserva de litio (que tenemos en el sudoeste potosino) intentaron privatizarla, entregándola a la Lithium Corporation por un lapso de 40 años. Una gran movilización cívica y regional en el departamento de Potosí impidió que este recurso natural pasara a manos privadas y el presidente Evo Morales, el 1º de abril de 2007, en el aniversario de la fundación de Potosí, anunció de manera pública “la era del litio”. A partir de ese momento, con capital estatal, empezamos la fase de construcción de la planta de carbonato de litio en el sudoeste potosino. Estamos en la fase de consolidación de un proyecto con una tecnología desarrollada en base al capital humano que tenemos en nuestro país, con una inversión principalmente estatal; complementariamente a este hecho tenemos otra planta, la de baterías de litio, que se está construyendo también en el departamento de Potosí, que nos va a permitir disponer de un recurso estratégico.

¿Cómo se apropian y distribuyen la renta minera?

–Los recursos minerales, metálicos y no metálicos, son un recurso no sólo estratégico para la producción, sino para consolidar las economías de los Estados. En el caso de Bolivia, los minerales, juntamente con los hidrocarburos, la energía eléctrica, generan una riqueza o excedente para sentar las bases de una estructura económica y un Estado nacional económicamente sólido que pueda disponer de recursos materiales para emprender nuevos proyectos de inversión, en servicios y otros de carácter estratégico para el desarrollo integral de la sociedad.

¿Cuáles son las principales amenazas que viven Bolivia y nuestro continente en su proceso de integración y desarrollo?

–Una de las principales amenazas estructurales es el imperialismo, que no se irá a dormir, no va a cesar en sus esfuerzos de impedir que este proceso revolucionario se consolide. Recordemos por ejemplo, que el presidente Chávez soportó un paro y bloqueo de la petrolera y un golpe. Lo mismo pasó en Ecuador, un motín policial, que intentó derrocar al presidente Correa; y en nuestro país, en 2008 soportamos un golpe cívico-prefectural, que intentó sacar al presidente por vía de la violencia organizada y la toma de instituciones del Palacio de Gobierno. En esos tres casos los movimientos populares y patrióticos lograron derrotar a las amenazas del imperialismo. Pero no logramos parar, por ejemplo, dos golpes desde el Parlamento, contra dos presidentes democráticos, uno en Honduras al presidente Zelaya y el otro en Paraguay contra el presidente Lugo. En esas dos acciones la derecha se impudo por la vía parlamentaria para derrotar a dos presidentes que tenían una lógica diametralmente distinta de las elites de sus países. Los diferentes momentos de renovación democrática –posteriores a los hechos mencionados– en Venezuela, Ecuador y en Bolivia, ratificaron esos liderazgos. Pero el imperialismo no ha descansado y no ha cesado en su interés por desestabilizar y dividir. Por eso la principal amenaza que tiene este proceso de integración es esa Alianza del Pacífico que ha sido impulsada y organizada por el ex presidente del Perú Alan García, donde se incorpora Chile, Colombia, México y Perú. Creo que es una seria amenaza a un proceso de integración continental, donde buscamos fortalecer a las economía locales.

¿Y las fortalezas?

–Están basadas en las capacidades de liderazgos que tenemos en cada uno de los gobiernos. En el caso nuestro, está el liderazgo del presidente Evo. La fortaleza de Ecuador, de Nicaragua, de Venezuela, de la Argentina, de Brasil, están dadas principalmente por la capacidad de acudir de manera constante y permanente al voto popular; validando, ratificando y profundizando de esta forma este proceso de transformaciones estructurales y de integración continental

 

“La batalla de Venezuela es nuestro Stalingrado”

Evo, puño izquierdoEntrevista con Atilio Borón, sociólogo marxista argentino, por Katu Arkonada. Realizada en Buenos Aires, y publicada originalmente en el número de junio de la edición boliviana de Le Monde Diplomatique  

KATU ARKONADA: Atilio, ¿de qué manera caracterizas el momento histórico en el que nos encontramos, en el que parece claro que por un lado se profundiza la crisis del capitalismo a la vez que se recrudecen las agresiones imperialistas en todo el mundo?

ATILIO BORON: Considero que el capitalismo enfrenta hoy a su crisis más aguda de toda la historia. Este es un dato que desgraciadamente no parece estar en la mente de muchos inclusive dentro de la izquierda, que hablan de una crisis capitalista comparándola a la recesión que hubo en los años 70, o incluso los más audaces a la crisis del 29. Pero esta crisis es mucho más grave que todas las anteriores.

Si uno lee la literatura sobre la crisis del 29 la palabra petróleo no aparece, la palabra agua no aparece, la expresión cambio climático no aparece. La crisis del 29 es una crisis mucho más acotada a la esfera económico- financiera. La actual, en cambio, es una crisis integral que explota por lo financiero pero que se combina con una crisis del modelo energético, con la crisis climática, con una crisis del agua, nada de lo cual estaba presente en las crisis anteriores.

Además tenemos una situación muy crítica en un sistema internacional que había se había constituido, a partir de la segunda guerra mundial y la post guerra, como un esquema bipolar. Este se derrumba con la implosión de la Unión Soviética dando lugar a un momento excepcional de unipolarismo estadounidense que algunos intelectuales orgánicos del imperio pensaron que duraría un siglo (de hecho, el think-tank que los nucleaba se llama “El Nuevo Siglo Americano”) pero que apenas duró unos 10 años. Y de repente tienes por encima de toda esta gran conmoción económica del capitalismo, un cambio fundamental en las placas tectónicas del sistema internacional con la aparición de China a punto de convertirse ya en pocos meses más en la mayor economía del mundo y de una India que viene avanzando a pasos agigantados siguiendo la misma ruta.

Ante esta emergencia de nuevos actores geopolíticos la respuesta del capitalismo y las clases dominantes del imperio ha sido simplemente profundizar las recetas que provocaron esta crisis. De esta manera nos encontramos en una situación en donde hay condiciones objetivas que permitirían pensar una salida por la izquierda de la crisis, pero Lenin ya decía que las condiciones objetivas no bastan por sí solas para producir un desenlace revolucionario; por lo tanto el gran problema lo encontramos en las condiciones subjetivas. Y ese problema de la condiciones subjetivas podemos verlo en lo ocurrido en los últimos días con las elecciones europeas o, sin ir tan lejos, lo que ha pasado en Colombia en donde la votación de los candidatos del uribismo más el santismo y los votos del Partido Conservador, suman prácticamente el 80 % de un electorado que ha decidido votar por sus verdugos.

Para resumir: nos encontramos ante la crisis capitalista más grave de toda la historia del capital, pero una crisis en donde como nunca antes, el retraso en la maduración de los factores subjetivos ha sido tan importante, y esto es lo que impide vislumbrar una salida por la izquierda de esta crisis.

KA: Y en las crisis, en los momentos de transición entre lo viejo que no termina de morir, y lo nuevo que no termina de nacer, surgen los monstruos…

AB: Sí, fíjate como ha crecido el racismo, el fascismo, el extremismo de todo tipo, en un contexto internacional sumamente peligroso.

KA: Y ya que hablas de América Latina, como caracterizas este 2014, ¿cómo ves esta segunda mitad de año en la que enfrentaremos procesos electorales importantes como precisamente la segunda vuelta en Colombia, o las elecciones presidenciales en Brasil, Bolivia y Uruguay en el mes de octubre?

AB:  Con mucha preocupación, incluso lo hemos conversado mucho con Álvaro García Linera cuando estuvo en Buenos Aires, y evidentemente lo que el Vicepresidente de Bolivia plantea va en la línea del planteamiento marxista clásico señalando que las revoluciones nunca siguen un curso lineal y ascendente. Lo que vemos ahora en América Latina es que consumada la gran derrota del imperio en Mar del Plata en 2005 se ha producido una especie de reflujo, o por lo menos una significativa desaceleración del proceso de avance revolucionario en la región, agravado por la muerte de Hugo Chávez. Esto ha sido un golpe muy duro porque con su deceso desaparece el gran motor del proceso emancipatorio y de integración de América Latina. Chávez no era la única fuerza que impulsaba este proceso, pero sin duda era la más importante.

Me parece que estamos en un momento de estancamiento, lo que no quiere decir que tal cosa sea irreversible. Pero si te fijas en las alternativas electorales que se plantean en América Latina, digamos en Colombia, la opción menos mala es la del ex Ministro de defensa de Uribe Juan Manuel Santos, el de las fosas comunes y los falsos positivos; mientras que en Uruguay la alternativa es Tabaré Vázquez, un señor que llamó por teléfono a George W. Bush cuando se produjo el conflicto por las plantas papeleras para preguntarle si eventualmente mandaría tropas para enfrentar a la Argentina.

KA: Un Tabaré Vásquez que coqueteaba con la Alianza del Pacifico…

AB: Se acercó a la Alianza del Pacifico que es una estratagema del imperialismo clara y raspada, como se dice en Venezuela.

En Brasil, a su vez, la continuidad de Dilma plantea las grandes limitaciones que ha tenido el gobierno del PT, que ha arrojado por la borda su proyecto originario de los años ochenta. El proyecto fundacional del PT está muerto. Yo recuerdo siempre una frase de Fernando Henrique Cardoso que fue uno de los más brillantes profesores que tuve en la década de los sesenta en Chile. Él ofrecía en la FLACSO un seminario sobre Método de Análisis Marxista, y una de las cosas que nos decía era que los pueblos prefieren siempre el original a la copia. Y la verdad contenida en esa afirmación la comprobamos hoy en día en Brasil, Chile o en otros países del continente, y en Europa ya ni hablemos, en los que ante la copia de un modelo neoliberal o una propuesta de carácter neoliberal enarbolada por partidos supuestamente socialistas, los pueblos optan por la formación de derecha más dura; si van a hacer lo mismo, dicen, que la hagan los inventores y no aquellos que la copiaron. En el caso de Brasil, el abandono de las grandes banderas del PT es un tema realmente muy delicado y que además no ha sido encarado con seriedad.

A veces veo con gran preocupación gente que habla de posneoliberalismo para referirse a estos países y, en realidad, son muy pocos los países que han transitado por la senda del neoliberalismo y ciertamente no es el caso de Brasil. Tal vez un poquito la Argentina, donde ha habido un proceso de estatización de los fondos de pensión, una recuperación de Aerolíneas Argentinas y una mayor intervención del Estado en general; pero todavía tenemos la rémora del neoliberalismo muy fuerte y extendida por toda la economía. Las candidaturas que se vislumbran para 2015 en la Argentina no son más tranquilizadoras que las de Tabaré Vásquez en Uruguay, por lo que nos encontramos ciertamente ante un escenario muy poco promisorio.

KA: De hecho esos cambios que se están produciendo en el Cono Sur simbolizan de alguna manera el reflujo que estamos viviendo a nivel continental, el cambio por ejemplo de un eje Cristina-Mujica, aun con todas sus limitaciones, a un hipotético eje Scioli–Tabaré.

AB: Por supuesto, es un retroceso muy fuerte. Como respondió una vez István Mészáros, que aparte de ser un gran filósofo, es un hombre con un agudísimo sentido del humor, cuando se le preguntó, “¿usted cuál cree que será nuestro futuro: socialismo o barbarie?” y Mészáros respondió: “y bueno, barbarie si tenemos suerte”. Nosotros podríamos decir, Scioli–Tabaré si no nos va tan mal, porque del lado argentino de este eje rioplatense, podríamos tener alternativas inclusive peores. Concretamente hay dos o tres candidatos que son peor que Scioli, simples mandaderos de la Embajada de Estados Unidos, como Sergio Massa o Mauricio Macri por ejemplo.

KA: Nos encontramos participando los dos en el Congreso por la Integración Política Regional que plantea como eje central de discusión respecto de los procesos el de profundizar para sostener, y sostener para profundizar; ¿Cuáles serían en tu opinión los avances de los procesos de cambio en el continente?

AB: En primer lugar, debemos trazar una línea fina que separe procesos como los de Bolivia, Ecuador y Venezuela, de los que están en curso en el Cono Sur. Estos carecieron de la radicalidad que tuvieron los procesos bolivarianos donde se produjo una recuperación de los recursos naturales, del patrimonio petrolero, que no se ha dado en los países del Sur. En Argentina, se suele tomar como ejemplo el caso de YPF, pero esta sigue siendo una Sociedad Anónima que cotiza en la bolsa de Nueva York y que para el gran emprendimiento de Vaca Muerta, se crea una subsidiaria con sede en Delaware, Estados Unidos. Y algo similar sucede con Petrobras en Brasil, pero no es el caso de Bolivia, Ecuador o Venezuela en donde esta reapropiación de las riquezas naturales antes en poder del imperialismo asumió una radicalidad desconocida en el Sur del Continente.

Por eso es debemos subrayar la importancia de los procesos de los países bolivarianos como yo les llamo, que han logrado avances muy significativos en ese terreno, y junto con ello progresos muy importantes en materia de redistribución de ingresos, combate a la pobreza y autonomía frente a los grandes poderes del sistema internacional. No podemos ignorar tampoco que Rafael Correa en Ecuador logró que se fueran los estadounidenses de la Base de Manta, auditó la deuda externa, abandonó el CIADI y desahució el TIAR. Por no hablar de un Evo Morales expulsando a embajadores de Estados Unidos, USAID y la DEA, abandonando el CIADI, recuperando el patrimonio nacional y renegociando los contratos petroleros, es decir, recobrando un grado de soberanía que nosotros por ejemplo hemos perdido en Argentina, Uruguay, Brasil o Chile.

Lo mismo puede decirse del caso de Venezuela y los grandes avances logrados por la revolución bolivariana. No es casualidad por tanto que los procesos de cambio en general, y Venezuela en particular estén en la mira del imperio, y por eso debemos tener claro que la batalla de Venezuela es nuestro Stalingrado. Si Venezuela sucumbe ante la brutal contraofensiva de los Estados Unidos, que trata de aplicar en este país el modelo de “cambio de régimen” puesto en práctica en Ucrania y antes en Libia, el resto de los procesos de cambio en curso en el continente, no importa si muy radicales o muy moderados, terminará por correr la misma suerte.

KA: Precisamente, hay una conexión entre la recuperación de los recursos naturales y por lo tanto de la soberanía económica y política, y el recrudecimiento de las agresiones imperialistas…

AB: He publicado en mi blog una noticia importante que salió publicada en Los Ángeles Times reportando que las estimaciones sobre las cuales se había basado el supuesto de la independencia energética de los Estados Unidos se han venido abajo. Estados Unidos lleva tiempo diciendo que tienen enormes reservas de gas y petróleo no convencional (gas shale) en California, en la faja de Monterrey. Pero ese periódico acaba de publicar un informe completo -que fue ratificado después por una agencia especial del Departamento de Energía estadounidense- constatando que se había producido una tremenda sobreestimación de esas reservas del orden del 96%. En 2011, habían anunciado que las mismas eran de 13.700 millones de barriles y las estimaciones actuales son de 600 millones, que es aproximadamente la cuantía de las reservas petroleras que tiene Bolivia.

Esta rectificación a la baja va a significar más presión sobre Venezuela y Brasil, que son los países donde se encuentran los grandes depósitos de petróleo del continente, y más presión sobre Argentina por el yacimiento no convencional de Vaca Muerta. No es casualidad que hace pocos días haya visitado la Argentina el Secretario Adjunto de Energía de los Estados Unidos, Daniel Poneman, que visitó la zona de Vaca Muerta y suscribió un acuerdo con el Ministro de Planificación Federal con el objeto fortalecer y profundizar el intercambio y la cooperación entre ambos países; y ya sabemos lo que significa, para Washington, la palabrita “cooperación.”

KA: Es claro por tanto que esta presión que van a sufrir los procesos se convierte en un límite para la profundización de los mismos…

AB: Sin duda, presión que en el caso de Venezuela se traduce en una campaña de terror que no es sólo mediática en contra la revolución bolivariana.

KA: Hemos repasado algunos de los avances de los proceso de cambio en el continente, ¿cuáles serían los principales desafíos que enfrentan nuestros procesos en el futuro inmediato?

AB: El primer desafío más urgente es desarrollar una estrategia continental adecuada para evitar que Estados Unidos arrase con estos procesos. Venezuela no se va a poder defender sola, como Ecuador, como Bolivia, como Brasil; por eso la integración y la unidad son importantes. Por eso Chávez nos reclamaba unidad, unidad y más unidad.

Y ahí está uno de los grandes problemas, o límites como tú dices, porque el mapa sociopolítico de América Latina es un mapa muy heterogéneo donde tienes por un lado gobiernos de izquierda radical que están avanzando, con mayor o menor intensidad, pero avanzan por una senda de cambios profundos, junto a gobiernos mucho más moderados; y por otro lado tienes una espina en el Pacífico sudamericano con gobiernos de una derecha dura, fundamentalmente Colombia y Perú, y más al norte México. Entonces me parece que la primera cuestión es el desafío de sostener la unidad, lo cual será muy difícil y a veces obligará a hacer algunas concesiones.

El segundo de los desafíos es librar una gran batalla en el terreno ideológico y comunicacional, donde todavía tenemos con falencias muy serias. Nos estamos oponiendo a un poder mediático inmenso y lo hacemos con armas muy primitivas, por decirlo suavemente. Estos gobiernos deben ser mucho más efectivos en comunicar lo que quieren hacer y porque lo que se proponen hacer es lo sensato, razonable y conveniente para el bienestar de los pueblos. Me parece que tenemos una gran falla ahí, y los enemigos que tenemos son muy poderosos, con un poder de fuego mediático fenomenal que influye muy negativamente sobre la conciencia de nuestros pueblos. Los gobiernos bolivarianos deberían saber explicar que a veces es necesario hacer algunos sacrificios y que la revolución no siempre marcha hacia arriba y adelante sino que, como lo decíamos más arriba, a veces se estanca e incluso retrocede, a veces para tomar impulso. Ninguna revolución puede realmente avanzar en todos los frentes.

Hay una experiencia en América Latina que es muy clara y sobre la cual es preciso meditar, la de Salvador Allende con la Unidad Popular en Chile. El principal error cometido por ese proceso fue comenzar una estrategia donde se atacaron, prácticamente al unísono, varios frentes. No se puede hacer una reforma agraria, nacionalizar ITT, pelearte con los gringos que dominaban la gran minería, hostilizar (con razón) a la Iglesia por su presencia en el sistema educacional, y encima atacar a los medios, todo ello al mismo tiempo; no tienes fuerza para ello. Tienes que elaborar una estrategia de prioridades; primero combato con uno, lo derroto, construyo una nueva alianza y ataco a otro, y así sucesivamente. Lo que no puedes hacer es atacar a todos, al mismo tiempo. En Venezuela, Estados Unidos está provocando a Nicolás Maduro para que ataque en todos los frentes simultáneamente y el Presidente Maduro no debe responder a esa provocación, porque es una celada que te lleva a la derrota.

En resumen, es necesario enfrentar por tanto el desafío de la unidad continental, tratar de fortalecer los procesos a cualquier precio, porque eso le duele a los gringos, como les duele mucho la CELAC, la UNASUR, les duele hasta el MERCOSUR; es más necesaria que nunca la batalla de ideas que nos decía Fidel, mejorar el tema mediático; y es fundamental la cuestión de la organización, organizar el campo popular pues tenemos procesos como Venezuela donde la cuestión organizativa es muy compleja, aunque afortunadamente tenemos otros procesos, como Bolivia, con estructuras organizativas de base muy ricas, que son las que en última instancia van a defender los procesos ante las agresiones tanto externas como internas. Lo de Bolivia es un logro extraordinario: formas de organización de los pueblos originarios, precolombinas, puestas al servicio de un proyecto de construcción socialista. Pero no en todos los países tenemos un cuadro igual, el problema de organización en Venezuela, Chávez lo dijo cien veces, es un problema crucial. Y en su magnífico libro “Antes de que se me olvide”, Alí Rodríguez lo dice con todas las letras, la debilidad y flaqueza de un partido revolucionario es el talón de Aquiles del proceso bolivariano.

KA: Continuemos profundizando en el proceso boliviano, ¿Cuál es la caracterización haces del mismo?

AB: De los diferentes procesos de transición, incluyendo la revolución cubana, Bolivia es uno de los casos más interesantes porque ha demostrado tener un acertado manejo de la gestión macroeconómica. Esto no es un dato menor para los procesos de transición. En Cuba ya vemos los problemas que hay, aunque la desquiciante influencia del bloqueo constituye un obstáculo insalvable. Ya hemos hablado de Allende y la Unidad Popular en Chile, y lo mismo pasa hoy en Venezuela, que enfrenta una situación económica tremendamente complicada para un país que exporta en petróleo unos cien mil millones de dólares por año. Bolivia y Ecuador han manejado la economía incluso mejor que los países del Cono Sur como Brasil, Argentina o Uruguay, en donde la gestión macroeconómica demuestra numerosas deficiencias.

Además de la buena gestión económica, Evo ha logrado armar una maquinaria electoral imbatible y en esto la verdad es que no hay como ganarle, lo mismo que sucedía con Chávez. Al no haber cómo ganarle la alternativa de la derecha es el golpismo, sea por la vía de los “golpes suaves” que auspicia Washington o por la ruta más truculenta ensayada en Libia y Ucrania. Ante este escenario electoral, de victoria asegurada de Evo, hay que redoblar la vigilancia revolucionaria porque el imperio atraviesa una situación muy difícil, y en cualquier momento puede movilizar sus influencias al interior de las Fuerzas Armadas o la Policía para golpear desde adentro el proceso de cambio boliviano.

KA: Más allá de la buena gestión macroeconómica, ¿cuáles consideras que son los retos del proceso boliviano respecto de su nuevo modelo económico y su modelo de desarrollo?

AB: El esquema económico que pueda armar Bolivia para sostener su proyecto a largo plazo tiene un eje fundamental que es el litio y ahí se plantea un falso debate en torno al desarrollo y la contraposición entre sociedad y naturaleza, en donde se postula que para preservar la segunda, la primera debe renunciar al crecimiento y al bienestar, porque sin crecimiento económico -¡que no tiene por qué ser capitalista!- no habrá progreso social posible. Ese planteamiento asume la exterioridad de la sociedad humana en relación a la naturaleza, lo que es falso. La sociedad es parte de la naturaleza. Siendo esto así hay que pensar cómo se pueden aprovechar racional y responsablemente los bienes comunes que ofrece la Madre Tierra. Concretamente, ¿qué va a hacer Bolivia con el litio, que puede llegar a ser en este siglo lo que el petróleo fue en el pasado? Bolivia dispone de aproximadamente el 80% de litio del planeta, y por lo tanto tiene incluso una responsabilidad moral de desarrollar esa industria. Ahora viene un problema, y es que los gobiernos anteriores no hicieron absolutamente nada para formar técnicos, ingenieros y especialistas, con lo cual el gobierno boliviano tendrá pocas opciones aparte de sentarse a negociar, en duros términos, con las transnacionales que manejen esa tecnología. De lo contrario no va a poder aprovechar esa riqueza enorme que sería imperdonable terminara siendo desperdiciada, o alienada en provecho de las multinacionales.

Si creemos que hay que mejorar más las condiciones de vida de nuestros pueblos y que la gente tiene que tener derecho a tener agua potable, saneamiento básico, más escuelas y hospitales, amén de una vivienda digna, todo eso implica más alambre de cobre, hierro, cal, cemento, zinc, petróleo, más energía. En suma, el Vivir Bien no se puede alcanzar sin una estrategia de crecimiento económico -¡no lo llamemos desarrollo porque es un término que confunde!- pero indiscutiblemente la economía boliviana tiene que crecer. Yo he visto con desesperación en Ecuador como alguna gente plantea la tesis del no crecimiento y me pregunto cómo vamos a tener crecimiento cero si la población ecuatoriana está creciendo al 2.5%, lo que significa que en unos treinta años esa población se duplicará, y requerirá más escuelas, hospitales, viviendas, caminos, puentes, tendidos eléctricos, cañerías de agua, alcantarillado, etcétera. Por eso creo que la antinomia pachamamismo vs extractivismo es un falso debate. Lo que tenemos que ver es cómo se utilizan esos recursos de la naturaleza de manera responsable, pero evidentemente hay que utilizarlos. Sin ello, y con una tasa de crecimiento demográfico como la señalada más arriba, el standard de vida de la población, y sobre todo de los sectores populares, descendería dramáticamente.

KA: ¿Qué lectura haces de esa otra tensión creativa que es la de que el proceso boliviano sea un Gobierno de los Movimientos Sociales?

AB: Como decías en la conferencia conjunta que dimos en el Centro Cultural de la Cooperación, es fundamental la búsqueda de equilibrio. Hay dos situaciones extremas que es preciso evitar. Una, que con su dinámica movilizacionista, los movimientos terminen por arrollar al Estado, impotente para contener y canalizar sus aspiraciones. Si eso llegara a ocurrir, se pondría en riesgo la gobernabilidad del proceso, lo que inmediatamente atizaría la intervención estadounidense para potenciar la desestabilización y, en una tercera etapa, provocar, en medio de un caos generalizado (y promovido, organizado y financiado por la Casa Blanca) la caída del gobierno de los movimientos sociales y el restablecimiento de la dominación burguesa y el estado neocolonial. La otra situación extrema se constituye cuando el Estado fagocita a los movimientos sociales, los copta y desmoviliza como ocurriera en México (que es el caso paradigmático en esta materia), cuando sobre la oleada revolucionaria se organiza el estado priísta. Se instituye en este caso una suerte de revolución pasiva que, por otro camino, también termina liquidando a la revolución.

Por lo tanto, se requerirá de la sensibilidad de un estadista y de un líder popular como Evo Morales para transitar por ese estrecho sendero que sitúa al proceso revolucionario a salvo de los dos mortales peligros arriba señalados. Será un gobierno de los movimientos sociales que deberá evitar ser avasallado por el estallido de demandas estrechamente particularistas e impedir, al mismo tiempo, que la maquinaria burocrática del Estado asfixie a los movimientos sociales, que son quienes transmiten la savia vital de la revolución. Su sofocamiento precipitaría el Termidor del proceso revolucionario y marcaría la bancarrota del Estado Plurinacional.

Tomada de Rebelión

Europa y la puta de Babilonia: aleccionadora actualidad de una historia bíblica

La puta de Babilonia cabalgando sobre la bestia de siete cabezas – (grabado ruso del siglo XIX

Reflexiones del politólogo argentino Atilio Borón, a propósito de lo ocurrido con Evo Morales durante su viaje de regreso a Bolivia

La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza.

No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos. Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes. Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.”

Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia. Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no.

Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprendió, en cambio, la lenta reacción de otros países de la región, empezando por Brasil (la presidenta Dilma Rousseff ¡demoró catorce horas en manifestar su solidaridad con Evo!) o el Uruguay, cuyo gobierno tardó unas doce horas en hacer público su condena a lo ocurrido. Previsiblemente, los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile hasta el cierre de esta nota no habían emitido opinión. En Chile, el periódico El Mercurio, consumado especialista en las malas artes de la desinformación, tituló el secuestro a que fuera sometido el presidente boliviano como una “impasse”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América Latina. ”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América Latina. No sólo no lo hizo sino que el presidente Ollanta Humala desistió de participar en la cumbre de Cochabamba o de enviar a un emisario en su nombre, con lo cual se debilita la gravitación de la UNASUR, sobre todo si se tiene en cuenta que tampoco participarán en ella la presidenta Dilma Rousseff y sus pares de Colombia y Chile.

La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así. La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de Nuestra América porque si no nos integramos y nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros, la Roma americana y sus compinches europeos se cebarán en su impunidad y mientras cantan loas al libre comercio harán lo que genialmente anticipaba hace casi dos siglos Simón Bolívar cuando decía que “los Estados Unidos parecen predestinados por la providencia a plagar de miserias a las Américas en nombre de la libertad.”

Tomado del blog del autor

Lo que hay detrás

Por Martín Granovsky

El tuit es un tuit. O sea, corto y seco. Dice: “Nos solidarizamos con Evo Morales porque es inaudito lo que le hicieron pero no permitamos que se convierta en crisis diplomática AL con UE”. AL es América Latina. UE es Unión Europea. Lo puso en Twitter el presidente colombiano Juan Manuel Santos. Si se analiza el mensaje de Santos junto con la ausencia del presidente colombiano y de cualquier otra alta autoridad de su país en la cumbre de Unasur –celebrada ayer en Cochabamba– va quedando clara la madeja de hilos entrecruzados.

Lo primero es que a Santos no le pareció relevante la reunión de Cochabamba, a diferencia, por ejemplo, del punto de vista de José Mujica, de Uruguay, o de Cristina Fernández de Kirchner, quien dijo que Evo había sido “un rehén” y opinó que consideraba lo que había sufrido como “algo propio”.

Lo segundo es que esquivó quedar involucrado en una confrontación.

Lo tercero es que tuiteó que la confrontación posible era con Europa.

Lo cuarto, que sí fueron países europeos los que protagonizaron el acoso al avión de Evo Morales durante el martes y el miércoles.

El quinto punto es que hablar de Europa distrae del problema de fondo, que es la disposición de los Estados Unidos a ejercer su poder global a cualquier costo. Y otra cosa más: a ejercerlo de manera notoria, no disimulada. Como para que se note y aumente el poder de disuasión de Washington ante los demás. Ante cualquiera.

La presión de los Estados Unidos a raíz del caso del analista Edward Snowden terminó siendo tan molesta que Italia decidió desmarcarse del pelotón europeo acusado por Bolivia. Morales y su comitiva habían acusado de negarles la posibilidad de sobrevuelo o aterrizaje a Portugal, España, Francia e Italia.

Ante una comisión del Parlamento, la canciller italiana Emma Bonino dijo ayer que el 29 de junio su país había autorizado a que el pequeño Falcon de Evo cruzara el espacio aéreo italiano. Pero dijo que cuando el 2 de julio la autorización fue negada por Francia, España y Portugal, el avión cambió la ruta y aterrizó en Viena. Según la ministra, cuando el avión tocó Austria automáticamente decayó el pedido inicial concedido por Italia.

En rigor, y tal como consignó este diario, el que se negó a disimular y dejó todo el tablero al descubierto fue el presidente ruso Vladimir Putin. Al hablar de Snowden, aún en tránsito en el aeropuerto de Moscú, dijo Putin que “si quiere quedarse aquí hay una condición: debe cesar en su labor dirigida a causar daño a nuestros socios estadounidenses”. Y agregó: “Por extraño que esto suene en mis labios”.

Rusia condicionó de ese modo el derecho de asilo. De acuerdo con un resumen ofrecido por el diario inglés The Guardian, otros países a los que se dirigió Snowden lo negaron argumentando que para pedir asilo el reclamante debía estar en el destino (como Suiza, Finlandia, India y Ecuador), no respondieron (como Islandia), o lo consideraron improbable, como Noruega. Solo Venezuela y Bolivia contestaron que era posible.

Marco Aurélio García, el consejero especial de Asuntos Internacionales de Dilma Rousseff, que en medio de los sacudones internos no viajó a Cochabamba, pero envió a su asesor en representación personal, dijo que Morales había sido víctima de “una provocación”.

En su segunda intervención luego de regresar a La Paz desde Moscú, el propio Evo se metió en el análisis político. Hablando de sí mismo en tercera persona dijo: “¿Cuál era el objetivo central? ¿Cuál era la meta? Sólo asustar, amedrentar. Era imposible que puedan decir que Evo se estaba llevando a ese agente norteamericano. Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal) está en todos los aeropuertos internacionales. Y Estados Unidos tiene su propia estructura de Inteligencia. ¿Qué querían?”.

La idea de la provocación esbozada por Marco Aurélio más la presunción de que Washington sabía que Snowden no estaba en el avión da pie a la teoría de un plan para asustar o sembrar el miedo.

“El hecho es repudiable”, dijo a Página/12 anoche el experto en derechos humanos de Naciones Unidas y auditor general Leandro Despouy cuando recién había llegado a Washington para un encuentro de la ONU. “Ni siquiera en estado de guerra se impide aterrizar al avión de un presidente –reflexionó–. Es una torpeza y una indignidad que lastima a Bolivia, a Sudamérica y a toda América latina.” Despouy se preguntó cómo era posible que un presidente recibiera la prohibición de hacer una escala técnica por una simple sospecha. Añadió que hubo “aeropuertos europeos (que) se prestaron a aterrizajes de aviones con cargamentos de prisioneros secuestrados rumbo a los Estados Unidos, lo cual está documentado por el Consejo de Europa”.

Tomado de Página/12

Cerca de Miami

Por Luis Bruschtein

La infame humillación a la que Estados Unidos y las potencias europeas quisieron someter al presidente de Bolivia, Evo Morales, y el protagonismo del gobierno argentino en la respuesta regional reafirmó el cuadro internacional de la época y la forma en que el kirchnerismo decidió hacer jugar a la Argentina. La política exterior surge como un factor cada vez más decisivo para la vida de un país y sin embargo no aparece reflejada en los discursos electorales. El sector externo en las nuevas sociedades tiene una importancia que todavía no alcanzan a reflejar estos debates. Para algunos, sólo se trata de saber cuánto de cerca está Miami. En ese sentido, el gobierno menemista tuvo claridad cuando alineó sin condiciones su política exterior con Estados Unidos en lo que se definió impúdicamente como un escenario de “relaciones carnales”.

Los cancilleres delarruistas de la Alianza mantuvieron esa estrategia, aunque en forma menos extrovertida. En cambio, el kirchnerismo priorizó la integración regional como instrumento de su política exterior. Una cosa es someterse con resignación y obsecuencia a las decisiones de las potencias, otra cosa es negociar en forma individual y otra diferente es hacerlo como región. Esta última es una estrategia que ha desarrollado el kirchnerismo en forma coincidente con la de los gobiernos petistas del Brasil, en un diseño que va ampliando esa alianza en círculos expansivos del Mercosur a la Unasur y de allí a la Celac, que abarca a todos los países de Centro, Sudamérica y el Caribe, menos Estados Unidos y Canadá.

Por la otra banda, Washington lanzó primero el ALCA, que fue rápidamente desbaratado por la alianza de gobiernos progresistas que se había conformado en lo que ahora es el Mercosur. Luego trató de establecer Tratados de Libre Comercio bilaterales con cada país, buscando seducir incluso a algunos del Mercosur. El tándem entre los gobiernos kirchnerista y petista de Argentina y Brasil operó con mucha contundencia cuando hubo presiones en Uruguay para firmar un tratado de libre comercio, cuando se quiso derrocar a Evo Morales con un golpe separatista y cuando se intentó obstaculizar la incorporación de Venezuela.

En el escenario latinoamericano se observan dos estrategias en los planos político y económico. Por un lado, el reordenamiento de la influencia de los Estados Unidos y, por el otro, el intento de avanzar en un proceso de integración regional independiente en el que Argentina tiene un protagonismo importante.

Mientras se construían la Unasur y luego la Celac, a los que habría que sumar el ALBA diseñado por Venezuela y Cuba como una propuesta más ideológica, Washington cerraba tratados con Centroamérica, con Perú y Colombia, sumando así a los que ya había concertado con Chile y México. Chile, Perú, Colombia y México forman la llamada Alianza del Pacífico. De esta manera, los países que tienen libre comercio con Washington tratan de aparecer como la contracara del núcleo duro que forma el Mercosur y que impide la incorporación a su acuerdo a países que tengan libre comercio con Estados Unidos.

El ALBA tiene una propuesta ideológica más cerrada, muy vulnerable a los cambios de gobiernos en los países que la integran. El Mercosur se mostró como una herramienta más eficaz porque las alianzas entre Uruguay, Argentina y Brasil y ahora Venezuela van determinando sus economías impulsadas por una mezcla de necesidad y complementación. Hace quince años el intercambio entre Argentina y Brasil era prácticamente inexistente y ahora el 30 por ciento de las exportaciones argentinas van al país vecino. Brasil es el principal socio de la Argentina, ambos asociados geográficamente a Uruguay y Paraguay, más Venezuela con su enorme potencia energética y la presencia como asociados de Bolivia y Ecuador.

Aun así se trata de una alianza en proceso de consolidación y todavía es bastante dependiente del signo de los gobiernos que la integran. Fue diferente para el Mercosur el gobierno de Tabaré en Uruguay al de Pepe Mujica. Y de la misma manera sucedió con los gobiernos de Lugo y Franco en Paraguay. Si se ve a los más cercanos competidores del kirchnerismo en Argentina y del PT en Brasil, cualquier cambio en estos dos países implicaría un retraso importante en el proceso político y económico de integración regional.

En esa descripción de los movimientos políticos en América latina, el gobierno argentino aparece con un protagonismo importante en el desarrollo de una estrategia latinoamericanista a contrapelo de los lineamientos que propugnaba Estados Unidos.

Cuando Estados Unidos exigió a sus aliados de la OTAN que hostiguen al avión presidencial boliviano estaba sentando un precedente, haciendo una demostración de fuerza. Se trató de una advertencia que no sólo iba dirigida a Bolivia, sino a todos los protagonistas de ese proceso que obstaculiza sus intereses en la región. El Pentágono consideró una afrenta directa el asilo que le otorgó Ecuador a Julian Assange. A su vez, la NSA demostró que no aceptará que hagan lo mismo con Edward Snowden y dejaron claro que las convenciones internacionales sobre inmunidad diplomática y demás paparruchadas del derecho internacional y los derechos humanos no corren para ellos.

Por eso fue importante la reacción inmediata de los países de la región en Cochabamba. Y en ese contexto, la presidenta argentina ya tiene un papel destacado y reconocido por los otros protagonistas, como los presidentes Rafael Correa, Nicolás Maduro y Evo Morales, que la recibieron con fuertes muestras de compañerismo, reconociéndose unos a otros como los constructores de un camino nuevo y lleno de obstáculos.

Estos escenarios que son tan importantes no solamente para la inserción de Argentina en el mundo, sino también para su desarrollo económico y cultural, no están planteados en los discursos electorales.

Desde algún sector de la izquierda opositora que ahora se encuentra más cómoda autodefiniéndose como centroizquierda, se acusó al gobierno kirchnerista de aplicar el programa impuesto por Estados Unidos, pero esa acusación ha ido a contramano del papel regional que estaba desarrollando el Gobierno. Hay una contradicción entre esa acusación y toda la política exterior, porque de esa manera Estados Unidos estaría impulsando una fuerza que pone obstáculos a sus propios intereses. En todo caso, ese sería el papel que se le podría adjudicar a un presidente como el colombiano Juan Manuel Santos o al que cumplió el entonces presidente de México, Vicente Fox, cuando Lula, Chávez y Néstor Kirchner desbarataron el ALCA en la reunión de Mar del Plata.

Hay una paradoja en esa posición de una izquierda que acusaba de proimperialista al gobierno kirchnerista. Con ese argumento estaba tratando de desgastar a un gobierno que se insertaba en el escenario regional como un obstáculo objetivo para los intereses norteamericanos que buscaban el ALCA y que siguen buscando los tratados bilaterales de libre comercio como los que tienen los países de la Alianza del Pacífico. El análisis de esa izquierda se salteó esa realidad fundamental. Por carácter transitivo, el verdadero proimperialismo está en la fuerza política de izquierda o de derecha que ataca a otra fuerza que cumple un papel importante en la estrategia regional de contención de los intereses norteamericanos.

Esa paradoja en el plano del discurso se resuelve en la política. La palabra imperialismo o proimperialismo ya no figura en los planteos electorales. El rol de construcción de una alianza de fuerzas progresistas latinoamericanas quedó como proyecto exclusivo del oficialismo. Y este sector de la izquierda que antes prefería definirse como antiimperialista, tanto los que en algún momento estuvieron en el oficialismo como los que no, ahora buscan votos que están más cerca de Miami que de Chávez, con aliados que no dudarían un instante en alinear a la Argentina en la Alianza del Pacífico junto a los intereses norteamericanos.

EXIGE EXPLICACIONES POR HABER DEMORADO EL AVION DE EVO MORALES AL NEGARLE EL PASO POR SU ESPACIO AEREO

Bolivia convoca a los embajadores europeos

Evo Morales junto a Maduro, Correa y García Linera en el acto de desagravio por el incidente en Europa.

La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, declaró ayer que Morales estaba indignado por el trato recibido del embajador español en Viena, quien intentó subir a la aeronave para verificar si se encontraba a un espía.

El gobierno de Bolivia convocará a los embajadores de España, Francia e Italia y al cónsul de Portugal a dar explicaciones con el presidente Evo Morales. La ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, declaró ayer que Morales estaba indignado por el trato recibido del embajador español en Viena, Alberto Carnero, quien intentó subir a la aeronave para verificar si se encontraba el ex analista de la CIA Edward Snowden. Sin embargo, el ciberespía continuaba ayer varado en un hotel de la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú, luego de solicitar asilo en seis nuevos países, según comunicó Wikileaks ayer. el sitrio tabién confirmó que Venezuela y Nicaragua ofrecieron asilo humanitario a Snowden después de que 27 países rechazaran o ignoraron pedidos similares.

Por su parte, España llamó a calmar los ánimos con Bolivia, aunque aseguró que no pedirá disculpas. “El gobierno lamenta muy sinceramente que se haya producido un incidente de este tipo sobre el que reitera que no tiene ninguna responsabilidad y desea manifestar su sorpresa por algunas declaraciones que emiten juicios de valor sobre su actuación, que siempre estuvo dirigida a la rápida y satisfactoria resolución del caso”, aseguró el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo.

“Hay que intentar de alguna manera calmar los ánimos, bajar los espíritus y volver a reanudar las relaciones”, dijo el canciller español. Además, aseguró que España no cerró el espacio aéreo al avión presidencial boliviano, por lo que no tenía que pedir ninguna disculpa, como reclamaron varios presidentes sudamericanos que se reunieron el jueves de urgencia en Cochabamba. Por su parte, el portavoz del ministerio de Exteriores francés, Philippe Lalliot, declaró que el más caro deseo de Francia era que se salga rápidamente de este asunto lamentable y que se dieran explicaciones respecto de los bolivianos. “Francia tiene una atención sumamente particular por los países de América latina. Tenemos intereses comunes que contamos alimentar y desarrollar, agregó, buscando un tono más conciliador que España. El Parlamento portugués pidió explicaciones al gobierno sobre el impedimento a Morales para sobrevolar el espacio aéreo, ya que los legisladores de ese país expresaron su malestar por haber generado un descontento diplomático entre Lisboa y La Paz.

No obstante, Bolivia logró movilizar a más de un centenar de países en la ONU, incluidos los del Grupo de los 77 y el Movimiento de los No Alineados, para que condenen el trato dispensado por las naciones europeas a Morales, según la sede del organismo en Nueva York. La confirmación de la convocatoria a los diplomáticos en La Paz incluye ahora al embajador español en Bolivia, Angel Vázquez, que a principios de esta semana no fue mencionado por el gobierno cuando anunció que pediría explicaciones a los países europeos que cerraron el tránsito aéreo al avión presidencia.

También serán llamados a dar explicaciones los representantes diplomáticos de Francia, Michel Pinard, y de Italia, Luigi de Chiara, y el cónsul de Portugal.

Esos países vetaron el sobrevuelo o aterrizaje del avión de Morales en su territorio ante la sospecha de que a bordo estuviera Snowden, reclamado por Estados Unidos por revelación de información clasificada. Pero Snowden permanece en la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú desde hace dos semanas, a la espera de lograr asilo político en alguno de los países a los que se lo ha solicitado. Wikileaks reveló esta semana que Bolivia es uno de los países a los que el estadounidense ha pedido asilo, aunque La Paz aseguró que no han recibido solicitud alguna.

Tanto Morales como Snowden han recibido apoyo de distintos organismos e instituciones. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) pidió a los países implicados que acepten la solicitud de asilo del ex analista de la CIA y condenó el enfoque agresivo de Estados Unidos respecto de quienes filtran información. Esa dureza, según indicó en un comunicado, supone una severa amenaza hacia los derechos de Snowden, acusado de espionaje por Washington por filtrar a dos diarios la vigilancia realizada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos a registros telefónicos y datos de internet de millones de ciudadanos para espiar contactos de sospechosos de terrorismo.

La FIDH criticó además el doble rasero de los países europeos respecto del uso de su espacio aéreo, autorizado reiteradamente para vuelos de la CIA, pero recientemente cerrado para Morales, por sospechas de que el ex analista iba en la aeronave. En sintonía con la FIDH, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schultz, afirmó que el trato que se le dio a Morales fue ridículo e inaceptable. Schultz consideró que habría que comprobar quién dio las ordenes para cometer un acto de esa clase y advirtió que los europeos no podían dejar de respetar las reglas del derecho internacional.

El presidente del PE también se refirió a Snowden y a la influencia que puede tener en las relaciones entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Según Schultz, los servicios secretos son necesarios para tener un orden público fuerte y sólido, que se constituya en una buena protección para los ciudadanos. “Ahora bien, lo que no sabía era que la oficina del Parlamento Europeo en Washington era un lugar donde se planificaban atentados terroristas”, afirmó en referencia a la actitud estadounidense.

“Pero tendremos que ser honestos. Nos piden que capturemos a un hombre que ha violado las reglas, pero resulta que con sus actos, Snowden nos ha develado que Estados Unidos tampoco ha cumplido las reglas con nosotros”, concluyó el presidente de la eurocámara.

De hecho, Snowden solicitó asilo político a seis países más, luego de que al menos 21 gobiernos lo rechazaran, informó ayer Wikileaks a través de su cuenta de Twitter. “Snowden solicitó asilo a otros seis países. No serán nombrados por el momento debido a los intentos de interferencia por parte de Estados Unidos”, publicó la organización dirigida por Julian Assange.

Tomado de Página/12

Vasallos y demoradores

QUE HUBO DETRAS DEL INCIDENTE CON EL AVION PRESIDENCIAL DE EVO MORALES

Por Oscar Laborde, director del PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

Injerencia imperial

La retención del presidente Evo Morales en el aeropuerto de Viena no es un hecho casual, ni un error, sino una clara advertencia para los gobiernos y los pueblos del mundo que enfrentan políticas imperiales y, en particular, para aquellos que se atreven a desclasificar documentos e información que pone en evidencia la propia estrategia de espionaje de las mismas.

Ayer fue Julian Assange, editor de Wikileaks. Hoy es Edward Snowden, integrante de la Agencia de Seguridad Nacional. Si con el primero se transparentaron cables que recolectaban información y opiniones sobre dirigentes y situaciones en todo el mundo, con el segundo quedó al descubierto el funcionamiento de una agencia, gestada en los años ’50, y que con un presupuesto anual de millones de dólares realiza tareas de espionaje que no sólo involucran a gobiernos enfrentados a las políticas del gobierno estadounidense o declarados “hostiles”, sino que investigan a los propios aliados.

La revelación del diario alemán Der Spiegel, sobre documentos confidenciales recogidos por las revelaciones de Snowden, señalan que Estados Unidos pincha cada mes 500 millones de llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos en Alemania, y sus servicios de Inteligencia han clasificado a su mayor aliado del continente europeo al mismo nivel que China.

Existe una estrategia mundial en este sentido que es absolutamente funcional y fundacional de los planes de desestabilización que se han vivido en Asia, Africa y también en nuestro continente.

La República Bolivariana de Venezuela, el gobierno ecuatoriano o el Estado Plurinacional de Bolivia, entre otras naciones, hasta el propio Foro de San Pablo han venido denunciado la injerencia imperial en la región y cómo la misma contiene elementos que caracterizan a los llamados “golpes suaves”, donde se entrecruzan campañas mediáticas de las grandes corporaciones de la información con acciones de desabastecimiento, financiamiento a ONG y actividades de distintas agencias extranjeras.

Todo ello ya no puede atribuirse a una frondosa imaginación ni a la formulación de teorías conspirativas; es claro que hay una intencionalidad, una ofensiva por contrarrestar todos los avances y logros que se han conseguido, especialmente en Sudamérica, y frenar los procesos de integración regional y de distribución de la riqueza.

Son premonitorias las palabras de Evo Morales en marzo de 2012, cuando, en la misma Viena que por estas horas ha sido el escenario de su “secuestro” como expresara su vicepresidente Alvaro García Lineras, dijo: “Los países antiimperialistas de América latina somos acusados de terroristas, autoritarios y de narcotraficantes (…), no hay Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas, creo que es un Consejo de inseguridad, por eso hay que empezar a democratizar las Naciones Unidas, tengo profundas diferencias si hablamos de la vida”.

Aquí esta centrado el debate y la importancia que organismos como la Unasur, la Celac y el Mercosur tienen. Sepamos, entonces, reconocer nuestras contradicciones secundarias y encuadrar debidamente algunas diferencias. La Patria Grande enfrenta uno de sus mayores desafíos y debemos estar a la altura de las circunstancias.

* Dirigente del Frente Transversal Nacional y Popular. Presidente del Centro de Estudios del Sur.

 


 

Por Atilio A. Boron *

Simples sirvientes del imperio

La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales éstos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos, porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aun a costa de su dignidad y su vergüenza. No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos. Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a estos supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes.

Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales, como la Comisión Europea, mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2.17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington– y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución”.

Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus Bienes, de 2004, recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia. Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea ésta codificada o no.

Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el secretario general de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi!, el mismísimo secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!”. Sorprendió, en cambio, la lenta reacción de otros países de la región, empezando por Brasil (la presidenta Dilma Rousseff ¡demoró catorce horas en manifestar su solidaridad con Evo!) o el Uruguay, cuyo gobierno tardó unas doce horas en hacer público su condena a lo ocurrido.

Previsiblemente, los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica, como Colombia, Perú y Chile, hasta el cierre de esta nota no habían emitido opinión. En Chile, el periódico El Mercurio, consumado especialista en las malas artes de la desinformación, tituló el secuestro a que fuera sometido el presidente boliviano como una “impasse”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno, que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América latina. No sólo no lo hizo, sino que el presidente Ollanta Humala desistió de participar en la cumbre de Cochabamba o de enviar a un emisario en su nombre, con lo cual se debilita la gravitación de la Unasur, sobre todo si se tiene en cuenta que tampoco participarán en ella la presidenta Dilma Rousseff y sus pares de Colombia y Chile.

La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así. La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de Nuestra América porque si no nos integramos y nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros, la Roma americana y sus compinches europeos se cebarán en su impunidad y mientras cantan loas al libre comercio harán lo que genialmente anticipaba hace casi dos siglos Simón Bolívar, cuando decía que “los Estados Unidos parecen predestinados por la providencia a plagar de miserias a las Américas en nombre de la libertad”.

Tomado de Página/12

25 verdades sobre el caso Evo Morales/Edward Snowden


Por Salim Lamrani, doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

El caso Edward Snowden estuvo al origen de un grave incidente diplomático entre Bolivia y varios países europeos. Tras una orden de Washington, Francia, Italia, España y Portugal le prohibieron al avión presidencial de Evo Morales sobrevolar su territorio.

nos queman las banderas de Francia y de la Unión Europea en La Paz a las puertas de la embajada francesa

1. Tras un viaje oficial a Rusia para asistir a una cumbre de países productores de gas, el Presidente Evo Morales tomó su avión para regresar a Bolivia.

2. Estados Unidos, pensando que Edward Snowden, ex agente de la CIA y de la NSA autor de las revelaciones sobre las operaciones de espionaje de su país se encontraba en el avión presidencial, ordenó a cuatro países europeos, Francia, Italia, España y Portugal, que le prohibiera el sobrevuelo de su espacio aéreo a Evo Morales.

3. París cumplió inmediatamente la orden procedente de Washington y canceló la autorización de sobrevuelo de su territorio que había otorgado a Bolivia el 27 de julio de 2013, mientras que el avión presidencial se encontraba a apenas unos kilómetros de las fronteras francesas.

4. Así, París puso en peligro la vida del Presidente boliviano, el cual tuvo que aterrizar en emergencia en Austria, por falta de combustible.

5. Desde 1945, ninguna nación del mundo ha impedido a un avión presidencial sobrevolar su territorio.

6. París, además de desatar una crisis de una extrema gravedad, violó el derecho internacional y la inmunidad diplomática absoluta del cual goza todo Jefe de Estado.

7. El gobierno socialista de François Hollande atentó gravemente al prestigio de la nación. Francia aparece ante los ojos del mundo como un país servil y dócil que no vacila un solo instante en obedecer a las órdenes de Washington, contra sus propios intereses.

8. Al tomar semejante decisión, Hollande desprestigió la voz de Francia en la escena internacional.

9. París también se vuelve objeto de risa en el mundo entero. Las revelaciones hechas por Edward Snowden permitieron descubrir que Estados Unidos espiaba a varios países de la Unión Europea, entre los cuales Francia. Tras esas revelaciones, François Hollande pidió pública y firmemente a Washington que parar esos actos hostiles. No obstante, en entresijos, el Palacio del Elysée siguió fielmente las órdenes de la Casa Blanca.

10. Tras descubrir que se trataba de una información falsa y que Snowden no se encontraba en el avión, París decidió anular la prohibición.

11. Italia, España y Portugal también siguieron las órdenes de Washington y prohibieron a Evo Morales el sobrevuelo de su territorio, antes de cambiar de opinión tras enterarse de que la información no era verídica y permitir al Presidente boliviano seguir su ruta.

12. Antes de ello, España hasta exigió revisar el avión presidencial en violación de todas las normas legales internacionales. “Esto es un chantaje; no lo vamos a permitir por una cuestión de dignidad. Vamos a esperar todo el tiempo necesario”, replicó la Presidencia boliviano. “No soy un criminal”, declaró Evo Morales.

13. Bolivia denunció un atentado contra su soberanía y contra la inmunidad de su presidente. “Se trata de una instrucción del gobierno de Estados Unidos”, según La Paz.

14. América Latina condenó unánimemente la actitud de Francia, España, Italia y Portugal.

15. La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) convocó en urgencia una reunión extraordinaria tras este escándalo internacional y expresó su “indignación” mediante la voz de su Secretario General Ali Rodríguez.

16. Venezuela y Ecuador condenaron “la ofensa” y “el atentado” contra el Presidente Evo Morales.

17. El Presidente Nicolás Maduro de Venezuela condenó “una agresión grosera, brutal, inadecuada y no civilizada”.

18. El Presidente ecuatoriano Rafael Correa expresó su indignación: “¡Nuestra América no puede tolerar tanto abuso!”

19. Nicaragua denunció una “acción criminal y bárbara”.

20. La Habana fustigó “acto inadmisible, infundado y arbitrario que ofende a toda la América Latina y el Caribe”.

21. La Presidenta argentina Cristina Fernández expresó su consternación: “Definitivamente están todos locos. Jefe de Estado y su avión tiene inmunidad total. No puede ser este grado de impunidad”.

22. Mediante la voz de su Secretario General José Miguel Insulza, la Organización de Estados Americanos (OEA) condenó la decisión de los países europeos: “No existe circunstancia alguna para cometer tales acciones en detrimento del presidente de Bolivia. Los países involucrados deben dar una explicación de las razones por las cuales tomaron esta decisión, particularmente porque ello puso en riesgo la vida del primer mandatario de un País Miembro de la OEA”.

23. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) denunció “una flagrante discriminación y amenaza a la inmunidad diplomática de un Jefede Estado”.

24. En vez de otorgar el asilo político a la persona que le permitió descubrir que era víctima de espionaje hostil, Europa, particularmente Francia, no vacila en crear una grave crisis diplomática con el objetivo de entregar a Edward Snowden a Estados Unidos.

25. Este caso ilustra que si la Unión Europea es una potencia económica, es un enano político y diplomático incapaz de adoptar una postura independiente hacia Estados Unidos.

Tomado de Adital / fuente original Opera Mundi

Declaración de Cochabamba frente al agravio sufrido por el Presidente Evo Morales

Instante de la reunión de UNASUR en Cochabamba, el pasado jueves

La Unasur exige disculpas públicas a España, Portugal, Italia y Francia

DECLARACIÓN DE COCHABAMBA

Ante la situación a la que fuera sometido el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, por parte de los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España, denunciamos ante la comunidad internacional y los diversos organismos multilaterales:

• La flagrante violación de los Tratados Internacionales que rigen la convivencia pacífica, solidaridad y cooperación entre nuestros Estados, que constituye un acto insólito, inamistoso y hostil, configurando un hecho ilícito que afecta la libertad de tránsito y desplazamiento de un Jefe de Estado y su delegación oficial.

• El atropello y las prácticas neocoloniales que aún subsisten en nuestro planeta en pleno siglo XXI.

• La falta de transparencia sobre las motivaciones de las decisiones políticas que impidieron el tránsito aéreo de la nave presidencial boliviana y su presidente.

• El agravio sufrido por el presidente Evo Morales, que ofende no solamente al pueblo boliviano sino a todas nuestras naciones.

• Las prácticas ilegales de espionaje que ponen en riesgo los derechos ciudadanos y la convivencia amistosa entre naciones.

Frente a estas denuncias, estamos convencidos que el proceso de construcción de la Patria Grande, en el que estamos comprometidos, debe consolidarse en pleno respeto a la soberanía e independencia de nuestros pueblos, sin la injerencia de los centros hegemónicos mundiales, superando las viejas prácticas en las que se pretende imponer países de primera y de segunda clase.

Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de países de la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR, reunidos en Cochabamba, Bolivia el 4 de julio de 2013,

1. Declaramos que la inaceptable restricción a la libertad del Presidente Evo Morales Ayma, convirtiéndolo virtualmente en un rehén, constituye una violación de derechos no sólo al pueblo boliviano, sino a todos los países y pueblos de Latinoamérica y sienta un peligroso precedente en materia del derecho internacional vigente.

2. Rechazamos las actuaciones claramente violatorias de normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los Jefes de Estado.

3. Exigimos a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España, expliquen las razones de la decisión de impedir el sobrevuelo del avión presidencial del Estado Plurinacional de Bolivia por su espacio aéreo.

4. De igual manera exigimos a los gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España presenten las disculpas públicas correspondientes en relación a los graves hechos suscitados.

5. Respaldamos la Denuncia presentada por el Estado Plurinacional de Bolivia ante la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, por la grave violación de Derechos Humanos y puesta en peligro concreto de la Vida del Presidente Evo Morales. Asimismo, respaldamos el derecho del Estado Plurinacional de Bolivia de realizar todas las acciones que considere necesarias ante los Tribunales e instancias competentes.

6. Acordamos conformar una Comisión de Seguimiento, encargando a nuestros Cancilleres la tarea de realizar las acciones necesarias para el esclarecimiento de los hechos.

Finalmente, en el espíritu de los principios establecidos en el Tratado Constitutivo de UNASUR, exhortamos a la totalidad de las Jefas y Jefes de Estado de la Unión a acompañar la presente Declaración. De igual manera, convocamos a la Organización de las Naciones Unidas y organismos regionales que aún no lo han hecho, a pronunciarse sobre este hecho injustificable y arbitrario.

Cochabamba, 4 de julio de 2013.

Tomado de Adital